El Estado soviético basado en la propiedad estatal demostró ser incapaz degenerar una democracia verdaderamente participativa, obrera, popular, por lasencilla razón de que el poder real, el control y propiedad sobre los medios de producción,estuvieron en manos de la burocracia estatal, y no en las de de los trabajadores.
No importó que sus líderes, salieran del movimiento obrero, del Partido o del Ejército que derrotó al Fascismo, ni siquiera sus orígenes de clase; lo determinante fue que actuaron consecuentemente conlo que se convirtieron: individuos o gruposverdaderos dueños, ellos, de todos los medios de producción,y no la clase trabajadora como debió ser, que en verdad siguió desposeída de toda propiedad concreta.
En el Socialismo Soviético el papel principal fue concedido a los grandes hombres, a los grupos de dirigentes del Partido en el que no siempre el centralismo democrático funcionó integralmente. La clase trabajadora, los pueblos quedaron para hacer lo que se determinaba arriba y recibir los beneficios que aquellos decidieron, aunque la Constitución y las leyes dijeran otra cosa. Esto viene a corroborar el acierto Marxista de que las leyes no se hacen para que se cumplan sino porque se cumplen en la práctica. Es la práctica concreta, tal como se manifiesta, la que debe ser convertida en ley y no hacer leyes con los deseos.
Los defensores de aquel “socialismo de estado”, esgrimieron la necesidad de un estado fuerte representante de los intereses de la clase obrera,capaz de disponer de los recursos financieros y económicos necesarios para organizar los aparatos militar y de seguridad, garantes de sus conquistas. Sin embargo, el más grande arsenal nuclear de la historia no fue suficiente para detener la caída de la URSSy el más eficaz servicio de seguridad, la KGB, especialmente en épocas de Veria y Stalin sirvió más para reprimir a los propios revolucionarios y garantizarel poder de grupos que para defender el Socialismo.
Esa experiencia demostró que el poder defensivo fundamental de la Revolución Socialista radicaen el respaldo obrero y popular que le faltó al poder soviético, por la ausencia de identificación entre los intereses populares y los del Estado y no en la calidad y cantidad de las armas y los aparatos militares y de seguridad.
En la caída del Socialismo Soviético, los enemigos históricosde la clase obrera yel Socialismo, encontraron “su comprobación concluyente” del fracaso del Marxismo y sus teorías del desarrollo social y le extendieron“su” certificado de defunción.
En verdad, enla base de los fracasos del Socialismo Soviético estuvieronlas violaciones de estosprincipios, los serios errores de interpretación y mala aplicación de las concepcionesmarxistas sobre el Periodo de Tránsito del Capitalismo al Comunismo, las formas depropiedad en esta Etapa, la organización de la producción, ylospapeles de la clase trabajadora, el estado y el Partido.
Personas de la izquierda,aseveran que aquellas experienciasdemuestran que el Socialismo sólo es posible en países de alto nivel de desarrollo económico como EUA o Europa Occidental. Ellos no han alcanzado a comprender que un asunto es el Socialismo y otro el Comunismo y que hay países que en su conjunto son subdesarrollados económicamente, pero amplios sectores de sus economías funcionan a base de capitalismo e incluso con un alto nivel de desarrollo y socialización de la producción.
¿Qué pasó entonces?
El intento de construir el Socialismo se derrumbó en la URSSno porque las fuerzas productivas no estuvieran maduras,sino porque nunca se establecieron las nuevas relaciones de producción genéricamente socialistas que demandaban las nuevas fuerzas productivas creadas por el capitalismo, ampliadas después en la inconclusa etapa de tránsito socialista. Aquel "socialismo estatal", que no socializó el carácter de la propiedad-esencia de las relaciones  de producción- porque al no entregar los medios de producción a la clase obrera, aumentó la burocracia y la corrupción propias de los regimenes explotadores, agudizó la contradicción principal heredada del capitalismo entre  la producción cada vez mas social y la apropiación cada vez más privada. Eso se debió a dejar concentrada la propiedad en manos del estado, cuando quitó a unos cuantos viejos dueños, los capitalistas anteriores, para poner otros pocos nuevos dueños, que actuabanahora en nombre del Socialismo.
