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Jornadas sobre los Archivos del Exilio español. Homenaje a José Luis Abellán

Y es que algunos intervinientes, representantes o funcionarios del Estado español, aducen aún, en consonancia con la Ley de Memoria Histórica que se pretende aprobar, que hay que salvaguardar el derecho democrático a la intimidad. Derecho que pretenden tener los verdugos. Es decir, crear una Ley no de Memoria, sino de Punto Final.
Antonio Cruz | Despage - Kaos MH | 13-2-2007 | 777 lecturas | 1 comentario
www.kaosenlared.net/noticia/jornadas-sobre-archivos-exilio-espanol-homenaje-jose-luis-abellan

Madrid, 8 a 10 de febrero de 2007

En el marco del Ateneo de Madrid, se abren las Jornadas sobre los archivos del Exilio español que organiza la Asociación de Descendientes del Exilio Español.

Presentó a los intervinientes, Ludivina García Arias, Presidenta de la Asociación.

Intervino en primer lugar María Jesús Matilla, vicerrectora de la UAM recordando a los exilados del exterior y del interior, haciendo especial recuerdo a la historiadora Marta Bizcarrondo, recientemente fallecida, hija y nieta de militantes de Izquierda Republicana, que sufrieron el exilio.

Interviene después Nicolás Sánchez Albornoz, historiador, recalcando el coste de capital humano que representó el exilio en nuestro país y la comparación con otros países, que incluso derrotados como Alemania, en 5 años después de la guerra mundial, consiguió, sin negar las ayudas que recibió, un nivel de desarrollo, que evidentemtne se debió, sin duda, a elegir el camino de la democracia, en vez de la autarquía. También destacó que pese a las víctimas que hubo en esa guerra, después de ella no hubo la feroz represión que realizó, aquí, el franquismo.

La intervención de Rosa Regás, Directora de la Biblioteca Nacional,   hizo hincapié en la ruptura histórica de la Memoria, el gran barranco intergeneracional de silencio, el agujero negro que separó a las familias. La eliminación, en esa rueda que es el conocimiento, de la cultura, que es uno de sus radios. Comentó su experiencia personal de exilio en Francia, estudiando en su primera edad en colegios con el tipo de educación Montesori, que alabó, y con la libertad propia de los españoles del exilio y la nostalgia de sus padres que quedaron en Barcelona. Terminó recordando que el exilio exterior con toda la carga negativa y de ruptura que representó no tuvo la ausencia de libertad que sufrió el exilio interior. Y se recreó en todo lo que ella tuvo que aprender sobre gentes, grupos, sindicatos, que estaba velado por la represión y censura franquista, y que tuvo que conseguir con los métodos arriesgados de la clandestinidad en librerías, amigos, etc.

En la intervención de Denis Peschanski, hijo de Brigadista Internacional, director de investigación en el CNRS nos habló de los españoles en Francia y su implicación en la Resistencia contra los alemanes.

José María Naharro, de la Universidad de Madrid, Cátedra del Exilio, nos habló de los proyectos de recuperación de Archivos.

Ramón de la Cruz de la D.G. del Libro, del Mº de Cultura, sustituyó a Rogelio Blanco, director general, rindió homenaje a José Luis Abellán, que era otro de los motivos de introducción a estas Jornadas, y al Ateneo, con los que ha colaborado con gran intensidad.

Y terminó la presentación de las Jornadas, José Luis Abellán, Presidente actual del Ateneo de Madrid, y catedrático emérito de Filosofía de la UCM, quién aclaró que este homenaje no era a su persona, ya que ésto sería muy pobre, sino a todos los intervinientes, a todos las Jornadas, a todo el exilio.

Nos relató con la amenidad que le caracteriza, cómo llegó al conocimiento de quienes eran los "rojos", como trabó relaciones amistosas con ellos, a través de Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Max Aub, León Felipe y otros. Nos recordó a Andújar y a Llorens, a Miguel Hernández, y su situación personal que tuvo que pasar, que frente a este desconocimiento general fruto de la ocultación por el franquismo, de las injurias, llamando anti-España, a todos los filósofos, artistas plásticos, literatos, etc., exilados, se vió obligado por su responsabilidad a escribir para general   conocimiento, llegando hasta una extensión de 12 tomos, cantidad que la editorial se vió obligada a solicitar que fueran reducidos o resumidos en 6, y que la censura de lo que iba a llamarse Exilio español, obligó a cambiar por España exterior.

Ludivina García le otorgó, en recuerdo de este homenaje, tres medallas, una de ellas con el recuerdo a Pau Casals, representante de la cultura universal, de la música y la generosidad con el exilio, otra de Miguel Hernández, símbolo del trato asesino del general Franco a los poetas, y la tercera sobre Guernica, símbolo de la represión sobre la población civil. Las tres medallas envueltas en la legítima bandera tricolor española.

