Buscar  

El Líbano en una encrucijada

Queremos destacar especialmente la entrada en escena de la clase obrera libanesa porque se trata de un hecho nuevo de peso central en la compleja situación libanesa.
Liga Internacional de los Trabajadores - LIT-CI | Para Kaos en la Red | 19-5-2008 | 329 lecturas | 4 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/el-libano-en-una-encrucijada

El Líbano en una encrucijada

Nuevamente, El Líbano vivió fuertes enfrentamientos internos. El conflicto se inició con la decisión del gobierno proimperialista del primer ministro Fuad Siniora, aprobada por parte de su gabinete de ministros, de eliminar la red de comunicaciones de la organización Hezbollah.

Fue seguramente una medida exigida por el imperialismo, apoyada por los sectores burgueses que respaldan al gobierno de Siniora, el millonario sunnita Saad Hariri y su organización Mufti, y el líder de la minoría drusa Walid Jumblatt. El objetivo era avanzar un paso en la “tarea pendiente” de debilitar a la organización chiíta Hezbollah, que controla un verdadero “estado dentro del estado”, sin la cual ningún proyecto de Líbano proimperialista “estable” es posible.

Antes de adoptar esta medida, se había producido, además, una nueva y peligrosa señal amarilla para el gobierno. La CGTL (principal central sindical del país de carácter plurirreligioso pero cuya dirección es influida por Hezbollah) había lanzado una huelga general muy exitosa en la capital, Beirut, y en el sur de el país por aumento de salarios, contra la carestía de la vida y contra el plan de privatizaciones propuesto por Siniora.

El intento del gobierno es derrotado

El bloque Siniora-Hariri-Jumblatt hizo una pésima lectura de la relación de fuerzas existente en el país. En primer lugar, el ejército libanés se negó a atacar a Hezbollah. En segundo lugar, las informaciones indican un mejoramiento del equipamiento militar de Hezbollah, que se suma al gran prestigio y a la influencia popular ganada por su resistencia a la invasión israelí, que culminó con un triunfo sobre el ejército sionista.

En este marco, los enfrentamientos se produjeron entre las milicias de Hezbollah, por un lado, y las milicias de Hariri y Jumblatt, por el otro.Por otro parte, apoyaron a Hezbollah, el Frente Patriótico del cristiano maronita Michel Aoun, el Partido Comunista Libanés y el Movimiento AMAL.

El imperialismo no intervino directamente en el conflicto aunque sí lo hizo de modo indirecto como una advertencia a Hezbollah de que no pasara de ciertos límites: la IV Flota naval de EE.UU se estacionó en aguas internacionales frente a Beirut y las tropas francesas de la FINUL (cascos azules de las Naciones Unidas) realizaron un “ejercicio de simulación de combate” en el sur del país.

La tentativa de Siniora-Hariri-Jumblatt terminó totalmente derrotada: Hezbollah no sólo mantiene su red comunicaciones y el control del aeropuerto sino que logró dominar la mitad de la capital y dejar como virtuales rehenes en sus casas a Hariri y Jumblatt. Desde este punto de vista, debemos caracterizar este resultado como un triunfo de las masas libanesas contra el plan imperialista.

La clase obrera entra en escena

Queremos destacar especialmente la entrada en escena de la clase obrera libanesa porque se trata de un hecho nuevo de peso central en la compleja situación libanesa. En primer lugar, la huelga general lanzada por la CGTL tuvo como centro las reivindicaciones propias de los trabajadores. En segundo lugar, el éxito de la huelga sólo fue posible porque los trabajadores se unieron como clase, por encima de las diferencias confesionales con que la burguesía mantiene dividido al país. Participaron de la huelga todos los sindicatos: conductores, panaderos, electricistas, trabajadores autónomos, etc. Durante una manifestación se enfrentaron con los militantes del partido de Hariri. La huelga tuvo un gran apoyo popular, ya que también reivindicaba derechos para todo el pueblo (hoy la pobreza afecta al 30% de los habitantes de El Líbano).

Este hecho ayuda a despejar el falso envoltorio “confesional” del conflicto libanés para clarificar el carácter de enfrentamiento de clases e intereses económicos del mismo. De un lado, la clase obrera, la pequeña burguesía empobrecida (chiíta, cristiana y sunnita) y sectores burgueses perjudicados por el plan económico proimperialista; del otro, la burguesía proimperialista beneficiaria de la ayuda internacional para la “reconstrucción” del Líbano y los sectores medios aliados a ella (principalmente sectores sunnitas y cristianos). Nos es casual que Saad Hariri sea un riquísimo empresario de la construcción cuyos negocios florecen aún más con esta “ayuda”.

Las limitaciones de Hezbollah

Sin embargo, a pesar de su nuevo triunfo e igual que hizo tras su victoria sobre el ejército sionista en 2006, Hezbollah se para a las “puertas del poder”, llama a un gobierno de “unidad nacional” con Siniora y sólo reclama una “distribución equitativa” de los cargos del gobierno (mitad y mitad para cada coalición enfrentada).

Es decir, nuevamente permite la recomposición de las fuerzas proimperialistas y el mantenimiento del actual estado libanés, dividido por sectores confesionales en la composición del parlamento y en la formación del gobierno.

