Veamos los resultados: 
[CUADRO 1]                                             
Con los resultados anteriores podemos ver como la derecha ha conseguido aumentar de forma importante su base electoral, dato que hay que tener en cuenta para analizar la correlación de fuerzas real en la sociedad española. 
A pesar de haber ganado el PSOE, nadie puede negar que hoy la sociedad ha girado más  a la derecha.  Otro dato a tener en cuenta es el gran tirón que ha tenido el PSOE en Cataluña y Euskadi. Dos nacionalidades que han sido instrumento del PP para ganar votos en España, el tema del Estatuto y  del terrorismo. Sin duda esta utilización de estas nacionalidades para consolidarse en  otras zonas ha hecho probablemente que se haya dado ese tirón electoral hacia el PSOE  por temor a la vuelta del PP. 
Podríamos decir que el PSOE ha resistido al avance del PP, gracias  a estas comunidades. Y no hay que olvidar  que en el último año la política del PSOE   se ha caracterizado por un giro al centro. Si a esto añadimos el derrumbe total de IU, con la pérdida de más de 300.000 votos, podemos afirmar  que la izquierda ha sufrido una gran derrota. 
Ya se vislumbra  el nuevo bloque que dirigirá la política española.(PSOE, PNV, CIU). Lo que se denomina una política de Centro-Izquierda. Y lo más grave es la desaparición de cualquier referente de Izquierda, incluso una izquierda socialdemócrata.
Pasemos a ver qué ha ocurrido en Madrid: 
[CUADRO 2]
Sigamos viendo algunos pueblos del llamado cinturón “rojo” de Madrid 
[CUADRO 3]                                             
Otro dato para tener en cuenta  cuando hablemos de IU son los resultados  que esta organización ha tenido en Andalucía. 
2000.....315.891 votos
2004.....288.581
2008.....229.159 
Ponemos estos datos aquí porque nos parece muy importante tener en cuenta,  como, lo que le ha ocurrido a IU en estas elecciones, no es producto  de la última legislatura, sino es ya una tendencia de muchos años antes.
Sería un error más, de los muchos que hemos cometido, desde la llamada Transición, si no nos paramos a analizar profundamente lo que nos ha ocurrido a la llamada izquierda transformadora, y a toda la izquierda. 
Los datos de las elecciones nos confirman que la derecha ha subido 400.000 votos, consolidando su hegemonía en Madrid  y Valencia, como dos Comunidades de referencia  y muy importantes  por su peso económico  y político en el conjunto del Estado. 
El PP es el único partido que en estos últimos cuatro años ha sido capaz de movilizar  a amplios sectores de la sociedad. Es un partido que ha consolidado  su presencia  en un amplio entramado social a través de organizaciones sociales conservadoras, así como la iglesia, en aparatos del Estado, como jueces, policías y diferentes sindicatos corporativos, lo que le permite ejercer una presión social que le posibilita bloquear o frenar la acción del gobierno. 
Hemos podido ver como a cada iniciativa progresista del PSOE,  la acción en la calle del PP la terminaba  descafeinando, véase la memoria histórica, la enseñanza y otras. 
La campaña del PP ha sido xenófoba y ultra reaccionaria, que nada le tiene que envidiar al discurso de Le Pen.  Esto nos tiene que hacer reflexionar  sobre la cultura hegemónica   de la sociedad en la que vivimos.
Izquierda  Unida. 
Ya han pasado algunos días y diferentes declaraciones hemos podido leer, incluso la resolución de los órganos de dirección de esta formación política. 
La gran declaración ha sido que la culpa de casi todo lo ha tenido la ley electoral y el Bipartidismo. 
También han aparecido críticas dentro de IU por las últimas decisiones de Llamazares de marginar a una parte de los dirigentes de IU. Así como la locura de las dos listas de Valencia.
