Hoy en día es imposible estar bien informado de lo que ocurre en el mundo si no es a través de periódicos digitales alternativos como este. Salvo muy contadas ocasiones, es en estos medios donde puede extraerse hechos, personajes y situaciones de un suceso para obtener una explicación y un sentido lógico a la noticia.
La información allí trasmitida en los medios de comunicación de masas no es, en absoluto, falsa, pero sí incompleta, haciendo uso y abuso del principal mecanismo de falsimedia para la manipulación informativa: la decisión de qué hecho es noticiable o no, y dentro de un hecho noticiable qué destacar y qué obviar. Y no hay mejor ejemplo de esto que el tratamiento informativo de todo lo relacionado con el socialismo del siglo XXI en Iberoamérica.
Así, el referendum de Venezuela para la reforma constitucional es tratado con extractos de discursos de Hugo Chavez claramente malinterpretables, con imágenes de manifestantes opositores reprimidos por la policia y una voz de fondo que machaconamente repite que Hugo Chavez podrá permanecer en la presidencia indefinidamente. Se adereza con el cierre de la TV opositora y ninguna, o muy superficial mención al carácter democrático del evento, los logros sociales venezolanos o el indiscutible apoyo que goza entre sus ciuadanos el presidente Hugo Chavez. Siguiendo esta línea informativa el titular del 9 de diciembre de 1978 hubiera sido: " EL SUCESOR DE FRANCO PODRA PERMANECER EN EL PODER INDEFINIDAMENTE ", con una foto de grises dando caña.
Parece broma, pero es cierto, y la desvergüenza puede ir mucho más allá. En el reciente ataque, brutal ataque, matanza de paramilitares contra campesinos desarmados en Bolivia, casualmente, desaparece la palabra fetiche de los medios de comunicación de masas. "Terrorismo" es sustituido por "clima de violencia", las imagenes de familiares destrozados que tanto gustan utilizar con morbo indisimulado se sustituyen por otras de archivo con disturbios callejeros, e incluso presentan como inevitable una guerra civil dentro del estado boliviano.
No contentos con llevar la deontología periodística a niveles de bajeza ininmaginables, insisten una vez más en lo mismo, en otro lugar, en otra situación. Ayer mismo recalcaban que el referendum constitucional de Rafael Correa no había vencido en la provincia de Guayaquil y que esto podría generar tensiones separatistas.
Como dirigidos por la política de injererencia de EEUU, los periodistas se comportan como medios para inculcar empatías en la sociedad con el fin de que esta apoye decisiones tan distantes de la equidad, justicia o las leyes internacionales como el golpe de estado venezolano, dónde un presidente elegido democráticamente es sustitiudo por el jefe de la patronal, que es inmediatamente reconocido por EEUU y España. Parece broma..., pero la manipulación continúa.
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