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Izquierda e Inmigración: Entre el Deseo y la Realidad

La actual crisis economica y social hacen urgente este debate. La izquierda ha de optar de una vez entre permanecer en el gueto del “Papeles para Todos” o afrontar francamente la cuestion.
Andalucia Libre | Para Kaos en la Red | 19-9-2008 | 569 lecturas | 10 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/izquierda-inmigracion-entre-deseo-realidad

La reciente aprobación de una moción parlamentaria favorable a la reforma de la Ley de Extranjería española, unida a la crisis económica galopante, a la cascada de declaraciones de lideres del PSOE y PP y de incidentes, ponen de nuevo de plena actualidad el debate sobre que orientación adoptar desde una izquierda que no se quiera encerrar a si misma en el gueto del “Papeles para Todos” frente a la realidad de la inmigración. 

A este objeto recuperamos un artículo de 2005 que a raíz del episodio del asalto por inmigrantes a las vallas fronterizas entre las colonias españolas de Ceuta y Melilla y Marruecos planteaba francamente el debate. Más allá de la cuestión concreta resumida en sus primeros párrafos y aún con claras carencias en cuanto a desarrollo propositivo, aún puede resultar de interés y generar polémica y aún quizá alguna reflexión.


IZQUIERDA E INMIGRACION: ENTRE EL DESEO Y LA REALIDAD.
Andalucía Libre
Publicado en Andalucía Libre nº 272 - Ceuta y Melilla (2) - Inmigración - África
Miércoles, 2 de noviembre de 2005 


Entendemos en Andalucía Libre que es obligación de la izquierda describir la realidad tal cual es y no tal como le gustaría que fuese. De igual manera que también consideramos que las gentes de izquierda, al menos en las cuestiones de entidad, deben expresar sus opiniones tal y como las piensan y no constreñirse ante otras consideraciones de oportunidad sobre como afrontar los desafíos de esa realidad. Y que deben hacerlo aun a costa de situarse en ocasiones a contracorriente y en riesgo de recibir descalificaciones, incluso de los más afines.

La cuestión de la inmigración reúne hoy meritos sobrados para ser objeto de aplicación de ambos criterios y así lo hemos venido haciendo en sucesivos análisis. Sabiendo perfectamente que nos leen no sólo en Andalucía sino también en bastantes de los países emisores de emigrantes, nos ponemos nuevamente a la faena.
 

La crisis de las Vallas


La crisis de las Vallas en las colonias de Ceuta y Melilla ha tenido en Andalucía una sostenida atención mediática.

Durante varias semanas, telediarios, noticiarios radiofónicos y prensa han abierto sus ediciones con noticias y reportajes dedicados a los sucesivos hechos acaecidos, destinándole minutos y primeras planas. Aunque hayan adjudicado y ocultado responsabilidades políticas según sus preferencias partidarias -PSOE o PP- no por ello han dejado de difundir en detalle los asaltos, las heridas, las muertes, las detenciones, los traslados... con amplio despliegue. Se han hecho eco de las convocatorias de protesta con antelación en la mayoría de las ocasiones y le han dado cobertura, incluso afectuosa, con una actitud positiva que muy raramente se prodiga de su parte. Aún sin entrar a fondo en la determinación de las causas y menos aún en la identidad de sus beneficiarios, la miseria del África Negra ha sido recogida en televisiones y periódicos, más allá de las imágenes de hambrunas o practicas tribales exóticas a las que ha estado tradicionalmente limitada.

Internet, por su lado, ha rebosado en los sitios de izquierda más concurridos y de referencia de artículos, declaraciones y comunicados, habitualmente coincidentes cuando no casi idénticos. El discurso y consigna habitualmente repetidos ha coincidido en unir y vincular la indignación y el rechazo a las muertes y a las condiciones de deportación con consignas expresivas como "Tumba la Valla" u otras del estilo, es decir, la demanda de una apertura libre, total e irrestricta de fronteras a la inmigración. Del PCE-IU a las organizaciones políticas y sociales a su izquierda se ha reiterado en extenso esta posición.

A través de diversos instrumentos unitarios preexistentes, de plataformas ad-hoc o de asociaciones presuntamente apartidarías que recibían el apoyo de prácticamente toda la izquierda política, social y sindical organizada y especialmente de sus sectores más activos, se han convocado variadas protestas en nuestra Nación. No ha habido problemas significativos de competencias ni duplicidades.
 
