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Cuba: la Isla codiciada

Obstáculos exógenos - Contradicciones internas - Implicación regional
Roberto Cobas Avivar | Para Kaos en la Red | 27-6-2008 | 699 lecturas | 14 comentarios
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Milton Bernal - Época desnuda


Cuba: la Isla codiciada

 
“N
o es necesario demasiado esfuerzo mental para convencerse de que cualquier cambio de la política anticubana de los EEUU será la señal para que el mundo que se le pliega libere también a Cuba de todos sus presuntos pecados. Entonces, donde se ha dicho “digo” todos correrán sin rubor a decir “diego”. Y comenzará la ruleta de los otros intereses agazapados con Cuba” [1].

La UE acaba de suspender las sanciones de la llamada Posición Común contra Cuba, instaurada en 2003 por presión del ultra reaccionario gobierno del Partido Popular español, en contubernio con la facción neoconservadora más cavernícola que recuerda la historia de los gobiernos made in usa.

Dos días antes de esta embarazosa suspensión los refritos de pasillo en Bruselas ponían una misteriosa nota sobre el tapete. "Que algunos países miembros pidan algo más de tiempo y reflexión no nos preocupa, aunque nos gustaría que ellos entendieran lo que está en juego en las relaciones con Cuba" (subrayado mío) – era lo que declaraba el Ministro de Relaciones Exteriores de España luego de la reunión del Consejo de Ministros de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores de la UE (16.06.2008).

Las decisiones taimadas y el tratamiento de los medios transnacionales camuflan cada vez más torpemente los trasfondos políticos de los acontecimientos en relación con Cuba.

Es imposible ignorar, por mucho que intente disimularlo el orgullo europeo, que la presión siempre la generan los intereses que crecen en la orilla izquierda del Potomac. Las ideas del candidato demócrata a la presidencia de los EEUU hacen catarsis en la política cubana de la que se ufana sin disimulo España. Esa política, explica el Canciller español, "es la única posible ante una situación de dinámicas muy diferentes en Cuba” (subrayado mío). Pero existe un problema: "hay que medir cada una de las frases" para obtener el consenso sobre la suspensión (léase: inoperancia) de la posición de agresión común europea contra Cuba.

Ese consenso se ha logrado sobre la arrogancia de hablar de suspensión incondicional de las llamadas sanciones y acto seguido articular una ensarta de aturdidos condicionamientos políticos. Cuba, ante todo y por encima de todo, debe dar pasos concretos hacia la democracia. Así, huérfana de apellidos esa vieja doncella. Los políticos orgánicos al orden burgués imperante - jugosamente pagados por los erarios públicos y los omnipresentes lobbies empresariales - saben que los ropajes de la maltratada dama son obvios parael reflejo condicionado adocenado.

En efecto, es poco inteligente pensar que la suspensión de la posición de agresión común de la EU contra Cuba sea resultado de un generoso alineamiento europeo-estadounidense. Ni el ego usamericano ni el europeo admiten la derrota política infligida por seres inferiores. La derrota que le induce la posición de intransigencia común de Cuba. Es preciso enfatizar que no es la intransigencia de un ente abstracto. El Proyecto sociopolítico cubano lleva la impronta ideológica de la Revolución cubana. Este momento es de profunda importancia gnoseológica. Porque eso quiere decir, he aquí el detalle, que el Proyecto está marcado por el sentido de dignidad de los cubanos.

Ese sentido de dignidad se soporta no únicamente sobre la conciencia del cubano acerca de su igualdad  en derechos, sino además de oportunidades socio-humanas. Las falencias orgánicas del Estado y del sistema de organización socioeconómica no medran ese principio objetivo. No lo medran tampoco las patologías sociales derivadas. Todo lo contrario. En las sociedades burguesas la desigualdad lleva sello institucional, por lo cual los privilegios no son patología a condenar, sino posibilidades a explotar. El derecho burgués refrenda la desigualdad porque sanciona como ley la extorsión del trabajo ajeno. Los ciudadanos en las sociedades burguesas conocen, tienen plena conciencia de que no son iguales entre sí. Que la igualdad de oportunidades no existe porque propietarios de los medios de producción y del capital puede ser sólo una exigua minoría para la que el resto trabaja.Esa minoría poseedora define de acuerdo con el estado burgués las reglas del movimiento de toda la sociedad. La sociedad civil y el estado de derecho burgués están en constante pugna no precisamente por amor correspondido.

