Inquietud ante la economía norteamericanaNo es extraño que las principales bolsas mundiales, entre ellas la española, hayan perdido estos días gran parte de lo poco que ganaron en el 2007 por el temor a una recesión en Estados Unidos.
El hipotético parón de la primera economía del planeta podría tener efectos muy negativos en el crecimiento del resto de países, incluida Europa. Aún no hay datos oficiales sobre la evolución del producto interior bruto estadounidense en el primer trimestre del año, pero son varias las previsiones de instituciones y de analistas que apuntan hacia su grave debilitamiento, especialmente el anterior presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan.
Algunos datos conocidos recientemente han incrementado el nerviosismo, como es el caso del empleo, que se ha situado en su nivel más bajo desde el 2003, y del consumo, que ha retrocedido por primera vez en seis meses. Ambos, empleo y consumo, son los motores del crecimiento estadounidense, y concentran los dos tercios de la actividad del país, hecho que explica la preocupación que despierta su evolución. El hundimiento del sector inmobiliario y la restricción crediticia, como consecuencia de la crisis hipotecaria subprime que estalló en agosto, son la causa de la actual situación. Los primeros resultados bancarios y empresariales del 2007 que se van conociendo, como han sido las elevadas pérdidas de Citigroup, incrementan el nerviosismo y la incertidumbre de los mercados bursátiles.
Lo más preocupante es la dificultad existente para tomar medidas en Estados Unidos que permitan combatir los riesgos de una recesión. Lo recomendable sería que la Reserva Federal bajase de forma contundente los tipos de interés. Ya debería haberlo hecho. Pero la elevada inflación actual, que alcanza una tasa del 4,1 por ciento, y que es la más elevada en los últimos diecisiete años, supone un importante freno para ello. Otra acción de manual sería la adopción de drásticas medidas fiscales para estimular la economía. Pero en este caso es el elevado déficit público de Estado Unidos, que se ha disparado a causa de la guerra de Iraq, el que hace también difícil actuar en este sentido.
La amenaza, pues, no sólo es la recesión, sino un escenario peor: estancamiento con inflación, la temida estanflación. No es casual, ante este panorama, que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, haya hecho en su viaje a Oriente Medio un dramático llamamiento a sus aliados de esta zona del mundo para que aumenten notablemente su producción de petróleo y puedan bajar los precios.
En realidad, el abaratamiento de los combustibles, después de la enorme subida registrada en el 2007, es la única solución que tiene Estados Unidos para reducir la inflación, poder bajar los tipos de interés sin problemas y combatir los riesgos de recesión. En bien de todos, pues, sólo queda esperar que los países del golfo Pérsico, con Arabia Saudí a la cabeza, le hagan caso.







#1.- recesion mundial
mauricio|22-04-2008 19:54
es bueno para estar informados delo que pasa conla recesion mundial cada dia
Valoración: 0
| Avisar provocación