A partir de los datos de que disponemos, podemos afirmar que la movilización más importante de las habidas fue la manifestación realizada en Sevilla que reunió a unas 1.200 personas en una aglomeración metropolitana que acoge en torno a un millón de habitantes. Dos concentraciones comarcales celebradas en Jerez y El Puerto de Santa María en diversas fechas han declarado unos 300 asistentes. En Granada, Jaén, Córdoba, Huelva o Málaga la prensa ha hablado de acciones en las que han estado presentes no más de 100 personas y en algunos casos de algunas decenas menos.
 
Fuera de Andalucía, por ejemplo en Cataluña, la manifestación realizada al efecto bajo estas demandas en Barcelona ha congregado entre 1.100 y 3.000 manifestantes, según las fuentes. En España, el acto más masivo realizado en Madrid -con el apoyo de multitud de organismos- no ha pasado de reunir a 1.000 y días después la extrema derecha fascista  ha juntado bajo lemas racistas y xenófobos una cantidad similar.
 
Ciertamente, este resumen no recoge en lo tocante a Andalucía a los asistentes a charlas u otras actividades preparatorias o complementarias y también es muy posible que deje en el tintero otras acciones que se nos hayan escapado. Aún así y aún si para compensar errores u omisiones involuntarias, duplicamos, triplicamos o quintuplicamos los datos expuestos no dejan de ser cifras políticamente significativas. Para ver hasta que punto han de tenerse en cuenta a la hora del análisis, basta hacer una relación de organizaciones convocantes y relacionar las presencias con los afiliados o socios que declaran o los votos que reciben. O la proporción de concentrados en relación con los habitantes. O comparar asistentes con el número de inmigrantes residentes en esas ciudades y zonas, aún restringiéndolo a aquellos en situación legal regularizada.

¿Quiere esto decir que el pueblo andaluz o su clase obrera son insensibles al sufrimiento ajeno? En absoluto. Las imágenes de los africanos, primero heridos, luego muertos; luego trasladados por Marruecos hacinados en autobuses en condiciones infrahumanas y luego deambulantes por el desierto, han impactado socialmente y provocado indignación y rechazo; aunque sea con el peso de la culpa endilgado en exclusiva al Gobierno marroquí, olvidando la responsabilidad española. Los hechos subsiguientes a los asaltos de las vallas han trascendido el alcance social al que la rutina ha reducido otros como la captura o aún el hundimiento de pateras en el Estrecho.

¿Porqué entonces estas modestísimas cifras de participación?
 
El problema -en nuestra opinión- ha radicado en la expresa vinculación realizada entre el rechazo a los hechos de las Vallas y el apoyo a la Libre Inmigración o incluso a la continuidad de su incremento contingentado.
 
La respuesta obtenida muestra que la percepción social al respecto en Andalucía ha cambiado sustancialmente en los últimos cinco años.

Entonces, al aprobarse la primera reforma de la Ley de extranjería por parte del Gobierno del PP se produjeron movilizaciones muy significativas y generalizadas en solidaridad con los inmigrantes.

Fue cuando nació la consigna "Papeles para Todos", entonces entendida y apoyada como exigencia de regularización de todos los inmigrantes ya residentes y de rechazo a su expulsión.

Sin embargo, al producirse sucesivas regularizaciones por parte de PP y PSOE e incrementarse exponencialmente la inmigración y pese al trabajo de algunas o­nGs y organizaciones de izquierda -o quizá por ello mismo- el mantenimiento de esa consigna por razones doctrinales cambio su naturaleza y efectos políticos y sociales. Pasó a definirse y verse como un apoyo a la entrada e instalación indefinida de inmigrantes y de factor convocante, devino en repelente. Traducida en esta coyuntura en "Tumba la Valla", los resultados están a la vista: ha anulado de hecho los efectos de la solidaridad humana elemental.

Las encuestas publicadas en los medios, en donde unánimemente se constata un rechazo social mayoritario y creciente a la instalación de más inmigrantes, son otro síntoma y exponente de esta situación a valorar aún más sabiendo el peso coercitivo de lo "políticamente correcto" o la presión del discurso oficial -especialmente asumido por el PSOE- favorable a una "inmigración ordenada", presuntamente necesaria.
 
