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¿Qué hacer frente a las deslocalizaciones?

Pocas veces como en los cierres y despidos masivos por parte de empresas multinacionales se hace tan evidente la contradicción central entre el carácter social y colectivo de la producción y el carácter privado de la apropiación, y de la toma de decisiones, en la economía capitalista.
Teo Navarro | Para Kaos en la Red | 13-6-2007 | 1248 lecturas | 5 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/hacer-frente-deslocalizaciones

¿QUÉ HACER FRENTE A LAS DESLOCALIZACIONES?


A Luchar por el Socialismo n.º 40 (*)


La decisión de la multinacional norteamericana Delphi de cerrar su planta de Puerto Real vuelve a poner al rojo vivo el debate sobre qué hacer frente a la destrucción masiva de empleo provocada por la decisión de las grandes empresas multinacionales de deslocalizar total o parcialmente su producción, generalmente a países del Este de Europa, de Asia o del Norte de África, donde el coste de la fuerza de trabajo y las condiciones fiscales les aseguran la multiplicación de sus ganancias.

 

Un problema de naturaleza internacional


El sistema capitalista se rige por la producción para la ganancia, explotando a la fuerza de trabajo con ese fin. Lograr la mayor producción posible con el mínimo coste de la fuerza de trabajo asegura un mayor nivel de beneficios. Las grandes empresas multinacionales actúan mundialmente y, en el marco de la división internacional del trabajo, buscan las mejores condiciones para la acumulación de capital, aprovechando la desigualdad salarial, la legislación social o los sistemas fiscales que les sean más favorables para establecer sus centros productivos, condiciones que les aseguran los gobiernos burgueses de los distintos países en que se establecen. Casos como los de Lear, Samsung, Philips, Braun o ahora Delphi son ilustrativos.


En ocasiones las multinacionales amenazan con deslocalizar total o parcialmente la producción a otras plantas de la propia multinacional o condicionan la fabricación de un nuevo producto a la aceptación de recortes salariales o de derechos laborales por parte de los trabajadores. Prácticamente todos los grandes fabricantes de automóviles radicados en el Estado Español –como Seat, Nissan, Renault, Ford u Opel-- vienen utilizando esta estratagema para lograr dobles escalas salariales, flexibilización y aumento de jornada, mayores ritmos productivos…


Desgraciadamente el sindicalismo combativo muestra un gran retraso en la respuesta a estas agresiones de dimensión internacional. En éste y otros asuntos que afectan internacionalmente a la clase trabajadora, como el ataque a las pensiones públicas que se viene produciendo a escala europea, el carácter burocrático y conciliador del sindicalismo dominante, en Europa agrupado en torno a la CES (Confederación Europea de Sindicatos), actúa como un freno a la hora de organizar una respuesta unificada, ya sea en el ámbito de una empresa multinacional o a la hora de tomar iniciativas de solidaridad en defensa de las condiciones laborales más avanzadas. A lo sumo toman alguna iniciativa que, como en el caso de la acción de solidaridad europea con Delphi acordada por la CES, no pasa de ser testimonial y con escasa participación real.


Destrucción masiva de empleo industrial


El cierre de plantas o la reducción drástica de la producción acaba originando, además de la pérdida de miles de empleos directos, la destrucción masiva de un todavía mayor número de puestos de trabajo indirectos: se calcula que por cada empleo directo se generan entre dos o cuatro puestos indirectos según el sector de que se trate. Con el agravante de que, al tratarse en la mayoría de casos de pequeñas empresas sin garantía legal alguna ante los despidos y sometidas a altos porcentajes de temporalidad, los despidos resultan fáciles y prácticamente gratuitos.


Según cual sea la fuente, se calcula que las reestructuraciones en grandes empresas del sector industrial han provocado desde el 2000 hasta ahora una destrucción de entre 30.000 y 50.000 empleos directos en el Estado Español, es decir, entre el 8% y el 15% del total de trabajadores del sector, a los que habría que sumar otros aproximadamente 100.000 empleos indirectos, con una especial incidencia en Cataluña con casi el 40% del empleo afectado.

 

La política de los grandes sindicatos y de los gobiernos

 

Frente a este estado de cosas la política de los grandes sindicatos es la de aceptar como inevitable la destrucción masiva de empleo negociando a cambio, a veces bajo la fórmula de “bajas voluntarias”, prejubilaciones e indemnizaciones para los trabajadores indefinidos –obteniendo con ello jugosos ingresos— y la contratación de empresas encargadas de intentar recolocar a los trabajadores despedidos (los llamados “planes sociales”). En este mercadeo económico los trabajadores de las empresas auxiliares y eventuales siempre quedan abandonados a su suerte.


