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Estadística creativa contra Chávez

Una de las afirmaciones más sorprendentes de la propaganda dice que el gobierno de Chávez ha perjudicado a los pobres, cuando éstos han sido precisamente los votantes más fieles a Chávez durante ocho años. ¿Cómo es posible?
Javier Adler | Para Kaos en la Red | 13-3-2008 | 631 lecturas | 1 comentario
www.kaosenlared.net/noticia/estadistica-creativa-contra-chavez

Una de las afirmaciones más sorprendentes de la propaganda dice que el gobierno de Chávez ha perjudicado a los pobres, cuando éstos han sido precisamente los votantes más fieles a Chávez durante ocho años. ¿Cómo es posible? Si admitimos que los venezolanos son idiotas o masoquistas, no tendremos problemas con la tesis de la oposición. Pero si no admitimos tal cosa, sospecharemos que lo que dicen es falso, que Chávez beneficia a los pobres, y por eso le votan.

El caso es que ahí tenemos a legiones de “expertos” con un montón de datos para demostrar algo que desafía el sentido común. ¿Cómo lo consiguen? Pues aparte de proporcionar datos falsos, que por burdo que parezca también se hace, utilizan cierta “estadística creativa” que esencialmente consiste en ignorar que fue la oposición, y no el gobierno de Chávez, quien hundió la economía en los años 2002 y 2003. Este hecho se oculta sutilmente dentro de un análisis numérico tan demagógico como intelectualmente deshonesto.

Para ilustrar el engaño he tomado un reciente artículo del economista Francisco Rodriguez, publicado en la revista Foreign Affairs (1). Este artículo, un “enjundioso trabajo” según el escritor venezolano Ibsen Martínez (El País, 2/3/08), ha obtenido una amplia resonancia. No hay más que echar un vistazo en internet para comprobar la abundancia de referencias a él y lamentar el entusiasmo ciego que despiertan sus conclusiones. Y es que, lejos de ser un artículo complejo sólo accesible a especialistas, basta con mirar los datos oficiales del gobierno venezolano (2) y manejar las matemáticas de secundaria para descubrir la trampa.

El primer dato que da, sin cuestionarlo, es la reducción de la pobreza, desde el 54% en 2003 hasta 27,5% en la primera mitad de 2007, periodo en el que el PIB per cápita aumentó casi un 50%. Al autor esto le parece poco, pues asegura que “en muchos otros países en vías de desarrollo” (no dice cuáles) la pobreza se reduce en dos puntos porcentuales por cada punto de aumento del PIB per cápita, mientras que en Venezuela la reducción sólo ha sido de un punto. Pero esto es matemáticamente imposible en general. Implicaría que Venezuela tendría que haber reducido su pobreza en casi un 100%, cosa que no ocurre ni en los países más desarrollados. Y si el aumento del PIB per cápita superase el 50%, la pobreza tendría que reducirse en más de un 100%. En fin, no vale la pena insistir más en esta regla basada en no se sabe qué datos y aplicable no se sabe para qué condiciones.

La segunda afirmación se refiere al coeficiente de Gini, que mide la desigualdad de la renta en un país. El autor compara los valores de los años 2000 y 2005 y afirma que tal coeficiente aumentó de 0.44 a 0.48, lo que implicaría un aumento de la desigualdad. Pero estos datos, para empezar, no se corresponden con los oficiales, que son los siguientes:

[VER GRÁFICA 1]

Observamos que la tendencia general es una disminución en la desigualdad que se interrumpe abruptamente en 2002 para luego ir disminuyendo progresivamente. Esta misma pauta es la que observaremos, con pocas variaciones, en las demás estadísticas.

Continua el artículo con tres indicadores de pobreza, bien escogidos por el autor, que muestran un deterioro entre 1999 y 2006. Son los siguientes:

[VER GRÁFICA 2]

Lo primero que llama la atención es lo específico de los indicadores escogidos. ¿Por qué el % de bebés con bajo peso y no una medida más usual como es la mortalidad infantil? ¿Por qué las viviendas sin agua corriente o con suelo de tierra y no unos índices agregados como el % de viviendas inadecuadas o el % sin servicios básicos? La respuesta, obviamente, es que esos indicadores tan concretos que escoge el autor son los que peor comportamiento tienen. Aquí no interesa su relevancia o significación, que se obtiene mejor con índices agregados que tienen en cuenta más variables, sino su capacidad para desvituar los logros del gobierno de Venezuela.