Más significativos serían aún estos datos si se centraran específicamente en la opinión entre la clase obrera y particularmente entre sus sectores más pobres y precarios que son precisamente los que conviven física y cotidianamente con la inmigración en los barrios y en los trabajos.

Así pues, existen elementos suficientes para preguntarse si en la cuestión de la inmigración existe una ruptura o como mínimo un distanciamiento notable entre un reducido núcleo activista y lo que en principio es o debería ser su orla o base social natural.


Problemas de discurso


Ciertamente, existe desde hace tiempo una posición extensamente argumentada a favor de la Libre Inmigración -coherente en explicación, medios y fines- que es la que se recoge en el documento El Fenómeno de la Inmigración. Aportación a un Debate, del Circulo de Empresarios; pero tiene el inconveniente de estar hecha desde posiciones expresamente patronales y ultraliberales y por tanto no puede ser reivindicada públicamente por quienes se ubican y se reclaman de la izquierda.
 
A falta de material tan sólido y tal y como puede comprobarse fácilmente, el discurso de esa izquierda favorable a la Libre Inmigración puede resumirse argumentalmente así:

1º. Sitúa acertadamente el origen último de la inmigración en la desigualdad y en la explotación imperialista.
 
No obstante, omite habitualmente que la inmigración se produce factualmente y se orienta en destinos cuando existe perspectiva de consumarse. Tampoco suele hacerse mención al hecho de que la inmigración en nada resuelve ni puede resolver la situación colectiva original que la provoca.

2º. Se acoge al principio de reciprocidad, recordando anteriores episodios migratorios de andaluces o europeos.
 
Aquí hace abstracción de las circunstancias históricas concretas de entonces y de ahora. No hay referencias comparativas, por ejemplo, entre la expansión económica de la posguerra en Europa occidental, Cataluña o Euskadi y la tan distinta situación actual o se ignoran datos tan cruciales del contexto decimonónico en ultramar como la llamada Conquista sobre el Desierto o el Far-West que la explican u otros como las ideologías criollas de base racista, favorables al blanqueamiento de poblaciones, vía migratoria.

3º. Suele respaldarse en la cita del Derecho de Transito de personas recogido en la Declaración de Derechos Humanos aprobada por la o­nU.
 
No obstante, este se encuentra formal y obviamente vinculado y condicionado al derecho de aceptación de los Estados y naciones receptoras.
 
Una versión de este argumento hace hincapié con fundamento en la contradicción entre quienes apoyan la libre circulación de capitales y mercancías y se niegan a hacer lo propio con las personas, pero resulta inoperante ante quienes se oponen a someterse a ambas necesidades del capitalismo.

Además lleva consigo de rebote a la enunciación de otra contradicción: no cabe en coherencia apoyar la libre inmigración y luego oponerse a la libre deslocalización de empresas. Si se califica de 'egoísta' e 'insolidario' rechazar competencias sobrevenidas en el mercado de trabajo propio, del mismo modo habría de calificarse priorizar 'el propio bienestar' -aplicando la terminología al uso- sobre las mayores necesidades de los trabajadores que se emplearían en las nuevas ubicaciones.

4º. Hasta hace algún tiempo se solía hacer referencia al número proporcionalmente bajo de la inmigración en Andalucía.
 
Su incremento continuo, su cuantía y los porcentajes ya alcanzados en un país sustancialmente retrasado en relación a los que servían de comparación -incluso superándolos- lo ha dejado en desuso.

5º. Otro argumento repetido es hacer énfasis en su 'inevitabilidad'.
 
Siendo algo fatalmente incontrolable y universal, sólo cabría aceptarla como dato estable. Esta idea es simplemente falsa.

Al igual que las deslocalizaciones, se puede controlar e impedir, si existen las condiciones políticas necesarias y la voluntad requerida. Negarlo implica perversión, propugnando una parálisis indefinida justificada por la espera mutua de quien se atreve a empezar a romper el modelo capitalista y neo-liberal.

6º. Reproduciendo razonamientos patronales y neo-liberales se aduce repetidamente que "la inmigración nos es necesaria", utilizando el plural mayestático.
 
¿A quien?, cabe preguntarse. No desde luego a los trabajadores.
 
No discutimos que la fuerza de trabajo adicional proporcionada por la inmigración le haya resultado muy útil en Andalucía a constructores y propietarios de invernaderos, hoteles o restaurantes, pero para mantener salarios bajos y condiciones precarias. Como Nación no ha servido ni puede servir para que Andalucía salga del subdesarrollo, antes al contrario, consolida el modelo dependentista.
 