Por su parte, los gobiernos autonómicos o central, responsables en último término de la aceptación o rechazo de los Expedientes de Regulación de Empleo, acaban también dando por bueno el despedido colectivo por reestructuración de la producción o por deslocalización, a pesar de haber contribuido con dinero público y rebajas fiscales a los beneficios de esas empresas.


Como en Delphi: no hay salida sin expropiar a los expropiadores


Pocas veces como en los cierres y despidos masivos por parte de empresas multinacionales se hace tan evidente la contradicción central entre el carácter social y colectivo de la producción y el carácter privado de la apropiación, y de la toma de decisiones, en la economía capitalista.


En ese sentido el caso de Delphi es ejemplificador. Una empresa multinacional instalada tres décadas atrás, con toda suerte de financiación y ayudas públicas, que se ha enriquecido con el esfuerzo de miles y miles de trabajadores, empleados directamente o a través de otras empresas a su servicio, decide cerrar la planta en búsqueda de mayores beneficios en otros lugares, burlando incluso su propio compromiso de continuar hasta el 2010 e iniciando un proceso de quiebra judicial después de descapitalizar impunemente y con todo tipo de artimañas la empresa.


¿Cuál es la salida? ¿Aceptar, como hacen las organizaciones sindicales, el cierre de Delphi como un hecho consumado e inevitable, intentando lograr el máximo de compensaciones económicas para una parte de los despedidos, dejando tirados a los trabajadores eventuales y de la industria auxiliar? ¿Confiar en que nuevas empresas, otra vez subvencionadas con dinero público, se instalen en la zona, para crear nuevo empleo, precario y escaso?


El cierre de Delphi, independientemente de cómo lo caracterice la legislación actual, es un delito social que, en nombre del interés general, es decir, del empleo y el derecho a la supervivencia de quienes han generado y generan la riqueza con su esfuerzo, y del futuro laboral de las nuevas generaciones de trabajadores, exige tomar medidas que aseguren su continuidad. El gobierno puede y debe, si Delphi persiste en marcharse, nacionalizar la empresa y ponerla bajo el control de los propios trabajadores, que son los primeros interesados en asegurar su funcionamiento y continuidad. Esa medida elemental, por sí sola, no garantiza la continuidad de una producción que requerirá del mantenimiento de la demanda pero sí que, en lo inmediato, asegura la continuidad de los puestos de trabajo directos e indirectos y permite replantearse la producción en defensa del interés colectivo, además de constituir una saludable medida de justicia social frente al expolio y la prepotencia del capital y de abrir perspectivas de futuro para la clase trabajadora ante la ofensiva neoliberal de la patronal.



 

(*) A Luchar por el Socialismo es una publicación mensual del PRT-Izquierda Revolucionaria, sección oficial en el Estado Español de la Liga Internacional de los Trabajadores – IV Internacional (LIT-CI)

 
 
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Comentarios (5)

Juan|13-06-2007 20:58

Cojinetes de Fricción" pretende trasladar la producción a China y despedir a 155 personas de su planta de Getafe

http://posigetafe.blogspot.com/

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13-06-2007 23:13

"Cojinetes de Fricción" pretende trasladar la producción a China y despedir a 155 personas de su planta de Getafe




La empresa "Cojinetes de Fricción" que tiene su fábrica en Getafe, ubicada en la carretera de Andalucía km 13,6, ha abierto un proceso concursal con el que pretende despedir de una plantilla de 177 personas a las 155 que trabajan actualmente en su línea de producción y trasladar ésta a China dejando en Getafe tan sólo una oficina comercial.

Cojinetes de Fricción es una empresa dedicada desde 1965 a la producción y también al diseño y comercialización de componentes del automóvil. Las ventas de piezas a los fabricantes de vehículos representan el 70 % del total del negocio de Cojinetes de Fricción. Son proveedores de equipo original de los principales fabricantes de motores para la automoción y la industria como: BOMBARDIER-ROTAX, CATERPILLAR, CITROËN, DEUTZ - MWM, FARYMANN DIESEL, FORD, GUASCOR, IVECO - PEGASO, JOHN DEERE, MOTORENFABRIK HATZ, NISSAN M.I.S.A., PEUGEOT, RENAULT, SEAT, VOLKSWAGEN, SUZUKI SANTANA y WAUKESHA

Eso sí, el proceso concursal fue anunciado por la dirección de la empresa al comité y a los sindicatos el pasado 29 de mayo, justo después de las elecciones municipales y autonómicas, y la empresa los justifica en la situación de pérdidas económicas que asegura atravesar en los últimos años y en la falta de perspectivas de mejorar esta situación. En la actualidad CC.OO. ha demandado las cuentas de la empresa para verificar sus argumentos y no descarta presentarse como parte en el proceso. Como siempre la empresa intentará camuflar los beneficios y hacerlos pasar como pérdidas para justificar así los despidos. La Federación Minerometalúrgica de CCOO en Madrid critica que una vez más esta situación dé pie a la pérdida de empleo en la Comunidad de Madrid sin que la Administración establezca mecanismos que eviten este tipo de situaciones.

