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Internacional - Izquierda a debate versión imprimir Enviar esta noticia a un amig@ Convertir a PDF Noticia Anterior Noticia Siguiente
Inglaterra: Respect Renewal y el sujeto del cambio social
Alan Thornett hace un repaso de los debates que se están abriendo en Respect Renewal.
Alan Thornett [Socialist Resistance] (Para Kaos en la Red) [28.03.2008 11:32] - 184 lecturas - 0 comentarios


INGLATERRA: RESPECT RENEWAL Y EL SUJETO DEL CAMBIO SOCIAL

Por: Alan Thornett (del Consejo Nacional de Respect Renewal)

Este artículo está incluido en el primer número del nuevo magazine “Socialist Resistance”.

Respect Renewal (RR) lo ha hecho muy bien en los cuatro meses que han transcurrido desde la escisión del primer Respect y su posterior Conferencia inaugural en noviembre de 2007. Si bien es cierto que todavía no tiene una verdadera dimensión estatal, ha hecho importantes avances en ese sentido. Se ha estabilizado allí donde es más fuerte, en la zona Este de Londres, aún a pesar de la labor destructiva del Socialist Workers Party (SWP) durante la escisión. También se ha construido una mejor relación con nuestros concejales de la que existía en el Respect controlado por el SWP.

RR ha producido tres ediciones de un periódico mensual de 24 páginas que ha sido bien recibido y a partir de ahora será rediseñado con más compañeros/as participando en su elaboración. También publicamos un suplemento gratuito de gran calidad para la reciente manifestación antiguerra. Hemos organizado actos públicos con muy buena asistencia de público en Londres, Birmingham y Manchester. En estos momentos RR se está preparando para las elecciones de Mayo, tanto las para la Asamblea de la región de Londres como para las elecciones locales en Birmingham, la región de Manchester y Bradford. Existe la base para una campaña electoral eficaz y exitosa.

Los órganos de dirección de Respect Renewal se están desarrollando correctamente. Su Consejo Nacional está teniendo buena participación y en él se desarrollan debates reales y abiertos. Esto es muy importante. Tal y como escribió recientemente Salma Yaqoob: “En nuestra cultura política cualquier discrepancia o desacuerdo no debería ser visto como un acto de deslealtad. La inclusividad no ha de estar confinada a aquellos/as quienes simpatizan completamente con nuestras ideas”. Muchas de las organizaciones que están naciendo en Europa y que se colocan a la izquierda de la antigua socialdemocracia comparten esta manera de pensar.

Respect Renewal se ha establecido como la iniciativa más importante de cara a construir un partido amplio y plural de la izquierda en Inglaterra. Este progreso es importante, ya que en los cuatro años que Respect (antes y después de la escisión) ha existido, la necesidad de una alternativa amplia y plural de izquierdas ha sido más urgente, el espacio a la izquierda del Nuevo Laborismo se ha ampliado, y la crisis de la representación política de los intereses de la clase trabajadora es cada vez más acuciante.

Nuevos debates

Una serie de debates se están desarrollando en el curso de la construcción de RR, animados en parte por artículos en la revista “Red Pepper”, sobre los factores que intervienen en el cambio social y sobre estrategia socialista. También están reflejados en varias contribuciones en la página web de RR y están enlazados a un debate más práctico sobre la construcción del partido y la estrategia de comunicación.

Si una cosa quedó clara en la Conferencia inaugural del pasado Noviembre fue que RR no se define a sí mismo como “la alternativa” de izquierdas al Partido Laborista. Dada la dispersión de la izquierda en un amplio abanico de organizaciones, campañas, tendencias y movimientos –incluyendo las decenas de miles de personas que son de izquierdas pero a falta de un partido en el cual militar su trabajo político no va más allá de su sindicato o campaña en el barrio. RR ha de ser el catalizador para el intento de desarrollar una estructura cada vez más grande capaz de unir a la izquierda en la acción, tanto en campañas electorales como en las luchas del día a día.

Esto es crucial para el futuro desarrollo de Respect Renewal. Es una prioridad desarrollar relaciones con, por ejemplo, la dirección del sindicato de ferroviarios RMT o el “Morning Star” (periódico del Partido Comunista británico).

Sin embargo, para que RR pueda actuar como un catalizador es necesario que se construya exitosamente: hemos de desarrollar agrupaciones locales, enraizarnos en los distintos frentes de lucha y en las campañas que se desarrollan localmente y trabajar en los sindicatos.

Para construir RR necesitamos una serie de herramientas. Estas incluyen algunas cosas básicas como participar en manifestaciones, organizar actos públicos y producir un periódico. No se tratar de construir fetiches sobre estas iniciativas, ni de entender que la política se resume en organizar charlas, vender el periódico e ir a las manifestaciones, no, se trata de que estas actividades son fundamentales para conseguir hacer llegar nuestras ideas y propuestas a la mayoría de la gente.