Al pensamiento necio o adoctrinado le será siempre difícil aceptar que la igualdad pasa por la ausencia de propiedad privada sobre los medios fundamentales para la reproducción de la vida. Esa condición objetiva de igualdad hace al cubano un ser social único.No es casual que ese sentido de dignidad se intente desacreditar desde la baja cultura por propios y ajenos, atizando el estereotipo del cubano como ampuloso y ridículo egocentrista. Desde los pretenciosos aires de una exótica neo-transculturación, se busca denostar recurrentemente la exuberancia idiosincrásica del cubano. Lo hacen cubanos redimidos sentados adentro y otros asentados afuera. El cubano para que no desdiga del genuino sentido de su cubanía debería parecerse más al europeo y al usamericano, ambos estereotipos se construyen a la carta. Para el discurso aprovechan los medios hostiles a Cuba, pero además cualquier conversación de buen vecino. La sintonía con el espíritu etnocentrista europeo y la ignorancia pueblerina usamericana no es mercancía barata. El sesgo ideológico colonialista en todos es la marca de impresión.

Se evita reconocer que la idiosincrasia del cubano se ha enriquecido con el sentido de dignidad humana que libera precisamente la fuerza ideológica de la Revolución. El cubano no es único de la misma manera que único o­ntológicamente es cualquier otro nacional, sino, en especial, porque construye su existencia en un sistema de contradicciones políticas internas y externas únicas. La realidad sociopolítica del mundo capitalista, ese que rodea la insularidad ideológica de Cuba, ha sido canonizada. La clase pobre arrastra o sus desgracias o sus ilusorias pagas y vive en el complejo de inferioridad que le produce su condición. La llamada clase media presume y lucha por su estratificación en el círculo vicioso del trabajo asalariado. La clase rica que para serlo ha sabido romper ese círculo maldito, se distancia y teje su maridaje con el poder político. En una realidad donde lo que vale es la subasta del quién da más, tener o no tener estatus ha convertido la autoestima en un síndrome de simulación y oportunismos compulsivos. “El honor carece de valor, pero tiene un precio” – como nos simboliza encarecidamente C.Marx la diferencia cualitativa entre valor y precio[2].

Sin embargo, el problema real, si de Cuba y de los cubanos se trata, sigue siendo el mismo desde 1959. Pues pareciera tenerse definitivamente conciencia, como expongo en el citado trabajo[3], de que: apartar las piedras de ese escabroso camino - del entendimiento con Cuba - implica aceptar la razón determinante de toda la rabia anticubana: el carácter anticapitalista y anti imperialista del proyecto socialista de la Revolución[4]. Un proyecto tan contradictorio como exigente. Un Proyecto en el que, a pesar de los dolores en las manos, los cubanos las siguen poniendo en la obra común con más fe revolucionaria que despechos destemplados. No se confunda el lector sagaz. No son loas imberbes a sacrificio alguno, sino identificación de las razones que tiene el Proyecto socialista originario para superarse a sí mismo.

Los acontecimientos alrededor de Cuba se precipitan

Con Cuba sigue estando en juego la influencia de su compromiso revolucionario y su creencia en que ni la pobreza es inexorable ni la riqueza invariablemente oportunista y excluyente. Su creencia en una realidad cada vez mejor para la propia Cuba y en todo caso mejor que la oferta del mercado de ideas burguesas. Está en juego, en consecuencia, la apuesta política de los EEUU y la UE por aquellas diferentes dinámicas aperturistas que creen la masa crítica para el cambio hacia relaciones de producción e intercambio capitalistas. El movimiento de Europa con España a la cabeza ha de seguir, como otrora, la ruta del representante de la Corona. Clavar anclas antes y cuanto antes mejor.

El nerviosismo con Cuba se alimenta hoy de nuevos escenarios. Las dinámicas de los acontecimientos políticos en América Latina, de las relaciones entre Cuba y Venezuela y del proceso de cambios que se perfila en Cuba, amenazan con entrar en resonancia y ampliar sus longitudes de o­nda. Pero desde el emporio de Bruselas nadie puede auto mancillar el ego de la raza capitalista, menos aún aquellos que, mordidos por el complejo del pedigree “comunista”, cuelgan de los últimos vagones del desbocado tren europeo. Las escopetas se han ido quedando sin cartuchos. Con la estrepitosa caída de la Comisión de DDHH de la o­nU el subterfugio de los derechos humanos ha palidecido. Ahora sólo le ha quedado al Imperio retirarse del nuevo Consejo de Derechos Humanos y negar sus dólares al mismo. La bandera de los supuestos presos de conciencia dentro de Cuba ha perdido el viento en popa después de las reiteradas e incontestables evidencias del mercenarismo de siempre. También Dios es ahora testigo. Entre patadas de ahogados y rasgaduras de falsas vestiduras discurre el negocio de la subversión interna y externa.