En cuanto a lo segundo, y aquí es donde se ilustra bien la demagogia, es que la comparación entre 1999 y 2006 no nos dice nada acerca de la evolución durante esos años. Sin embargo, el autor asume, a partir de estos datos, que “no hay signos de una mejora sustancial”, que hay “preocupantes deterioros”, etc. Se describen los datos como algo que “aumentó del 8,4% al 9,1%” o que “casi se multiplica por tres, de 2,5% a 6,8%”. Esto sugiere una variación gradual y constante, un deterioro progresivo y lineal, y por supuesto todo debido a Chávez. ¿Pero qué hay de los años 2002 y 2003?

Cuando sólo se muestran datos de años situados antes y después de 2002 y 2003, el significado de estos dos años queda oculto. Así que si nos limitamos a comparar 1999 y 2006, no podemos saber si estamos evaluando los efectos del gobierno de Chávez, los efectos de la crisis de 2002-2003 o las dos cosas. Para separar esos dos efectos hay que ver qué pasó durante todos los años del periodo 1999-2006 (3):

[VER GRÁFICA 3]

Observamos una tendencia hacia la mejora, después empeoramiento durante la crisis económica provocada por la oposición, y luego recuperación de los valores anteriores (algo lenta en el caso de los bebés con bajo peso). Extrañamente en el caso de la vivienda, después de mejorar sustancialmente durante 2004 y 2005, empeoran bruscamente en 2006. Esos más de 4 puntos porcentuajes de aumento en un solo año, muy superiores a los de la crisis de 2002, implicarían cientos de miles de viviendas adicionales sin agua corriente y con piso de tierra en un contexto de gran expansión económica y de reducción de la pobreza. Personalmente lo achacaría a algún cambio metodológico en la encuesta, pero en todo caso, y aceptando el dato de 2006, lo significativo es que no hay un deterioro gradual de los valores, tal como sugiere el autor, sino que se distingue claramente el efecto de la crisis de 2002-2003 y algunos años de mejora. En otras palabras, no es cierto que gobernando Chávez la cosa empeore año tras año.

Completemos ahora en análisis con los datos de indicadores agregados más significativos y habituales, como la mortalidad infantil, el % de viviendas inadecuadas y el % de hogares sin servicios básicos (4):

[VER GRÁFICA 4]

Aquí se distinguen con mayor claridad los tres periodos. Hasta el 2001 los indicadores mejoran, empeoran en 2002-2003 cuando la oposición paraliza el país, y vuelven a mejorar al retomar el gobierno las riendas. En el caso de la mortalidad infantil, que analizaremos con detalle a continuación, y el de las hogares sin servicios básicos, los datos de 2006 ya son mucho mejores que los de 1999. En el de viviendas inadecuadas la recuperación es más lenta.

Gráficamente la evolución aparece así:

[VER GRÁFICA 5]

El aspecto es de descenso-pico-descenso, correspondiendo los descensos a los años normales de gobierno y siendo el pico la aportación de la oposición de los años 2002 y 2003. Ese pico es precisamente lo que mediáticamente conviene tirar al agujero de la memoria. El autor se refiere en varias ocasiones a la crisis económica de 2002-2003, llamando cínicamente “errores de la oposición” al golpe de estado y al paro petrolero, pero luego ocultando esos “errores” dentro de su demagogia numérica.

Sobre la mortalidad infantil, el autor sólo la menciona para decir que no ha mejorado a un ritmo mayor durante el gobierno de Chávez que en los años anteriores, ni a un ritmo mayor que otros países. La tasa media de disminución de la mortalidad infantil durante Chávez la cifra el autor en un 3,4% anual, mientras que en los nueve años anteriores disminuía a un 3,3%, prácticamente igual. En el mismo periodo, según el autor, la disminución anual en Argentina, Chile y México era de 5,5%, 5,3% y 5,2%, respectivamente. Hagamos ahora el cálculo correctamente y sin olvidar el efecto de la crisis en 2002-2003.

Para empezar, la evolución de la mortalidad infantil durante Chávez no debe referirse a 1999, cuando ya gobernaba, sino a 1998. En ese año la mortalidad infantil era de 21,4. Si partimos de este dato y tomamos como último el de 2007, nos da una tasa de disminución anual del 5,1%, comparable a la de los otros países citados (5) La diferencia es que en Venezuela había una oposición dispuesta a destruir el país con tal de llegar al poder, de ahí que el indicador aumente en 2002 y 2003. Pero podemos evaluar el efecto de la segunda etapa del gobierno de Chávez y la Misión Barrio Adentro si calculamos la tasa media de disminución de la mortalidad infantil a partir de 2003. Y esa tasa es de un 7,7% anual, claramente superior a la de los demás países y muy superior a la que había antes de Chávez.