Sorprendentemente algunas de estas formas básicas de organización están siendo objeto de controversia. Algunos compañeros argumentan que asistir a las manifestaciones antiguerra ha sido una pérdida de tiempo. No estoy de acuerdo, estas manifestaciones han sido un gran éxito, así como el conjunto del movimiento antiguerra que se ha construido a partir de ellas. Tuvieron un impacto real sobre el Gobierno y sobre la situación política.

La audiencia real de estas manifestaciones fueron los millones de personas que las vieron por televisión, en los periódicos, que de una u otra manera supieron que se habían producido. Centenares de miles de personas salieron a manifestarse contra la guerra, y para muchos de ellos fue la primera vez en realizar una acción política.

También se ha argumentado que deberíamos romper con los “instrumentos tradicionales” a la hora de construir la organización. Por supuesto ninguno estamos contra el progreso y las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Hemos de utilizarlas al máximo. Pero eso no quita para que menospreciemos otras herramientas para construir la organización, simplemente porque se usan “desde hace mucho tiempo”

Estamos todos de acuerdo sobre la importancia de la utilización de Internet. No hay discrepancias en ese sentido. Respect Renewal necesita actualizar regularmente su página web para hacerla cada vez más atractiva e interesante. Deberíamos usar Facebook, YouTube y aplicaciones similares. Necesitamos buenas presentaciones multimedia. Pero sería un error pensar que todas las personas están gran cantidad de su tiempo conectadas a internet o que la prensa escrita no tiene también un papel a jugar.

Ha habido discrepancias sobre si Respect Renewal debería tener o no un periódico, aún con el éxito de sus primeras ediciones. Este debate ha tomado la forma sobre si debería ser un periódico convencional multi-páginas con contenidos sobre una amplio abanico de temas, o una publicación de una sola página en formato más grande (un pliego impreso) que se centre en temas concretos. En realidad, la cuestión de fondo del debate es qué tipo de organización debería ser RR más que una discusión sobre distintos tipos de prensa.

De hecho tanto los grandes pliegos impresos como el periódico son ambos medios válidos para difundir nuestras ideas, si bien cumplen funciones diferentes. En una manifestación sería mejor repartir hojas impresas gratuitas mientras que para construir agrupaciones y desarrollar la organización necesitas un periódico de más contenidos, más completo. Las hojas impresas pueden llevarnos a contactar fácilmente con nuevos activistas y el periódico puede involucrarlos políticamente en la organización.

Qué tipo de partido necesitamos?

El debate clave es que tipo de organización debería ser Respect Renewal. Si el objetivo es construir un partido de dimensión estatal, que construye agrupaciones locales, y proporciona la estructura para el desarrollo político de sus miembros, entonces un periódico con amplios contenidos políticos es muy importante. Si en cambio el objetivo es relacionarnos con un electorado en un zona concreta para preparar las próximas elecciones entonces repartir hojas y panfletos sería más útil. De hecho, ambos tipos de publicación son igualmente importantes y no deberían ser contrapuestos de ninguna manera.

Hay un acuerdo general que el terreno electoral es extremadamente importante y que no debería entregarse a nuestros oponentes. Es un terreno crucial para hacer la conexión entre aquellos decepcionados con el Nuevo Laborismo y aquellos en los sindicatos y en comunidades oprimidas que están buscando alternativas. La importancia de tener un diputado en el Parlamento y tener un grupo de concejales es obvia. Respect Renewal debería tener el objetivo de obtener en las próximas elecciones generales dos diputados, lo cual sería un desarrollo cualitativo.

Pero del mismo modo, reducir RR a ser una organización centrada en el campo electoral sería un gran error. Nuestro objetivo debe ser construir una organización que al mismo tiempo que lucha en las elecciones es capaz de responder a las necesidades directas de la clase trabajadora y de los oprimidos: una organización que se toma la actividad sindical seriamente, que está presente en el corazón del movimiento antiguerra, en las campañas de defensa de los derechos civiles, se opone a la discriminación, lucha por la protección del medioambiente, defiende a los inmigrantes, el sistema sanitario y en general el sector público. Nuestros representantes en el Parlamento y en los Ayuntamientos han de estar integrados en esta lógica.