En la vecindad externa, la toma de la Casa Blanca por el republicano John McCain supone la ilusión de la supervivencia a ultranza de la idea imperial. Ello mantendrá en vilo los términos del enfrentamiento soberbio de los EEUU con América Latina. Será así con los gobiernos de izquierda como con los de derecha. Contra los primeros la soberbia será intransigente, contra los segundos, humillante. El espíritu burgués gentil hombre de las oligarquías criollas asume que los intereses de las transnacionales usamericanas son designios del Olimpo. La soberbia de un presidente dispuesto al revanchismo por todo el fracaso de la política económica interna y exterior republicana actual, hará que el caldo de cultivo de las tensiones dentro de América Latina permanezca en constante ebullición. Si las oligarquías latinoamericanas necesitan de la soberbia y de la humillación del Norte, porque así es que funcionan, las fuerzas populares ni de lo uno ni lo otro necesitan, porque la dignidad propia es parte de su condición humana. Las oligarquías tendrán los apoyos tácticos de Washington a su favor, aunque los beneficios estratégicos siempre estén, por mucho partido que a ello le saquen los oligarcas criollos, a favor de los intereses supremos Yankees, y hoy cada vez más de los europeos.

John McCain significa el látigo sordo para los movimientos populares y las fuerzas políticas progresistas en Latinoamericana. Cuba y la República Bolivariana de Venezuela tendrán en el hoy presidenciable republicano el peligro del acicate provocador. Las derechas venezolanas el aliado para los caminos de la antidemocracia en sus anhelos por retomar el poder político. La ortodoxia estadocrática en Cuba tendrá los argumentos para insistir en el reciclaje de las formas de socialismo de estado que aquejan al país.

No cabe duda que el presidente H.Chávez se prepara para una época demócrata en los EEUU. El frente de lucha contra el troglodismo que supone la continuidad de la época republicana ya está abierto y curtido durante los últimos años de guerra sin cuartel de la actual administración contra Venezuela. Un curtido al que no le faltará, cabe pensar, la voluntad política de defensa militar ante cualquier actus belis, incluida la guerra irregular, si por circunstancias del destino fuera necesario reconocer que los términos de la lucha armada del agredido los define la desesperación del enemigo. Cuba, sin embargo, asume posiciones más conservadoras que revolucionarias, tanto ante las definiciones de Venezuela como ante los escenarios del desenlace presidencial en los EEUU.Puesto que el plano de su ofensiva no es otro que el del emprendimiento sin demora de los cambios conceptuales y estructurales que despejen la viabilidad de su camino socialista.

Barack Obama blande el látigo con cascabeles que el Presidente de Venezuela está previendo enfrentar. Unos EEUU con el presidenciable demócrata al frente sería para la Revolución Bolivariana tan manejable como ha declarado el candidato demócrata ser dicha Revolución para los EEUU, parecieran ser las visiones. Los pronunciamientos en ambas direcciones recuerdan – como aquel acercamiento del ex presidente J.Carter a la Habana – el olfateo mutuo entre los canes que deciden reconocer sus intenciones. Cuba tiene anunciado expressis verbis el frente de batalla, en sus manos está salirle al paso a la confrontación de nuevo tipo que se le avisa.

La complejidad política de todo lo que estará en juego en los próximos 5 años en América Latina escapa a la retórica de los análisis integristas.

Barack Obama, a diferencia de su contrincante por la presidencia, pone en peligro real la Revolución Bolivariana de Venezuela. La lógica es tan añeja y eficaz como sencilla. Si no puedes derrotar a tu enemigo por la fuerza, “únete” a él para lograrlo. El síndrome de la dependencia hará siempre lo suyo. Es la misma amenaza que ha lanzado contra el Proyecto Socialista de la Revolución Cubana. Cuba y Venezuela, acaso los dos verdaderos “peligros” a derrotar en América Latina. El remozamiento de la “política del buen vecino” tiene como objetivo las debilidades internas de los procesos revolucionarios en ambos países. Las del primero son fomentadas por las oligarquías autóctonas y la estructura capitalista del estado revolucionario; en el segundo, por la estadocracia vacilante ante las decisiones que le otorguen el protagonismo del poder económico y político definitivamente al pueblo.