En términos estratégicos, la política de Hezbollah de no aprovechar a fondo sus triunfos y avanzar sobre las fuerzas proimperialistas, es suicida. Una combinación futura de un cambio en la relación de fuerzas dentro del Líbano (por ejemplo, una modificación de la posición actual del ejército libanés y una intervención directa de la FINUL) y una recuperación de Israel de su derrota de 2006 podría dejarlo totalmente preso entre dos fuegos enemigos, con el riesgo de ser destruida como organización.

En este sentido, nuestra crítica a Hezbollah se basa en la no realización de tareas esenciales en El Líbano. La primera de ellas es la liquidación de la actual estructura confesional del estado libanés y la construcción de un Líbano laico y democrático, sobre la base de un “hombre-un voto”. En las actuales condiciones, este sistema seguramente daría una clara mayoría a Hezbollah y a sus aliados. La segunda, es la exigencia de la salida de la FINUL, cuya presencia significa un claro recorte de la soberanía del país y una cabeza de puente militar del imperialismo. También está planteada la necesidad de una reforma agraria, especialmente en el norte del país, para quitarle su base latifundiaria a Hariri.

Finalmente, como cuestión central, es evidente que ningún estado libanés podrá ser estable y realmente autónomo mientras continué la permanente amenaza militar de Israel en sus fronteras. Por eso el Líbano, si quiere sobrevivir, no puede plantearse la “coexistencia pacífica” con el sionismo sino la necesidad de destruir al Estado de Israel. Esto plantea la urgente necesidad de la unidad de los libaneses con los palestinos, comenzando por otorgar plenos derechos políticos a los palestinos refugiados en El Líbano, sin que por ello deban renunciar a su nacionalidad palestina o al derecho de retorno a su tierra histórica, y apoyándolos a fondo en su lucha contra Israel.

Sabemos que la batalla contra Israel no es fácil, porque se trata de un enemigo armado hasta los dientes con modernos equipamientos y respaldado incondicionalmente por el imperialismo estadounidense. Pero la victoria contra la invasión de 2006 mostró que es posible. Y lo será mucho más aún en el marco de una gran movilización de todas las masas árabes y musulmanas con ese objetivo. Para nosotros, esa gran movilización debe darse en la perspectiva de la construcción de una Federación Socialista de Repúblicas Árabes. El ingreso de la clase obrera libanesa en escena, quebrando la trampa de la división religiosa, muestra el camino para llevar adelantes estas tareas.

http://www.litci.org/materiaes.aspx?mat_id=1246
 
Más información:

Comentarios (4)

#1.- ¿Entrada en escena de la clase obrera? Dudas

19-05-2008 18:49

¿Federación Socialista de Repúblicas Árabes? ¿Eso proponen los libaneses antiimperialistas? ¿Es una demanda del mundo árabe u otro invento de esta gente de la LIT, que apoyan en Líbano o Palestina lo que condenan en Venezuela o Bolivia? Creo que es lo segundo.

Valoración: -3      |  Avisar provocación

#2

19-05-2008 19:11

Es la propuesta de la LIT claro.

Y es mentira de que se apoye en Libano y Palestina pero no en Venezuela o Bolivia. En Bolivia y Venezuela se apoyan las medidas antiimperialistas exactamente igual, tomese como ejemplos el paro petrolero en venezuela o el ultimo pronunciamiento ante el referendum separatista en Bolivia.

Valoración: 3      |  Avisar provocación

#4.- Re: Azufrito.

Reverte|19-05-2008 23:43

Azufrito: Si de verdad eres comunista, tu actitud es la más lamentable que he podido contemplar jamás. Digo más, me averguenza compartir ideales con gente como tu, que no sólo hace apologia al terrorismo alavando a un asesino como Mercader, sino que insulta y daña el prestigio de los comunistas que seguian los ideales de Trotski (que por cierto eran bastante más nobles que los de Stalin) y además clama a los 4 vientos por la ejecución de esos comunistas. Sin más, das lástima.

Sobre el post no tengo nada más que decir, en parte porque desconosco la situación del Líbano, que me alegrpoque allí también exista el movimiento obrero, auqnue sea bajo las garras de la religión.

Valoración: 0      |  Avisar provocación

#5.- Pedir peras al olmo

Atónito|21-05-2008 00:35

¿Pedir a Hezbollah que instaure un estado laico y democrático en Líbano? Es de locos. Si Hezbollah no ha ido más adelante, es porque forma parte de las relaciones y de los repartos de poder en la zona y porque Iran está ahí para presionar pero sin romper el equilibrio 

Y las clase obrera ha sido utilizada por unos y otros para acabar diluyendo las reivindicaciones obreras en las luchas entre el gobierno y Hezbollah. Y de paso, Hezbollah ha empezado a matar libaneses, ha empezado a utilizar su fuerza militar no contra Israel sino con los libaneses. Lucha obrera y sindicatos al servuicio de intereses politicos y partidistas, no es una lucha autónoma

Valoración: 0      |  Avisar provocación

La inserción de comentarios en esta noticia está desactivada
Col·lectiu Kaos en la Red. C/ Sant Crispí, 182 (08222). Terrassa (Barcelona)