Buscar  

Diablitos diplomáticos de Colombia

La vecindad entre Venezuela y Colombia obliga a conocer la dinámica interna de ese país, pues ello determinará el alcance de cualquier política de cooperación con sus autoridades
Julián Rivas | Para Kaos en la Red | 31-12-2007 | 630 lecturas | 4 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/diablitos-diplomaticos-colombia

La vecindad entre Venezuela y Colombia obliga a conocer la dinámica interna de ese país, pues ello determinará el alcance de cualquier política de cooperación con sus autoridades. Colombia es un país donde gobierna Estados Unidos, con la venia de sus oligarquías.Esta situación se consolidó con el siglo veinte, aunque tiene sus raíces en el siglo diecinueve, con el propio Santander en el rol de Vicepresidente.

Recapitulando, en el siglo veinte se consolidó la alianza definitiva entre la política imperial de Estados Unidos y el oficialismo colombiano, y la guinda de la torta la pone Alvaro Uribe Vélez a comienzos del siglo 21. Es el mismo Uribe a quien años atrás, los propios cuerpos policiales de Estados Unidos metieron de sospechoso integrante del mundo de las mafias.Pero sea usted quien saque sus conclusiones.

Las simpatías con Estados Unidos  han sido la norma, incluyendo a los gobiernos liberales, como los dos períodos del viejo Alfonso López Pumarejo, y ni hablar de Alberto Lleras Camargo, promotor del panamericanismo.

Pero es entre 1880 y 1930, con gobiernos conservadores, cuando se siembran las raíces de una política pro-gringa que no paró ni siquiera con la pérdida de Panamá a manos de una desleal conducta de los Estados Unidos, en 1903. Por eso no extrañe hoy el Plan Colombia, Patriota o como se llame, que es lo mismo, made in USA.

El siglo veinte llegó a Colombia con unos conservadores con férrea hegemonía sobre el pueblo, y con sus pares liberales reducidos a simple minoría en los cargos de representación. El café ya era fuerte como primer producto de exportación. Dos figuras presidenciales destacaron en este tiempo finisecular del 19 y de entrada de nuevo siglo 20, Rafael Núñez y Rafael Reyes. Aquí la jerarquía de la Iglesias Católica hizo fiesta, conservadora hasta las ñemas.

Es mucha historia para poco espacio. Recapitulemos. El primer Lleras que nació en América, Lorenzo Lleras, lo hizo en Santa Fe de Bogotá en 1811, y para 1828 era un jovencito con ideas en la cabeza. Por esos tiempos ya era un seguidor de Santander, entonces vicepresidente de la Gran Colombia. A los dieciocho años este Lleras se fue a Estados Unidos, evitando que lo implicaran y juzgaran por el frustrado atentando de septiembre de 1828 contra el presidente Simón Bolívar. Volvió para 1830, cuando Bolívar abandonaba Bogotá, y para 1833, cuando Santander es presidente, comienza a tener responsabilidad en cargos públicos.

Así las cosas, en 1834, como alcalde parroquial de Bogotá, a Lorenzo Lleras le tocó la tarea de sacar de la ciudad, y de Colombia, a la fuerza y semidesnuda, a Manuelita Sáenz, que era en Bogotá la figura de mayor identidad con el pensamiento del ya entonces desaparecido Simón Bolívar.

Colombia siguió su rumbo. Vinieron otros presidentes. A Santander no le gustó que el general Pedro Alcántara de Herrán, moderado, pero de vieja identidad con Bolívar, fuera presidente entre 1841 y 1845.

Luego fueron presidentes Tomás Cipriano Mosquera y José Hilario López, quien liberó a los esclavos en 1851. Y aquí es donde torció la puerca el rabo, pues un general, terrateniente y esclavista, y además poeta, Julio Arboleda, se alzó en armas. Curiosamente, descendía de próceres e intelectuales, como Pombo, Caldas. De tal gente también se nutren los conservadores.

A pesar de todo, Colombia en el siglo 19 fue un país de experimentos, reformas y federalismos algo radicales. Al menos hasta 1880. En 1857 se adoptó el modelo federal, los Estados Unidos de Colombia, y cada uno de los ocho estados tenía una autonomía asombrosa para hoy día. El tabaco todavía era la principal fuente de ingresos, aunque ya el café y el ganado subían como recurso de exportación. Se impulsó la industria de manufacturas, y hubo influencia significativo de las capas de artesanos, lo que generaba inquietud entre las capas altas, perrorabiosas por naturaleza, pues. Sin embargo, es con el siglo 20 y la creciente presencia de Estados Unidos cuando los gobiernos ceden soberanía de manera vergonzosa. El pitiyankismo aumentó, y también la dependencia de Colombia hacia el país del Norte.