Para ello necesitamos un partido político que se construya a nivel de toda Inglaterra y que se prepare políticamente en todos estos frentes. En el Respect previo a la escisión este tema tomó la forma de un debate sobre si se tenía que construir un partido o una “loose coalition” (coalición amplia, política y organizativamente laxa). En otras palabras: si el espacio a la izquierda del Partido Laborista necesita ser cubierto por una coalición no siempre visible y presente, o por un partido permanentemente centrado en la defensa de los intereses de la clase trabajadora que se base en un programa político comprensible y una estructura organizativa completa y visible. Un partido que genere sus propia vida política interna y desarrolle la experiencia colectiva como un medio de desarrollo.

Se ha argumentado que el único programa que necesitas para construir un partido a la izquierda del laborismo es un discurso antiguerra, antirracista y antiprivatización!. Esto me recuerda las discusiones que tuvimos en la formación de Respect cuando John Rees (del SWP) argumentaba que lo que necesitábamos era un partido por la paz y la justicia. Este argumento reflejaba la tradición del SWP de aversión a proponer un programa... “una huelga vale tanto como 100 programas” era uno de sus mandamientos....¿o eran 1000 programas?, no recuerdo exactamente....

La cuestión es que tú no puedes construir un partido que se presenta a sí mismo como una “alternativa de Gobierno” sobre propuestas minimalistas. Esto no tiene ninguna credibilidad. ¿Quién votaría por él? El Partido Liberal-Demócrata está a favor de la paz y la justicia y muchos de ellos no tendrían problemas con conceptos como antirracismo, antiguerra y antineoliberalismo. ¿Cuál es el resultado de todo esto?, que no tiene sentido construir una “alternativa” que en realidad no es ninguna alternativa.

La posición defensora del “no programa” y de la política de mínimos estaría a la derecha del Partido Verde, que tiene un programa que va desde la re-nacionalización de los ferrocarriles a la defensa de los derechos civiles y la oposición a la discriminación, así como, por supuesto, políticas activas a favor del medio ambiente. Ellos son el Partido Verde más a la izquierda de Europa, y hay una buena razón para que lo sean. El motivo es que el único espacio que ellos pueden ocupar es a la izquierda del Partido Laborista. Si RR se colocara a la derecha del Partido Verde y no mucho más a la izquierda del Partido Liberal-Demócrata sería un grave error.

No se debería asumir que las personas que forman parte de la clase trabajadora son sólo capaces de sentirse cercanas a una agenda política limitada. Como con otras secciones de la sociedad algunos se quedarán en los titulares y primeras impresiones, pero otros querrán mucho más.

Perspectiva pesimista

Algunas de las opiniones sobre el perfil programático parecen ser reflejo de una opinión profundamente pesimista de la situación política actual. Se ha argumentado que el movimiento antiguerra ha sido derrotado y que el conjunto de la sociedad está girando a la derecha.

Esta apreciación es equivocada. El conjunto de la sociedad no se está moviendo a la derecha. Esta visión negativa no tiene en cuenta la lucha sindical, el movimiento antiguerra, las radicalización del movimiento ecologista, y el movimiento por la justicia global (o antiglobalización). Evidentemente si prescindimos de todas estas realidades llegamos a la conclusión de que hemos de girar nosotros también a la derecha para no perder el contacto con el conjunto de la sociedad.

La perspectiva mayoritaria que se proyectó en la Conferencia del pasado Noviembre consistente en que Respect Renewal tenía que relacionarse con el resto de la izquierda, en particular la izquierda sindical y el “Morning Star”, también ha sido objeto de discusión. Se ha argumentado que tal izquierda no existe, o que apenas existe, o que es tan débil que carece de sentido relacionarse con ella.

Este argumento se equivoca al analizar la situación de la izquierda y la realidad sindical.

El hecho concreto es que si un grupo de líderes sindicales hicieran una llamada para un nuevo partido la respuesta sería masiva. Si Bob Crow (dirigente sindical) apoyara a Respect Renewal y el sindicato RMT se afiliara a Respect Renewal sería un gran paso adelante para los sindicatos, ya que es muy difícil regenerar los sindicatos sin una dimensión política. Es así como se formó el Partido Laborista.

Por tanto existe la opinión de que el trabajo en las comunidades locales debería ser la prioridad para Respect Renewal. Por supuesto el trabajo local es extremadamente importante, no sólo porque RR tiene un peso importante en comunidades como la región Este de Londres y Birmingham, las cuales en este momento son claves para su futuro desarrollo. Pero sería equivocado contraponer estas áreas de trabajo cuando son de hecho complementarias y están interrelacionadas.

Las luchas en comunidades locales incluyen las lucha contra el racismo y la Islamofobia, la lucha por una vivienda digna, por el derecho de los ancianos/as a ser asistidos, a la educación, a la lucha por los derechos de las minorías étnicas oprimidas, a los derechos a los parados. Hay una gran lista de temas que también han de ser trabajados desde la realidad local así como desde la realidad sindical.

