ALGUNOS REPRESENTANTES DEL ‘pinochetismo primitivo’ salieron a la palestra, escandalizados y temblorosos porque Roberto La Rivera, profesor de Historia en el Liceo Nº 4 de niñas, en Santiago- utilizó el mote de ‘pandilla de asesinos con uniformes’ para referirse a los cuatro militares que dieron el golpe de estado el año 1973.
De inmediato, Alberto Cardemil –actualmente diputado (RN)-, criticó la forma en que el profesor La Rivera imparte clases y solicitó sanciones.   El político derechista dijo que en la prueba escrita que realizó hace unas semanas, el docente “puso sus pensamientos políticos, su desprecio por las instituciones y la tergiversación de nuestra historia”, por encima de la verdad de manera escandalosa y antojadiza.
¡¡Miren quién habla!! Ni más ni menos, el diablo vendiendo cruces…o el sujeto que predica moral con el marruecos abierto. Es de esperar que Alberto Cardemil no se haya olvidado tan tempranamente de su vergonzosa, mentirosa y servil   actuación la  noche del 05 de octubre de 1988, cuando demoró horas la entrega de los resultados finales del Plebiscito, pese a que los tenía oficialmente desde las 10 de la noche, y como una pálida forma de emborrachar la perdiz entregó dos resultados parciales antes de las 22 horas, con muy pocas mesas, en que ganaba el SI.
Eso fue complementario a la maniobra pre-golpista de Yuraszeck, Fontaine y Cereceda (actuales miembros de la UDI), quienes a las 23:00 horas habían entregado en conferencia de prensa callejera (calle París/Londres) un mañoso resultado en el cual la opción SI ganaba con el 50,3% en 1.000.000 de votos. Ese era precisamente el titular que tenía preparado el diario LA NACION para su portada del día siguiente. A las 02 de la madrugada, el diario de gobierno debió destruir cincuenta mil ejemplares.
Sano y oportuno es recordar también que usted ocupaba el cargo de Subsecretario del Interior en la época de las ‘Protestas Sociales’ dirigidas y encabezadas por el Comando Nacional de Trabajadores. ¿Cuántos chilenos murieron abatidos por balas de guerra disparadas por las ‘fuerzas de orden’ que obedecían instrucciones, precisamente, de su oficina?  Supongo que no habrá olvidado sus declaraciones de entonces, las que eran recogidas con rapidez por la prensa cautiva, haciendo referencias a la calidad de ‘terroristas’ que usted y el gobierno que representaba le colgaban a dirigentes sindicales como Manuel Bustos, Rodolfo Seguel, Hernol Flores, Arturo Martínez, y muchos otros que como ellos sólo querían libertad y democracia para Chile.   
¡¡Durante diecisiete años usted tildó de ‘criminales y delincuentes’   a los socialistas, a los comunistas, a los radicales, a los mapucistas, a los de la izquierda cristiana, a algunos pocos democristianos también, a muchos independientes,  a los curas, a las monjas,   a los estudiantes universitarios, a los sindicalistas, a los obreros, a los pobladores, e incluso a varios honestos y constitucionalistas miembros de las fuerzas armadas!!    
¡¡Y a muchos de ellos, Cardemil, sus patroncitos ordenaron ASESINARLOS!! No obstante lo anterior, hoy quiere convencer al país que usted –y otros como usted- es un “demócrata” en toda la línea. ¿Puede ser demócrata quien en plena  posesión de sus facultades mentales sirvió de buen grado los propósitos genocidas, traidores y corruptos de un grupo de insanos que se apropió del país por la vía armada?
Usted, Cardemil, intentó –oficialmente- otorgarle perfiles de honorabilidad al prontuario de esa  pandilla de desquiciados cuando ostentaba un  cargo ‘a dedo’ en el gabinete del criminal Augusto Pinochet Ugarte. Y si ahora pretende marear a los chilenos argumentando que pese a estar en directa relación gubernamental con la Junta Militar “no sabía lo que estaba ocurriendo  en el país durante la tiranía pinochetista”, significa lisa y llanamente que sigue considerándonos -a los chilenos-  vulgares imbéciles que nos tragamos cualquier cuento.
Por último, Albertito, si a usted en realidad los militares lo hicieron ‘huevo’e pato’ y lo usaron como preservativo para violar la credibilidad de la comunidad internacional,  pague solito las penitencias de tamaño pecado y no haga esfuerzos para que el resto del país lo comparta.
¿Y ahora, usted, Cardemil, se escandaliza porque se dice la exacta verdad en   una  clase de Historia dictada a 35 o 40 jovencitas de un Tercer Año Medio?…hay que ser muy cara pétrea para exigir las penas del infierno para el docente. Sin embargo, ¿qué sanciones ha solicitado para sus ‘amiguis’ de diarios como El Mercurio, en  cuyas portadas alguna vez se publicaron mentiras y falacias ostensibles, voluntarias e interesadas, que en definitiva ocultaron y permitieron asesinatos, degollamientos, robos, violaciones y torturas cometidas por órdenes de aquellos ‘pandilleros’ que hoy usted quiere defender?
¿Y alguna vez emitió críticas a los mentirosos ‘ayudistas’ de la dictadura, como fueron, por ejemplo, TVN, Canal 13 dirigido en ese entonces por el cura Raúl Hasbún, Radio Agricultura, Radio Santiago, el diario La Segunda, diario La Tercera, diario La Cuarta? Típico suyo, Albertito…le encanta la ley del embudo…o hacerse el de las chacras si las cosas se le ponen peludas.