Igualmente hay compañeros que hablan de la imposibilidad de intentar construir el Socialismo en su solo país.Ellos también confrontan dificultades para entender la esencia del Período de Transición.Ciertamente la sociedad comunista del futuro, será posible sólo y cuando la mayoría de la economía mundial avance bajo control de los trabajadores, gracias a unamplio desarrollo de las fuerzas productivas y de la socialización de la producción a escala planetaria. Pero no se trata del Comunismo sino del Socialismo, etapa de tránsito, que puede iniciar su construcción en un país y luego extenderse. De hecho así ha sido y si fracasó en la URSS, no fue precisamente porque fuera en un solo país, había ya una “comunidad” y toda vino abajo.
Pretender que el Capitalismo termine de desarrollar todas sus potencialidades, para entoncesempezar a construir el Socialismo, además de desmovilizador, nada tiene que ver que ver con la aseveración profundamente dialéctica de Marx, de que ningún régimen económico-social desaparecerá hastahaber desarrollado plenamente sus capacidades productivas. Sólo una concepción mecanicista de la Historia puede imaginar que el feudalismo terminó donde el empezó el capitalismo y el capitalismo terminó, cuando y donde empezó el Socialismo. El capitalismo puede estar desarrollando nuevas potencialidades en algún país, y en otros puede haber cedido ya paso al Socialismo.
En la URSS, el entusiasmo revolucionario despertado en la clase obrera por la Revolución primero, la lucha contra el Fascismo y las hazañas cósmicas después, brindaron al Socialismo de estado suficiente entrega de los trabajadores y el pueblo, para enfrentar las penurias y trabajarestimulados, esperanzados en el triunfo. Una vezpasados esosperiodos de euforia,la clase obrera se encontró con la triste realidad de que en verdad no se habían producido los cambios estructurales necesarios en la propiedad y en la organización de la producción, la distribución y el consumoque esperaban del Socialismo.Ese choque con la realidad fue determinante en la posición de la clase obrera soviética en los 90.
La Perestroika contribuyó a que la clase trabajadora tomara conciencia de la separación real que existía entre ella y los medios de producción, pero no fue capaz de aportar las soluciones concretas inmediatas que demandaba aquella situación y, específicamente no se realizó la renovación principal que debió hacerseen cuanto a la propiedad de los medios de producción y los aparatos burocráticos siguieron siendo los verdaderos dueños.
La Perestroika que no se planteó nunca cambiar el concepto de propiedad del Estado, no pudo concretar la enunciada autogestión empresarial obrera y social que se quedó en la intención con el “Calculo Económico Total”, para establecerse en un extendido “plazo de 6 años” (Los entrecomillados fueron tomados de La Perestroika y la Nueva Mentalidad, de M. Gorbachov.
Con el desarrollo previo de la Glassnot (transparencia informativa) que implicó una desmedida crítica del socialismo soviético, se pretendía modificar la forma de pensar y actuar de los ciudadanos de la antigua URSS, sin darse cuenta que estos aspectos (elpensar y el actuar) son partes de la superestructura que sólo varían en profundidad y extensión cuando haya cambiado la base sobre la cual se sustenta, las fuerzas productivas y las relaciones de producción, las que debieron trocarse primero o paralelamente.
Por eso cuando vinieron a intentar cambiar el sistema centrista basado en la propiedad estatal, por una economía conla propiedad repartida, lo hicieron mal y tarde.
Así en las postrimerías del periodo de descomposición delSocialismo de estado, tanto en la URSS, como en otros países de las llamadas Democracias Populares, se hicieron intentos de repartir la propiedad de las empresas entre los trabajadores, quepor el momento en que se realizaron y por su forma, en lugar de consolidar la propiedad obrera, contribuyeron a liquidarla. Tal fue el caso de repartición de acciones entre los trabajadores,quienes terminaron por venderlas al primer postor. La medicina tiene un tempo, un método y una dosis, su violación puede ser contraproducente.