  (Buen ejemplo, de cómo, antes destruir la organización que dejar a otro mi sitio en el congreso) 
Hay críticas a la política de gobernar junto al PSC  en Cataluña y ser los jefes de la policía que apalea a los jóvenes que más se mueven. Otros critican los pactos en Euskadi con todos los que les permiten gobernar, en municipios con unos y con otros en el gobierno vasco. 
Desde mi punto de vista  la crisis es mucho más profunda y viene de lejos. Todo lo anterior  son los síntomas de una  larga agonía que muestra de forma descarnada  los síntomas de la descomposición que se encuentra esta organización y también la artrosis que padecemos toda la izquierda, grupos y grupitos que rodeamos este cuerpo   moribundo. 
Porque la crisis no solo es de IU, la crisis la padecemos todos. 
Tenemos que remontarnos al nacimiento de IU. 
Izquierda Unida nace como federación de partidos, con una crisis en el PCE  que da lugar al Partido de los trabajadores de Carrillo, que ya en aquellas elecciones generales centró toda su campaña en atacar a IU. Posteriormente todos se fueron al PSOE. 
En aquellas elecciones IU salió mal parada y el minero volvió a la mina. Entonces vino Anguita y llegamos a los 17 diputados, pero la crisis interna nunca se resolvió.   A Anguita le auparon a la dirección los que luego se convirtieron en sus mayores enemigos, el grupo Nueva Izquierda, hoy, todos en el PSOE.  Anguita hablaba y hablaba, pero no consiguió dirigir nada, pues   casi todas las estructuras de la organización estaban   copadas  por   los que nada querían saber de la teoría de “ las dos orillas” o sobre la “ Alternativa” frente a la “Alternancia”. 
En aquella época, con Anguita de Coordinador, en Madrid dieron varios golpes de Estado en pueblos y en la misma Comunidad para hacerse con el poder Unos , pero luego vendrían otros a echar a estos “Unos”.
Digo todo lo anterior para demostrar que no es ahora cuando hay bronca interna, porque la ha habido siempre desde el día después de su fundación. IU es una buenísima copia de la Vida de Bryan. Siempre quedará uno para clavarte el puñal. 
A algunos  que oigo gritar hoy, contra las maniobras internas,  les recuerdo su silencio de ayer. 
La manipulación de los censos no es de hoy, en algunos pueblos nos trajeron hasta un autocar de Extremadura para votar, en una casa tenían hasta 12 afiliaciones. Todo valía para tener mayoría. ¿Y para qué esa mayoría? 
En IU hemos visto montar corrientes o plataformas como forma de tener cuotas de poder. Para la lucha interna,   se han sido a los afiliados para unirse contra otro u otros de dentro de la organización, no porque te impidan hacer política de izquierdas en tu barrio o en tu ciudad, sino por cuestiones, muchas veces, auténticamente miserables, y en la práctica   se continuaba con   la misma política. “Ninguna”. 
Y digo ninguna, porque es muy llamativo ver como hay gente que se autocalifica de comunista, pero no interviene en ninguna acción social, en ningún movimiento, ni  en nada que incida socialmente. Y sin embargo  son buenos brazos de madera para aupar al primer demagogo de turno, que repita mil veces la palabra comunista o república, pero que no exija tener ningún compromiso social en su barrio o en su centro de trabajo. ¿A cuántos hemos conocido así? 
Mientras la izquierda abandonaba la calle y los movimientos sociales, la derecha  lo copaba todo, la calle, las instituciones, montaban   organizaciones sociales ultraconservadoras, con una capacidad de movilización  asombrosa. 
El PP ha formado un bloque social muy cohesionado  entorno a  cosas muy sencillas, y muy manipulables: 
Que nadie mueva lo que salió de la Transición.  Constitución. Todos los nacionalistas          son los enemigos de España  que la quieren romper y el PSOE su aliado. Y aquí volvemos a lo que decía antes de la transición como punto de llegada y no de partida como entendíamos la izquierda. 
La inmigración. 
El terrorismo, el separatismo y el nacionalismo que lo ligan todo . 
La familia, el aborto y los divorcios exprés  como ellos dicen. 