Los activistas en comunidades locales son a menudo miembros activos de sus sindicatos y hay muchos ejemplos en los cuales las luchas sindicales y locales se solapan. Un caso prototípico son las docenas de campañas locales contra el cierre de hospitales y recortes en la Sanidad pública donde la unidad e interacción de los trabajadores organizados y los activistas de las comunidades locales es espontánea. Tal interacción nos hace más fuertes.

El sujeto del cambio social

Lo que está en juego no es si las luchas que nacen desde las comunidades locales son importantes o no sino si estas luchas han reemplazado a la clase trabajadora organizada como sujeto del cambio social progresista. La acción en las comunidades locales es un campo de lucha para la clase trabajadora de la misma manera que lo es en el centro de trabajo.

El movimiento de trabajadores organizados sigue jugando un papel fundamental como sujeto del cambio social.

Internacionalmente, la clase trabajadora industrial nunca ha sido más grande, aunque una gran parte se ha desplazado al Este y al Sur, a China, India , el sureste asiático, y otros países del llamado “tercer mundo” o países de “reciente industrialización”. Como explica Paul Mason en su libro “Vivir para trabajar o morir luchando” es muy probable que las acciones de los millones de nuevos trabajadores proletarizados en China e India determinarán el resultado de la lucha internacional contra el capitalismo durante los próximos 30 años.

En ningún otro país de Europa Occidental los sindicatos han sufrido las derrotas que sufrimos en Gran Bretaña en los años 80. En la mayoría de los países occidentales los sindicatos siguen siendo una fuerza social reconocida. En Francia han echado atrás la ofensiva de Nicolas Sarkozy y están preparados para las próximas luchas.

Las luchas sindicales en Gran Bretaña siguen en bajos niveles y siempre a la defensiva. Las derrotas sufridas en los 80 no han sido revertidas, no ha habido un cambio de tendencia y la sumisión al régimen neoliberal tanto en el sector público como en el privado es muy peligrosa. No se ven atisbos de cambio en este sentido. En parte esto se debe a que los tres grandes partidos (Laboristas, Conservadores y Liberal-Demócratas) forman parte del consenso neoliberal. Pero lo que hemos de preguntarnos es si es posible que la lucha sindical pueda renacer.

A esta pregunta la respuesta que hemos de dar es que “sí”. Pero no el “sí” propio de las soflamas del SWP.

La distancia entre las clases está aumentando y a pesar de los problemas y obstáculos cientos de miles de personas son parte de las luchas diarias en los centros de trabajo sobre sus condiciones de trabajo, especialmente sobre despidos, prejubilaciones y salarios. Muchas de estas luchas son invisibles, precisamente porque se dan a niveles locales, no nacionales y por tanto no son reflejadas en los medios de comunicación nacionales.

Entre los obstáculos que enfrentan estas luchas se encuentran leyes hostiles y direcciones sindicales de derechas. Hay miles de sindicalistas peleando a nivel local, regional y en ocasiones también en luchas de ámbito nacional. Están luchando contra las direcciones de las empresas y al mismo tiempo muchas veces contra el escepticismo y resignación de muchos de sus compañeros de trabajo y/o de sindicato.

Enfrentamos una situación de polarización de la situación política. Muchos analistas argumentan que la actual crisis económica será la peor desde 1945. Tengan o no razón Gordon Brown no tiene otra opción, dentro del marco de las políticas a favor de los capitalistas, que no sea imponer recortes salariales sobre millones de trabajadores del sector público y recortar el gasto público. Decenas de miles de trabajadores del sector público ya enfrentan la amenaza de la no renovación de sus contratos.

En el período que se avecina la lucha sindical será más importante y no menos. Sería muy difícil defender las conquistas históricas de la clase trabajadora o el objetivo de la transformación social progresista si una revitalización de los sindicatos y de la militancia de las trabajadoras y los trabajadores.

Esto será muy complicado si confinamos la tarea en términos “puramente sindicales” ya que revertir la tendencia en la correlación de fuerzas capital-trabajo requiere de trabajar en el plano estrictamente sindical y también del plano político. La actual crisis de representación política de los intereses de la clase trabajadora es un límite y un serio problema para desarrollo de las defensas de los trabajadores, que necesitan la herramienta de la dimensión política. Una de las dificultades para revertir la sucesión de derrotas de los años 80 es la extrema debilidad de la clase trabajadora en el plano político.

Por tanto la construcción de un nuevo partido a la izquierda del Partido Laborista ha de ser parte del proceso de regeneración de los sindicatos. Cualquier perspectiva que no contemple a los sindicatos como el sujeto clave para el cambio social está partiendo de concepciones erróneas.

Traducción: Pablo F.



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