Por lógica de los acontecimientos,dividir las empresas en acciones o ponerlas a la venta, constituyeron procesos de privatización, fueron pasos ingenuos cuando no deliberados hacia el capitalismo contrarios a la socialización. Los únicos preparados para aceptar e impulsar estos procesos son los dueños de capitales o acumulaciones desmedidas de dinero que medraron a la sombradel socialismo estatal, ya fuera desviando recursos, apropiándose ilegalmente de medios de producción, o especulando con precios alterados debidos a losdesbalances propios introducidas en el mercado por el desabastecimiento que inevitablemente genera el excesivo centralismo con sus bajos precios de acopio, la falta de iniciativa, altos impuestos al mercadeo, encarecimiento del transporte, intransigencia con los pequeños comerciantes, etc.
La clase trabajadora en su nivel actual de desarrollo, por la forma en que se enfrenta a los medios de producción formando parte de un colectivo obrero productivo, no tiene, no puede tener sentido de pertenencia individual sobre los mismos, como es el caso de los productoresindividuales o los capitalistas. Por esas mismas razones tampoco puede tener sentido de propiedad de clase como un todo ante el conjunto de los medios. En consecuencia, la propiedad obrera sobre los medios de producción no puede ser individual ni de toda la clase, sino del colectivo de trabajadores, como forma de garantizar su desarrollo estadualhacia fases superiores.
La noción marxista de clase obrera como un todo dueña de los medios de producción está claramente referida a un alto nivel de concentración internacional del capital, cada vez más cercano en los países más desarrollados, pero todavía lejanoe inexistenteen las anteriores sociedades socialistas y en los periodos de tránsitos ya iniciados, que serán más prolongados mientras menores sean los niveles de desarrollo de las sociedades que los inicien.
Las prácticas más modernas del capitalismo, incluso tienden a utilizar formas de autogestión administrativa, en forma parecida a la autogestión obrera, a fin de neutralizar las aspiraciones de los trabajadores y brindar nuevos incentivos al interés obrero en la producción.
Además nada de lo que se recibe gratis o sin lucha puede engendrar un espíritu de pertenencia. Es necesario estudiar bien los procesos de descomposición del Socialismo de Estado para evitar la repetición de aquellos errores y realizar los cambios en las relaciones de propiedad, producción, distribución y consumo, de forma tal que consoliden el control obrero.
La práctica demostró que el viejo aparato central burocrático soviético había ido perdiendo el poder real ante el creciente control que ejercían los grupos de capitalitas mafiosos surgidosdel propio sistema. Los partidarios de la Renovación no contaron con la fuerza y la decisión, ni tal vez la visiónnecesarias para romper el monopolio del poder gubernamental que ejercía la vieja casta burocrática del Partido ni evitar el creciente fortalecimiento de la burguesía corrupta. La única forma en que la Renovación hubiera podido enfrentar a esa burguesía, era entregando los medios de producción a los trabajadores en propiedad colectiva o usufructo y desarrollando la autogestión empresarial y social por regiones y Repúblicas.
Los cuadros más viejos del PCUS no fueron capaces de entender la necesidad del avance a la Autogestión, no apoyaron la Renovación Socialista,auto identificándose ellos como los salvadores del Estado Socialistay poniendo sus intereses como grupode poder, por encima de los intereses de los trabajadores. Cuando Gorbachov tardíamente propusoceder mayor autonomía a las Republica, el viejo Aparato del PCUS controlado por los militares, le propinó un golpe de estado, firmando su propia sentencia de muerte. Terminaron enfrentando y matando la esperanza socialista que pudo representar la Perestroika de haberse desarrollado científicamente, para perecer todos juntos a manos de la burguesía corrupta por ellos mismos engendrada.
Loserrores más graves de la Perestroika fueron: 1) Desatar primero con la Glassnotla critica desmedida contra el sistema soviético sin antes garantizar el control obrero sobre los medios de producción y las instituciones de poder 2) No entregar la propiedad de los medios de producción a los colectivos de trabajadores, y no llevar a cabo la autogestión obrera y social ,y 3) Pretender la Renovación desde arriba, cuando la emancipación de los trabajadores es obra de ellos mismos, por lo que debió impulsarse desde las bases obreras.