La verdad histórica le molesta al ‘corralero’ Cardemil porque no le es favorable en términos reales. ¿No hubo golpe de estado en 1973? Sí, hubo. ¿Eran militares los que lo encabezaron? Sí, eran cuatro uniformados. ¿Hubo más de tres mil asesinatos en los días y años siguientes, cometidos por los organismos dependientes de esos cuatro militares? Sí, así fue. ¿Estaban al tanto esos cuatro soldadillos de los crímenes que se cometían casi ante sus propias narices? Sí, estaban  absolutamente enterados ya que en muchos casos ellos mismos dieron la orden de ejecutar algunos asesinatos.
Entonces, Cardemilito, deje la hipocresía a un lado y responda lo siguiente: ¿dónde diablos está la tan ‘grave falta’ que según su inefable criterio cometió el profesor La Rivera? Quizá, a usted  le moleste el ’lenguaje’ utilizado por el docente, ya que eso de “pandilla de criminales” le remece la poca conciencia que seguramente debe  restarle después de tanta sangre derramada  en beneficio de intereses económicos foráneos. Pero, seamos francos; en cierta medida es usted también responsable de algunos de esos asesinatos.
¿Que no? ¿Que estoy equivocado? Usted era parte del gobierno militar…era subsecretario, luego fue ministro y vocero. ¡¡Usted era gobierno!! ¡¡Por lo tanto, fue también  copartícipe de las iniquidades y alevosías que esa administración de facto (y usted con su actuación oficial y silencio cómplice) cometió impunemente!!
No  creo que para refrescarle la memoria –o sacarlo de este extraño ‘alzheimer’ político en el que usted se ha encuevado- sea necesario mencionarle asuntos tan sangrientos como la ‘Operación Colombo’, ‘Operación Cóndor’, el caso Stoulman-Pessa, Tejas Verdes y ‘Mamo’ Contreras, el asesinato de Tucapel Jiménez, el asesinato de Frei Montalva, el de Orlando Letelier, el del general Prats, Villa Grimaldi, Estadio Chile, Universidad Técnica, ‘La Esmeralda’, el mercante ‘Lebu’, el caso Anfruns, la CNI en Calama, el Banco Riggs, etc.
Cardemil,  usted es, como yo, un viejo curicano.  Le conozco desde hace 50 años. Resulta inútil tratar de esconder o disfrazar lo que ha hecho, a lo largo de su recorrido político, en esa hermosa tierra sureña y  más allá de sus fronteras provincianas.  En la vida pública, Cardemilito, no sirven las historias, mentirillas y patrañas que gente de su misma clase patronal acostumbra contar en los días de rodeo, en la medialuna campesina o en los desfiles de caballos corraleros, allí donde se refugia usted en medio de algunos propietarios enriquecidos y latifundistas nostálgicos. 
No pues, Cardemil, en la vida pública siempre se topará con algunos abejorros, tábanos y avispones de buena memoria que –como yo- le picotearán el trasero y el cogote cada vez que intente engañar políticamente a la opinión pública diciendo que las gallinas mean y que los zorzales tienen dientes. Esa hipocresía ‘cardemilicia’ suya, por vieja y conocida, ya no sorprende a nadie. No sirve. Sólo provoca sonrisas irónicas en muchas personas…aunque a otras causa arcadas de desprecio.
Póngase serio, Cardemilito, ya está viejo para seguir hinchando las nueces de los chilenos con  las falaces y truculentas historias que hace 35 años podía contar  por cadena nacional. Ser abuelo no significa ser ‘tarúpedo’...péguese la palmada Cardemilito, porque ya muy pocos le creen,  y en política, definitivamente, usted está dando jugo hace rato.  ¿Por qué no regresa a su fundo en Curicó, y se dedica a  cepillar sus corraleros? Dicen los especialistas que esa es una magnífica terapia para combatir los efectos del alzheimer.
 
                                                                                               
#1.- Se quedó corto
Rancaguino|01-01-2009 22:26
Estos fascistas hipócritas son vomitivos. Bien por el profesor La Rivera del Liceo de niñas A4 de Matucana. Lo de pandilla de criminales es suave frente a los calificativos que merecen.
En todo caso un error en la respuesta múltiple correcta que requería la prueba del profesor sumariado: el entonces coronel o mayor y muy alemanote oficial  Stange Oelckers usaba uniforme, participó en el golpe, complotaba en la Va Región con los marinos y el general Jovanne, el verdadero artífice del golpe en Carabineros y por lo tanto, aunque en una posición subalterna, fue parte de laandilla decriminalesyanaconas unifirmados.
No olvidemos que Stange  se libró en 1994-95 por un tecnicismo de ser procesado por los degollamientos de 1985, como encubridor, y que terminó apenas retirado de la jefatura de Carabineros de senador  de la FACISTOIDE Y NEOLIBERAL UDI por la teutónica Xa Región.
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#2.- Fascistas, torturadores de animales y concejales decadentes
Paula Molina|02-01-2009 04:10
Yo estudié en ese Liceo en los   tiempos siniestros de comienzos de la dictadura.  Celebro la valentía del profesor La Rivera y el brillante trabajo del historiador señor Arturo Muñoz quien revela con lujo de datos la catadura moral del mentiroso ex funcionario de la dictadura Alberto Cardemil Herrera,  actualmente diputado ultra derechista filo UDI y, como si no fuera poco,  torturador de novillos indefensos en los rodeos.
En la maniobra lo secunda un mediocre concejalillo UDI de apellido Alessandri.  Qué decadencia la de esa otrora poderosa familia derechista: ya sólo tienen concejales.
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#3.- complices
armando|09-01-2009 03:23
Como complices de los asesinatos de tantos chilenos,lo menos que esperabamos muchos chilenos, que no tenemos mala memoria,fueran juzgados por nuestra justicia, me refiero a los civiles que participaron y colaboraron con la dictadura de Pinochet.
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