La “política” del agua 
Y en la última etapa con la “crisis económica” han llegado a sectores obreros  con algo que es verdad, los ricos hoy son más ricos y los pobres más pobres. Se ha abierto brutalmente  el abanico  de las rentas. También  introducen  el miedo de la emigración en los barrios obreros, diciendo que nos saturan los servicios sociales y nos quitan el trabajo. 
Digo todo lo anterior porque no es casual la subida  del PP en los barrios obreros y en la periferia de Madrid.  Hoy han votado al PP gente que trabajaba en las grandes fábricas y que YA ESTAN CERRADAS,   que en su día eran simpatizantes y votantes del PCE. 
¿Qué hemos hecho en estos años la izquierda? 
Hace años escribía un artículo que lo titulaba: “todos quieren ser obispos pero nadie cura de barrio”. Todos quieren ser jefes y nadie quiere trabajar en el barrio. Todos a Madrid. En la izquierda ha desaparecido la militancia, el compromiso diario  en defensa de unas ideas o una causa. La calle ha quedado desierta. Algunos creen que desde el ordenador chateando en los foros “revolucionarios” van a cambiar el mundo. Han desaparecido los espacios donde podamos contrastar pareceres, ya no hay tiempo para la discusión constructiva. No hay balances ni rendimiento de cuentas. ¿ Donde se quedó lo de la crítica y la autocritica?. 
El lenguaje simple, como el pensamiento simple que ha ganado a la sociedad, nos ha ganado a nosotros también.
En Izquierda Unida se hablaba de que los cargos tenían que ser rotativos, nadie podía estar más de dos legislaturas  seguidas,  etc. Pero quien entraba de cargo público no  salía nunca más. Pasan de un ayuntamiento a la comunidad, de la comunidad al sindicato, para volver a otro cargo de confianza de otro ayuntamiento.  Se ha constituido una clase política que les une, más que una ideología, que no tienen ninguna,  unos intereses   personales, económicos  y una forma de vida que nada tiene que ver con los que dicen representar. Deberíamos analizar el papel que han jugado los aparatos de los partidos y corrientes de IU   y su responsabilidad en todo esto. 
La sociedad ha cambiado muchísimo en estos treinta años, el ímpetu e ilusión por la política que teníamos en aquellos años nada tiene que ver con lo que hoy se vive. 
Las grandes zonas industriales con sus barriadas obreras, ya no existen.  Hablo desde  Getafe, por poner un ejemplo, la zona industrial más importante que había en Madrid. El cambio social en estos treinta años ha sido espectacular y no hemos sabido estar  y lo más trágico es que  ni siquiera nos hemos parado a analizar lo que nos estaba ocurriendo.  Aquí existía un PCE todo poderoso, que en las primeras elecciones municipales igualó en concejales al PSOE. Hoy ¿qué queda de aquel PCE?.
Otro ejemplo podemos poner, Parla que llegó a tener IU 9 concejales y hoy tiene 1. No he escuchado nunca a nadie hacer  alguna reflexión sobre estas realidades. 
Cuando la política se transforma en una forma de vida, que nada tiene que ver con la vida de los trabajadores, ¿Qué podemos esperar? 
Es por todo lo anterior que no creo que los que hoy tienen grandes privilegios por estar en la política renuncien a ellos para abrir las puertas  e iniciar un proceso de reconstrucción  o de refundación de la izquierda. 
Como tampoco creo que desde otras estructuras políticas que funcionan con el catecismo, puedan ser el motor de esa refundación. 
Solo con grandes dosis de generosidad y una firme voluntad de cambiar radicalmente de ruta, podríamos abrir algún espacio de encuentro para volver a empezar. Porque después de lo vivido, las palabras y los programas   tienen poco valor, lo que cuentan son los hechos. 
No me digas lo que piensas, dime lo que haces.
O como dice el alfarero de Agost: lo que tú haces me habla tan fuerte, que no me deja oír lo que me dices. 
Getafe  18 de marzo de 2008 
Manuel Espinar.