Después del G-20, queda patente que sólo las personas con poder de corrupción y aptitud para ser corrompidas, podrán ser elegidas banqueros, empresarios, políticos de relevancia, y a puestos de altos cargos de funcionarios.
  Durante su larga existencia, a través de sus períodos de expansión y crisis, el capitalismo ha demostrado ser una organización social incapaz de ser un modelo de sociedad integral capaz de acoger en sus entrañas la convivencia armónica entre el hombre y la naturaleza.1 Durante los períodos de crecimiento, explota a los seres humanos y despilfarra los recursos naturales. Durante los períodos de recesión/crisis,2 continúa explotando a los seres humanos y despilfarrando los recursos naturales. En ambos contextos, pero especialmente en el segundo, la agresión a los seres humanos se manifiesta mediante la intensificación del trabajo de los cuatro jinetes del Apocalipsis: hambre, peste, guerra y muerte.3 De esta manera, el crecimiento demográfico de la población mundial queda relativamente controlado por el sistema.
  Todos podemos comprobar, si miramos la propuestas aportadas y los acuerdos conseguidos por los gobernantes presentes en el G-20 en Londres, más allá de los discursos rimbombantes, que unas y otros no contienen ninguna solución a la última crisis del sistema, más allá de ganar tiempo para el mismo y credibilidad para ellos ante sus electores. Podemos decir sin equivocarnos que, gobernantes y capitalistas, no tienen un plan de conjunto capaz de convertirse en la nueva lógica de acumulación de la riqueza que el capitalismo necesita para su mantenimiento y reproducción. Durante estos próximos dos o tres años, supongo que los gobernantes bombearán dinero de los contribuyentes,4 y el capitalismo irá reengrasando sus mecanismos sistémicos de acumulación.
  Pero lo grave no está en que el capitalismo no tenga modelo porque tiene un elemento importante que le permite continuar sobreviviendo y explotando: el poder. Lo trágico está en las llamadas izquierdas, que, más allá de las manifestaciones realizadas con motivo de este encuentro,5 importantes como oposición al sistema y condena del mismo, tampoco demostramos ser capaces de articular un proceso alternativo que nos conduzca a una sociedad sin clases, en el peregrino caso de que el capitalismo saliese derrotado en una de estas confrontaciones, o como víctima de sus propias contradicciones. Aquí está lo trágico y lo grave juntos, que no aparece que exista una propuesta que incluya,6 de forma horizontal y sin eliminar las diferencias ideológicas y de praxis que existen entre tantos colectivos, movimientos sociales, y asociaciones de toda índole, una propuesta que recoja un proceso que contenga una manera de trabajar contra el sistema, y un proyecto de debate de lo que sería una sociedad sin clases, una sociedad de diferentes conviviendo como iguales.
  TEXTO COMPLETO >>>#1.- Toda la razón
Elena|14-04-2009 11:32
Tienes toda la razón. vivimos tan integrados en este sistema capitalista de libertades individuales, en vez de colectivas,  que no somos capaces de ver más allá. No somos capaces de dejar a parte nuestro orgullo e intereses por la consecución de un bien común.
Aunque algunos seguiremos intentándolo.
Saludos
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