Las tensiones que se resolverán en los próximos años

Los acontecimientos regionales ponen de antemano en la defensiva al próximo gobierno de los EEUU. El fundamento quebrado es la idea del neoliberalismo socio-económico. Ha quebrado igualmente dentro de los propios EEUU, y ése es el imperativo mayor. Ya no hay consenso en Washington. Pero la era de cambio estadounidense se diferencia del cambio de era en Latinoamérica.

El destemple crítico de la economía usamericana parece hoy enmarcarse de manera veraz dentro de lo que los analistas de los ciclos económicos largos (50 años) definen como la o­nda descendente de su segunda mitad (1976-2008-2010 ?)[5]. Por lo que el fenómeno de la crisis actual no vendría a ser algo particular de los EEUU, sino del sistema capitalista global, en primer lugar de los centros de poder. La periferia se retorcerá, ya lo hace, a la saga de las convulsiones del núcleo duro. Tomado desde esta incuestionable perspectiva analítica casi todo estaría a la vista.

Sin embargo, el ciclo político que acompaña la oscilación económica presenta en la región un evidente factor de inflexión anticíclica: el sensible resquebrajamiento de la consistencia social. Si de la periferia latinoamericana se trata, mucho indica que la o­nda expansiva del descenso secular cíclico ha chocado con el agotamiento de la capacidad de sus sociedades para absorber los embates de la crisis económica. La acumulación del expolio económico y la sangría permanente de capitales hace crónica la incapacidad de desarrollo sostenible. Digo sociedades y no pueblos. Lo segundo reduciría inadecuadamente la percepción del fenómeno a los estratos populares, los más preteridos. Sin embargo, el problema de la crisis del modelo neoliberal con que se ha intentando exprimir las tasas de ganancia en el largo descenso cíclico, afecta por entero a toda la sociedad. Así lo ha puesto de relieve el ascenso de gobiernos progresistas de izquierda en varios países de América Latina. Mientras que en otros, el resto, los gobiernos de derecha enfrentan acuciadas situaciones de ingobernabilidad, muy visible y sintomático el fenómeno en México. En todos, el cronicismo de las sacudidas sociales se ha hecho crítico. Las oligarquías ponen buena cara al mal tiempo y tratan de enderezar la crisis que les importa, la de la acumulación impune de capital. Este reflejo condicionado de las oligarquías latinoamericanas si bien expresa la mediocridad de su cultura política, denota cuan estructurado está su poder económico y sus potencialidades de subversión reaccionaria.

En consecuencia, los problemas estratégicos que expone la actual coyuntura capitalista regional e internacional no pueden ser subestimados ni por Venezuela ni por Cuba. De la acertada identificación de las contradicciones propias internas y de sus factores exógenos, sobre cuyas inexorables influencias quedarán ambos proyectos sociopolíticos, dependerá no ya la supervivencia, condición necesaria, sino la viabilidad de los mismos.

La responsabilidad de Cuba

Cuba carga con una responsabilidad determinanteen la inclinación de las trayectorias políticas hacia las ideas socialistas en la región. Puede pensarse que así ha sido siempre y no faltarán razones para afirmarlo. Pero el cambio de época en Latinoamérica no está necesitado meramente del avance de las fuerzas progresistas y su acceso a las riendas de iguales gobiernos. La cualidad urgida está en el planteamiento de la viabilidad del socialismo como alternativa a toda la prehistoria capitalista en la región.

El socialismo en América Latina no puede seguirse percibiendo como una quimera incapaz de convertirse en una opción real, por convincente y sostenible, para sus sociedades.Esta apreciación obliga a concienciar algo de suma trascendencia. Las sociedades sufren los desatinos del capitalismo, de su modo de producción e intercambio, pero la masa crítica asalariada que lo sustenta no está dispuesta a cambiar ese malo conocido por algún bueno por conocer. La referencia alternativa no existe. Es el estado de bienestar capitalista llevado a sus máximas cotas en los países escandinavos, Canadá y en menor expresión en los occidentales de la UE, la referencia para las masas asalariadas propias y ajenas. Es también la referencia propia estadounidense en los mismos EEUU la que determina las adhesiones suficientes de su  masa crítica.

