Los defensores oficiales del ex prefecto Héctor Fébres, enjuiciado por la comisión de delitos de lesa humanidad y de genocidio, como era de esperar, intentaron en el turno de sus alegatos impugnar el juicio por “nulidades procesales”. El abogado Víctor Valle fue quien más cuestionó los aspectos técnicos del procesamiento, la prisión preventiva dictado por el juez federal Sergio Torres el 3 de junio de 2004 y calificó como "increíble" esa resolución, a pesar de haber sido confirmada posteriormente por la Cámara Federal.
Ni los sólidos testimonios que pusieron (una vez más) en presente desgarrado la historia del horror vivida durante la dictadura militar en Argentina, afectó al inmenso cinismo de la defensa del represor Héctor Febrés que el día 27 de noviembre argumentó que los secuestrados en la ESMA durante la dictadura no eran para el acusado "presos políticos" sino "personas fuera de la ley", al reclamar su absolución (¡!)en el juicio oral que se le sigue por tormentos a cuatro sobrevivientes. El defensor oficial Víctor Valle pidió al Tribunal Oral Federal 5 que no aplique la figura de "detenidos políticos" a las víctimas y que, en caso de no absolver a Febrés, califique el delito sólo como "vejámenes", que obviamente conlleva una pena infinitamente menor que la pena por "torturas".
Y a pesar de lo deleznable argumento, lleva implícito el reconocimiento de Fébres en la ESMA y del “trato” que tenía con los detenidos.
En la exposición de defensa, los abogados de Fébres, Valle y Rubén Carnevaro, sostuvieron que a su defendido “ni se le ocurría pensar que (los prisioneros) estaban ahí porque fuesen peronistas o radicales, entendía que eran personas que habían cometido delitos".
Y tal como lo han hecho los valedores de los genocidas, trasladaron a las víctimas sospechas y recriminaciones, alertando a los integrantes del Tribunal Oral tanto de las pruebas producidas como de supuestas "contradicciones" de los testigos que fueron víctimas de Febrés que estuvieron secuestrados en la ESMA.
Por ello, los defensores instaron a los jueces a "examinar los testimonios cuidadosamente, con prudencia y cautela" y aludieron a que la condición de damnificados podría llevar a los testigos a volcar esa "inquina" en sus dichos ¡!).
En uno de los cuatro casos por los que se juzga a Febrés, el del sobreviviente Carlos García, se reclamó la absolución al entender que el ex prefecto aparece acusado en otra causa relativa a su persona, por lo que se violaría el principio según el cual nadie puede ser juzgado dos veces por un mismo hecho.
Cabe recordar que además se lo juzga por tormentos contra Carlos Lordkipanidse, Josefa Prada de Olivieri y Alfredo Margari.
Unas querellas y la fiscalía coincidieron en pedidos de 25 años de prisión, y otras querellas solicitaron prisión perpetua, para el detenido, quien está procesado en otras causas por delitos de lesa humanidad y por genocidio en las que también será llevado a juicio.
El juicio oral continuará con las "réplicas" a los alegatos y luego de las últimas palabras del acusado, será el momento del veredicto, previsto para el 14 de diciembre.
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