Por una educación sexual libre y objetiva ahora!
 
Lorena Aguilar Aguilar
Vivimos en una sociedad llena de contradicciones y paradojas. Una de las más evidentes se da en el campo de la educación sexual y salud reproductiva, la cual ha sido relegada y condenada por el régimen derechista y confesional del ocupante de Los Pinos.
Por una parte nos atiborran los oídos con discursos a favor de la vida, los derechos humanos, respeto a las diferencias, pero por otro, en los hechos reales no se hace más que fomentar la discriminación y la estigmatización, además de fomentar la desinformación generalizada en un tema de suma importancia como es el de la sexualidad, sobre todo entre la población joven de México.
Cuando finalizó la 17 Conferencia Internacional sobre VIH/SIDA en la ciudad de México, se lanzaron discursos acerca del presupuesto que se destinará para combatir la homofobia y para que los afectados por el Sida puedan acceder a medicamentos, además de múltiples exhortos a las compañías farmacéuticas para reduzcan los costos de los antirretrovirales y de esta manera hacerlos un poco más accesibles a la mayoría de la población infectada que no cuenta con los recursos necesarios para enfrentar la agonía que implica estar infectado por el virus.
Por supuesto que es de suma importancia que esto pase de los discursos a los hechos reales, desgraciadamente mucho somos escépticos en este punto, pero de igual manera es urgente educar a nuestra población, sobre todo a los jóvenes, en lo que al tema de la sexualidad y salud reproductiva se refiere. Desgraciadamente es en este aspecto donde nos topamos con un muro que cada día parece más impenetrable. La cerrazón de la derecha en el poder ha costado vidas y todo parece que así seguirá siendo.
La sexualidad es inherente al ser humano, obviamente el placer es parte de esta –como dijera el sacerdote Raúl Lugo Rodríguez- es por ello que no puede negarse, ni mucho menos ver el sexo bajo la óptica de la ultra derecha, cuyas consecuencias han sido embarazos no deseados entre adolescentes y enfermedades de transmisión sexual, sobre todo VIH/SIDA, esto como consecuencia de la ignorancia que se ha fomentado.
Se que suena trillado, pero la mejor forma de combatir el Sida y otras enfermedades es por medio de la prevención informada. Es momento de apostarle a una sociedad madura a la que se le pueda hablar desde edades tempranas de los usos del condón y otros métodos preventivos, no sólo de enfermedades si no también de embarazos. Promover la abstinencia como única solución no ha traído otra cosa que males mayores.
Se ha hablado mucho de los millones de pesos que cuestan a la nación los enfermos de VIH/SIDA, sin embargo, cuando se toca el punto de la educación sexual el tema escandaliza a las almas conservadoras que ocupan hoy día los puestos públicos y solamente obedecen a quienparece ser su jefe: la Iglesia Católica.
Repito, es de suma urgencia que la medicación contra el VIH/SIDA y demás enfermedades de transmisión sexual sean accesibles a todos los que las necesiten sin importar que tan precarias sean sus situaciones económicas y que el Estado asuma de una vez por todas su responsabilidad de fomentar el respeto y el trato digno a los enfermos de Sida, de la misma manera que lo es la prevención por medio de la concientización y la educación sexual, pero no al estilo católico retrógrada, sino que la educación sexual sea científica, objetiva,que permita desde edad temprana al individuo conocer su cuerpo, pero sobre todo donde se enseñe la prevención.
El gobierno del Distrito Federal ha dado un importante paso en este aspecto con la edición del libro de texto: Tu futuro en libertad. Por una salud reproductiva con responsabilidad, el cual fue duramente criticado por el gobierno federal en su empeño por obedecer los cánones que dicta la Iglesia Católica y la SEP amenazó a los profesores que difundan dicha obra.
No pretendo hacer propaganda política a favor de tal o cual gobierno, simplemente me parece que es necesario señalar que con la creación de este texto se da un avance en cuanto al tema de la educación sexual y salud reproductiva se refiere, y sería muy loable que en las demás entidades de la República se elaboraran textos de ese mismo estilo, donde los jóvenes de cualquier estrato socioeconómico, sin importar si son de la ciudad o de zonas indígenas aprendan a ejercer su vida sexual con responsabilidad y conciencia. Esto claro, sería sólo un primer paso en lo que al tema de la educación sexual se refiere.
La ultraderecha le apuesta como siempre a la ignorancia y al tabú; criminalizan a las mujeres que decidenpracticarse un aborto, pero se niegan a difundir métodos de prevención de embarazos; se llenan la boca hablando de su preocupación por los altos índices de incidencia de VIH/SIDA en nuestro país pero se tiran de los pelos y se desgarran las vestiduras por un libro que habla acerca de la prevención. Contradicciones y más contradicciones que debemos dejar atrás y exigir una educación sexual acorde a los tiempos que estamos viviendo ahora.