Embajada México DF 10 dic 07 |
A la prensa:
Al pueblo de México:
A la comunidad internacional:
Hoy sábado 19 de abril, estamos ante la embajada de Estados Unidos   para exigir la libertad de   Mumia Abu-Jamal, ¡preso político durante más de 26 años! ¡Estamos aquí para bloquear los esfuerzos del estado para matarlo! Las cortes gringas le dan  sólo dos opciones: muerte lento o muerte rápido. Nosotros decimos ¡NO!
Estamos aquí para exigir la libertad de los presos y presas políticos de Atenco, Oaxaca, Chiapas y todo México. ¡Los queremos libres!
Estamos aquí para exigir la libertad de los  11,700 presos palestinos y todos los presos políticos del mundo—“los 9 de MOVE”, “los 8 de San Francisco”, “los Cinco cubanos”, Leonard Peltier...¡todos!
Enviamos nuestros saludos a la marcha internacional en Filadelfia que procede en medio de un mar de hostilidad policial y neo-nazi.
Para nosotros, Mumia Abu-Jamal es hermano, amigo, maestro y compañero, porque estamos en la misma lucha para un mundo justo y libre. Sabemos que él está con nosotros mientras nos esforzamos para sacar a todos nuestros compañeros y compañeras de los campos de concentración de México ¡También estamos con él!
Tenemos algo en común con el estado. Reconocemos la lucha de Mumia Abu-Jamal por la liberación del pueblo africano-americano, su historia con los Panteras Negras, su afinidad con la organización MOVE, su periodismo revolucionario. Para el estado, esta historia es motivo para   borrar su voz, acabar con su vida,  erradicar su ejemplo de resistencia. Pero para nosotros, esta historia es motivo para levantar la voz, bloquear los planes imperiales que le amenazan, reforzar nuestra resistencia.
Cualquier persona honesta puede reconocer los crímenes cometidos contra Mumia Abu-Jamal por la policía y la fiscalía de Filadelfia y las cortes de Estados Unidos. El ejemplo más reciente es el dictamen del Tribunal Federal de Apelaciones del Tercer Circuito emitido el 27 de marzo.
En la apelación de mayo pasado él buscó un nuevo juicio para comprobar su inocencia del asesinato del policía Daniel Faulkner en 1981 y salir libre. Presentó argumentos contundentes sobre la exclusión de africano-americanos del jurado en su caso, el racismo del juez Albert Sabo y el engaño a los miembros del jurado por el fiscal. En un caso tras otro, las cortes han dicho que el racismo y prejuicio político son violaciones del derecho de una persona a un juicio imparcial.
Pero una vez más, la “ley Mumia” se aplica. Aunque este mismo tribunal, igual que la Suprema Corte de Estados Unidos, ha concedido amparos para otros presos por los mismos motivos, a Mumia Abu-Jamal le negó un nuevo juicio.
En este momento él queda en el corredor de la muerte con una sentencia oficial de cadena perpetua. Debido a la presión pública, el Tribunal no aceptó la petición de la fiscalía de Filadelfia para reimponer la pena de muerte, ya revocada en 2001. Por lo menos hemos podido parar su ejecución hasta ahora. Pero la fiscal Lynne Abraham, “La reina de la muerte” ya anunció su intención de apelar el fallo. Quiere su sangre.
¿Y por qué le temen tanto? Él mismo contestó esta pregunta en una reciente entrevista: “Para muchos individuos, especialmente para los del establecimiento, represento su peor pesadilla.... El temor es que la revolución negra se encienda de nuevo.”
Hoy repetimos que   ¡no vamos a permitir que entierren a Mumia Abu-Jamal vivo! ¡Tampoco vamos a permitir que lo maten por inyección letal! ¡Lo queremos libre! ¡AHORA! No podemos contar con las cortes para hacer justicia. Lo vamos a sacar de ahí de la misma manera que vamos a sacar a Ignacio del Valle y todos los presos y presas políticos de México y del mundo ––construir fuertes movimientos sociales que obliguen a los altos poderes a soltarlos.
¡MUMIA LIBERTAD! ¡PRES@S POLÍTIC@S LIBERTAD!
Amig@s de Mumia, México