Pero la contradicción es de mayor calado político cuando se constata que el socialismo que se experimenta en Cuba no es referencia suficiente para las masas asalariadas propias. Y que, contrariamente a como muchos desean interpretar, tampoco lo es suficientemente para las ajenas. En ningún caso para la de los países industrializados. Es de especial importancia advertir que ese ser social preterido en América Latina tiene en el socialismo cubano un referente que puede sólo subsumirlo. El fenómeno sociológico es puramente objetivo.

Con el movimiento de ese individuo preterido hacia el nivel de inclusión social superior que encontraría si hipotéticamente se radicara en Cuba, cambiarían sus circunstancias de existencia, dada la asimilación de condiciones de vida relativamente mejores en las que se inserta. Su percepción social de la miseria cambiaría sin que su condición de fuerza de trabajo asalariada cambiase. Por consiguiente, el mayor excedente (plusvalía) que en las nuevas circunstancias generaría su trabajo asalariado, vendría en esencia a producir una mayor revalorización del capital estatal, sin que la percepción sobre la relación entre esfuerzo productivo individual y progreso personal fuera favorable.

Por esa razón, ese mejoramiento social relativo de dicho individuo tampoco diría nada sobre la percepción que sobre su nivel de desarrollo posee el ciudadano cubano. Es el mismo fenómeno de subsumisión del emigrado en tanto mano de obra, tómese el cubano, al insertarse en una realidad económica de nivel superior. Incorporado en las nuevas circunstancias de desarrollo, el individuo aprovechará, aún cuando fuere de manera precaria, las mejores condiciones para la reproducción de su vida. No por ello dejará de experimentar, igual que el nativo, las insuficiencias entre su trabajo en las nuevas condiciones y la remuneración que por el mismo le hace el propietario privado.“Pues, en efecto, la plusvalía que ahora generan los que antes producían una riqueza inferior, la producen gracias a que son puestos a trabajar en los contextos de riqueza excedentaria superior y sin merma alguna de sus condiciones de vida, e incluso con ventajas añadidas”[6].

La constatación de que el socialismo en Cuba no sea un referente suficiente para la propia sociedad se explica por la inconformidad de sus ciudadanos con el estado de subdesarrollo crónico de su vida socio-material. Y, consecuentemente, por el contraste entre la percepción de su realidad socio-material y sus expectativas de progreso. ¿No está acaso el problema de la emigración estrechamente vinculado con ese par sinérgico objetividad-subjetividad? El hecho, lejos de ser un problema ideológico tal como lo vería el pensamiento revolucionario integrista, es un síntoma de salud política de la sociedad. La subestimación o la inadecuada evaluación del problema están en las raíces de la acumulación creciente de contradicciones de fondo irresueltas.

La asimilación acrítica por la sociedad de una realidad con insuficiencias socio-materiales severas denotaría la absoluta sumisión de su voluntad de progreso. Las manifestaciones de las inconformidades sociales pueden hoy no desbordar el comedimiento político, pero tampoco llegan a ser factor catalizador de una masa crítica renovadora.El inmovilismo social resulta de la confianza de la sociedad en que el Partido político que decide sobre los destinos lo hará según sus expectativas. Es el cheque en blanco que la lealtad a las significaciones políticas de la Revolución sigue ofreciendo la sociedad cubana. La contradicción es medular y su adecuada superación determina la suerte de la renovación y la transición conceptual y estructural que se necesita. La naturaleza del cambio de percepción y la solución de la contradicción es profundamente intelectual.

Es decir, no es posible el enriquecimiento de la percepción sobre la necesidad y el tipo de cambio de la realidad a partir del ejercicio socio-técnico de la participación centralmente planificada y dirigida. La idea sobre la masa como fuerza motriz de los cambios revolucionarios no puede seguir despojando al individuo de su condición de actor meridiano de todo cambio. Para el socialismo la masa ha sido la suma aritmética de individuos, para el capitalismo las cualidades de los individuos hacen heterogénea la masa y son materia prima del avance tecnológico y económico. Ahí ha radicado y radica el factor del desarrollo de las fuerzas productivas que hace la diferencia entre ambas idealizaciones del sistema socioeconómico. Lo que cabe advertir es el desentendimiento que la idea de socialismo en Cuba hace de las potencialidades ilimitadas de la individualidad, de su capacidad de transformación de las condiciones y las perspectivas de su desarrollo socioeconómico.