La industria del automovil es junto a la aeronaútica lo poco que queda de industria en nuestro país. Continuamente se suceden reducciones y deslocalizaciones de la producción cuando no ataques al empleo y a los derechos de los trabajadores como chantaje para "evitar" esas mismas deslocalizaciones. Las multinacionales buscan aumentar sus beneficios rebajando los costes laborales, llevandose por medio a toda la insdustria auxiliar que si puede las sigue o perece por el camino. En el actual marco jurídico, sometido a la Unión Europea, las empresas tienen asegurado su derecho a trasladar de país libremente sus capitales. No encuentran ningún obstáculo desde Bruselas que al contrario alienta éstas operaciones que supone arruinar el empleo y la industria. Es escándaloso, las administraciones públicas, el gobierno estatal como regional no hacen nada para cambiar esta situación vinculados somo están a la UE. Al contrario, las Comunidades autónomas compiten entre ellas por ofrecer más rebajas de impuestos, ofertas de suelo, a las empresas para que se instalen en su región sin pedir ninguna compensación cuando esas mismas empresas y se largan otra vez.

Estas empresas deberían ser nacionalizadas con el fin de asegurar que no se traslade la producción y no se pierden los empleos ni las condiciones de trabajo. Lo primero el empleo. Porque o la empresa miente y quiere hacer aumentar sus beneficios reduciendo costes en China y nos engaña aduciendo pérdidas; o realmente la empresa tiene pérdidas por una mala gestión de los dueños. En dos de dos hay que nacionalizar, El Ayuntamiento de Getafe debería ponerse al servicio de la lucha por mantener el empleo y sus condiciones así como las fábricas de la zona. Con una renovada mayoría que se reclama de la izquierda debería exigir al Gobierno que intervenga con la nacionalización de la empresa.

Esperanza Aguirre visitó en enero de 2005 la fábrica de Cojinetes de Fricción S.A. en Shanghai

Se podría preguntar a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, si sabía algo, si aprueba ésta deslocalización de producción ya que ella misma visitó el 20 de enero de 2005 la fábrica de Cojinetes de Friccion en Shangai levantada a 50 kilómetros de Shanghai, donde lleva algunos años fabricando piezas de automoción (15 millones de cojinetes de fricción al año) para las principales multinacionales (Nissan, Renault, Ford, BMW, etc.), también asentadas en la capital económica china.

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Nacho|14-06-2007 09:49

  Estoy completamente de acuerdo con Teo. La gestión autónoma de los medios de producción de este tipo de empresas debería ser uno de los objetivos a seguir por parte del movimiento obrero, utilizado como contraataque al capital.
Pero lamentablemente, la coyuntura del mismo movimiento obrero como de la propia política lo impiden.
El ejemplo en el que podemos mirarnos es el Argentino. Aquí tenemos que hacer un fuerte intento de concienciación de los trabajadores acerca de esta posibilidad. Pero aunque encontrasemos aceptación en este sentido nos encontraríamos con las trabas del Estado y de las propias fuerzas económicas.
No sería un camino fácil y requeriría de una fuerte conciención y una capacidad de lucha muy fuerte. Pero desde luego que es posible y tenemos que abogar por ello.

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14-06-2007 10:17

es el unico camino el de gestoras obreras,que puede frenar el cancer capitalista,estamos viendo que el capitalismo cada vez busca mas beneficios en paises con menos derechos laborales o ningun derecho,al final instalaran sus fabricas en la luna con los extraterrestres de mano de obra .
Bromas aparte,el mayor problema es que los grupos oligarquicos controlan  toda la produccion ,la energia y el capital,asi los trabajadores son meros consumidores y espectadores pero sin inluenciar para nada en las decisiones que nos afectan globalmente
Asi que la mentira de la globalidad ya que solo es globalidad de capitales,hace que cada vez se busque el maximo esfuerzo del trabajador en puro beneficio de los capitalistas,cada vez se aprietan mas las tuercas,y sin concienzia de clase ni de nada,estan haciendo los que les viene en gana,siendo los gobiernos de casi todos los paises, meros titeres al servicio de grandes empresas.
es lo que hay,asique el camino no sera facil,tampoco imposible

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15-06-2007 18:32

DESVALIJAR LA MAQUINARIA PARA VENDERLA EN LA CACHARRERIA,UN TAJO SACARIAMOS POR LO MENOS EN CLARO JEJEJE

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