Ciudad de México, magia y fe
para los amigos de la U.A.M...(la metro pues)
De cierto os digo, cuando entereme que Kaos abría un espacio para que plumas zurdas de la Ciudad de México tuvieran un lugar sustantivo en el colectivo, llegó hasta mi columna vertebral gran flujo de energía.
Resulta pues que…soy CHILANGO (modo coloquial de llamar a los oriundos de la ciudad más poblada del mundo)… ciertamente durante el casi medio siglo que llevo encarnado he vivido en más de diez ciudades y pueblos de este país con forma (según el Barón Humbold’t) de cuerno de la abundancia, pero lo chilango no se me desprende, y que bueno.
Y es que la Ciudad de México, a la que se la ha dado el nombre político de Distrito Federal, es el continente del ESPÍRITU de esta nación, créame, el valle de México tiene su magia; y tal vez por eso mismo es que el desarrollo de todo el territorio nacional siempre había apuntado, y esto desde mucho tiempo antes de la llamada “Conquista”, hacia este gran valle, casa de los Aztecas, y justamente desde aquel ESTADO Azteca el Poder Central existe en México.
Dice Bernal Díaz Del Castillo en sus “Crónicas de la Conquista de la nueva España” que para los Capitanes Españoles fue una sorpresa táctica el encontrarse con que todos los pueblos que rodeaban a la gran Tenochtitlán (donde hoy está la Ciudad de México) le guardaban un respetuoso temor a los Aztecas y que cuando supieron que ellos, los españoles, irían a la Guerra contra ese imperio, se ofrecieron a ayudarlos, así pues Tlaxcaltecas, Chichimecas y otros, luego de controlar su pánico a los caballos, caminaron detrás de los conquistadores, el resto es historia.
El México Colonial enriqueció a la Nueva España, la cultura no solo nos quedó en la arquitectura y el idioma, los españoles que en aquel tiempo se desbordaban de catolicismo por todos los poros, sometieron con estrategias más que militares, psicológicas, un ejemplo, en México se dice, siempre con un dedo sobre los labios, que un importante Obispo de la neófita Villa al ver que los Indios no acudían a la Iglesia “inventó” la aparición de una Virgen y que ella ordenó la construcción de una Iglesia, …de ser cierto esta descabellada estrategia la verdad es que les funcionó;pero permita que le comente algo que le da un blindaje a la magia mexicana.
Los místicos de estás tierras deslizan la idea de que las pirámides mexicanas (Aztecas) son gigantescas pilas de energía que cumplen su tarea cada mil años y que esa energía provoca cambios en el pueblo que es bañado por esas fuerzas (leer novelas, Regina y La Mujer Dormida debe dar a luz) pero la leyenda que más enriquece al valle de México es la siguiente.
Popocatepetl era un Guerrero Azteca que amaba a una hermosa mujer llamada Iztlazihuatl, él tuvo que irse solo horas antes de unirse a ella, la guerra lo reclamaba, ella entristeció y vivió en zozobra por semanas; una tarde a ella llegó la noticia de que él había muerto en batalla, ella se fue triste ha buscar un lugar para morir, y en su tristeza metió una planta venenosa a su boca, puso su cuerpo horizontal sobre la tierra y murió.
Horas después el Guerrero llegó apresurado y triunfante a donde estaría su mujer, no la encontró, alguien le dijo que ella habíaescuchado el rumor de su muerte en batalla, al llegar a donde estaba Iztlazihutl se arrodillo frente al cuerpo y se clava una daga en el pecho, fulminado por la muerte cae sobre el regazo de su amada; pero ahí no termina el drama.
La mujer despierta de un apretado sueño, solo estaba dormida, vio el cuerpo desangrado de su amado, y deja escapar por la garganta un grito desagarrador, unos dicen que murió llorando, otros dicen que murió de dolor, pero todos coinciden en decir que murió de amor.
Y ahí están los dos, cubiertos por la nieve, convertidos en Volcanes, ella dormida, él hincado a sus pies, con el rostro apuntando al suelo pero pendiente de que su mujer dormida no sea importunada ni por el tiempo.
Al occidente del valle de México se encuentran los Volcanes Popocatepetl e Iztlazihuatl, templo gigantesco del mexicanismo.
El Estado Mexicano desde su creación ha estado peleando entre el conservadurismo y el liberalismo, y la Ciudad de México ha sido, hasta hace poco menos de 10 años, el punto neurálgico del desarrollo social, político y económico de este país repleto de mexicanos, un ejemplo, la perdida de los territorios de Texas, Arizona y Nuevo México en poco o nada alteraron la vida nacional, lo mismo que las Californias, más lo que si alteró todo fue la llegada, en el último tercio del siglo XIX, de un Emperador traído del poderosísimo Imperio Austrohúngaro, Emperador que, por cierto, los Conservadores Mexicanos no sabían que era Masón y por tanto, Maximiliano apoyaba las ideas filosóficas de los liberales de este país, a tanto llegó la decepción de los Conservadores que en la incipiente corte mexicana se referían a Maximiliano como el “Empeorador”… toda la historia de Maximiliano y Carlota se desarrollo en la Ciudad de México, ahí está el majestuoso Castillo de Chapultepec como testigo vivo y fiel del paso del Imperio Mexicano.