Aquí acaban los datos seriales analizados comparando entre dos años distintos, pero no la manipulación estadística. El último dato serial que se analiza es el del gasto social. Dice el autor que, a pesar de la “retórica y la reputación de Chávez”, las cifras oficiales “no muestran un cambio significativo en la prioridad dada al gasto social durante su administración”. Y para demostrar esta afirmación compara el gasto combinado de salud+educación+vivienda como porcentaje del gasto público total, que da una media del 25,12% durante sus ocho primeros años de gobierno, con el equivalente para los ocho años anteriores, que da 25,08%, prácticamente lo mismo.

Sin embargo, esto por sí mismo no demuestra lo que al autor le gustaría, porque resulta que con Chávez el gasto público ha aumentado considerablemente, con lo cual, aunque el gasto social en relación al total sea más o menos el mismo, en relación al PIB ha aumentado. Y como el PIB per cápita a su vez ha aumentado mucho en los últimos años, también lo ha hecho el gasto social real por habitante.

En efecto, los datos del gasto en salud+educación+vivienda como % del PIB, para los años entre 1991 y 2006 son los siguientes:

[VER GRÁFICA 6]

Rehaciendo el cálculo de los promedios, tenemos un promedio de 5,95% del PIB en los ocho años anteriores a Chávez y un 7,29% en los ocho primeros con Chávez. Brevemente, si calculamos el gasto real por habitante de estos tres conceptos podemos comprobar que ha aumentado un 83% entre 1998 y 2005 (6), incremento que sin duda será mayor para los años posteriores. Ése es el gasto y la inversión social que realmente nota el ciudadano y que tan poco interesa destacar a los medios.

Resumiendo, hemos visto diferentes tácticas deshonestas y demagógicas para mostrar una imagen negativa de las políticas sociales del gobierno de Chávez. Esas tácticas incluyen mostrar datos falsos, escoger los peores indicadores aunque no sean los más significativos y, especialmente, ocultar deliberadamente la acción devastadora de la oposición empresarial durante los años 2002 y 2003, cuyos efectos, de manera solapada, se luego se achacan al gobierno de Chávez.

Todo esto no es, por supuesto, casualidad o incompetencia. La revista que ha publicado ese artículo, Foreign Affairs, pertenece al Council of Foreign Relations, una organización dirigida por antiguos miembros del gobierno de Estados Unidos, empresarios, banqueros, etc., y financiada principalmente por corporaciones (7). Es decir, es un miembro de la clase empresarial y por tanto opera de acuerdo con los intereses de ésta. Y entre esos intereses figura el de derribar, tanto ideológica como materialmente, un gobierno como el de Chávez, que hace cosas tan terribles como aumentar los impuestos a las empresas y gastar ese dinero en proyectos sociales que benefician a los pobres.

Por tanto, una relectura razonable de los datos aportados nos lleva a concluir que esta clase de críticas al gobierno de Chávez, por parte de los mercenarios del capitalismo, no se dan porque no reduzca la pobreza en Venezuela sino precisamente porque sí la reduce.

Notas:

(1)    http://www.foreignaffairs.org/20080301faessay87205/francisco-rodriguez/an-empty-revolution.html

(2)    http://www.sisov.mpd.gob.ve

http://www.ine.gov.ve

(3)    El dato de los bebés con bajo peso para 2007 puede consultarse en http://www.aporrea.org/actualidad/n109912.html

(4)    Para la mortalidad infantil en 2006,

http://www.rnv.gov.ve/noticias/index.php?s=53900191e5d9f9d59e06f2a7bbdd3806&act=ST&f=2&t=44321&hl=

Para la de 2007, la misma referencia que la nota (3)

(5)    Recuerdo que para calcular correctamente esas tasas medias no hay que hacer la media aritmética sino la geométrica.

(6)    Aún no se han publicado los datos de 2006 y 2007, aunque al menos para el primer caso podría calcularse sabiendo el gasto total y las variaciones de precios y población.

(7)    http://www.foreignaffairs.org/

 
 
Más información:

Comentarios (1)

#1

jose maria|19-03-2008 17:12

Algunos lo llaman clientelismo otra embrutecimiento de la masas

Claro parece que esas categorias cuando se aplican a alguien que se dice de derecha funcionan ahora cuando se las aplican a alguien que se dice de izquierda son deformaciones estadisticas interesadas 

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