Del 22 al 25 de noviembre se celebró el II Congreso de la Izquierda Europea en Praga con seis objetivos diferenciados: 1º) Ofrecer una alternativa al actual modelo neoliberal europeo que produce tanta desigualdad y precariedad así como inestabilidad y violencia; 2º) Profundizar en la lucha de las mujeres por la igualdad y respeto a su dignidad; 3º) Aportar los esfuerzos teóricos de las fundaciones de investigación de los partidos asistentes organizados en la red Transform; 4º) Renovar la organización de coordinación de la Izquierda Europea, aprobar la adscripción de nuevos partidos miembros, reformar los Estatutos del Partido de la Izquierda Europea y rendir cuentas de la evolución de la situación financiera desde el Congreso anterior, el de Atenas 5º) Avanzar en las relaciones con organizaciones sociales por otro tipo de sociedad así como con partidos de la izquierda de todos los continentes, en particular con Oriente Próximo y América Latina; y 6º) Preparar tanto la contestación al Tratado aprobado en Lisboa como las elecciones europeas del año 2009.
En primer lugar hay que destacar el hecho de celebrarse en Praga, un país del este europeo, y en donde se intentó, hace 40 años, la renovación del socialismo con democracia en la llamada "Primavera de Praga", como recordó Fausto Bertinotti en su discurso. Al Congreso han acudido casi 500 personas entre delegados, los procedentes de los 19 partidos miembros, los de los diez partidos observadores, así como los invitados de las delegaciones internacionales o personalidades especiales, en concreto la del grupo parlamentario europeo GUE/NGL con su Presidente, Francis Wurtz, a la cabeza, así como de los países del este europeo (Bielorrusia, Polonia, Turquía), de China (Partido Comunista), de América Latina (Brasil, México, Bolivia, Cuba) de Oriente Próximo (Palestina, Líbano, Israel, Irán, Iraq, Polisario), de Sudáfrica aparte de los de Europa (Finlandia, la LCR de Francia y el PRS de Francia, etc.). Cada delegación del PIE constaba de 12 personas, seis mujeres y seis hombres. De nuestro país acudió la del PCE encabezada por Francisco Frutos, la de EUiA encabezada por Jordi Miralles, y la de IU que, sin la presencia de Gaspar Llamazares, encabezaba Rubén Fernández.
Dio la bienvenida al Congreso el Presidente del Partido del Socialismo Democrático de la República Checa, Milan Neubert, como partido encargado de la organización del Congreso, ayudado por el Partido Comunista de Bohemia Moravia, que es partido observador.
El primer objetivo está resumido en el lema del Congreso, "Construyendo alternativas". Ya es hora de superar la fase de crítica y resistencia para pasar a la ofensiva dando respuesta a las necesidades de la inmensa mayoría de la población europea desde una perspectiva de superación del capitalismo y del modelo de globalización neoliberal. Se puede resumir este lema con tres deseos comunes, "Una Europa más social, una Europa de paz y una Europa respetuosa con la naturaleza". La elaboración de las Tesis Políticas ha sido larga y abierta a la participación de todos los partidos y sus militantes. El resultado que sale de este Congreso es una propuesta de gran profundidad estructurada en seis grandes capítulos: 1º) Una reconstrucción democrática de Europa, 2º) Un modelo socioeconómico alternativo al del neoliberalismo, 3º) Una Europa contra la guerra, 4º) Una Europa social, 5º) Una Europa ecológica por la justicia global, y 6º) Una Europa de derechos humanos y libertades.
La presentación del trabajo de las tesis fue hecha por Graziella Mascia, diputada de Refundación Comunista, que recalcó los tres grandes problemas en Europa, el de la precariedad, el de la guerra y el de la destrucción del medio ambiente, exigiendo un nuevo modelo alternativo para superar el dilema "Socialismo o barbarie". Hace falta un renacimiento de la política en donde el trabajo se enlace con la dignidad de la política para afianzar el nuevo sujeto político defendiendo los valores alternativos, ecológicos, pacifistas, feministas. Se ha visto como la multiplicación de protestas y luchas sociales no conduce automáticamente a la acción política alternativa, de ahí la necesidad de lograr una hegemonía cultural y política, como señalaba Gramsci, alrededor de los valores de igualdad y libertad, contra el rearme de la derecha sustentado por la xenofobia y el populismo, y en contra de la violencia hacia las mujeres.
