¿quién -y cómo- se puede uno imaginar que con Rajoy o con cualquier otro u otra,  por más moderados, decentes y persuasivos que sean, o lo parezcan, puede pensar que hayan de ganar las elecciones siguientes, las del 2012, los que ahora se sientan en el banco azul?  Lo lógico, lo natural y lo  necesario es  que Zapatero y el PSOE, salvo cataclismos provocados (que todo podría ser), lo hagan todo mucho mejor. Lo razonable es que en estos siguientes cuatro años redondeen los proyectos emprendidos en el 2004 y terminen tapando muchas de las fisuras sociales que aún quedan por recubrir.
  No vale renegar ni maldecir (en el caso probable de que vuelvan a ganar en las siguientes) entonces, cuando ganen nuevamente, que los socialistas llevan(rían) demasiado tiempo en el poder. No vale, Dios nos libre, pues ¿estamos o no estamos en democracia en la que quien manda (aunque sea mentira) es la voluntad del pueblo expresado en las urnas? Y lo normal es que los socialistas sigan ganando sin parar. Los otros no ofrecen nada que no vaya a parar a los bolsillos de los que ya los tienen llenos. Los socialdemócratas son los únicos que pueden sacar a este país del rincón en el que lo metió Aznar; los únicos que pueden modernizarlo, y no sólo construyendo legal o ilegalmente, que es lo que hace el PP –su única arma-), poniendo al país a la altura de lo que espera y desea la Europa Vieja.
  Lo único que necesitan los socialdemócratas para lograrlo es poner manos a la obra para derogar el capítulo III de la Ley Electoral que incorpora la norma D’Hont, injusta donde la haya. No hay derecho a que mientras IU necesite 240.000 votos para obtener un diputado, los  dos partidos "nacionales" tengan bastante con 40.000...  Luego desempolvar y acometer el plan federalista que relegaron al fondo del saco de sus iniciales propósitos. (Dejemos de momento a un lado el asunto república-monarquía: ya se abordará luego). Si han de estar otros treinta años más, me niego a discutir con los energúmenos desarrapados del intelecto y del talante que una democracia no pueda estar bajo el timón de quienes saben manejarlo; por mucho tiempo que sea... A fin de cuentas la derecha se ha pasado siglos gobernando, y la izquierda, aparte de los tres o cuatro años de pasadas repúblicas, no llevan ahora ni quince...
  Algunos, o muchos, me responderán que entonces por qué he defendido a capa y espada el voto a Izquierda Unida. Pues porque antes del parto era la opción que se adecua a mi ideología. Pero no creo que una izquierda anticapitalista reconstituida, a menos que desaparezca la maldita ley D’Hont, sea, en este periodo de tiempo que tenemos por delante, capaz de reagruparse como es debido y presentar convincentemente cara al fascismo y a la izquierda capitalista de manera ultrapráctica, que es lo preciso para competir con los dos partidos mayoritarios.
  Pero si los socialistas la derogan, el millón de votantes de la “izquierda unida” que aparece atomizada a juzgar por los resultados y por las luchas intestinas que hasta en estos foros han salido a relucir, se convertirían en muchísimos más gracias a la esperanza que renacería en muchos. El número de diputados alcanzaría proporciones decorosas y estimables, y entonces resurgiría la ilusión por elergir a sus sus representantes para la gobernación. Mientras eso no sea así, me atengo al dictum de los antiguos griegos: “Los dioses ayudan a los que aceptan y arrastran a los que se resisten”. La izquierda anticapitalista, es obvio, se ha resistido. No sólo eso es que se ha dejado arrastrar descuartizándose. Y yo soy cualquier cosa menos contumaz. Por eso, si antes pedí el voto para IU, ahora pido cerrar filas estratégicamente en torno al PSOE para resurgir como el Ave Fénix cuando las condiciones sean favorables.
  Luchen quienes deben hacerlo por reconstituir este país después de treinta años de democracia de papel, y entonces hablaremos de nuevo... Una cosa es apostar, como siempre he hecho, a perdedor y luchar por el débil, y otra apostar eternamente al perdedor que en su conjunto se empeña en serlo por culpa de una caterva de tantos y tantos que se creen muy listos y, lo que es peor, muy fuertes, en una democracia que les es a los cuatro vientos sumamente hostil.
  Ahora ayudaré en lo que pueda y como pueda al PSOE para que nos ayude cuando llegue el momento oportuno. Y el momento oportuno será cuando la ley de proporcionalidad por circunscripciones desaparezca del mapa electoral y pase el electorado a la circunscripción única. Las desigualdades, las asimetrías, los desequilibrios que la circunscripción única producen en el reparto de la riqueza, no deben influir si los gobernantes gobiernan para todos y no para los de su ciudad,los de su provincia, los de su pueblo o los de su grupo social solamente, que es lo que sucede con la derechona abominable y con ciertos políticos rampantes de izquierda más que sospechosa.
#6
13-03-2008 22:30
Sr. Vd. está soñando o de broma. Que con las lentejas no se juega. A fin de cuentas los fascistas tienen un patrimonio para tirar muchos años. Los de la chaqueta de pana, no conocen otra cosa, más que el auto oficial. El Sabina nos está contaminando a los pocos irreductibles que quedan. Cosas veredes, amigo Sa...bina.
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#7
13-03-2008 22:38
El eurocomunismo ha muerto, no dejen que su cadáver arrastre el ML a los pies de la socialdemocracia liberal menchenvique-stalinista. La proletarización expres de las clases populares como punta de lanza para la unidad por la República autodeterminísta contra el monopolio falangista monárquico. 
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