Es falso que los inmigrantes sean responsables de la precarización -que existía antes de su llegada masiva merced a la política neo-liberal y a la colaboración de clases de los sindicatos neoverticales- pero es obvio que su constante incremento favorece su persistencia.
 
Estas implicaciones reaccionarias se expresan aún más rudamente cuando se esgrime como refuerzo demográfico para el mantenimiento de la Seguridad Social -asumiendo así las mentiras patronales sobre sus riesgos de quiebra y sobre las presuntas soluciones a aplicar- o cuando la justifican porque gracias a sus bajos salarios y a su sobreexplotación están atendidos ancianos o enfermos, en una nueva forma de justificar la privatización y limitación de los Servicios Sociales.

7º. En complemento, antecedente o desarrollo de lo anterior también se afirma que la aceptación de la inmigración es una especie de "obligación moral" de los 'ricos' frente a los 'pobres'.
 
Es evidente que nuestra pobreza no tiene comparación con la del Tercer Mundo, como tampoco son iguales allí todas las 'pobrezas'. Aún así, es tremendamente injusto y torpe hacer indistintamente responsables por igual de la explotación imperialista a burgueses y a trabajadores; a potencias excoloniales y estados imperialistas y a naciones dominadas.
 
¿Q'responsabilidad moral' pueden tener en la hambruna de Níger, en el desastre del Congo o en la corrupción de Nigeria un trabajador de Astilleros de Puerto Real, una camarera de Cazorla o un jornalero de Pedrera?
 
¿Quizá se les acusa de no haber hecho ya en Andalucía la 'Revolución Socialista' o no haber implantado el 'Comunismo Libertario' o el 'Reino de dios en la Tierra'?.
 
¿Acaso tienen sus sedes centrales en Andalucía la General Motors, el Deustche Bank, Sony, Telefónica, La Caixa o el BSCH?.
 
¿Qué culpas puede tener una Nación como Andalucía que aún sufre de tal dominación que sigue incapaz de recuperar más de 1.750.000 andaluces que no pueden siquiera plantearse retornar a su Patria? Pese a lo que pudiera ser su pretensión, esta línea argumentativa favorece reactivamente un incremento de la alienación conformista.

8º. Siguiendo esta pauta se ubica el ultimatismo político cargado de condena moral, esgrimido por algunos articulistas.
 
Se viene a decir que atenerse a cualesquiera consideraciones tácticas, de nivel de conciencia, de oportunidad o de correlaciones de fuerzas; tener presentes las limitaciones objetivas de espacio y economía o de preservación de la cultura e identidad nacional, constituyen -a sus ojos- un comportamiento obsceno e insolidario. Sólo el abrir vía libre a todos los necesitados del mundo para instalarse en nuestro país sería así algo propio de gentes de izquierda.
 
Así pues, por citar sólo un caso, el Congreso Obrero Anarco-Sindicalista de Castro del Río que defendía -en 1918 y en pleno Trienio Bolchevique andaluz- la contratación prioritaria de los trabajadores de sus propios municipios para dificultar el acoso patronal, sería también tachado en coherencia retrospectiva de 'obsceno' e 'insolidario'.

¿Se aplican a si mismos estos paradigmas todos sus defensores? ¿Asumen en su vida la renuncia mística que parecen proclamar? ¿No han 'pactado con el mundo' en alguna o muchas ocasiones o no lo hacen aún a la misma hora en que expelen admoniciones?
 
  ¿No confunden sus condiciones de vida y sus sueldos como altos funcionarios o profesionales estables o liberados sindicales con los de la clase obrera y el pueblo al que condenan, reproduciendo tópicos sobre el consumismo?

¿Nunca optaron por determinado director de tesis en lugar de otro para asegurarse una posterior plaza en su Departamento?

¿Nunca compatibilizaron sus columnas de izquierda con la venta de su pluma a la derecha por razones nutricias?

¿Nunca buscaron la ayuda de un antiguo camarada, ahora burócrata sindical, para conseguir un puesto de trabajo en algún aparato anexo?

¿Nunca priorizaron asegurarse una alcaldía en su pequeño pueblo sobre lo que ellos mismos saben que son las necesidades del conjunto de la izquierda, de la clase y de la nación?
 
