El capitalismo creativoBill Gates se asocia a la campaña "Rojo", lanzada por Bono para que las multinacionales luchen contra la pobreza. La campaña ha gastado cuatro veces más en marketing que en ayudar a África
Cientos de carteles rojos con la frase " (Red) mond Microsoft" adornan el campus de Microfot en Redmond (Seattle) este mes. (Red), entre paréntesis, implica la incorporación de Microsoft a la campaña "Rojo", iniciada por Bono, el cantante de U2, para combinar sinérgicamente las estrategias de marketing de grandes multinacionales como Gap, American Express, Motorola y la lucha contra la pobreza y el sida en África.
Bono ha insistido desde que inició la campaña Rojo hace dos años con Bobby Shriver en que "Red" no se trata de caridad, sino un nuevo paradigma de negocio que beneficia a accionistas, consumidores y pobres. "No es caridad, sino negocio", dijo en Davos. Gates, el empresario filántropo más importante del mundo, patrocinador de una fundación que gestiona 30.000 millones de dólares (20.225 millones de euros), dio un paso más allá en Davos y anunció un nuevo "capitalismo para el siglo XXI" que será "creativo" y solidario, ejemplificado por la campaña "Rojo". A veces la solidaridad puede ser rentable, dijo Gates, y donde no puede serlo, el reconocimiento de marca "será un premio asignado a través del mercado por el buen comportamiento" de las empresas. El discurso pasó inadvertido en Davos, donde las historias de avaricia bancaria y colapso financieros dominaron. Pero el concepto del fundador de Microsoft - cuya fortuna personal asciende a 30.000 millones de dólares- merece analizarse. Si bajo la tesis utilitarista del siglo XVIII, las actuaciones egoístas de millones de individuos benefician a la colectividad, ahora bajo el capitalismo creativo, las grandes multinacionales, para mejorar su marca y sus resultados a largo plazo, deben relevar al Estado como protector de los pobres.
Después de pronunciar su discurso, Gates compareció con Bono y Michael Dell para anunciar un nuevo portátil Red de Dell con software Microsoft que, según explicó Gates, era "un ejemplo perfecto del capitalismo creativo". A cambio de ver sus marcas identificadas con la buena causa de Bono, Dell y Microsoft donarían 80 dólares (54 millones de euros) al fondo global del cantante por cada ordenador vendido. Dos semanas después, Dell y Microsoft gastaron más de dos millones de euros en un spot publicitario de 30 segundos, transmitido durante la Superbowl. "Compre Red, salve vidas", rezó el lema. El miércoles pasado se celebró una subasta de arte de Damien Hirst, Jasper Johns, Jeff Koons, Banksy , Cecily Brown, Takashi Murakami, Andreas Gurskde en Sotheby ´ s en Nueva York que Bono inició con una interpretación de la canción All you need is love.Los coleccionistas respondieron. Se recaudaron 42 millones de dólares para la campaña "Rojo", 28,3 millones de euros.
En Davos y en Seattle no se cuestiona la lógica de solidarizarse con África gastando 70.000 euros por segundo en publicidad ni millones de dólares en obras de arte... "Creo que Gates tiene razón; se puede ganar dinero y ayudar", dijo Dave Argento, joven científico de la Universidad de Washington State en Seattle. Empleados de Microsoft se mostraron entusiasmados por la campaña y algunos llevaban camisetas rojas con su eslogan:
"Somos la gente a la que esperábamos", que, quizás no casualmente, es también uno de los eslóganes de la campaña de Barack Obama, quien pidiendo unidad entre pobres y ricos arrasó en las primarias de Seattle.
"Las empresas utilizan marketing con causa para aumentar ventas y mejorar su imagen", declaró Mark Rosenman, experto en el sector sin afán de lucro del Union Institute. Según la Conference Board, el 77% de los líderes empresariales cree que el factor crítico a la hora de donar dinero a causas benéficas no es el altruismo, sino la rentabilidad para la empresa. Pero si el capitalismo creativo y el llamado marketing con causa hace maravillas para las marcas, el impacto sobre el desarrollo en los países pobres es más discutible. En su primer año la campaña "Red" había gastado cuatro veces más en marketing empresarial que en ayudar a los enfermos en África.
ANDY ROBINSON
La Vanguardia
#1
narcis|28-02-2008 07:02
i el monstruo continua alimentandose, no tiene escrupulos, ni verguenza, puede tranquilamente estarse ahi tumbado relamiendose sus grasientos morros, mientras echa los restos de su festin  por encima de su ombro hacia la zona sombria que proyecta la desmesurada embergadura de su cuerpo, donde agazapado, arapiento, desesperanzado  se encuentra un agonizante representante de todos  los desheredados... la maquina consumista, capitalista, no cesa,  y se sirve de todas las estratajemas, adoptando segun los tiempos y las modas una o otra forma, de creatividad no les falta para maquillar  y reinventar lo mismo de siempre, no dejan nunca de sorprender,  
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