El socialismo no tiene fundamento alguno si niega la individualidad del ser social. Para evitar la falsa dicotomía entre ser social e individuo, no puede más que proyectarse un ordenamiento socioeconómico que refrende la plena soberanía de los ciudadanos. No puede aspirarse al homo socialista sin concebir la base de su materialidad como un espacio político que reconozca la autodeterminación de los ciudadanos en torno a su organización productiva. Donde las cotas del modo de producción sean formas de la participación que no conciban la explotación del trabajo ajeno como premisa sine qua non. Éste es el eje del cambio conceptual clave para el proyecto socialista cubano.

La naturaleza política del debate conceptual

No puede pretenderse avanzar hacia una formación socioeconómica superior discutiendo con las armas melladas del pensamiento estadocrático. Me refiero a la discusión social que, con hondura intelectual, supere los dogmas de un poder político en alto grado prisionero de las formas de gobernabilidad que ha logrado y que, gracias a ello, sigue imponiendo una visión incontestable sobre el socialismo.

Toda ética del trabajo se soporta sobre la materialidad de las relaciones socioeconómicas que genera el modo de producción en cuestión. No existe otra relación causa-efecto posible. Una nueva ética de la soberanía ciudadana en Cuba es factible sólo sobre el principio de la autodeterminación del individuo. Para que ello sea una premisa real el modelo de participación socioeconómica ha de ser plenamente democrático. Sus dos condiciones imperativas son: 1) ciudadanos asociados por libre decisión en células de producción; 2) bajo el principio de autogestión común de las condiciones de reproducción ampliada de las fuerzas productivas. Estos conceptos no admiten formas de explotación del trabajo del prójimo. La idea de propiedad sobre los medios de producción queda desterrada como leitmotiv del sistema socioeconómico.

Esa afirmación conlleva a una interpretación crítica de la idea de C.Marx y F.Engels en cuanto a que el objeto de negación en el socialismo no es la propiedad en sí, sino la propiedad burguesa. De esa manera, ha de advertirse, se plantea una inconsecuencia sobre el carácter histórico de la propiedad privada y se apelaba a la posibilidad del nuevo contenido de la propiedad, en tanto propiedad para sí. Sin embargo, la idea de la propiedad para sí no deshace el fetiche de la propiedad acendrado por el pensamiento burgués como única manera eficiente del modo de producción para generar riquezas. La atención se había concentrado sobre el fetiche de la mercancía, es decir, sobre el producto enajenable del modo de producción. Pero no ha sido tampoco el fetiche de la mercancía en tanto bien producido, sino el fetiche de una mercancía especial, la fuerza de trabajo, el que ha definido la esencia del modo de producción capitalista. Es la fuerza de trabajo la que le produce al capitalista las plusvalías. De ahí su necesario carácter de fuerza de trabajo asalariada. Es la idea sobre la propiedad como fuente de riqueza excluyente la que genera el trabajo asalariado. Por lo tanto, la apropiación particular de las plusvalías - sea por la propiedad privada, la propiedad colectiva o la propiedad estatal -, constituye el momento que define la naturaleza del modo de producción pre-socialista. A la propiedad privada le es ajeno el factor axiológico sobre la remuneración social del trabajo, el cual habría de presuponer la participación democrática en el beneficio del mismo”[7].

He ahí la causa medular por la que afirmo que en el socialismo no puede haber espacio ni para el concepto de propiedad ni para el de excedente[8]. La apropiación del plus-producto en el socialismo no puede ser más que una apropiación impersonal del trabajo social, es decir, del trabajo mancomunado. Y éste es el marco que asimila cuantas formas concretas de organización empresarial surjan en el socialismo. Así puede formarse el núcleo conceptual y el andamiaje institucional del nuevo modo de producción al que necesita transitar el socialismo en Cuba.

Enfrentar el desafío

Se ha celebrado en la Habana la asamblea de balance provincial del Partido, “como colofón del debate sostenido en las estructuras de base y en sus 15 municipios”, según informa el diario Granma (23.06.2008). En las intervenciones de los miembros del Buró Político y del Consejo de Estado presentes, se llamó la atención sobre “la importancia de reforzar el estudio sobre los principios teóricos de la construcción del socialismo”[9]. Lo difuso de tal afirmación genérica obliga a llamar la atención sobre la cualidad y el compromiso político del debate. Puesto que “El pueblo es convocado a una perenne batalla de ideas que le veda el asalto a las ideas sobre la concepción y el modelo de socialismo que desea para sí”[10].

