Como viene siendo tristemente habitual en tan insigne "filósofo", la postura de Gustavo Bueno acerca del matrimonio homosexual no es más que un puro desatino, aunque sin duda habrá agradado sobremanera a los talibanes nacional-católicos, quienes últimamente parecen ser el público al que Bueno dirige sus obras. Bueno ha dicho que instituir el matrimonio homosexual es motivo suficiente para derribar a un gobierno, y "muchísimo peor que lo de la guerra de Irak". Bueno ha afirmado que el matrimonio homosexual no está de acuerdo con la historia humana, ya que en todas las culturas ha existido el matrimonio civil o religioso (en todo caso, como institución estatal) entre heterosexuales, y nunca entre homosexuales [1]. El pasado mes de noviembre, durante una conferencia en Logroño a la que Gustavo Bueno fue invitado por el PP para presentar su libro Zapatero y el Pensamiento Alicia, nuestro clarividente "filósofo" llegó a decir esto: "Por ejemplo, en el caso de los matrimonios homosexuales, no hay antecedentes en ninguna sociedad de semejante salvajada. No se trata de un cambio de nombre, sino de concepto... Sólo con esta ley sobre la homosexualidad bastaría para derribar a un gobierno" [2].
Una vez más, como es su costumbre, Bueno desprecia por completo las tesis y hallazgos de las ciencias sociales (historia, antropología, arqueología, etc.), aunque no deje de citarlas. Pero ya sabemos que lo que Bueno entiende por "historia" y "antropología" no se corresponde con lo que entienden la mayoría de los historiadores y antropólogos del presente.
Analicemos, en primer lugar, qué significa que algo "no está de acuerdo con la historia". En primer lugar, ningún historiador serio ha manifestado jamás estar "de acuerdo" ni tampoco "en desacuerdo" con la historia, ya que la historia no es una persona o individuo con una opinión, sino sencillamente el registro de los actos y producciones de incontables individuos humanos que han perseguido diversos objetivos, interactuando entre ellos y con el entorno a través del tiempo. "Estar de acuerdo con la historia" es en realidad una afirmación sin sentido, al estilo de "estar de acuerdo con el tiempo", "estar de acuerdo con la realidad", o "estar de acuerdo con el modo de pensar de nuestros padres y abuelos y de todos nuestros ancestros". Lo que tal vez Gustavo Bueno quiera decir es que está de acuerdo con la proposición de que el matrimonio heterosexual (de cualquier tipo) es el único que debe ser reconocido por la ley, con exclusión de las uniones entre homosexuales (aunque Bueno reconoce la posibilidad de instaurar "uniones civiles" entre homosexuales, eso sí, sin adopción). En apoyo de dicho aserto, Bueno sostiene --igual que la Iglesia Católica y que los sectores más reaccionarios y fundamentalistas de la sociedad política mundial-- que así ha sido siempre. El matrimonio homosexual, en palabras del propio Bueno, sería una "salvajada", una ruptura radical con nuestro pasado civilizado.
Pero la afirmación de Bueno es sencillamente falsa. Bueno invoca la Historia como si fuera una fuente de autoridad, pero desconoce por completo las recientes (y no tan recientes) investigaciones historiográficas y antropológicas sobre el matrimonio y la homosexualidad. Si uno habla sobre los matrimonios homosexuales en la historia escrita, lo primero que debe hacer es leer y documentarse suficientemente al respecto. En este sentido, es imprescindible el libro Christianity, Social Tolerance, and Homosexuality (University of Chicago Press, 1980) [3], de John Boswell, quien documenta matrimonios homosexuales legalmente reconocidos en la Antigua Roma, que siguieron contrayéndose durante el período cristiano. En Same-sex Union in Pre-modern Europe [Las Uniones Homosexuales en la Europa Pre-moderna], Boswell habla de las uniones homosexuales bendecidas por la Iglesia durante la Edad Media, e incluso de una liturgia nupcial homosexual heredada de la Iglesia Antigua que siguió manteniéndose hasta el siglo XVI.
En las culturas orientales también han existido históricamente matrimonios homosexuales legales y reconocidos por el Estado. En Male Colors: The Construction of Homosexuality in Tokugawa, Japan [Colores Masculinos: La Construcción de la Homosexualidad en Tokugawa, Japón] (University of California Press, 1995), Gary Leupp describe los "lazos de hermandad" entre varones samurais, que incluían contratos escritos, una ceremonia cuasi-nupcial, y a veces castigos severos para la infidelidad, durante los siglos XVII y XVIII. Los antropólogos han estudiado también en profundidad la cultura Azande del Sur del Sudán, donde durante siglos los guerreros se casaban, de manera totalmente legítima, con "muchachos-esposa". También destacan los estudios de Marjorie Topley sobre los matrimonios lésbicos --legalmente reconocidos-- en Guandong, China, a principios del siglo XX. The Case for Same-Sex Marriage [Historia del Matrimonio Homosexual] (1996), del profesor William Eskridge, demuestra que el matrimonio homosexual legal y socialmente reconocido ha existido prácticamente a lo largo de toda la historia y en casi todas las culturas y latitudes geográficas.
