Muñiz Varela: el FBI, cómplice de los asesinos.
Al llegar al final de su mandato, el gobernador Aníbal Acevedo Vila, de Puerto Rico, ha dirigido una carta al presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, para que intervenga ante el FBI a fin de que entregue el dossier de la investigación sobre el asesinato de Carlos Muñiz Varela a las autoridades puertorriqueñas competentes.
  Señala Acevedo que tres de los sospechosos del crimen, dos amigos de Luis Posada Carriles y uno de los asesinos de Orlando Letelier liberado por George W. Bush, siguen vivos y andan libremente por las calles de Miami.
  En un gesto inédito, Acevedo Vila recuerda al demócrata elegido a la Casa Blanca: "Casi treinta años han transcurrido desde el asesinato de Muñiz Varela y tres de los conocidos sospechosos de este crimen han fallecido. Sin embargo, otros, incluyendo a José Dionisio Suárez (condenado por el asesinato en Wáshington DC del ex ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Orlando Letelier, Pedro Crispín Remón y Reynol Rodríguez, actualmente viven en los Estados Unidos de América".
  "Charco de Sangre" Suárez ha sido liberado por George W. Bush en el 2001 mientras  Pedro Crispín Remón fue condenado con Luis Posada Carriles por terrorismo en Panamá. Reynol Rodríguez, también vinculado al fracasado intento de magnicidio, fue jefe de la red terrorista denominada CORU en Puerto Rico en la época del crimen. Todos viven en  Estados Unidos.
  Acevedo Vila solicita a Obama, apelando "a los poderes ejecutivos que le otorga la Constitución de los Estados Unidos", que intervenga  "con las oficinas del FBI en Puerto Rico para que éstas desclasifiquen y entreguen al Departamento de Justicia del Estado Libre Asociado toda la información en su poder relacionada al caso de Carlos Muñiz Varela."
  En su carta expedita el 15 de diciembre de 2008, el Gobernador recuerda al presidente electo cómo Carlos Muñiz Varela, un joven cubano criado en Puerto Rico, fue salvajemente asesinado en Guaynabo, Puerto Rico, el 28 de abril de 1979, mientras luchaba por una normalización de los viajes entre Cuba y la isla bajo ocupación norteamericana.
  Con una franqueza que pudiera despertar una investigación paralizada por la complicidad de elementos de la policía federal con la mafia cubanoamericana, precisa el Gobernador: "Los hechos en torno a este asesinato y las numerosas amenazas de muerte que Muñiz Varela recibió antes de ser asesinado, refuerzan la teoría de que el motivo de los autores era detener años de esfuerzos, hechos en Puerto Rico así como en Estados Unidos, de reunificar a los miembros de la comunidad cubana en el exilio con sus parientes en Cuba".
  "De esta misma manera, se cree que Muñiz Varela fue víctima de una conspiración organizada y financiada por miembros de grupos cubanos de extrema derecha en Puerto Rico, que posiblemente fueron apoyados por grupos similares en los Estados Unidos de América".
  Acevedo Vila subraya luego que "aunque el Departamento de Justicia del Estado Libre Asociado de Puerto Rico ha llevado a cabo la investigación de este crimen con toda la debida diligencia, aún faltan piezas de información relevantes para encausar a los sospechosos más allá de una duda razonable y resolver este crimen".
EL FBI SÍ TIENE LA CLAVE DEL CRIMEN
  La carta revela luego —detalle desconocido del público y sumamente importante— que el FBI sí detiene la solución del caso: "A pesar de que el director del FBI en Puerto Rico, Sr. Luis S. Fraticelli, le ha dicho al secretario de Justicia del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, Hon. Roberto J. Sánchez Ramos, que el FBI tiene en su poder información y evidencia que resolvería el caso de Carlos Muñiz Varela y facilitar el encausamiento de las personas responsables de este crimen, el FBI no ha suministrado tal información".
  "Por las razones expuestas, y conociendo su alto compromiso con las causas justas, respetuosamente apelo para que intervenga con las oficinas del FBI en Puerto Rico para que éstas desclasifiquen y entreguen al Departamento de Justicia del Estado Libre Asociado de Puerto Rico toda la información en su poder relacionada al caso de Carlos Muñiz Varela. Yo, así como los familiares de la víctima y el pueblo de Puerto Rico, estaremos grandemente agradecidos por cualquier acción o consideración que usted le pueda dedicar a este caso", concluye el Gobernador puertorriqueño.
  Acevedo Vila adjunta a su documento una carta fechada del 24 de abril del 2008,  firmada por el Secretario de Justicia puertorriqueño Sánchez al mencionado jefe del FBI de San Juan,  Luis S. Fraticelli, recordando que este oficial de la policía federal confesó tener toda la información para esclarecer el asesinato además de comprometerse a entregársela.
  Cosa que nunca hizo.
  Fraticelli informó que tenía tales evidencias en su poder en el curso de una conferencia de prensa otorgada el 27 de marzo de 2008. Sin embargo, la revelación —a pesar de la insistencia de las autoridades judiciales puertorriqueñas— no dio más resultado que una visita relámpago de Fraticelli al funcionario Sánchez donde entregó dos cuartillas de "referencias" al caso.
  En el documento donde Sánchez hace un amplio análisis del comportamiento sumamente colonial del FBI en su relación con la isla, subraya cómo Fraticelli le confirmó "personalmente durante una reunión, cómo el FBI tenía en su poder toda la información y las evidencias" necesarias para resolver este caso "y enjuiciar a los responsables".
  El FBI nunca entregó el menor elemento de este material "a pesar de los numerosas intentos" realizados por la oficina de Sánchez.