En 1903 Colombia salió maltrecha de la Guerra de los Mil Días –que sólo la debilitó internamente, porque no hubo mayor cambio, salvo que esa guerra fue pasto suficiente para que García Márquez se nutriera para beneficio de la literatura-. En esos malos ratos de 1903, cuando Estados Unidos se tomó Panamá, los oligarcas colombianos se postraron definitivamente ante Teddy Roosevelt. Más adelante lo harían peor ante Woodrow Wilson.

Pero hagamos un aparte, que lo merece. Entre 1880 y 1930, cuando la política colombiana, y la dirección del Estado, obedecían al Partido Conservador, fue protagónico el apellido Holguín, con cargos y plata para tirar para arriba. Uno de ellos fue Carlos Holguín Mallarino, diplomático, y jefe del partido por supuesto, y con credenciales para Presidente de Colombia, lo que ocurrió entre 1888 y 1892. Otro, su hermano, Jorge Holguín, sobra decir que industrial del Cauca, general y novio de la madrina. Fue presidente en 1909, por un año,  como apagafuegos del caído Rafael Reyes; y luego en 1921 cuando también renuncia Marco Fidel Suárez.

Pronorteamericanos como pocos, los Holguín doblaron la cabeza ante la pérdida de Panamá y apoyaron el intervencionismo norteamericano en América Latina. Jorge Holguín se caso con una hija de Julio Arboleda, el terrateniente, esclavista y poeta ¿? que, dicho está, se alzó a mediados del siglo 19 porque hubo una ley de libertad para los esclavos.

Mire, este Jorge Holguín, tuvo varios hijos, y uno de ellos se casó con una hija del dictador Rayes. Si usted revisa el árbol genealógico de la oligarquía colombiana, verá que es lo más parecido a lo que en el Oriente de Venezuela llaman “nido de pespé”, pajarracos de la familia de los arrendajos y los turpiales, que viven en el mismo nido, largo y amplio. Estas aves gustan mucho hacer nidos en los bucares, árbol grande, altísimo y bueno para colgarse, como para que convivan gente de familia con familia, por supuesto, oligárquicos para el caso que nos atañe. Entre endogamias y alianzas de familias del Partido va la cosa. Lo novedoso del siglo 21 es que la mafia se ha sumado a la oligarquía. ¿O será que siempre fue parte del negocio? Es posible que haya algún parangón con las casas reales de Europa. Sigamos. Y así como hay gente que gusta de humillar a los pobres y prosternarse ante los poderosos, los oligarcas colombianos en este punto son de antología. Progringos hasta el rabo. Vea que Jorge Holguín en 1918 fue Secretario de Exterior de Colombia,  y entre 1919 y 1920 lo fue Hernando Holguín y Caro. Incluso, como Estados Unidos no podía retractarse de la intervención en Panamá, aceptaron unos puños de dólares y olvidaron cualquier consideración por escrito que significara “pesar” para la diplomacia y el Congreso norteamericano en lo que tocara a la presencia en Panamá.

Les digo que el señor Carlos Holguín, actual ministro del Interior del señor Uribe Vélez, es heredero de tales señores. Este Carlitos Holguín siempre ataca al gobierno venezolano. Hace poco afirmó que Estados Unidos tiene razón cuando reclama la política antidrogas de Venezuela, no tan al gusto de Washington. También ha hecho alusiones a una presunta responsabilidad de Venezuela en torno a los impasses fronterizos entre Colombia y Ecuador. No tenga dudas que este Holguín es una ficha de Washington.

Lo curioso es que su jefe, Alvaro Uribe Vélez, está en los archivos antimafia de Washington, desde hace rato. Para los gringos es difícil borrar los señalamientos.

Largo el cuento, como que en Colombia hay quienes protegen a Pedro Carmona, autonombrado presidente de Venezuela en abril de 2002. Allá también es Ministro de Defensa otro Santos, otra voz dispuesta a cualquier ataque contra Venezuela, y con promoción en el diario El Tiempo. Pero nada, para Roberto Giusti, periodista de la oposición perrorabiosa venezolana, eso es bueno.

Incluso, entre la oligarquía vecina hay quienes piden incorporar a Colombia a la OTAN. Por supuesto, también hay capas empresariales que piden cuidar el intercambio comercial con Venezuela, de más de 3000 millones de dólares. No vaya a ser que se caiga el pronóstico de crecimiento anual por encima de 5 por ciento. Por un lado piden a Venezuela volver a la comunidad Andina y por otro meten la puñalada trapera. Meten paramilitares, mandan policías y le dan el sí a las tropelías de Mister Bush contra Venezuela.