Lo que la historia del mundo nos cuenta realmente es muy distinto de los mitos y falsedades que nos cuentan Gustavo Bueno y los fundamentalistas cristianos. Lo que la historia auténtica nos descubre es que prácticamente cualquier tipo de comportamiento sexual puede ser y de hecho ha sido institucionalizado en algún lugar y en alguna fecha histórica concreta. Por ejemplo, la poligamia sigue siendo normal y legal en muchas naciones, como lo fue entre los mormones del estado norteamericano de Utah. En el Tíbet, la poliandria tiene una larga historia, y las modernas leyes chinas parecen tener poco poder para impedir los matrimonios entre una mujer y dos o tres hombres.
Volviendo a las relaciones homosexuales, los Sambia de Nueva Guinea han creído tradicionalmente que, para que un chico adolescente se convierta en un hombre, es absolutamente imprescindible que le practique una felación a un hombre adulto y que se trague su semen (ver La cultura norteamericana contemporánea, de Marvin Harris). Desde nuestras normas y costumbres occidentales, podemos ver esta costumbre de los Sambia como un caso de abuso infantil, pero en el contexto cultural de los Sambia no lo es en absoluto, sino que para los Sambia es simple sentido común. Así lo han estado haciendo durante los últimos 3.000 años de su historia (aquí podríamos preguntarles a Bueno y a los fundamentalistas cristianos: ¿esa duración de 3.000 años convierte a tal costumbre en algo correcto?). Algunas tribus de la Grecia Antigua tenían un concepto similar de la necesaria recepción de semen para convertir a un adolescente en un hombre, sólo que en la Grecia Antigua dicha recepción se hacía por la vía anal. El antropólogo y arqueólogo Jan Bremmer ha investigado igualmente esta práctica como un ritual de iniciación ampliamente extendido entre las antiguas tribus indoeuropeas.
Algunos autores sostienen que han existido dos tradiciones básicas de comportamiento homosexual masculino en este planeta, anteriores a la evolución del modelo igualitario contemporáneo: las tradiciones inter-generacionales y de rol específico, tanto en las sociedades pre-clasistas como en las más complejas; y aquellas tradiciones que implican la existencia de varones que adoptan una identidad femenina y transgenérica, y que a menudo desempeñan roles chamánicos, como los berdache de los pueblos nativos americanos o los hijra de la sociedad hindú. Generalmente estos hombres "afeminados" están disponibles para irse a la cama con hombres "viriles". Una variante de esta tradición es el antiguo Templo de Hombres Prostitutos mesopotámico (cuyo culto se extendió a Israel, como se registra en el Antiguo Testamento: Reyes 14:24, 22:47, etc.). Los hombres libres de la época alquilaban --si así lo querían-- a uno de estos Prostitutos Sagrados, se unían misticamente con la Divinidad al copular con ellos, y al mismo tiempo ayudaban al mantenimiento del Templo. Obviamente, no se está tratando de justificar esta antigua tradición, sino sólo recordando que hay muchas más cosas en el Cielo y en la Tierra de las que ha soñado la filosofía moral y sexual del cristianismo fundamentalista.
Durante los últimos 3.000 años (antigüedad aproximada de la institución del matrimonio, aunque algunos la cifran en 5.000 años), no ha habido ninguna norma global de matrimonio. En algunas sociedades, un hombre y una mujer, por propia voluntad, decidían establecer una acuerdo de por vida, obtenían los necesarios permisos y la legitimidad ceremonial, y desde entonces mantenían una unión monógama hasta que uno de ellos se moría. Sin embargo, este tipo de unión ha sido históricamente muy inusual. Los matrimonios arreglados que incluían diversos grados de dote (generalmente menor por parte de la mujer) han sido la norma más habitual. No fue hasta finales del siglo XVIII cuando, en gran parte del mundo occidental, el concepto de "matrimonio" sufrió un cambio brusco y radical, entendiéndose a partir de entonces que el matrimonio debía depender de la libre voluntad del hombre y la mujer y no de la voluntad y/o el consentimiento de los progenitores, y que además debía tener como fundamento el "amor" --otra categoría histórica compleja que no existió siempre, sino que fue un producto cultural del capitalismo mercantil emergente, un producto que llegó a convertirse en la ideología dominante del capitalismo industrial en lo que respecta a la cuestión familiar y sexual. Friedrich Engels lo explica muy bien en El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, donde demuestra que el capitalismo industrial productivo y el concepto de libre mercado desempeñaron un papel fundamental en la aparición de la familia heterosexual moderna, nucleada en torno a la ideología del "amor".