Llama la atención que en las reflexiones políticas que ya anteceden el anunciado Congreso del Partido, no se exprese que el debate sobre la proyección del modo de producción y sus relaciones socioeconómicas es justo un debate esencial sobre los principios teóricos y prácticos de la construcción del socialismo a la que se apela.

Llama la atención que no se exprese la significación política de un debate centrado sobre la necesidad de la re-estructuración sistémica de la base económica.

Llama la atención que no se discuta si es precisamente esa re-estructuración sistémica de la base económica lo que puede conducir a una nueva y necesaria cultura del trabajo. Una cultura del trabajo que comporte la ética de un ciudadano con pleno derecho a la autodeterminación.

Llama la atención que no se convoque a discutir sobre esa relación dialéctica que se da entre una estructuración funcional autónoma de la base económica y la nueva cualidad que ello le imprimiría a la superestructura política. Es decir, al entramado estatal y administrativo sobre el que ha de descansar la solidez institucional del modelo socioeconómico.

Llama la atención que no se discuta si ello vendría a desmontar la naturaleza coercitiva de una superestructura política centrada hoy, dado el carácter actual de la base económica, en el control de la sociedad y no en estimular la autonomía de su movimiento. Que no se pregunte si justamente esa nueva cualidad de la base económica y de una correspondiente superestructura política está indefectiblemente en los fundamentos del socialismo científico.

Es Cuba quien tiene la posibilidad real de dar un giro histórico en la concepción modélica de la organización socialista de la economía y sus relaciones socio-humanas. Ese salto cualitativo no se alcanza de la noche a la mañana, se forja a través de una decidida y sostenida transformación estructural y educacional. De ahí que cada tiempo que la sociedad pasa atrapada en las mismas contradicciones irresueltas es un tiempo que destruye posibilidades de desarrollo y expectativas de progreso de los ciudadanos.

En el plano interno ese debate nacional cambiará diametralmente la cualidad de la participación política y las expectativas del pueblo cubano sobre las potencialidades del proyecto socialista. Gana la cohesión política, puesto que lo que está en juego es la confianza plena de los cubanos en que sí se puede participar con autodeterminación ciudadana y eficiencia productiva. En el plano externo, el sólo hecho de abrir el debate público al respecto significará enviarle un mensaje de reafirmación al mundo acerca del apellido de la democracia que le interesa al pueblo cubano. Esa sería la más contundente victoria que sobre las poderosas fuerzas externas opuestas a la construcción del socialismo puede y necesita Cuba alcanzar en la decisiva coyuntura geopolítica e internacional que se abre camino.

La transición hacia una sociedad de bienestar socioeconómico y soberanía ciudadana en Cuba es la única forma objetiva de fecundar las ideas del socialismo en América Latina hoy. La eficiencia de una concepción modélica de socialismo avanzado en Cuba es el apoyo político más convincente que puede encontrar el proyecto socialista de la República Bolivariana de Venezuela. Es justo la certeza y la esperanza que cifra el Líder de la Revolución bolivariana en que la transición hacia el socialismo pleno en Cuba se dé a marcha forzada[11]. Esa es, en consecuencia, la única respuesta efectiva que puede dar la inteligencia colectiva del pueblo cubano al decisivo compromiso material y político de Venezuela y de las fuerzas sociales bolivarianas solidarizadas con la suerte de Cuba. Ése, el camino de la consolidación de la alianza geoestratégica y de las sinergias que pueden hacer viable la sociedad de bienestar socialista en ambos países.

Lo que está en juego con el socialismo en Cuba, pareciera responder el pensamiento insomne martiano, es evitar con la libertad y el progreso en Cuba que los EEUU caigan con esa fuerza más sobre los pueblos de Nuestra América.

Roberto Cobas Avivar (RCA)



[1] Roberto Cobas Avivar, “La transición hacia el socialismo y el nuevo ciclo político en Cuba”, en: http://www.kaosenlared.net/noticia/transicion-hacia-socialismo-nuevo-ciclo-politico-cuba

[2] Karl Marx, sobre la Ley del Valor en el “El capital”, Tomo I

[3] Ibídem, nota 1

[4] Ibídem

[5] Luis Sandoval Ramírez, “Los círculos económicos largos de Kondratiev”, UNAM 2004; en: http://www.xoti.bine.org.mx/unidades/unidad_investigacion_economia_mundial/extras/LosCiclosEconomicosLargosKondratiev.pdf