Entre las intervenciones dedicadas a este contexto general destacaron las de Fausto Bertinotti, Lothar Bisky, Oskar Lafontaine y Francisco Frutos.
El segundo objetivo, el referente a la Asamblea de mujeres de la Izquierda Europea está reseñado en un artículo de esta página donde aparece el papel destacado y positivo de Maite Mola. Hay que señalar que el domingo, el día contra la violencia hacia las mujeres, se dio lectura a una declaración hecha en todas las lenguas, en la que participó una mujer por delegación. En el local del Congreso Die Linke mantuvo una exposición de carteles sobre los derechos de las mujeres.
El tercer objetivo, aportar los esfuerzos teóricos a través de la red de izquierdas Transform tuvo dos paneles, uno dedicado a la situación política en Europa y en algunos de sus países, y otro sobre problemas concretos europeos. Estuvo el coordinador de la red, Walter Baier, así como miembros de Italia, Francia, Alemania, República Checa, Polonia y España con Pedro Marset por la FIM, que describió la situación en España en el primer panel y dando cuenta en el segundo panel de la situación de la inmigración en Europa y en España, con una crítica a la hipocresía reinante a partir de la Cumbre de Tampere (1999) y del Programa de La Haya (2004) que mantiene en la UE una situación injusta hacia los inmigrantes.
El cuarto objetivo, el de renovar la coordinación del Partido de la Izquierda Europea, tuvo tres apartados. En cuanto a la dirección hay que destacar la elección de Lothar Bisky como Presidente del PIE, la de Graziella Mascia como Vicepresidenta y la de Pedro Marset como Tesorero. En el momento de la proclamación del Tesorero hubo, en medio del aplauso generalizado, unos pocos silbidos y abucheos por parte de algunos de los miembros de IU. Muy edificante. Una vez aprobada la nueva dirección tuvo lugar un acto emotivo con la entrega de un regalo a Fausto Bertinotti agradeciéndole el esfuerzo que ha tenido para impulsar el PIE. Se le hizo entrega de un ejemplar histórico del libro de Torquato Tasso, Jerusalén Liberada. En cuando a nuevos miembros se acordó aceptar como observadores a la Asamblea de la Izquierda Europea de Italia, a los Jóvenes Socialistas de Polonia, a Respect de Inglaterra. También se dio una modificación menor de los Estatutos referente a los miembros individuales. En la rendición de cuentas Pedro Marset señaló el esfuerzo de todos los partidos miembros, la colaboración de los diputados europeos en avalar al PIE para conseguir la financiación del Parlamento Europeo, un 75% del total del presupuesto, y la evolución favorable y creciente del mismo que ha pasado de los 450.000 euros iniciales a los 730.000 para el próximo año. En este sentido la auditoria interna del PIE destacó lo correcto y transparente de la gestión.
El quinto objetivo, el de la mejora de las relaciones del PIE con otras formaciones políticas, tuvo tres vertientes. La mejora y compromiso con el Foro de Sao Paulo, estrechando relaciones con América Latina y participando con trabajos conjunto en la próxima reunión de Lima. La apuesta por una iniciativa de izquierdas en Oriente Próximo respaldando los esfuerzos de los partidos de izquierdas de Palestina y de Israel, y colaborando con el resto de partidos en la consecución de una solución justa, digna y política. También se avanzó en tener una estrecha colaboración con los partidos del este europeo, tanto los pertenecientes a la UE como los vecinos.
El sexto objetivo, preparar la campaña frente al Tratado de la UE de Lisboa y prepararnos para las próximas elecciones europeas de 2009 estuvo presente en ambas intervenciones, la del presidente saliente y en la del entrante. Así en la clausura, Fausto Bertinotti al darle la palabra a Lothar Bisky, agradeció de nuevo la ayuda recibida y señaló cómo la regla para un partido de la izquierda transformadora es el consenso, por encima de las mayorías y minorías, pues, a veces, se requiere madurar ante posturas aparentemente muy diferentes, pero procedentes de voluntades positivas. Lothar Bisky repasó en su discurso los aspectos más urgentes, aparte de los dos grandes temas, la oposición al nuevo Tratado de Lisboa con la campaña específica y la preparación de las elecciones europeas del 2009.