Por razones demográficas y económicas (antes que morales), la monogamia ha estado generalmente más extendida que la poligamia. Pero cuando no se han dado tales limitaciones demográficas y económicas, la mayoría de los hombres ricos y poderosos han optado por la poligamia. Por supuesto, lo anterior incluye a los antiguos Hebreos --cuya moral está en el origen del cristianismo. Ahora bien, "estar de acuerdo" con 4.000, 6.000 ó 12.000 años de prácticas sexuales aleatorias --como lo están los fundamentalistas cristianos y Gustavo Bueno-- implicaría estar igualmente de acuerdo con la poligamia (ya que es tan antigua o más que la monogamia), o con la prostitución, o con la opresión social y sexual de las mujeres, o con la ablación de clítoris, o con la esclavitud (todas ellas costumbres milenarias donde las haya).
En suma, desde una postura mínimamente progresista es necesario defender el derecho al matrimonio homosexual. La libertad para establecer una unión con quien uno quiera, y así beneficiarse de cualesquiera privilegios --entre ellos, la adopción-- que el entorno político y cultural confiera al "matrimonio", no debería limitarse arbitrariamente a los varones que se sienten atraídos por las mujeres, y a las mujeres atraídas por los varones. Dicha limitación supone claramente una violación de derechos básicos, en este caso de las personas homosexuales. Aunque dicha premisa limitadora hubiera sido la norma desde los albores de la civilización --lo que, como demuestra la investigación historiográfica y antropológica, no es en absoluto cierto--, seguiría siendo irracional. Si la Historia (con H mayúscula) tiene alguna función, es la de inducir a la gente, a través de la acumulación de conocimientos y experiencias, a ser más racional, y de este modo aliviar las formas de sufrimiento que son capaces de infligirse a sí mismos. El reconocimiento del matrimonio homosexual es un paso progresista y absolutamente necesario, pues supone reconocer una realidad, y aliviar la opresión que la ignorancia y el odio homofóbicos siguen haciendo padecer a numerosas personas en todo el planeta.
Gustavo Bueno y otros, escandalizados por la perspectiva de un concepto más inclusivo de matrimonio, proponen una vía legislativa intermedia que reconozca las "uniones civiles" entre homosexuales. Sin embargo, esta postura sigue siendo discriminatoria, puesto que establece una distinción entre las personas basada en su preferencia sexual. En cambio, frente a dicha postura restrictiva y discriminatoria, todas aquellas personas que tengan la edad legal y así lo deseen deberían poder acceder --independientemente de sus preferencias sexuales-- a las ventajas conferidas por la institución estatal del matrimonio. Es más, por si fuera poco, el matrimonio homosexual tiene una gran cantidad de precedentes históricos, con lo que el argumento de la "tradición" pierde así uno de sus principales apoyos. El reconocimiento legal del matrimonio homosexual es, en definitiva, lo más justo, razonable y civilizado.
Recientemente, el filósofo marxista Slavoj Zizek ha escrito en su último libro --En defensa de la intolerancia, Ediciones Sequitur, 2007--, que el matrimonio homosexual y las reivindicaciones de los llamados queers socavan los cimientos del modo de producción capitalista, y además suponen una extensión del universalismo racionalista de izquierdas. La teoría queer, según la biblioteca digital Wikipedia, es "una teoría sobre el género que afirma que la orientación sexual y la identidad sexual o de género de las personas son el resultado de una construcción social y que, por lo tanto, no existen papeles sexuales esencial o biológicamente inscritos en la naturaleza humana, sino formas socialmente variables de desempeñar uno o varios papeles sexuales". La teoría queer es hoy en día uno de los más fructíferos paradigmas teóricos de los movimientos ecologistas, feministas, homosexuales, bisexuales y transexuales. Zizek escribe:
"Si la heterosexualidad en cuanto norma representa el Orden Global en función del cual cada sexo tiene su sitio asignado, las reivindicaciones queer no son, simplemente, peticiones de reconocimiento de determinadas prácticas sexuales y estilos de vida en cuanto iguales a otros, sino que representan algo que sacude ese orden global y su lógica de jerarquización y exclusión. Precisamente por su "desajuste" respecto al orden existente, los queers representan la dimensión de lo universal (o, mejor dicho, pueden representarla, toda vez que la politización no pertenece de entrada a la posición social objetiva, sino que supone un acto previo de subjetivación). Judith Butler ha arremetido con fuerza contra la oposición abstracta y políticamente reductora entre lucha económica y lucha "simplemente cultural" de los queers por su reconocimiento. Lejos de ser "simplemente cultural", la forma social de la reproducción sexual está radicada en el centro mismo de las relaciones sociales de producción: la familia nuclear hetero-sexual es un componente clave y una condición esencial de las relaciones capitalistas de propiedad, intercambio, etc. De ahí que el modo en que la práctica política de los queers contesta y socava la normativizada heterosexualidad represente una amenaza potencial al modo de producción capitalista..." (Slavoj Zizek, En defensa de la intolerancia).