Las Jornadas continuaron el viernes y se cerraron el sábado a medio día. En la clausura Ludivina leyó un borrador que se aprobó por los asistentes, no hubo ninguna intervención negativa contra el mismo, solicitando a los poderes públicos el esfuerzo por la unidad de los archivos, los trabajos de clasificación, digitalización, y sobre todo disposición al público, de lo que representa más que unos simples documentos, o papeles, sino la Verdad Histórica de una de las dictaduras más crueles de la historia del mundo. Este afan de solidaridad mostrado en las Jornadas, con participación numerosa de los descendientes del exilio francés, de intelectuales franceses y españoles, historiadores, y representantes de Asociaciones y Fundaciones de la Memoria Histórica, tuvo un punto de elevación cuando intervino Antón Saracibar, Presidente de la Fundación Largo Caballero, para recordarnos el contexto de la Memoria, cuya parte importante es el Exilio, pero sin olvidar las reivindicaciones que estamos haciendo las diferentes asociaciones y particulares, víctimas de ese sistema que fue el franquismo, como la nulidad de los juicios franquistas, la retirada de los símbolos y nombres de los golpistas, la ayuda a pensionistas hijos de aquella guerra y víctimas por pertenecer al bando de los vencidos, la participación pública en la búsqueda, localización, atención, etc., a las fosas  de desaparecidos, y entre otros derechos la no argumentación del derecho a la intimidad, que encubre el derecho a la impunidad.

Y es que algunos intervinientes, representantes o funcionarios del Estado español, aducen aún, en consonancia con la Ley de Memoria Histórica que se pretende aprobar, que hay que salvaguardar el derecho democrático a la intimidad. Derecho que pretenden tener los verdugos. Es decir, crear una Ley no de Memoria, sino de Punto Final. Es preciso constatar la protesta que observamos en los pasillos de las Jornadas, en la negativa ética y moral de numerosos archiveros, que se negarán a certificar documentos, en los que se pretende, si se aprueba la Ley, que desaparezcan los nombres de los genocidas, de los cómplices, que participaron en ese circo siniestro que fué la represión franquistas, desde juicios sumarísimos, que más que sumar, lo que hacían eran restar vidas inocentes, fruto de una ignomina y vesania, hasta multas, y/o censuras, y los que llegaron hasta el asesinato, sin juicios, no siempre en la dictadura, sino continuando también en la Transición "modélica", con la muerte de los laboralistas de Atocha, los obreros de Vitoria, los hechos de Montejurra, los alpinistas de Almería, los manifestantes que pedían Amnistía, y es que esta intimidad, protegería sin duda a los responsables políticos, a callar sus nombres, para que gozasen de la impunidad que se pretende hacer llegar desde arriba, no desde los descendientes del exilio exterior e interior.

Toque de atención en la Clausura el del profesor Julio Aróstegui que con mucho humor dijo, que ojalá se consigan nuestras reivindicaciones, sin necesidad de ir a manifestarnos a la Plaza Mayor, con uniforme o sin él.

Debates menores, pero de gran interés, también se suscitaron sobre el llamado exilio interior. Contradicción semántica, pero muy gráfica como dijo el profesor Abellán, en lo que fue una de sus lecciones magistrales. Efectivamente los que vivimos "dentro", en el interior, y nos represariaron, con el impedimiento de estudiar en una Universidad, con la obligación a  trasladar el expediente, de vivir en otro lugar, de negarnos el pasaporte, de retirarnos los derechos universitarios y otros, y que físicamente nos desplazamos a un lugar no querido, tenemos el derecho de llamarnos exilados interiores. Eso sin contar el mayor exilio, el de nuestras palabras y escritos, que no pudieron salir de nuestras cabezas, y el de nuestras lecturas, que no pudieron salir de sus escondites, porque eran propaganda ilegal. Interesante debate, que no debe quedar en el academicismo universitario, sino llegar a sus profundas raíces. Un buen remate a estas Jornadas de nuestro homenajeado profesor Abellán.

Despage agradece a la Asociación de Descendientes del Exilio Español la invitación recibida, y especialmente a Ludivina por el excelente trato y el cariño con el que se volcó con todos.

Las fotos que se acompañan al artículo, son para Despage de su autor, Antonio Cruz, quién cede el derecho de su reproducción, en eso tan bonito que se ha venido a llamar el copyleft, y rogando que se cite la procedencia y no se manipulen.

http://www.nodo50.org/despage/eventos/jornadasexilio08_10_02_07/jornadas_exilio.htm
 
 
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Comentarios (1)

14-02-2007 14:09

Estado Español - Cultura - Memoria histórica - Tercera República - Kaos TV
Homenaje al profesor José Luis Abellán
El profesor Abellán fue uno de los pioneros en el estudio y publicación de obras sobre las causas y los efectos del exilio en la cultura y el pensamiento. El acto sirvió para inaugurar las primeras Jornadas sobre los Archivos del Exilio Español, organizadas en el Ateneo de Madrid, por la Asociación de Descendientes del Exilio Español. >>> VER VIDEO >>> 
Jaume d'Urgell (Para Kaos en la Red) [09.02.2007 11:00]

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