Otro evento sui géneris de la historia de la Ciudad de México se dio en los últimos años de la Revolución Mexicana (1910), guerra civil que básicamente se libró en el Bajío y Norte de la República, sin dejar de lado la “revolución agrarista” del Estado de Morelos (al sur de la Ciudad de México) activada por la guerrilla campesina de Emiliano Zapata, y apunté sui géneris ya que llegó un momento en que los revolucionarios del Norte (Obregonistas y callistas así como el mismo Pancho Villa) y desde el sur el mismísimo Emiliano Zapata tomaron la Ciudad de México y de cierto, la vieron tan imponente que, no se si equivocando la táctica, optaron por salir de ella, luego claro de una gran bacanal en las principales cantinas aledañas al zócalo.
Años después esta Ciudad fue continente de los grandes movimientos Obreros Mexicanos, los principales Sindicatos (C.T.M y la CROC.) se forjaron sobre la plancha del zócalo; terminan los Gobiernos castrenses y llegan los llamados “cachorros de la revolución” Miguel Alemán es el primer Presidente Civil de la Revolución, la ciudad de México recibe como lluvia de maná los beneficios de la post Guerra (2da Guerra Mundial) grandes obras viales, obras que continuarían hasta el fin deL Gobierno de Adolfo López Mateos.
La tragedia de la Ciudad de México inicia en el periodo presidencial de Gustavo Díaz Ordaz, desde el contraste de personalidades, Adolfo López Mateos su antecesor, carismático y afable, contrastaba con la hosca personalidad del Presidente Díaz Ordaz, que incluso, pone en los tinteros de los analistas la idea de que desde ahí inició la crisis; y un ejemplo de la capacidad política de López Mateos se concretó cuando Don Adolfo logró para la Ciudad de México las Olimpiadas (1968) y el Mundial de Fútbol (1970).
Y López Mateos no alcanzó a dirigir los esfuerzos de esas dos fiestas, pues estas se dieron cuando Díaz Ordaz ya despachaba como Presidente de la República. Lo dramático a lo que nos referíamos fue que meses antes de la inauguración de las Olimpiadas el Gobierno Mexicano apanicó ante la posibilidad de que los juegos Olímpicos fueran cancelados, ello por las manifestaciones estudiantiles que se estaban presentando; el Movimiento del 68 es el parte aguas, de un lado queda el México de la postrevolución y del otro, el nacimiento de los movimientos de la Izquierda mexicana, movimiento que, no sobra decir, inició en la Ciudad de México.
Tras la crisis del 68 la izquierda empezó a ganar espacios en la ciudad, tanto que los gobiernos siguientes al de Díaz Ordaz pensaron más en la IZQUIRDA, Luís Echeverría Álvarez fue populista (ha pero tuvo la Policía Política más poderosa del Continente) lo mismo que José López Portillo, otro Populista; tras JoLoPo llegó un Político muy extraño, de perfil bajo pero calificado ya como tecnócrata, Miguel de la Madrid, mismo que por su naturaleza impulsó al inteligente Carlos Salinas de Gortari…¡Y! en ese momento comenzó el des&%$dre.
Se preguntará usted amigo lector “¿porqué tanto párrafo para hablar de los Presidentes si el teme, supuestamente es “México Distrito Federal”? el caso es que en aquellos tiempos TODO EL PODER DESCANSABA EN LA CIUDAD DE MÉXICO, los Estados de la República seguían siendo “provincia” (PRO-VINCERE—para el vencedor) dicho de otra forma, este país a penas está dejando de ser centralista.
Y créame usted, ese centralismo tiene que ver directamente con la mentalidad del “chilango” ; pero, por otro lado, la Ciudad de México en cuanto tuvo la oportunidad de Votar, votó, y en cuanto lo hizo con libertad, le dio su voto a las IZQUIERDAS,a todas, de verdad, puso a Cuathemoc Cárdenas, después a Andrés Manuel López Obrador y más recientemente a Marcelo Ebrard, cada uno estandarte de izquierdas diferentes, pero izquierdas al fin.
Escribir pues de la ciudad más grande del mundo, es un acto interminable, por ello, es bueno que el “escribidor” afín a los temas que se viven en este portal se aplique y participe en esta dinámica pues “kaos” es solo el principio, y luego del “kaos” las ideas se hacen “carne”.- Ultimo patrullaje.- desde mi barricada alcanzo a ver que hace falta entrar a un profundo “revisionismo histórico” este tendría que ser pasado por los ojos y ordenadores académicos y luego de ello, proyectar el futuro de la mágica, mística y patriota ciudad de México.- Balazo al aire, pues será lo que sea, pero lo que yo más extraño de el Distrito Federal son las tortas de tamal (verde) empujadas por un atole de vainilla que venden en los accesos al “metro” (forma coloquial de decirle al tren subterráneo que corre por toda la ciudad, ay señores, ¡que aroma! sabrosa y que quita el frío. ha, y por supuesto, engullidas antes de que salga el sol.