Leer a Ernesto Sabato, argentino, puede servir para volver a plantear aquí las preguntas sobre las que se interroga como escritor. El artista hoy, el escritor por centrarnos en un sector de la producción artística ¿su desafección a la realidad que le ha tocado vivir lo lleva a crear otra realidad en su arte? Pero: ¿Y si el artista no es desafecto? Es decir Cela no es un desafecto, se le pudo ver en la primera fila de todas las bodas y entierros. ¿Entonces?
Y es que vivimos en un periodo en el que la literatura es una literatura gratuita y escasamente problemática, por emplear el vocabulario de Sabato, en el cual la literatura gratuita es juego, palabras, acento estético, indiferencia, pompa y espíritu cortesano. Por contra la literatura problemática sería problema, vida, acento metafísico ("ese conjunto de atributos que caracterizan a la condición humana: su ansia de absoluto, la voluntad de poder, el impulso a la rebelión, la angustia ante la soledad y la muerte") preocupación, desnudez y espíritu combatiente.
Es la misma evidencia para cualquiera que lea las novedades editoriales, sus críticas y a esos mismos autores cuando aparecen como articulistas, que el espíritu postmoderno, o conformista con colorín, es una de las características de la literatura española de hoy, del primero al último taconeador de las ceremonias cortesanas, nadie puede dudar de que el espíritu combatiente se guarda solamente para las luchas entre camarillas dispuestas a poner la boca en el grifo o bien a seguir con la boca puesta. Lo que les lleva a lucir su ambigüedad con las palabras y a un esteticismo decadente vicario del periodismo rosa.
Y que conste que pretendo ser lo más objetivo que puedo, dada la reprobación que me producen los afectos a la pompa y a la indiferencia (desde luego el que pongan dinero en la hucha del Domund no garantiza nada, al revés los muestra como devotos de los lejanos y desconocidos de los próximos) cuando, como siempre, tanto anda en el alero. Pongamos, para que me comprendan los postmodernos, que pueden quedarse sin mercado; ya que a lector muerto, libro invendido.
Parte I
vicent|24-09-2007 10:37
Decido vencer mi pánico, mi miedo, y me pongo nuevamente a teclear como un escultor desnudo que con un palo pretende modelar un paisaje en la pared. No lo logrará puesto que el palo no puede hacer los recovecos que pretende pero en realidad, solo busca pasar el tiempo. Un tiempo aburrido, desconexo de sus pretensiones y que solo consigue anclar levemente la vida, para que no se escape.
Cual robot bipolar lo hago porque me lo ordenan mis dueños, hoy y desde hace veinte años. Torturadores/as. No nos engañemos, Dios es amor, no torturador. Y todas las religiones me acosan porque no veo ese amor que profesan, amor a las personas debiera ser y no a lo desconocido. Aman al creador, pero no a los creados, con esos compiten, rivalizan, pelean, se matan. Y ellos están cuerdos y yo bipolar, por decir Dios es amor e intentar aproximarme a lo que digo. De nada sirve, devuelven odio convencido por tan solo entregas de amor pretendido. Latigazos al robot que impávido desde hace tanto tiempo sabe que no le queda otra, sus dueños le dieron ese destino.
Ciegos/as de locura, reinciden en su pensamiento inquisitorio de que a más tortura más amor, y puede ser, pero no se lo merecen.
Sabes que no controlas tus sueños, tus pensamientos, que te escuchan y te hacen hablar, que te desvarantan y te hacen rozar la locura. Y yo se que no son reclamos de Dios,para que le ame, puesto que Dios es amor y de eso tengo o no se si decir tuve, habiéndolo perdido en el camino.
vicent
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Parte II
vicent|24-09-2007 10:39
¿Cuantas obras de teatro más me tienen preparadas los torturadoes/as? ¿Cuantas representaciones pactadas?
Por supuesto que tiene un límite, mi aguante quiero decir, o tal vez no, porque yo no quiero morir y la tortura podría proseguir hasta no se cuando.
No soy bipolar, soy una persona torturada y los torturadores no salen, siguen con su falso teatro. Al contrario que otros, yo no temo a mi Dios, porque es puro amor y jamás me haría daño.
Me siento cada vez más débil, agotado, desilusionado, defraudado, humillado, aun habiendo hilbanado algunos pequeños escritos de posible interés o dudoso interés.
Ni me han echo creer en su Dios, ni arrepentirme de mis conductas sexuales, tal vez no muy ajustadas a patrones pero humanas, ya lo creo que humanas.
Pero si lamento mi comportamiento machista, aprendido bajo su Dios, el que margina a las mujeres. Dos mil años y no se dan cuenta. Pero siguen, a ver hasta donde puedo llegar, a ver lo que puedo hacer, a ver si un día se derrumban mis valores y confieso. Pero si no lo habeis conseguido en veinte años, ¿no sería hora de desistir ya?
Quiero mi libertad y la ausencia de torturas a mi persona. Que me dejen ser lo que buenamente pueda ser. No más torturas.
Yo no voy a mandar a un amigo para ver si se folla a quien pretendo como novia. No le pondré esa prueba.
Mi poder es mi teclado, mi dueño la traición, la miseria intelectual.
Me doy pena.
Me dan pena.
vicent
PD.
Dios es amor.
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26-09-2007 02:32
Comprate un consolador, con vibrador mejor, vincent!!!!!!!
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