Si exigen actuar al margen del tiempo y del espacio, ¿qué hacen aún, por ejemplo, dentro de IU? ¿O de CCOO?

¿O porqué se mantienen en ONGs subvencionadas que le hacen el trabajo de agitación complementaria al PSOE y si se da el caso, no tienen escrúpulo en hacerse la foto con la Monarquía española?

¿Qué valor tienen las jaculatorias sobre derechos provenientes de quienes se han demostrado en su modestísimo ámbito de poder como déspotas o gurús?
 
Si se apuntan renovadamente al nihilismo, ¿porque recurren a los tribunales del Estado para reclamar patrimonios o defender derechos?

¿Cómo se puede conciliar el defender un día la libre inmigración con reclamar otro listas de empleo reservadas a residentes?

¿Porqué es justo defender vías restringidas de acceso a la enseñanza o a la función publica para los que ya están -por mal que estén- porque, entre otras razones, estos votan y se afilian sindicalmente, a costa de los que ni siquiera están -y por tanto ni votan ni se afilian y están peor- y es injusto priorizar algo lejanamente similar a escala nacional?

¿Deberían renunciar a sus cooperativas de tierras en activo los que las tienen porque no haya otros pueblos andaluces que hayan sido capaces de conseguir con sus luchas conquistas semejantes?

Este apresurado repaso de inconsistencias y de inadecuaciones en relación con la realidad y las aspiraciones populares quizá expliquen su extremadamente reducido poder de convocatoria, ilustren sobre la situación y adelanten algunos de los riesgos que conlleva.


Claves de la cuestión

Llegados aquí, se impone situar la cuestión inmigratoria en el ámbito político -liberándolo de su secuestro por la moralina- lo que conlleva ubicarlo en el terreno de las opciones, las prioridades y las consecuencias. 

Sería de imbéciles o malnacidos negar, minusvalorar o despreciar la necesidad de quienes emigran. Más aún, ha de partirse del dato de que los sufrimientos son muchísimo más intensos y generalizados de los que superficialmente aparecen de forma ocasional en los noticiarios y consecuentemente que la presión por eludirlos individualmente es de amplitud comparable a la miseria de la que quieren huir y esto se traduce en centenares de miles de candidatos a la emigración.
 
De igual modo, obligado es afirmar -con similar nitidez y contundencia- que la supresión de las condiciones de explotación que motivan la emigración han de resolverse básica y prioritariamente también en origen, emancipándose de la tutela imperialista; sin ocultar el coste del empeño, pero sabiendo que no afrontarlo los implica en magnitud infinitamente mayor. A este objetivo en nada puede ayudar, por la vía de la inundación inmigratoria, la generación en países como Andalucía de una situación social que fomente la desorientación de la clase obrera e incrementen su división.

Se mire como se mire, es evidente que Andalucía no puede subsistir dejándose en manos del libre mercado, sea este de capital o de fuerza de trabajo.
 
Defender la libre inmigración es un absurdo y así lo avala el que nadie se haya tomado la molestia de argumentarla fuera del terreno de las abstracciones o el esfuerzo de adelantar sus consecuencias practicas. Tanto si se hace desde la instalación en la marginalidad por añoranza de un caos que no se estaría en condiciones políticas de aprovechar; como si se hace desde la hipocresía, como recurso temporal hasta que las decenas se convirtieran en centenares de miles, es una irresponsabilidad. La inmigración contingentada, por su lado, es un eufemismo que sólo sirve a la dualización social.

La aplicación práctica de la política del "Papeles para todos-Salta la valla" llevaría en Andalucía al colapso social. La crisis del mercado de trabajo sería inconmensurable. Y llevaría inevitablemente al enfrentamiento interno en la clase obrera entre andaluces e inmigrantes y entre estos mismos, para beneficio exclusivo de la patronal.
 
Ante la incapacidad física y económica de absorción, los menguados Servicios públicos existentes en Andalucía entrarían en coma, degradándose en forma terminal y abriendo paso a su desmantelamiento.
 
Ya resulta notorio hoy que el flujo persistente de la inmigración dificulta notablemente la integración nacional de los inmigrantes ya instalados.

