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Entrevista a Ángeles Maestro, portavoz de Corriente Roja

Yo creo que el comunismo ha sido y es la ideología más poderosa en el camino de la destrucción del capitalismo y la construcción del socialismo, que es la única alternativa real a los problemas de l@s explotad@s y de los pueblos, a la lucha antipatriarcal de las mujeres y a la destrucción de la naturaleza.
Diego Farpón (Fahrenheit 451) | Para Kaos en la Red | 4-7-2007 | 711 lecturas | 5 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/entrevista-angeles-maestro-portavoz-corriente-roja

Durante dos años Izquierda Unida tuvo en Corriente Roja una oposición interna de izquierdas. Fue entre el 2002 y 2004. Durante este tiempo Corriente Roja también llevó su propio discurso a la calle, al margen de la izquierda parlamentaria. En el 2005, en el marco del XVII Congreso del PCE, la mayoría de los miembros de Corriente Roja abandonaron también esta organización. A casi tres años de la salida de Izquierda Unida y dos del PCE, Ángeles Maestro, portavoz de Corriente Roja, valora con nosotros la trayectoria de Corriente Roja y nos habla del Bloque de izquierdas.

1 ¿Cómo ha evolucionado organizativamente Corriente Roja en estos tres años? ¿Se ha consolidado el proyecto?

Creemos que la existencia de Corriente Roja ha sido y es importante en varios aspectos.

Ha sido la primera y, hasta ahora única ruptura colectiva con IU desde posiciones de izquierda y ha demostrado en la calle que es posible construir, con otros colectivos, espacios de unidad políticamente independientes de la izquierda subordinada al sistema. Esto se dice pronto, pero no era fácil. Hubo un grupo de compañer@s que nos acompañaron en todo el proceso de enfrentamiento con la dirección de IU y que, al final se quedaron, no porque no compartieran todos los análisis con nosotr@s, sino porque les dio miedo enfrentar sin medios económicos y con el consabido ninguneo mediático la enorme tarea de abordar -en esas condiciones- la reconstrucción de la izquierda anticapitalista. “Hace mucho frío fuera de IU, decían”.

En estos tres años de vida hemos demostrado que la coherencia insobornable de las posiciones políticas, la independencia económica y, sobre todo, el nivel de militancia y la capacidad de trabajo, pueden sacar a la calle -con otros colectivos despreciados por IU- a miles de personas en convocatorias duras: por la III República, contra la Constitución de 1978 y por el Derecho de Autodeterminación, contra la participación española en la ocupación de Afganistán y Líbano, en el 1º de mayo contra el sindicalismo vendido a los intereses de la patronal y del gobierno, contra la Ley de Extranjería, etc.

Hemos arrostrado el riesgo, y la realidad evidente, de ser el colectivo más atacado y denostado por nuestros ex-compañeros. Con ello contábamos y no nos asusta. Como en tantos otros acontecimientos en la historia del movimiento obrero, y sobre todo en la historia de un país como el nuestro, marcado trágicamente por la traición de la izquierda institucional, de las o­nGs subvencionadas por el sistema y de las grandes burocracias sindicales, la independencia política es el mayor enemigo a batir.

El resultado es satisfactorio, con enormes insuficiencias. La desmovilización social pesa como una losa y la capacidad del sistema para mantener la docilidad de colectivos “rebeldes” en teoría, pero que dependen económica y políticamente de las instituciones es enorme, por ahora. El malestar social crece, pero aún no desborda los límites de una paz social férreamente amarrada por organizaciones que cada vez representan menos, pero que aún no han sido desbordadas. La diferencia, con respecto a etapas anteriores es que ahora hay organizaciones que asumen, que asumimos, con determinación la voluntad de organizar, de extender, de coordinar y de dotar de contenidos políticos la voluntad de lucha y de rebeldía de la gente.

2.No os equivocasteis en vuestra salida de IU: La Ley de Memoria Histórica es una nueva traición a las miles de personas que murieron defendiendo la II República y combatiendo al régimen fascista.

 

(...)

3.Afirmasteis que la militancia en Corriente Roja no implicaba un conflicto con la pertenencia a otras organizaciones. Sin embargo, hace unas semanas uno de los grupos que conforman Corriente Roja fue, dura y públicamente, criticado en la propia web de vuestra organización: ¿Cómo conviven distintas tendencias ideológicas bajo un mismo proyecto?

