El presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras, FENOCIN, Luis Andrango, anunció que esta organización, conjuntamente con varios sectores populares, construirá en forma colectiva una propuesta de Ley de Soberanía Alimentaria, que será presentada a la comisión de la Asamblea Nacional Constituyente.
 
Señaló que  esta nueva ley, para que responda a los intereses de los productores del campo, debe contener los siguientes  elementos: un nuevo modelo de desarrollo agropecuario en el Ecuador que priorice la producción de alimentos culturalmente apropiados bajo la premisa de la  soberanía alimentaria; definir un régimen de  tenencia  y de  la tenencia de la tierra en el Ecuador; la administración y gestión  de los recursos naturales y la biodiversidad en manos de las comunidades campesinas e indígenas; transformar el modelo de desarrollo productivo en el campo, la generación de espacios de  comercialización solidaria, basados en una alianza campo-ciudad el primero  produciendo sano y la ciudad consumiendo responsablemente. Además esta Ley debe constituir  el marco institucional  empezando por el Consejo Nacional de Soberanía Alimentaria para crear las instancias necesarias para operativizar y concretar este elemento de la soberanía alimentaría que en la actual Constitución se  define como objetivo  estratégico del Estado.
Señaló que la nueva Ley de Soberanía Alimentaria debe definir correctamente un límite a la tenencia de la tierra dependiendo de cada una de las regiones. Es fundamental fortalecer el Fondo Nacional de Tierras cuyo objetivo es democratizar la tenencia de la tierra y que permita que  los campesinos puedan acceder a la tierra y a otros recursos productivos  como el agua, crédito, la infraestructura rural básica de campo y  la tecnología.
  Indicó que la victoria alcanzada en el referéndum,  en donde la votación del sector rural y de las ciudades pequeñas fue muy decisivo, permitió identificar a  infiltrados dentro del movimiento indígena, como es el caso del alcalde de Cotacachi al que el pueblo lo califica como el huasikamac de Nebot, que promovió el voto por el no; sin embargo de lo cual este pueblo se pronunció mayoritariamente con un 78% a favor de la nueva Constitución.
Respecto a la integración de la comisión Legislativa, el dirigente indígena dijo que esta debería estar integrada por los 130  asambleístas, hombres y mujeres que fueron elegido en forma popular, porque ellos tiene el respaldo del pueblo ecuatoriano que se acercó a las urnas y depositó  el voto., por lo cual considera que  ellos deben estar representado la tendencia progresista  y también la oposición, porque la Constitución que aprobó el pueblo es para todos los ecuatorianos.
Hizo un llamado al Ec. Alberto Acosta, para que deponga posiciones e intereses políticos personales y continúe siendo asambleísta e integre la comisión legislativa para que se construya una propuesta colectiva que permita avanzar hacia un proceso de profundización de cambios a favor de los campesinos e indígenas del país.
Por su parte, Pedro de la Cruz, Asambleísta Nacional en receso, subrayó que tanto la FENOCIN como la gran mayoría de ecuatoriano se sienten satisfechos por el triunfo alcanzado en las urnas a favor de la nueva Constitución que constituye la respuesta de un arduo y organizado trabajo y una confrontación fuerte con la derecha, en donde se notó claramente quienes son los defensores de las diferentes posiciones continuistas, neoliberales y de concentración de la riqueza en pocas manos y quienes defienden la democratización de los factores de producción  y la redistribución de la riqueza  para lo cual el Estado debe ser fuerte a fin de que realmente apoye  a los más necesitados del campo y la ciudad.
Precisó  que sector indígena campesino da un triunfo contundente al Si, incluso en la provincia del Guayas en donde los sectores periféricos apoyaron al referéndum, demostrándose claramente la  división de clases sociales, con un sector económicamente pudiente que ahora se llama pelucón que  siempre estuvo en contra de la nueva Constitución y de la transformación de la estructura del Estado ecuatoriano.
Finalmente dijo, que el pueblo ha puesto en los hombros del gobierno y en el conjunto de  ciudadanos que han  luchando por ver  cambios profundos que eliminen el racismo, la exclusión, una gran responsabilidad que tiene que ser abordada con la emisión de nuevas leyes como la  de Soberanía Alimentaria,  de Aguas y  de Minería
 
 
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