[1] http://www.fgbueno.es/hem/2006r01c.htm
[2] http://www.larioja.com/prensa/20061121/rioja_region/dialogo-basa-falsa
[3] Hay traducción castellana: Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad, Ed. Mario Muchnik, 1996.



albert farrés|01-05-2007 22:16
es absurdo el razonamiento de Bueno porque es como si hubiera dicho
cuando se abolió la esclavitud, que la esclavitud no debía ser abolida porque a lo
largo de la historia siempre existieron esclavos.
además, es una postura profundamente reaccionaria arremeter contra
avances sociales nuevos por el hecho de que antes no existían.
con la manera de argumentar de Bueno también se podría estar en contra de la abolición de la pena de muerte, puesto que, como él razona, si la pena de muerte
ha existido siempre a lo largo de la historia, no habría porqué abolirla.
¡¡reaccionarios¡¡ no podeís soportar que España, por primera vez en su historia,
vaya por delante de muchos otros paises en derechos sociales.
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Carlos Balmaseda|01-05-2007 22:43
Por supuesto, Albert, tienes toda la razón. Aunque el matrimonio homosexual no hubiera existido nunca, introducirlo sería un avance social inmenso en el progreso moral de la humanidad. Pero no sólo el razonamiento de Bueno es disparatado, como bien dices, sino que también es falsa su afirmación de que el matrimonio homosexual nunca ha existido en la historia humana, falsedad demostrada por los estudios históricos y antropológicos.
Por otro lado, no es la primera vez que España se encuentra por delante de otros muchos países en derechos sociales. La II República supuso un avance en derechos sociales muy superior al actual. Por eso la reacción ataca con tanta rabia y ferocidad a la II República, y los señoritingos de la derecha tergiversan la historia y recuperan los mitos y la propaganda del Régimen de Franco.
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Precisando
Abstemio|02-05-2007 02:48
La magnífica obra de Boswell tiene traducción en castellano:
BOSWELL, John. Las bodas de la semejanza. Barcelona: Muchnik editores, 1996
Sorprende comprobar cómo incluso jerarcas de la iglesia católicorromana siguieron contrayendo bodas homosexuales (masculinas) en iglesias de la misma Roma al menos hasta el siglo XVI, como atestigua Michel de Montaigne. Sin olvidar que también las mujeres celebraban este tipo de uniones en muchos lugares de Europa en esta época. Gracias por el artículo y por su muy completa bibliografía, ha sido toda una ayuda.
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Materialismo reaccionario y españolismo radical
Glayador|02-05-2007 10:07
Esto es el "materialismo filosófico" de Gustavo Bueno. Como dice Edurne, un "Circo".
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Menos mal que nos queda Slavoj...
Albertovsky|02-05-2007 14:13
Desde luego que es un alivio intelectual poder contar con la clarividencia de las exposiciones de Slavoj Zizek en un momento de tanta pobreza teórica de corte ecológicó-posibilista.
Gustavo Bueno continúa en ese papel de "viejo terrible" (enfant no se ajustaría a su condición), provocador en la que se siente muy cómodo. Es una lástima que una persona tan capaz haga tantos esfuerzos por convertirse en una caricatura de si mismo.
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menuda basura
marcela|02-05-2007 14:18
Me parece que tiene muy poco de materialista el tal artículo de Balmaseda, puesto que no hay ninguna historia de la humanidad, ni progreso como acumulación de leyes que tienden, como dice, -vaya cursi- a la "eliminación del sufrimiento", etc. Todos ellos conceptos tan burgueses que debería darle vergüenza. Por no hablar del relativismo cultural con que se maneja, y todos sus estudios ideológicos de género dispuestos ad hoc, precisamente, para que el establo del bienestar se consolide.
En lugar de malentender a Gustavo Bueno, debería darse cuenta de que el tal Balmaseda sí que practica un cristianismo edulcorado con "final de los tiempos" incluído, a los que parece, según él, que España está ya llegando gracias a ZP. De risa.