Apliquemos la hipótesis al caso de Marinaleda: ¿qué podrían hacer sus 2.500 habitantes si un día se presentaran en el pueblo 250 inmigrantes solicitando su admisión como socios de pleno derecho de sus cooperativas?. ¿Y si a estos les siguieran otros 250?. ¿Y si luego vinieran otros 250 o 500 o 1.000 más...?. Ni siquiera la República Socialista de Andalucía -por la que luchamos- estaría en condiciones de aplicar -aunque quisiera- esta política.

Conviene subrayar que el efecto negativo en el terreno político general del "Papeles para todos-Salta la valla" es ya operativo y lo será aún más si cala socialmente su identificación con la izquierda.
 
De entrada permite lavar sus culpas en la generación de la situación actual al binomio PP-PSOE, que son los que sirviendo los intereses empresariales la han creado y amparado, como muestra la desenvoltura con la que ahora el PP ha reclamado  la devolución inmediata de los inmigrantes.
 
Además, hasta ahora la desagregación acumulada de la izquierda y la desarticulación social se han manifestado preferentemente en forma de pasividad, pero no puede apostarse a que sea siempre así. Se han perdido cuadros, militantes y organizaciones; se ha generalizado la precariedad, reducido dramáticamente el poder adquisitivo y la fuerza de presión. La orfandad global de la clase obrera andaluza es terrible. El prolongado dominio del social-liberalismo ha sido demoledor en todos los órdenes imaginables.
 
Es obligado preguntarse qué puede ocurrir socialmente en el momento que la burbuja inmobiliaria se reduzca y más aún si los frágiles basamentos del entramado socioeconómico andaluz entran en crisis. En este contexto, la cuestión de la inmigración puede servir de estribo impulsor para un retroceso cualitativamente superior. Sería temerario negar que el peligro de secuestro de sectores obreros y populares por el neo-fascismo es real. La izquierda andaluza no puede confiar indefinidamente en que la sucesión de coyunturas o las repetidas torpezas de la extrema derecha españolista -que ni siquiera vamos a enumerar, por razones obvias- le evite tomar decisiones y afrontar opciones.

Así pues, es necesario asumir sin ambigüedades desde la izquierda andaluza una posición favorable al cierre de la inmigración, empezando por razones políticas pragmáticas por la extracomunitaria.
 
Esto implica defender el cierre de las actuales rendijas que mantienen abierto el flujo y de actuaciones que disuadan ya en origen -desde el respeto a los derechos humanos básicos- de la inmigración ilegal.
 
Se ha de acompañar esta línea, entre otras medidas, del impulso al ejercicio activo del derecho al reagrupamiento familiar de los inmigrantes regulares ya instalados y de su derecho a una residencia indefinida irrestricta en Andalucía sin vinculación a su situación laboral.
 
Se ha de asumir como prioridad nacional la dignificación de las condiciones de vida y trabajo de los inmigrantes, concretándose específicamente en acción sindical al efecto en ramas como el campo, la construcción, la hostelería o el servicio domestico.
 
Y desde una concepción laicista de la sociedad, se han de combatir con contundencia todas las manifestaciones de discriminación o de racismo sobre los inmigrantes para facilitar su integración nacional.

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Opinión y Analisis sobre Inmigracion  - Orden cronológico:

* Una barbaridad; otras barbaridades, Andalucía Libre nº 79, (20/2/2001)
* La inmigración y la cuestión nacional, Andalucía Libre nº 82, 14/3/2001
* La Inmigración en Andalucía, Andalucía Libre nº 123, (17/6/2002)
* Hablemos claro sobre la inmigración, Andalucía Libre nº 156, (31/1/2003)
* La inmigración, ¿Nos hace falta?, Andalucía Libre nº 193 (5/8/2003)
* Inmigración: Miserias y Contradicciones, Andalucía Libre nº 197,  (18/9/2003)
* Inmigración y deslocalizaciones. Nota a "Bofetadas europeas, carencias
andaluzas"
, Andalucía Libre nº 234 - (5/5/2004)

* Andalucía y la Inmigración
(Recopilación de artículos publicados en Andalucía Libre)
Ficheros ANDALUCIA LIBRE

http://www.andalucialibre.tk/
 
Más información:

Comentarios (10)

#1.- No estoy de acuerdo

Joan Gil Oliveras|19-09-2008 00:43

pero es valiente y plural, me gusta que opines libremente des de la izquierda.