En sus memorias, tituladas “Aquí estoy y aquí me quedo”, el ex presidente Samper, otro de apellido de abolengo liberal, sostiene que Alfonso López Michelsen, además del gusto por el vallenato, que le venía por sangre de una abuela nativa del Cesar, le gustaba el chisme. “Cuando López habla, pone a pensar el país. Piensa hablando y habla pensando”.

Curiosamente Samper es el único presidente al que Estados Unidos le quitó la visa, alegando financiamiento de campaña con dinero sucio. A Uribe, a quien le señalan cosas por el estilo, y peores, los gringos lo ven bien, le dan plata, armas y le lavan la imagen.

Todavía a estas alturas del siglo veintiuno, se afirma que el liderazgo oligárquico de Colombia no ha roto cierta mentalidad neocolonial que le viene del tiempo de los virreyes españoles. Incluso, el viejo López Pumarejo asumió el New Deal, política del buen vecino, que promulgó Franklin D. Roosevelt para los patios traseros de América Latina, como si fuera gran cosota. Para muchos ésta simplemente fue una política para entretener galerías, mientras Estados Unidos afrontaba la Segunda Guerra Mundial y la postguerra. De esto hablaremos luego.

Pero, qué interesante, Samper sostiene que Colombia es un país acostumbrado a vivir en crisis, y por tal razón durante su gobierno, por las mañanas, solía preguntar cuál era la crisis del día. Quién sabe cuántas veces Venezuela es fin y medio de esta mala costumbre.

Posiblemente todavía no conocemos bien a la oligarquía colombiana. Bolívar si tuvo claridad de ello, aunque si a ver vamos, algo tardío. Por eso García Márquez, en el General en su laberinto afirma que Bolívar antes de irse de Bogotá soltó, luego de oír a su asistente José Palacios hablar de una mañana sin gallos. “Aquí no hay nada. Es tierra de infieles”.

El acordeón va y viene… Yo que sembré en tierra mala, no supe sembraaaar. Sí, la oligarquía colombiana es tierra mala, como la letra del vallenato que se oye por allí. Allí mandan los diablitos infieles hasta las ñemas, sólo servidores de los gringos.Dí tu.

 
Más información:

Comentarios (4)

Panamá es Patria

Miguelonio - Panamá.|01-01-2008 17:37

    Estimado amigo Estados Unidos, no se tomó Panamá, simplemente aprovechó la necesidad que tenía Panamá, de retomar su vida independiente en materia política,ya que desde 1821,somos un país independiente por causa propia,y decidimos unirnos a Colombia de forma voluntaria,por admiración al general Simón Bolívar y a la lucha por la unidad de la América Latina.
    Decír que Estados Unidos se tomó Panamá es hacerle el juego al imperialismo yanki.
                                        Miguelonio - Panamá.

Valoración: 0  

Panamá sí está en manos gringas

Victoriano Lorenzo (viznieto), Panamá|02-01-2008 11:50

Y si no, Por qué Panamá propuso un TLC con los Estados Unidos justo cuando Bolivia y Venezuela procuran ingresar al Mercosur? Y por qué Belisario Porras, que se opuso públicamente a la separación de Panamá de Colombia, tuvo que exiliarse al final de la guerra de los mil días se el propio Porras era el más prestigioso jefe militar del istmo y el político más carismático? Por qué no hubo gran pachanga en Panamá en 1903 y por qué me mataron a mi abuelo?

Tú eres un Awuebaote, ni te molestes en responder y cuídate que te vea por la calle, cuecón!

Valoración: 0  

Panamá en manos gringas

Victoriano Lorenzo (viznieto), Panamá|02-01-2008 11:51

el awebaote cuecón es Miguelonio. El artículo de Julián Rivas me parece bueno, pareciera que también retrata a la oligarquía de Panamá y a sus seguidores como Miguelonio, el cuecón.

Valoración: 0  

13-01-2008 09:32

Estoy seguro que por culpa de un personaje presidencial el cual agacho la cabeza a un pais como los estados unidos hoy los colombianos perdimos un canal.la historia no miente y fue un negocio el de los gringos para seguir destruyendo estos paises del sur el General Bolivar estara en el cielo viendo la infamia de como las naciones se siguen rindiendo a otros imperios pasamos del imperio español para el de los gringos.



Valoración: 0  

La inserción de comentarios en esta noticia está desactivada
Col·lectiu Kaos en la Red. C/ Sant Crispí, 182 (08222). Terrassa (Barcelona)