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Carlos Balmaseda|02-05-2007 16:23
Estimada Marcela:
Aparte de insultar, ¿puedes dar un argumento mínimamente racional para tu postura? Francamente, tu visceral contestación no es precisamente una muestra de sindéresis, sino todo lo contrario. Cuando me acusas de "malentender" a Bueno, ¿podrías explicar con un mínimo de concreción a qué te refieres? Yo me he limitado a repetir lo que Bueno ha dicho una y otra vez en público. De lo contrario, con esta actitud tuya de descalificar sin aportar el más mínimo argumento racional, tendré que pensar que tú --al igual que la mayoría de los buenistas-- no deseas en absoluto debatir sino tan sólo denigrar al adversario, algo por otra parte habitual en los sectarios y fanáticos. Y en tu post, querida Marcela, tenemos una buena muestra de ese sectarismo y de fanatismo.
Un saludo.
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agustín|03-05-2007 10:57
¿Para "Balmaseda" unión homosexual o de otro tipo, es lo mismo que matrimonio, en sentido antropológico? Uniones, en la antropología hay de las más variadas formas, en algunos pueblos un hombre se unía a partes del cuerpo(un brazo, pierna..) de un gran líder(Marvín Harris)¿se puede calificar a eso de matrimonio? El matrimonio, en tanto que institución antropolígica siempre ha requerido la presencia de mujer y reproducción. Uniones, nadie niega su pluralidad de "formas", ha habido y hay muchas, toleradas y/o en en seno de una sociedad, según épocas históricas...
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agustín|03-05-2007 11:58
...pero no está el matrimonio como tal institución antropológica sometido a la presencia de mujer, intercambio de mujeres(según levy-strauss) y reproducción en su seno y esto sin perjuicio de la presencia de otras formas de uniones más o menos toleredas como decía más arriba?
¿Qué coño es eso del progreso moral de la humanidad?
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03-05-2007 14:17
Es decir, quien eres tu para situarte en esa plataforma inesistente de "la humanidad" y desde ella decir: que progresa, qué es progreso moral, qué medidas son susceptibles de ser catalogadas de "progreso moral" y quienes son lo "malvados morales" que se oponen a tal noble fin del progreso.
Desde un pdv materialista, sea histórico sea "ecológico" como Marvin harrislas instituciones culturales son respuestas más menos funcionales y en equilibrio inestable a determinados proceso materiales económicos, ecológicos...en ningún caso son "supuestos progresos morales" subyacentes.
Así explica marvi Harris el auge del feminismo como respuesta a las necesidades del capitalismo en pleno desarrollo en el siglobXX que habrá liberad a la mujer de la "intimidad del hogar" el sigloXX para introducirlas en la "esclavitud del trabajo asalariado" ¿de qué progreso estamos hablando?
Otro tanto se puede decir del "colectivo identitario homosexual": el capitalismo no para en barras en la destrucción de formas "tradicionales" de convivencia, en la búsqueda de la atomización, hasta el individuo consumidor, como bien glosa Marx en el Manifiesto Comunistas y hay un "nicho de mercado" tremendo(ver USA: tv especiales con contenidos gay, restaurantes, agencias de viajes, en fin la libertad....de mercado y consumo..)en algo tan trivial históricamente como es la homosexualidad(sin perjuicio de épocas históricas unas de respeto otras de indiferencia, otras de persecución..que son éticamente impresentables...)
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Carlos Balmaseda|03-05-2007 15:05
Este espacio es muy breve para contestar adecuadamente a las cuestiones planteadas por los últimos (o el último) visceral "Anónimo". De todas maneras, en breve publicaré en esta misma web --si lo tienen a bien sus responsables-- el texto de Donald Clark Hodges "Moral Progress from Philosophy to Technology", donde se expone una detallada interpretación marxista de la expresión y el concepto "progreso moral", en la línea del magnífico libro de Howard Selsam Ethics and Progress: New Values in a Revolutionary World.
En ese artículo se desmontan las falacias simplistas y los paralogismos del estilo de los que Marcela y el último "Anónimo" ha expuesto aquí con singular incoherencia y mala fe.
Un saludo.
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agustín|03-05-2007 15:05
efectivamente, los homosexuales se habrán liberado de formas aberrantes de discriminación absurda, mitológica, agresiones, ostracismo, tolerancia de la indiferencia que nadie, y menos lo que tu denominas secta buenista(salvo tergiversación de mala fe) mantine hoy en día(salvo analfabetos, curas o moros gárrulos, psiquiatras del opues dei..."países machistas"...)"liberados" para el mercado masivo, para el consumo de pleno derecho, con su nicho de mercado logrado como "colectivo que ha recuperado su dignidad"......para consumir sin discriminación: esto es lo que sucede en los países vanguardia del capitalismo, es decir aquellos que han pulido al capitalismo de trabas morales, de formas de vidad conservadorasque en un ejercicio de falsa conciencia algún capitalista aún quiere conservar, me refiero a california, holanda y ahora españa... paraisos de la libertad ....de consumo y venta.