El reto de la pluralidad ideológica desde planteamientos marxistas, anticapitalistas y antiimperialistas que asume desde su nacimiento Corriente Roja es complejo. Nuestra apuesta era y es, demostrar en la práctica que personas que nos reclamamos de la izquierda revolucionaria, procedentes de diferentes culturas, somos capaces de desarrollar tareas de formación marxista pegadas a las necesidades de la lucha y trabajos en los diferentes frentes a los que antes me refería.

No es fácil porque cada un@ somos hijos de nuestra historia y la tendencia al enconamiento de posiciones persiste. Yo creo que, aunque no conozco el interior de otras organizaciones, ese tipo de problemas no es privativo de Corriente Roja; aunque el hecho de que apostemos decididamente por la democracia interna e intentemos construir una organización no jerárquica, en la que la participación de las bases sea decisiva, hace que las diferencias entre distintas posiciones no se oculten y trascienda más al conjunto de la organización, y de rechazo, fuera de ella.

En cualquier caso creo que para que el Frente de Izquierdas sea creíble, para lo cual una simple suma de siglas no basta, es fundamental una organización que haga posible la convivencia de diferentes procedencias ideológicas, por muy conflictivo que ello sea. Lo nuevo e imprescindible para la gran tarea que nos hemos marcado, es demostrar que es posible una nueva forma de unidad desde la base. Por ejemplo, la “Xarxa contra els Tancaments y la Precarietat”, hubiera sido imposible sin Co.Bas en Catalunya, la apuesta estratégica por la recomposición del movimiento obrero, basado en la búsqueda de formas de unidad del sindicalismo asambleario y combativo, que pasa por la imprescindible ruptura con la burocracia sindical, tiene ejes bien definidos; el impulso rupturista del movimiento por la III República, y eso lo sabemos bien en Madrid, hubiera sido imposible sin Corriente Roja. El trabajo de CR en el frente estudiantil, buscando superar el movimiento basado en asociaciones financiadas y cooptadas por el gobierno y su negativa a plantear luchas en el marco del estado español, así como abriendo espacios de coordinación estatal con la izquierda independentista, está propiciando marcos de trabajo unitario que hubieran sido impensables hace poco tiempo.

El gran reto de CR es que, lo que la hace creíble en el movimiento de masas, una nueva forma de relacionarse con los colectivos, sin dogmas ideológicos, con una vocación unitaria y de lucha demostrada, sea capaz de transformarse en propuesta política.

4.Frente al olvido de quienes tienen el poder, el auge del movimiento republicano en las calles. ¿Se vislumbra algo de luz al final del túnel? ¿El movimiento por la III República conseguirá ser suficiente para que miles de jóvenes se unan a proyectos anticapitalistas?

Creo que el proceso es lento, pero se va afianzando, con mucho esfuerzo. La tarea es ir construyendo y/o reforzando las redes organizativas, los colectivos por la III República. Por ahora pasar de pequeños colectivos de pocos militantes a miles de personas, sólo lo conseguimos - y ya es muy importante- en las manifestaciones.

En esto, como en el Frente de Izquierdas, es preciso dar pasos firmes pero con una enorme dosis de paciencia, que es una imprescindible virtud revolucionaria. Hay que saber que estamos construyendo en un ambiente adverso, por la desmovilización social, por el sentimiento de derrota y de impotencia de la gente y por el enorme desprestigio de todo lo político, sobre todo entre la gente más joven.

El camino que hemos emprendido es el adecuado, el necesario, y eso debe darnos una fortaleza de ánimo que permita hacer lo que la historia de nuestros pueblos y larespuesta política a la situación actual, nos exigen.

5.Uno de los objetivos de Corriente Roja era “dar vida a un Bloque de la izquierda anticapitalista”. ¿Cuál ha sido la política de alianzas de Corriente Roja hasta el momento? ¿Cuáles han sido en lo concreto, en lo real, los avances en la creación de un Bloque de izquierdas?

CR, en todos y cada uno de los frentes de lucha, trabaja de forma unitaria con todos los colectivos y organizaciones que de una manera amplia comparten nuestros objetivos políticos y la voluntad de luchar por ellos. En cada territorio, las circunstancias son diferentes, como lo es la realidad organizativa, y sobre todo, por el hecho nacional que determinacondiciones muy diversas.

Yo resumiría diciendo que estamos elaborando el caldo de cultivo para que los colectivos y personas con las que trabajamos, puedan plantearse la necesidad de construir un nuevo referente político. Máxime cuando éste sólo avanzarási se engendra desde la base y sólo será una realidad importante si crece al calor de la lucha de masas y la movilización social. En ese sentido y, dadas las condiciones, creo que se ha avanzado y que el proyecto que hace tres años era un planteamiento coherente, pero poco más, hoy tiene más visos de poder realizarse.

