El  juez ya ha puesto fecha al juicio de los tres despedidos de Telefónica: Teresa, Álvaro y  Porfirio. Esa fecha es el viernes 7 de noviembre.
Nuestra intención es no tener que llegar a que sea un juez el que resuelva estos despidos; despidos que lo son, no por peleas sindicales, no por violencia: lo son por luchar contra la  reclasificación y contra la doble escala salarial que pretende implantar la empresa, con el  visto bueno de los sindicatos firmantes.
Nuestra voluntad ha sido y sigue siendo la de resolver este problema de forma dialogada  con la empresa; para ello el Comité de Huelga le ha pedido una reunión y, como muestra  de buena voluntad, ha suspendido las huelgas de los días 2 y 9 de octubre.
Por el momento no hemos tenido respuesta. Dada esta actitud de la empresa, debemos  elevar la contundencia de la huelga, y por ello hemos convocado 3,5 h. de paro para el  próximo jueves 16 de octubre. En caso de que la Empresa mantenga su postura, iremos  a una huelga de toda la jornada para el 7 de noviembre, coincidiendo con el juicio. Así  podremos viajar a Madrid para expresar nuestra solidaridad con los compañeros y nuestro  rechazo más absoluto a las medidas represivas.
Dependerá mucho de la participación que alcancemos en esta convocatoria del 16 para que la empresa se siente o no a dialogar.
No olvidemos que lo que pretende la empresa es muy grave: acusando con falsedades a  las personas que más se han significado en las movilizaciones de Madrid, quiere  descabezar la lucha desarrollada este año contra el nefasto proyecto de Clasificación  Profesional. Lucha que culminaba el día en que los sindicatos debían definirse sobre la  firma o no del convenio. Los manifestantes pretendían entregar 7000 firmas solicitando un  referéndum. Quiere atemorizarnos y diezmarnos para que no podamos impedir en el futuro  la Clasificación Profesional.
Así nos lo explicaron Juan y Miguel, dos de los compañeros sancionados, cuando el martes  día 7 nos visitaron en Barcelona.
Que nadie se engañe: no es una pelea entre sindicatos; cuando hay un despido, una  sanción por medio, es una pelea de todos contra la empresa. O debería serlo, porque este  es un principio básico que, por desgracia, algunos han olvidado. Y no sólo eso, sino que se  ponen de parte de la empresa.
Es difícil ir todos a una cuando existe división sindical, pero los tiempos están cambiando. Y, sí, tenemos que definirnos y optar: o estamos con los compañeros  sancionados o con la empresa. Aquí no hay matices.
Nos habría gustado realizar asambleas para hacer llegar bien la información (de todos) y  la discusión (entre todos), pero cada vez son más los obstáculos que nos van poniendo  para realizar asambleas y para que llegue una voz discordante a toda la plantilla. No  importa: difundiremos mesa por mesa, planta por planta, y persona por persona una  convocatoria crucial para el futuro de l@s compañer@s y, por extensión, de todos nosotros  y de nuestras condiciones laborales y salariales.
PARA QUE LA EMPRESA RETIRE LOS DESPIDOS Y  SANCIONES, EL JUEVES 16, TOD@S A LA HUELGA.
Barcelona, Octubre 2008.