Esto es hoy día el despojo ideológico de la socialdemocracia y el comunismo, el progresismo ramplón y radicalizado para mayor gloria del capitalismo, su vanguardia más consciente y coherente: hay que despojar al capitalismo de toda forma tradicional, cultural para que resplandezca el a´tomo indivudual de cosumo, no ya sólo de "marcancias decimonónicas", sino de estilos de vida, "nuevas formas de matrimonios", estéticas variopintas, relaciones sexuales(muy graciosos lo de los qeers) nuevos productos personalizados para cada indv o colectivo,diversificados, propios de la terciarización del capitalismo de postguerra(ver el estilo del mundo y el personalismo de vicente verdú)
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Para Carlos Balmaseda
Malista|04-05-2007 01:40
No te esfuerces, Carlos. ¿No ves que tu preparación, coherencia y razonamiento chocan con la limitación exasperante de personas obtusas -léase marcela, anónimo y agustín- cuyas escasas neuronas están temporalmente fuera de servicio? Al persistir en tu loable pero inútil empeño sólo conseguirás echar perlas a los puercos.
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agustin|04-05-2007 08:53
De JBFO:
"el capitalismo actual funciona como una implacable maquinaria que aniquila todo tipo de relación social (y socio-política) que pueda ir encontrando a su paso, en la medida en que la va sustituyendo por el consumo desenfrenado individual de masas, por la producción imparable y descontrolada de toda cosa que pueda alimentar semejante consumo, y por la circulación transnacional (mundial) a velocidad telemática de capitales que puedan financiar semejante desparrame productivo y consumista. Bajo semejantes condiciones, todo tipo de relaciones sociales se van destejiendo, los individuos van quedando encapsulados en la más completa indiferencia mutua (una indiferencia que adquiere su más grosera legitimación ideológica bajo la divisa del "respeto y la tolerancia mutuas"), y, a la postre, la más feroz competencia o liberalismo consumista se abre paso entre ellos en lugar de cualquier otra forma posible de relación. Y en este punto debe señalarse que la izquierda realmente existente, crecientemente absorbida por este contexto, al haber ido reduciendo prácticamente todas sus demandas a la reclamación de "las libertades individuales" (como si todas las libertades imaginables fueran com-posibles de un modo infinito), ha servido precisamente de canalización objetiva y necesaria del desarrollo de ese consumismo desenfrenado y de la competencia individual atroz que conlleva: puesto que, en efecto, la única forma posible de libertades individuales sin limitación mutua es la de las libertades consumistas. Las propias conquistas democráticas clásicas, políticas y sociales, han ido quedando transmutadas en su contenido, por la mediación del consumo"
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04-05-2007 11:03
Escandalizemos a la vanguardia del capitalismo, a los "progres desatados" aun a riesgo de perder en precisión y matices: ESTAMOS EN CONTRA DE LA LIBERTAD....realmente existente, la lbiertad consumista, que hoy en día ya no es la libertad para producir y poner en circulación mercancías, sino la libertad para producir y poner en circulación estilos de vida(nuevas formas de matrimonio, estéticas...)
Si Marx arremetió contra la libertad de producir-circular mercancías---porque sabía, lo desveló, que se asentaba sobre la explotación del trabajo asalariado, hoy, nos oponemos a las libertades individuales...realmente existentes, trasmutadas en su contenido, que se asientan en la destrucción de cualquier relación social que impida la creación de indv/gruos consumistas en su indiferencia mutua más absoluta. Paradójicamente llevando a cabo esto, a través de la promoción de todas las libertades individuales imaginables bajo ese indiferencia mutua que se llama tolerancia tan del gusto del progresismo, de la vanguardia del capitalismo, de su desarrollo más consciente y coherente.
Para el tema que nos ocupa, una cosa es la lucha por la no discriminación (que afecta a la ética) de las personas, homosexuales en este caso, frente a mitos oscurantistas sobre la sexualidad humana que todavía mantienen curas y moros reaccionarios, psiquiatras del opus dei, analfabetos, hábitos sociales arraigados....regularizar y reconocer sus uniones, su acceso a derechos.... y otra cosa es contribuir, con algo tan trivial y vulgar como es la homsexualidad en la historia y la sexualidad humana, a atomizar las relaciones sociales(algo que afecta a la moral), para mayor gloria del capitalismo como estilo del mundo, precisamente a través de la coartada(capitalista, liberal) de la libertad de elección, de la igualización, supuestamente com-posible, con cualquier otro tipo de relación, norma, institución social.....puesto que, en efecto, la única forma posible de libertades individuales sin limitación mutua es la de las libertades consumistas.