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#2.- La inmigracion en Euskadi

Javier Sadaba|19-09-2008 02:09

Recientemente leí unas palabras del secretario general de LAB en las que pedía más competencias sobre inmigración y ponía en guardia ante la disolución de las características de la comunidad vasca en razón, precisamente, de dicha inmigración. He leído las declaraciones de segunda mano y, en consecuencia, no sé hasta qué punto reflejan o tergiversan lo que realmente dijo. Se puede suponer cuáles han sido las reacciones fuera de Euskadi ante estas palabras. Lo menos que se le ha llamado ha sido racista. Y en un alarde ridículamente intelectual se le tacha de sellar la identidad vasca bajo siete llaves. Los mismos que consideran sagrada la unidad de España, piensan que sus fronteras son tan inamovibles como las rocas, y hacen y deshacen leyes respecto a los extranjeros, se llevan las manos a la cabeza tal vez con una mezcla de ignorancia y cinismo cuando oyen lo expuesto por Díaz Usabiaga. Por mi parte considero que sus declaraciones son oportunas y ponen el dedo en la llaga. Me extraña, una vez más, que se llegue, como casi siempre, tarde a una cuestión central y mucho más importante que otras. Tengo la impresión de que el Gobierno vasco o no se ha enterado o no quiere enterarse, que los movimientos más a la izquierda comienzan a ver de cerca el problema  y que los movimientos sociales o están de vacaciones o carecen de coraje para coger al toro por los cuernos.  ...... (SIGUE)
http://www.deia.com/es/impresa/2005/02/15/bizkaia/iritzia/77772.php

 

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#3.- NO le hagamos la cama a la derecha

Orwell|19-09-2008 09:39

Ante un artículo como este siempre diré lo mismo:

Si alguien no está de acuerdo que aporte argumentos con que refutar los argumentos bien sólidos y razonables que este artículo propone. Argumentos sí, etiquetas e improperios no. La misma derecha que se ha beneficiado económicamente de los inmigrantes ahora se va a beneficiar políticamente cuando el paro se dispare, la verdad es que la llegada de 6 millones de personas en menos de una décda ha sido una jugada maestra. Primero se han forrado y ahora van a obtener millones de votos explotando el miedo.

Desde luego los argumentos me parecen difíciles de refutar, aunque si alguien se anima...

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#4.- valiente articulo,pero a javier sadaba ya le vale

uno|19-09-2008 10:08

o sea ke lo ke importa no son las condiciones de  vida de nativos e inmigrantes y buscar politicas reales para evitar el racismo y conseguir el hermanamiento entre trabajadores, sino la disolucion de la nacion vasca. esto es lo ultimo. vete a vivir a un islote tu solito, y asi no disuelves tu identidad

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#5.- Yo aún diría más

el pirata Roberts|19-09-2008 12:50

Estoy de acuerdo con el texto.

Y aún propondría más: medidas para el retorno voluntario de los andaluces emigrados a Madrid, Cataluña, Euskadi, Alemania, etc: capitalización del desempleo, apoyo al emprendimiento en Andalucía, etc, junto con medidas dirigidas a controlar la emigración andaluza a otras áreas del Estado, ante el recrudecimiento del desempleo en el sur:

  - Edificación de una valla-checkpoint en Despeñaperros.  

-Revisar la agrupación familiar, la contratación en origen, y ya puestos, el tratado de Schengen.

  Ahora en serio: no creo que la publicación de estos textos, que con la excusa ed fomentar el "debate", lo que hacen es conducirnos de verdad a la inoperancia política, beneficien en nada a Kaos en la REd en particular y a la izquierda en general.

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#7.- Muy buenos argumentos frente a tanta demagogia

Orwell|20-09-2008 12:11

Mucha demogogia pero pocos argumentos. Si no se muestran será que no existen, solo existen las consignas tipo "papeles para todos", pero nada más.

Qué lástima...y mientras tanto la derecha frotándose las manos. Y lo peor es que la gente que ha venido de Latinoamérica son casi todos la clase media arruinada por las políticas neoliberales que ellos mismos apoyaron electoralmente. Nada más hay que ver las opiniones políticas que tienen muchos de estos inmigrantes...de todo menos progresistas. Hasta he llegado a ver a un venezolano con rasgos indígneas decir que Chávez es un mono.¡Es el colmo! 

