Soy enemigo de la violencia y, por ende, de todo régimen totalitario. Durante más de un año he venido denunciando las violaciones del Gobierno al Estado de derecho; por ello, he sufrido represalias y amenazas.
En 1997, -Martín Torrijos era viceministro de Gobierno y Justicia-, Luis Gordón “fue acusado de sofocar a ‘patadas y golpes’ una huelga de hambre de internos extranjeros… En diciembre de 1998, como director de la Policía Metropolitana, comandó las fuerzas que allanaron por primera vez en la historia las instalaciones de la Universidad de Panamá”. Sin embargo, Torrijos lo nombró director del Sistema Penitenciario.
Cuando hace unas semanas le preguntaron a Gordón "¿éste es el gobierno de los militares?"… contestó: "no, pero eso algún día llega". En un país donde rigiera un Estado de derecho, inmediatamente hubiese sido despedido por el ministro Daniel Delgado Diamante; como no lo ha hecho, el presidente Torrijos debe despedir a ambos.
Por cierto, según el Informe de la Comisión de la Verdad, la última vez que se vio con vida a Félix Antonio Serrano Rodríguez fue en una fiesta realizada en el Fuerte Amador. “Los familiares obtuvieron información de que la víctima había sido golpeada con una manopla y que el posible responsable de la muerte fue el capitán Daniel Delgado Diamante, jefe del Fuerte Amador”. 
El Instituto de Medicina Legal confirmó que Al Iromi Smith Rentaría, dirigente del SUNTRACS, fue asesinado el 12-2-2007 por un ‘lince’, que le propinó un balazo por la espalda en la policlínica Hugo Spadafora.
TVN mostró a los ‘linces’ y a un policía del tránsito pateando por la espalda a ciudadanos que se encontraban indefensos en el piso.
La falta de respeto del Gobierno a la dignidad humana provocó el caos que sufrimos el 13-2-2007. Ante el asesinato del obrero y las flagrantes violaciones a los derechos humanos realizadas por la Policía en Colón, se imponía separar inmediatamente a estos jenízaros e iniciar una investigación por una comisión independiente.
Con Smith Rentaría, son tres los obreros asesinados en menos de un año. Si se le añade los fallecimientos de obreros de la construcción -29  en 2006 y 25 en 2007-, ocurridos porque muchas obras no cumplen con las elementales normas de seguridad, suman 57 los obreros que han muerto.
Como nos dice el Dr. Miguel Antonio Bernal: “se debe ir pensando en hacer un llamado para una marcha a todos los sectores nacionales por la paz, por la no violencia, para no caer en las provocaciones de los Daniel Delgado Diamante, los Benjamín Colamarco, los Luis Gordón, que están enquistados en el aparato estatal y que tienen planes macabros en este país contra la población nacional y lo han demostrado en varias oportunidades”.
El autor es catedrático.