Musharraf & Bush
18/11/07       
Con los dientes de la dictadura pakistani al descubierto, estamos empezando a ver una imagen más clara de casi toda la historia de Estados Unidos a lo largo del siglo pasado.
   
    Aún cuando quizás esto se puede ver mejor en las brutales guerras de América Latina, es un hecho que el gobierno de Estados Unidos mantuvo brutales, violentas dictaduras  en todos los continentes, casi siempre contra la voluntad de los pueblos, y especialmente contra los movimientos de los trabajadores.
    Si la mayoría de los norteamericanos encontrarían dificultades para recordar los nombres de cuatro dictadores sostenidos por Estados Unidos en el siglo XX, es muy seguro que quienes trataron de sobrevivir en esos países los van a recordar  por el resto de sus  vidas.
    De los tristemente célebres Duvaliers de Haití, a Batista de  Cuba, no hubo dictadores tan detestables, violentos, ni viciosos que no fueran dignos de la ayuda de Estados Unidos. 
      Con muy buena razón el presidente Lyndon B. Johnson, que llegó a La Casa Blanca con el asesinato de  John Kennedy, dijo a uno de sus asistentes, "Hemos estado operando en el Caribe una rama maldita de, 'Asesinato, Inc.'."*   
      Eso porque Washington estaba  básicamente internacionalizando su programa de McCarthyismo y  represión, por lo menos en un país latinoamericano. La intelectual (que fue también   diplómata) Clara Nieto escribió, en su importante libro de  2003, Los Amos de la Guerra, (Masters of War,) la historia de cómo Estados Unidos consiguió que casi todo el continente siguiera su camino:
  “En la Décima Conferencia Interamericana convocada por [el antiguo Secretario de Estado John Foster] Dulles llevada a cabo en Caracas en 1954, él persuadió fácilmente a los concurrentes a adoptar una declaración condenando  al comunismo internacional y patrocinando la solidaridad hemisférica y la defensa mutua contra la ‘Agresión Comunista’. El canciller de Guatemala, Guillermo Toriella, previno que ‘con el pretexto de combatir el Comunismo, principios fundamentales de la democracia pueden ser atropellados, violaciones de los derechos humanos justificadas, y el principio de no-intervención violado’. La declaración, dijo Toriella, era ‘la internacionalización del McCarthyismo’. La mayoría --todas dictaduras-- aprobaron la declaración; Argentina (bajo Perón) votó en contra y México se  abstuvo. Costa Rica no asistió porque José Figueres se negó a participar en esta ‘asamblea de dictadores en un país gobernado por el dictador más brutal y corrupto de todos, el General Pérez Jiménez’ ". (Clara Nieto, pp.138-139).
        Así, generaciones fueron sometidas al terrorismo de sus propios gobiernos, de sus ejércitos pagados y entrenados por norteamericanos.  Estos terroristas discípulos de Estados Unidos desataron guerras contra sus propios pueblos; contra estudiantes, maestros, sindicalistas, escritores, intelectuales, sacerdotes, religiosas, contra los pueblos Nativos y contra muchos más.
      Pero, eso fue ayer. Y ahora, ¿qué? 
      A pesar de toda la palabrería y los discursos sobre "libertad", "democracia" y todo eso, Estados Unidos está otra vez protegiendo  a un dictador que esencialmente ha destruido la Corte Suprema, que golpea a sus abogados en las calles, que ha tenido elecciones fraudulentas, exilado a sus oponentes políticos y que gobierna con  puño de hierro.  La distancia entre Burma y Pakistán puede medirse en pulgadas. 
      Sin embargo, nada de eso importa a la Casa Blanca.  Lo que importa es lo que siempre les ha importado. Que el dictador de turno haga lo que sus amos imperiales les ordenen -- y al diablo con el pueblo.
      Hay una razón por la que Latino América ha elegido en décadas pasadas gobiernos que son básicamente anti-Estados Unidos, y eso no tiene nada que ver con la mentira fácil  que los medios de comunicación han inventado, que Hugo Chávez los domina.  Millones recuerdan las llamadas "guerras secretas" que los ejércitos títeres de los norteamericanos desataban  -- y el pueblo ya no quiere tener más de eso.
      Dictaduras 2 -- Democracia 0.
  *Fuente: Clara Nieto,  Los Amos de la Guerra,  ("Masters of War: Latin America and the U.S. Aggression: >From the Cuban Revolution Through the Clinton Years", New York: Seven Stories Press, 2003)
  --(c) '07 maj
  Traducción libre del inglés enviado por
Fatirah, <litestar01@ol.com>, hecha en
REFUGIO DEL RIO GRANDE, Tejas.