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#8.- caspa reaccionaria disfrazada de pragmatismo

cr|23-09-2008 02:14

¡¡Cuánto parloteo reaccionario contiene este aburridísimo panfleto¡¡¡¡
Decir desde la izquierda cosas como "Ante la incapacidad física y económica de absorción, los menguados Servicios públicos existentes en Andalucía entrarían en coma, degradándose en forma terminal y abriendo paso a su desmantelamiento". Decir esto sin denunciar que la degradación es un objetivo político del neoliberalismo, asumir sin rechistar y sin luchar por la mejora de lo público viéndo el enriquecimiento de un sector privilegiado, decir esto sin denunciar la política fiscal reaccionaria que han impulsado PPSOE: desaparición del I.Patrimonio, rebaja de la escala tributaria, reducción desde el 35-43% hasta el 18% las plusavalías bursátiles, evasión fiscal en las SICAV, etc,etc, Es decir lo mismo que Esperanza Aguirre.
Decir desde la Izquierda que el problema de la Inmigración "lo tienen" que resolver en origen. Es decir lo mismo que Rajaoy ó  Rubalcaba. Es decir, que cuando Repsol atraca, expolia , roba manu militari a los bolivianos ó argentinos, nosotros no tenemos nada que decir. Es decepcionante que la izquierda no denuncie las causas de la inmigración:1 Deuda Externa-2 aplicación del paquete del Consenso de Washington-3 políticas comerciales de la  UE Y EE.UU  que con subvenciones ilegales arruinan la agricultura que al no poder exportar sus productos exportan a sus ciudadanos.  Ante todo esto la izquierda en nombre de su  ombliguismo dice lo mismo que la derecha.    

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#9.- al cr 8: No hay peor ciego que el que no quiere ver

Andaluz|23-09-2008 13:06

¿De donde se saca este que no se dice en el articulo que hay que luchar contra la degración de los servicios publicos?. Pues claro que sí, que hay que luchar. Pero entretanto y vistos los "exitos" de la izquierda española (extrema izquierda incluida) en evitar rebajas fiscales, incrementos del tiempo de cotización, abaratamiento del despido, disminución de presupuestos efectivos etc etc, es obvio que si se suman cien mil o quinientos mil o un millon de beneficiarios con los mismos servicios publicos estos se degradan y colapsan.

Otro. ¿Donde se dice que no hay que luchar contra el imperialismo?. Al contrario. En el texto se dice que hay que hacerlo y que hay que apoyar esa lucha desde aqui PERO QUE ESO NO TIENE NADA QUE VER, MÁS AÚN, ES CONTRADICTORIO CON EL PAPELES PARA TODOS-LIBRE INMIGRACION.

A ver si en vez de manipular y poner los pies por alto a la primera de cambio picas en el enlace del documento del Circulo de Empresarios, te lo bajas, te lo lees y te das cuenta que en la practica defiendes -cr 9 - exactamente lo mismo que ellos.

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#10.- Leed el artículo primero

Orwell|23-09-2008 13:12

A CR:

¿Te has leído el artículo? ¿Dónde dice que la culpa de la degradación de los servicios públicos sea culpa de los inmigrantes? No estaría mal que lo indicases.Vale que no estés de acuerdo con el artículo pero desde luego no me parece que te dediques a manipularlo para así poderlo rechazar mejor.

El problema es que muchos izquierdistas viven en el limbo. Si no afrontamos con racionalidad la política económica, al final pasará lo de siempre, que al final los que hoy defienden el "papeles para todos" mañana serán totalmente xenófobos. Lo mismo que quienes defendieron la economía estatalizada como lo mejor de lo mejor, y contra toda evidencia científica, ahora son neoliberales perdidos.

Argumento, señores, arguementos. ¿Os es que las leyes laborales que contaban con el apoyo de la CNT y el PSOE en los años 30 y que motivaron la guerra eran reaccionarias?

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#11.- A CR-8 Sobre pragmatismo

27-09-2008 20:57

Hablas de caspa pragmatica en el articulo pero -!oh que casualidad!- algunos de los más significados deffensores de la lineas "Papeles para Todos" etc tambien lo son de la legalización de la prostitución y su argumentario es que se piense lo que se piense de la prostitución, como existe y existirá (dicen) la legalización es lo mejor para defender los derechos laborales y sociales de prostitutas/tos.

Son la gente del exMC, vía colectivo Hetaira y vía APDHA.

O sea pragmatismo donde le conviene a la faena y queda mejor a la parroquia 

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