Los procesos renovadores que se desataron con la Perestroika, se orientaron no a fortalecer el papel y los intereses de los trabajadores, sino a destruir el aparato estatal burocrático, centralizador, corrupto, explotador y totalitario que representaba aquel gobierno en nombre de un pretendido socialismo que tardó demasiado en renovarse y había hecho fracasar previos intentos autogestionarios. La clase trabajadora, confundida y con sus organizaciones políticas divididas y políticamente desarmadas, sin la orientación correcta, con viejos rencores nacionalistas y la desconfianza generada en los lideres por tantos años de burocratismo, sin nada claro que defender, terminó apoyando cualquier cosa por el cambio.
Más allá de oportunistas, disidentes, traidores, enemigos, corruptos, y extremistas de ambos lados, las masas de trabajadores y de pueblos terminaronpor borrar aquel sistema de propiedad estatal que encubría la explotación de los trabajadores por la burocracia. En aquel caos, provocado por la crisis económica y política del Socialismo de Estado en descomposición, el Golpe de Estado a Gorbachov creó una parálisis política que debilitóaún más lasfuerzas que pugnaban sin éxito por democratizar el estado y socializar los medios de producción.
La puerta que se abrió como salida a la crisis fue la del capitalismo liberal corrupto que aprovechóla coyuntura.Con todos sus oprobios posteriores, ese naciente capitalismo liberal basado en la corrupciónestatal que generó aquel Socialismo de Estado, ofrecía en medio de aquel desconcierto, algunas ventajas para la clase obrera en comparación con el régimen anterior.Ahora, al menos, los trabajadores tenían bien claro  su enemigo de clases, sin fetichismo alguno y, mal que bien los capitalistasestaban obligados, por sus propios intereses a garantizar la reproducción de las clases trabajadoras para poder abonarsus ganancias.
Esta experiencia demuestracómo la corrupción, nacida y desarrollada del propio Estado socialista centralizador de la propiedad y los recursos concentrados en manos de burócratas fuera de todo control de las bases y los trabajadores, es uno de los peores potenciales peligros que acechan el futuro de la Revolución Socialista. Tal fue el desarrollo de corporaciones y grandes empresas, que funcionaron con métodos de explotación capitalista, con capacidades económicas autonómicas manejadas por individuos en los que el estado puso su confianza, pero que estaban totalmente fuera del control obrero y popular y que solo respondían a la instancia superior que los designó.
No fue la primera vez que la clase obrera apoyó a la burguesía naciente. La clase obrera no se traiciona ella misma. Otras veces la clase obrera se alió y apoyó a la burguesía en su lucha contra losseñores feudales por la sencilla razón histórica de que las relaciones de producción capitalistas son más avanzadas que las feudales y brindan más ventajas y oportunidades a las clases trabajadoras.Así de sencilla es la compleja Historia. En verdad ocurrió quelos dirigentes en aquellos estados “socialistas”, reales reminiscencias feudales, se burocratizaron, se aislaron de los intereses de los trabajadores y el pueblo, se comportaban como los reyes y los zares en épocas medievales y decidían ellos qué hacer con la propiedad, los recursos, las vidas, los salarios,los derechos y todo lo que tenía que ver con los intereses de aquellos pueblos, sin contar con ellos para nada, negando toda verdadera democracia inherente a la construcciónsocialista.
Sólo el Socialismo posibilita la verdadera democracia, el poder del pueblo,y sólo puede desarrollarse a través de ella.
Los nuevos ricos, los nuevos burgueses, los empresarios corruptos de las grandes corporaciones y empresas estatales, creadas en nombre del Socialismo, actuabancomo verdaderos dueños capitalistas, pues determinaban qué hacer con sus capitales y ganancias, y como en el más clásico de los neoliberalismos, despedían y empleaban a quien entendían ellos pues hasta las leyes laborales habían sido modificadas paracomplacer a estos nuevos gerentes estatales y los mismísimos sindicatos y hasta las organizaciones del Partido habían sido suprimidas de hecho y o derecho. No es nada raro que la historia se repitiera, pero como tragedia, y que ahoraestos nuevos capitalistas terminaran adueñándose de “sus “empresas y enfrentándose al Estado avasallador semi feudal, representado por el SocialismoEstatal.