De esta forma recordó cómo ninguna persona es ilegal, defendiendo los derechos humanos de todos los inmigrantes, cómo tenemos el reto de responder al armamentismo y beligerancia que impone Estados Unidos a la UE, defender una Europa social sin precariedad y con pleno empleo y de calidad, una agricultura en la que los 11 millones de agricultores garanticen la soberanía alimentaria de los 450 millones de ciudadanos, una cultura democrática que no esté controlada por los grandes medios e intereses financieros, etc. Para todo ello, concluyó, precisamos un PIE abierto y plural, que vaya más allá de los 400.000 militantes actuales y 30 partidos componentes, entre miembros y observadores, para ser el partido de izquierdas europeo garantía de paz, de un modelo económico alternativo, respetuoso con la naturaleza y de plenos derechos humanos. Nos invitó a todos a acudir a Berlín, al homenaje a Rosa Luxemburgo en enero del próximo año.
*Responsable Europa del PCE
Lothar Bisky comenzó denunciando la descomposición de la política en Alemania y las perspectivas favorables para Die Linke. A continuación acusó a los gobiernos que dirigen la UE de cinismo al no respetar las voluntades populares expresadas en los referenda de Francia y Alemania y seguir adelante con el Tratado de Lisboa como si tal cosa. Y terminó destacando nuestro papel de oposición a la guerra y a la presencia de tropas europeas en los conflictos del mundo de la mano de Estados Unidos.
Oskar Lafontaine resaltó el esfuerzo de cooperación que se ha dado en Alemania con la creación de Die Linke y pasó a continuación a resaltar la capacidad del movimiento obrero en cambiar la correlación de fuerzas en un país si está unido. Denunció que, como decia Jean Jaurés "el capitalismo trae la guerra como las nubes traen la lluvia" y cómo por ello la alternativa socialista es la solución para toda la humanidad. Hace falta junto a un orden fiscal justo europeo una lucha contra el dumping social y salarial y terminó acusando el efecto diabólico de la precariedad al resaltar como ésta impide la participación democrática, la inserción y organización da la clase trabajadora.
Francisco Frutos inició su discurso insistiendo con el dilema de "Socialismo o barbarie" al destacar como el modelo económico y social del capitalismo lleva a la conducta belicista, produce alienación y no es alternativa a los problemas de la humanidad. Dejó constancia del esfuerzo hecho en la redacción de las Tesis Políticas de este Congreso. Pero también mencionó la debilidad y cierta crisis de los foros sociales, del sindicalismo atomizado y estancado, y en general de la cultura europea que antes era solidaria. De ahí que sea preciso una gran tarea de reconstrucción impulsando un nuevo internacionalismo que esté basado en la centralidad del trabajo, en la conquista del desarrollo social y de la igualdad, en la consecución de la paz eliminando todas las bases militares de suelo europeo, en un nuevo modelo económico respetuoso con la naturaleza, y en el impulso de los derechos humanos y en la reconstrucción de lo público. Recordó a continuación que nuestra tarea no es sólo saber describir adecuadamente la realidad sino cambiarla, y en este sentido señaló como en otras partes del mundo, como América Latina, los pueblos empiezan a cambiar su realidad. Haría falta un esfuerzo conjunto entre Europa y América Latina para coordinar y lograr un bloque de cambio. Finalizó coincidiendo con la propuesta de las tesis políticas de conseguir una fuerte movilización contra el Tratado de Lisboa.
Fausto Bertinotti, tras recordar la primavera de Praga, indicó que su derrota anunciaba lo que pasó a partir de 1990 en todo el bloque del este. Entre las consecuencias de la hegemonía del neoliberalismo en la construcción europea señaló el retroceso que se produce en el factor de civilidad que supone el trabajo al precarizarse y degradarse. Junto a esta precariedad se une el clima de violencia y guerra que impregna esta sociedad con una expresión totalizante. Frente a todo esto hace falta una izquierda europea que recoja la intuición justa de hace 40 años y dé un salto de cualidad para dar respuesta a todas las cuestiones que denuncian las fuerzas sociales, los movimientos altermundialistas, con una propuesta de paz y de justicia social.