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04-05-2007 12:44
de la atomización y estallido plural de relaciones laborales, horarios de trabajo, tipos de contrato laboral, formas de producción(del taylorismo al toyostismo, círculos de calidad donde se cuenta con la opión y creatividad del obrero...)propias del capitalismo terciarizado, como estilo del mundo, del just in time y del producto personalizado.....no va a surgir ninguna conciencia del proletariado, ningún mov. obrero consciente ni nada por el estilo, es imposible que surga en esas condiciones...no porque hay desaparecido sino porque ha estallado en mil formas posibles, inconexas, atomizadas, dispersas frente a la uniformidad del modelos fabril taylorista...El pseudo síndrome del mobing es elocuente: se psiquiatriza, relación individual, lo que antes se resolvía con una huelga, boicot, formas de resistencia colectiva, organizada implícita o explícitamente(ver los escritos del psiquiatra Guillermo Rendueles)
De la atomización y estallido plural de relaciones personales, sexuales, formas de vida, nuevass formas de matrimonio....todas igualadas, niveladas, toleradas, en tanto que sacrosantas libertades individuales....es decir, en tanto que libertades consumistas, lo único que puede surgir es la indiferencia mutua, muchas veces en forma de desprecio mutuo tolerado entre grupos....y consultas al psiquiatra y psicólogo ante individuos flotantes(ver último libro de G. Rendueles)No va a surguir ninguna liberación de nada, ni nueva conciencia social ni nada, ni surgió con el orgasmitron de Reis, ni con la liberación sexual de los 60, hoy en día trasmutada en el mercado de la pornografía, ni de esos simpáticos queers, ni nada, nada distinto precisamente de esas libertades individuales, tan queridas por los progres vanguardistas del capitalismo, trasmutadas en libertades consumistas, que los progres están contribuyendo a canalizar y llevar adelante...haciendo frente capitalistas conservadores(falsa conciencia pues el capitalismo empuja a ésto) y a cualquier alternativa racional y socialista.
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04-05-2007 13:39
pero cómo decirle a los progresistas, vertedero donde confluye la inanidad de la socialdemocracia y la derrota del comunismo, que hay que estar en contra de la libertad.... realmente existente, la que se ha trasmutado en libertades individuales de consumo....de mercancias y estilos de vida alternativos.
Cómo explicarles que, derrotado el proyecto socialista, (la socialdemocracia renunció ya en tiempos de Marx a cualquier alternativa al capitalismo(ver 18 de brumario) de trasformación social a nivle mundial, proponer reivindicaciones reducidas a libertades individuales, propias de cuando el capitalismo era, todavía no podía ser y/o quería ser sólo capitalismo de producción-circulación de mercancías conservando "formas de vida tradicional", donde tenían sentido esas demandas de libertades indv por racionales y necesarias , hoy en día, en cambio, cuando el capitalismo ya no se reproduce principalmente, porque ya no lo necesitas, a través y conservando de formas de vida "conservadoras"(sin perjuicio de que queden prejuicios, mitos, analfabetos, curas reaccionarios...que hay que seguir conbatiendo) sino precisamente a través de esas libertades individuales trasmutadas en libertades para consumir estilos de vida, cómo explicar digo que los progres radicalizados ha servido precisamente de canalización objetiva y necesaria del desarrollo de ese consumismo desenfrenado y de la competencia individual atroz que conlleva: puesto que, en efecto, la única forma posible de libertades individuales sin limitación mutua es la de las libertades consumistas.
En definitiva, cómo decirle a los progres que hoy precisamente el capital se reproduce principalmente a través de la promoción de todo tipo de libertad individual...transmutada en consumista, en tolerancia muta donde todo tipo de relaciones sociales se van destejiendo, y los individuos van quedando encapsulados en la más completa indiferencia mutua.
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Carlos Balmaseda|04-05-2007 23:02
En los últimos mensajes del tal "Agustín" hay tan cantidad de deliremas, sofismas, anfibologías, paralogismos, incoherencias, contradicciones, absurdos y disparates varios, que realmente no voy a entrar a debatirlos porque eso daría a entender que me los tomo en serio, lo que desde luego está completamente alejado de mi intención.