Si en la lucha contra los Regimenes Feudales del Medio Evo, burgueses y proletarios se unieron, para derrotar aquel régimen que obstaculizaba el desenvolvimiento de ambas clases, recaudaba grandes impuestos para satisfacer las demandas de los reyes y la nobleza, y frenaba la expansión de las fuerzas productivas, no tiene nada de extraño que, como entonces, ahora la clase obrera terminara por engancharse al carro de los nuevos burgueses, al no tener algo mejor que defender para sí misma, sin poder real, pues había continuado desposeídade medios de producción, debido a que el Socialismo Estatal nuncase los entregó ni en propiedad ni en usufructopara que fueranadministrados autogestionadamente, como correspondía hacer en el periodo de tránsito.
Algunos compañeros, al evaluar aquellas desastrosas experiencias, han llegado a considerar que la desaparición de la URSS y el Campo Socialista, es lo mejor que pudo ocurrir al Socialismo. No deben pensar igual los familiares de los 20 millones de soviéticos que ofrendaron sus vidas en la Gran Guerra Patria y los comunistas que en todos aquellos países lucharon honestamente y entregaron sus vidas a la causa del triunfo de la nueva sociedad. La negación de la propia historia soviética, estuvo entre las causas del desastre, por la inmovilización y confusión que creo en las masas.
Destruyeron 70 años de lucha anticapitalista y entregaron a la burguesía las fuerzas productivas desarrolladas por aquellos pueblos en tan difíciles condiciones. La correlación de fuerzas entre el trabajo y el capital favoreció más desde entonces al capital y el descrédito del Socialismo ha cundido por doquier. Esto no puede desearlo nadie que sinceramente desee lo mejor para las futuras generaciones.
Quien aboga consecuentemente porque la clase obrera destrone al capital, no debe complacerse con que unos burócratas hayan entregado a los nuevos burgueses el poder usurpado a los trabajadores y no se haya aprovechado la oportunidad de pasar al control obrero todas aquellas sociedades.
Nada de lo ocurrido niega la importancia histórica y el valor de las experiencias de la Revolución de Octubre y de las Democracias Populares en Europa. Todo lo contrario. Ningún nuevo sistema llegó de golpe y sin haber perdido iniciales batallas. Esto ha sido parte del aprendizaje, muy costoso,de la clase trabajadores y del periodo general de tránsito.
El movimiento revolucionario y socialista de este siglo XXI debe tomar todas aquellas experiencias e incorporarlas a su acervo teórico, para no cometer los mismos errores. El más trascendente, es el relacionado con la propiedad, de la cual depende todo lodemás. No basta con decirle a la clase trabajadora que los medios de producción son suyos, hay que entregárselos efectivamente en propiedad o usufructo para que se sienten dueños de ellos y sean capaces de defenderlos bajo cualquier circunstancia.
El concepto dueño (del latín dominus, que significa dominio) implica administrar, disponer, usar y servirse de esos medios, el que determina todo lo importante relacionado con su propiedad. Los verdaderos dueños son las personas o los grupos de personas queejercen esas prerrogativas.Si los colectivos de trabajadores, los trabajadores organizados en cooperativas, o los trabajadores individualmente, no son los que ejercen esas prerrogativas sobre la propiedad, entonces no son ellos los dueños reales, por mucho que se diga o esté escrito en la constitución.
No se les puede pedir a los trabajadores que defiendan lo que no les pertenece en verdad. Los trabajadores serán verdaderos dueños de su futuro, cuando sean verdaderos dueños de los medios de producción: única manera de hacer autentica y real la responsabilidad de los trabajadores con la construcción de la nueva sociedad. La historia ha demostrado que solo decidenlas clases que son dueñas de los nuevos medios de producción.
Por todo esto, podemos afirmar queen la URSS no fracasóel Socialismo, sino una maneraerrática de concebirlo y desarrollarlo, caracterizada por la propiedad estatal, el trabajo asalariado y el sistema centralizado que inevitablemente tendió a la burocratización y la falta de participación democrática de los trabajadores y las masas.
La Habana, enero de 2008 perucho1949@yahoo.es
*Vínculo de la primera parte: http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=50107
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