Los proyectos trascendentes sólo surgen cuando responden a las necesidades objetivas y subjetivas de la lucha de clases y de la práctica social.

6. Además del Bloque de izquierdas, en el que deben tener cabida todas las tendencias ideológicas, ¿los marxistas-leninistas de Corriente Roja trabajan en la reconstrucción del partido comunista?

Creo que esa pregunta deben responderla l@s camaradas que con el nombre de Comunistas 3, militan en Corriente Roja.

7.Frente a las distintas tendencias que pueda haber en el Bloque de izquierdas, ¿es necesario un partido comunista? ¿Cuál sería su papel?

Yo creo que el comunismo ha sido y es la ideología más poderosa en el camino de la destrucción del capitalismo y la construcción del socialismo, que es la única alternativa real a los problemas de l@s explotad@s y de los pueblos, a la lucha antipatriarcal de las mujeres y a la destrucción de la naturaleza.

Otra cosa es que la forma tradicional de los partidos comunistas sea una garantía de políticas revolucionarias. Véase el partido comunista de Iraq -la fracción que colabora con la ocupación-, el papel profundamente contrarrevolucionario del partido comunista de Nicaragua o, el del PCE o el PCF, sin ir más lejos. O que la forma organizativa tradicional, muy jerárquica y poco transparente, sea la que mejor responda al clamor, sobre todo de l@s más jóvenes, que exige democracia fuerte y participación. O incluso que la estructura jerárquica impida diferencias muy profundas entre sectores en relación a temas “fuertes” como la política en el movimiento obrero, la posición frente al problema nacional, etc.

Creo además que, aunque sea difícil, en un caso las derrotas de las diferentes líneas que han configurado agrupaciones que tenían como referente líderes y respuestas de cada pueblo a sus propias situaciones:URSS, China, Albania, etc, y en otros casos la imposibilidad de demostrar en la práctica la validez de las propuestas, como es el caso de anarquistas y troskistas, exige dejar de considerarnos rehenes de procesos históricos que ocurrieron en otras etapas y en países con condiciones diferentes.

O creamos, o morimos; o como decía Mariátegui cada proceso revolucionario es único y creativo. Y no son palabras, baste ver el Movimiento 26 de julio en la Cuba revolucionaria o la Venezuela bolivariana.

El papel del PCPE, de Corriente Roja y de los colectivos y personas que nos pongamos manos a la obra de construirlo, será el que como organizaciones y como personas concretas, con nuestras capacidades y limitaciones, sepamos ganarnos. La vida y la práctica tienen la palabra.

Otra cosa es que al PCPE y a CR nos corresponda una responsabilidad muy especial en echarlo a andar. El Frente de Izquierdas no es, ni será “nuestro”, pero la forma en que lo propongamos es fundamental.

 
 
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[4-7-2007] | 1237 lecturas | 8 comentarios

Comentarios (5)

04-07-2007 21:23

UNA PREGUNTA DE PARVULARIO PARA TODO REVOLUCIONARIO DE MANUAL QUE SE PRECIE...COMUNISMO Y COMUNITARISMO SIGNIFICAN LO MISMO...PUES EN LA ENCLOPEDIA POLITICA NO MARCA CON NITIDEZ AMBOS MOVIMIENTOS...ESTARIA ABIERTAMENTE AGRADECIDO QUIEN ME PUDIERA PROPORCIONAR TAN ANGUSTIOSO INTERROGANTE

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05-07-2007 00:53

ciertamente, el programa de CR es más vigente que nunca.

adelante y hasta la victoria siempre

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Que nos matice el PRT

Activista sin partido|05-07-2007 01:27

Si el PRT es mayoría de CR, no estaría de más saber si el PRT está a favor del Frente de Izquierdas. ¿Y que piensa de  hacerlo con el PCPE entre otros?

¿Hay más colectivos que estén a favor del Frente de izquierdas?

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05-07-2007 22:49

C3 NO ESTA YA EN CR.

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Comunitarismo

J. Gil|07-07-2007 13:40

El comunitarismo no respeta a las minorías, en cuanto a las decisiones que les puedan afectar, puesto que la mayoría se  impone. Es consecuencia de poner a la sociedad por encima del individuo, con lo cual éste queda sometido a aquélla.
El marxismo (movimientos o corrientes comunistas hay muchos) define al hombre en sí mismo; de ahí que  propugne la abolición de las clases sociales y de la imposición de unos grupos sociales sobre otros.
El comunitarismo tiene una base comunista, en cuanto a los criterios económicos y una autoritarista, aunque sea democrática, en lo social, al no considerar las opiniones minoritarias.

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