Con respecto a la pregunta no exenta de mala leche "¿qué coño es eso del progreso moral?", le recomedaría a su exaltado formulador que leyera a Engels, quien no deja de insistir precisamente en el "progreso moral de la humanidad", y además utiliza esta expresión tal cual. Así, por ejemplo, Engels escribe en el Anti-Dühring, Cap. IX (traducción de la Editorial "Progreso" de Moscú):
"Al igual que en las demás ramas del conocimiento humano, también en la moral se ha producido a grandes rasgos un progreso. Pero todavía no hemos rebasado la moral de clase. Una moral realmente humana que esté por encima de las contraposiciones de clase, y por encima del recuerdo de ellas, no será posible sino en un estadio social que no sólo haya superado la contraposición de clases, sino que la haya además olvidado para la práctica de la vida".
Por su parte, el filósofo marxista cubano Humberto Vázquez escribe en la página web "Cuba Socialista", editada por el Partido Comunista de Cuba:
"La Ética marxista parte de un enfoque materialista y dialéctico, por lo que no puede concebirse como un sistema cerrado y terminado de conocimientos.Todo lo contrario: se ha de renovar y desarrollar constantemente, sin dogmatismos y teniendo en cuenta todos los fenómenos que ocurren en el mundo y la evolución de la sociedad.Dado que se sustenta en una moral realista y en una concepción humanista, no debe inculcar en los individuos una obediencia ciega y pasiva a sus normas y valores, sino “ser fuente de perenne inquietud interior, de insatisfacción, de deseo de avanzar, de ser mejores, más puros; en una palabra, de ser capaces de impulsar y por ende propiciar el mejoramiento humano.Por esta razón tiene que afianzar valores factibles, viables y oxigenar o cambiar aquellos que por distintos motivos han perdido potencialmente sus posibilidades de desarrollo... La necesidad de reafirmar algunos valores morales universales y otros intrínsecos del proceso revolucionario, así como la de erradicar los vicios y hábitosnocivos a nuestro proyecto socialista de mejoramiento humano, están a la orden del día en la sociedad cubana actual" (http://www.cubasocialista.cu/texto/cs0252.htm)
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agustín|04-05-2007 23:53
Pues tu mismo, yo también te "tolero".
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Carlos Balmaseda|05-05-2007 03:14
Estimado Agustín, pues yo no "tolero" que usted me "tolere". Ya sabe lo que dijo Goethe (en una frase muy citada por don Gustavo): "La tolerancia es de plebeyos".
Un cordial saludo.
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05-05-2007 10:16
usted no puede hacer nada para impedir que yo le "tolere" y que como usted bien sabrá, en este caso "tolerancia" puede significar desprecio, indiferencia, impotencia, debilidad, escepticismo....elija usted la connotación que más le satisfaga.
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06-05-2007 23:18
Carlos Blanco, te empeñas en hacer propaganda sin siquiera citar a quienes ya han refutado tus teorías. Recuerda que tienes pendiente la crítica a este artículo, con tu nombre, apellidos, profesión y DNI:
http://www.nodulo.org/ec/2007/n059p15.htm
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Carlos Balmaseda|07-05-2007 03:12
Yo no puedo perder el tiempo comentando los disparates del tal Rodríguez Bernardo. Lo único que puedo hacer es recomendarle que visite urgentemente a un psiquiatra, y desearle sinceramente que supere su desarreglo mental.
Por otro lado, ¿en base a qué pruebas sostiene el conocido como "dóberman de Bueno" que yo soy Carlos Javier Blanco? Por favor, que acuda a los servisios de Salud Mental lo más pronto posible; en ellos encontrará a excelentes profesionales dispuestos a ayudarle.
Por mi parte, no tengo nada más que decir.
Un saludo.
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07-05-2007 23:24
Salud mental no sé, pero honestidad intelectual poca por no decir nada. Se escriben artículos extensos y sin tapujos para criticar a quienes insultan y descalifican, y lo único que vemos es más insultos y descalificaciones como respuesta, realizadas además desde el aparente anonimato de internet. Si esa es la dialéctica de Blanco, Balmaseda o de quien sea, que se lo haga mirar. ¿Disparates lo que afirma Rodríguez Pardo? ¿No eras tú quien se quejaba de que los "buenistas" mandaban a la gente al psiquiatra como respuesta a las críticas? Pues entonces acabas de caer en el defecto que presuntamente criticas. Eres un hipócrita, y para eso no hace falta saber tu nombre, aunque confesarlo le dará algo más de credibilidad y honestidad intelectual a tu ya de por sí patética existencia.
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Tienes pendiente una réplica
Balmaseda no cumple su palabra|07-05-2007 23:33
Por cierto, Balmaseda, en el foro de IU prometiste replicar al artículo de José Manuel Rodríguez Pardo con tu nombre, apellidos, DNI y profesión. ¿Para cuándo lo dejas? ¿Para cuando la cuarta internacional mande en el mundo?
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