El líder parlamentario cubano, Ricardo Alarcón, aseveró que el capítulo oculto del plan con el que Estados Unidos acentúa hoy el bloqueo económico contra la isla podría contener la repetición de agresiones del pasado.
No tengo la menor idea de su contenido, pero estoy pensando en sangre, violencia, crimen, acciones encubiertas, propaganda, afirmó Alarcón al hacer referencia a atentados, guerra económica y la intervención militar.
Al intervenir en un foro interactivo sobre el llamado Plan Bush y el recrudecimiento del bloqueo a su país, alertó a la comunidad internacional de la necesidad de movilizar a la opinión pública para exigir a Washington que devele el contenido de dicho anexo.
"Debería haber un gran movimiento mundial para obligar a Estados Unidos a quitar el velito del secreto sobre ese capítulo", aseveró el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Calificó al Plan Bush de "engendro para destruir y acabar con la independencia y soberanía de la nación cubana".
Refirió que instituciones y abogados norteamericanos han expresado su intención de emprender actitudes legales para demandar la desclasificación del documento incluido en su proyecto de supuesta transición para una Cuba libre.
Alarcón se cuestionó el ocultamiento del anexo al señalar que por otra parte se declara la subvención millonaria a contrarrevolucionarios, e incluso se mencionan nombres, y la persecución a quienes violen las restricciones de viajar a Cuba.
El Plan Bush, indicó, dice cosas con todas las letras con relación a la subversión interna, a los millones de dólares que reparten en el país, a la prohibición de los viajes y la negativa a la cooperación entre el Consejo de Iglesias de Cuba y sus homólogos norteamericanos.
De acuerdo con Alarcón, el Plan prohíbe las exportaciones de equipos médicos y medicamentos para la Operación Milagro, que impulsa el gobierno cubano para combatir gratuitamente la ceguera y otras afecciones de la visión en Latinoamérica y el Caribe.
También, apuntó, el Plan propone la persecución del níquel y el petróleo cubanos, además de la aplicación severa de dos capítulos de la ley extraterritorial Ley Helms-Burton (1996).
Incluso, dijo, se advirtió acerca del encausamiento judicial de quienes violen las restricciones de viajes a Cuba, a lo cual se añade el anuncio de la creación de un grupo especial en La Florida para perseguir a los infractores.
Si todo está dicho, y no te ocultas para negar medicinas a enfermos, por qué hay algo que tienes que mantener oculto y no te atreves a decir en público, preguntó al líder parlamentario cubano.
La reacción, dijo, debe ser que exijamos en un movimiento popular mundial que el gobierno norteamericano publique el capítulo oculto del Plan Bush.