El Ayuntamiento de Cádiz tiene prisa por desenterrar los restos de miles de personas en el camposanto de la ciudad, ya que prevé utilizar esos terrenos para la construcción de un parque urbano. Según denunció el diario El Pais, dicha urgencia es tal que el Consistorio ha dado un plazo de tres meses a los familiares para que reclamen a sus seres queridos antes de trasladarles a todos a una fosa común en Chiclana.
Entre aquellos que han solicitado la devolución de los restos de sus allegados se encuentran Antonio Cózar y Pascual Sánchez, cuyos padres fueron fusilados durante la Guerra Civil y enterrados en uno de los patios del camposanto. Sin embargo, bajo estos patios hay muchos huesos, "y yo no tengo dinero para pagar las pruebas de ADN", lamentó Sánchez.
Un proceso de años
Y es que Sanidad le prohíbe al Ayuntamiento, gobernado por la popular Teofila Martínez, comenzar con el proceso de construcción del parque sin haber sacado antes todos los huesos. Este proceso tardaría años en resolverse, ya que se calcula que fueron miles las personas sepultadas en la fosa común o en las medias sepulturas que hay debajo de los nichos construidos.
Tiempo insuficiente
Los tres meses concedidos por el Consistorio les parecen, por tanto, insuficientes a La Asociación de la Memoria Histórica de Cádiz y al sindicato CNT, que elevaron su protesta a la empresa municipal encargada de gestionar el cementerio, Cemabasa.
Así, ambas agrupaciones solicitaron que se estudien en profundidad los restos que quedan y que se analice, no sólo la fosa común, sino también las medias sepulturas que hay bajo los nichos, con el fin de garantizar la identificación de los restos que se devuelvan. "No se va a poder cerrar el cementerio tan pronto como quieren", advirtió Rafael Fuertes, presidente de la Memoria Histórica en Cádiz.