[6] Ernesto Quiroga Romero, “Apuntes críticos sobre la economía capitalista como principio trascendental a las sociedades históricas” , en: www.filosofia.net/materiales/num/num20/Apuntes1.htm

[7] Roberto Cobas Avivar, “En Cuba: revolución y contrarrevolución. A debate con los proyectos de las disidencias”, en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=17690

[8] Roberto Cobas Avivar, “Hacia el socialismo en Cuba: ni propiedad ni excedente”, en: http://www.kaosenlared.net/noticia/hacia-socialismo-cuba-ni-propiedad-ni-excedente

[9] ver: http://www.granma.cubaweb.cu/2008/06/23/nacional/artic02.html

[10] Roberto Cobas Avivar, “ Cuba: ¿devoran las revoluciones a sus propios hijos”?; en: http://www.lahaine.org/index.php?blog=3&p=23923

[11] Roberto Cobas Avivar, “Trascendental contribución de Hugo Chávez al debate sobre el desarrollo de Cuba”, en: http://www.kaosenlared.net/noticia/trascendental-contribucion-hugo-chavez-debate-sobre-desarrollo-cuba

 
 
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Comentarios (14)

#1

27-06-2008 18:32

Una de las características del discurso de RCA parece consistir en el mantenimiento de un diálogo circular con los sueños que tiene a la hora de la siesta y a consecuencia del síndrome post-prandial. Yo me pregunto: ¿por qué este hombre no hablará de cosas concretas en lugar de regodearse con sus propias ficciones? ¿por qué no osa referirse, por ejemplo, a los elogios vertidos por Fidel al modelo chino? ¿por qué no dice nada sobre la reciente resolución de que la productividad del trabajador individual será tenida en cuenta a la hora de definir su retribución salarial? ¿eso va en el sentido del cambio en el modo de producción de que nos habla? ¿por qué no le llama a las cosas por su nombre?. Hombre, habla de una buena vez de la Cuba real; atrévete de una vez por todas a referirte al exclusivismo partidario y a la proscripción indefinida de todo lo demás. Creo que así ganarías en credibilidad.

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#2.- foreros del mundo .. a jugar con la play estation

27-06-2008 22:03

Feo negocio. Cuando no se entiende lo que se lee. Más feo aún cuando no lee todo lo que se escribe.

Hay por lo menos que yo recuerde par de artículos donde RCA discute DIRECTAMENTE con el Comandante, con sus reflexiones. Incluso sobre lo del modelo chino y el vietnamita. Bueno, es que hay para esoger.

Hmmmmmm, mala pata la de los foreros. Este anónimo 1 debe ser de los que gustan las asambleas del partido. Cuando le suben la varita, oscuridad , noche profunda, la ceguera se los come enteritos.

Yo lo que pienso es que cuando a alguien le dan una estocada salta como el siquitraque .... que RCA, que Campos, ... joder que escriban algo sensato para que sean creibles.

Gente , siempre se puede jugar con la play estation, no hay que venirse a kaos para luego gritar que no entienden nada.

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#4.- la productividad por decreto ... manda puñeta

El Mataburros|27-06-2008 22:58

Burrito no 1, lEete bien lo que tienes que leerte ... para que aprendas, te eduques, te superes

¿De qué diablos resolución sobre productividad individual hablas que se ha hablado si no se habla de cómo primero organizar la producción .... el modelo burrro, el modelo !!!!.

Vaya, que ahora laproductividad se alcanza por decreto. Qué cretinidad la de estos burrillos.

¿De qué brocha te sujetas  burrito 1?

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#5

27-06-2008 23:00

Cobas, afloja que vas a dejar ciego a los analfabetos, y vamos, que no hay tantos recursos para la Operación Milagro.

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#6

27-06-2008 23:04

Miren a este IMPOTENTE del 2 Piso respondiendole al analfacebolla del Piso 1:


"no 1 yo te respondo:
porque este no tiene ni puta idea de por donde va el mundo".
 

Asere, que hay cada clase de cubanitos, discúlpame Cobas, pero estando de acuerdo contigo, carajo es que hay cubanos que se las traen, madre mía

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#7.- Al IMPOTENTE No. 3

27-06-2008 23:24

OJO PELAO: Claro, hablo del burrito del No. 3 (NO HAY NADA CONTRA EL 2)

MIRA ANIMALITO No. 3. ", MIRA POR DÓNDE VA EL MUNDO (EXPLICÁSELO AL DESPISTADO DEL No. 1)

Versiones de derrumbes bancarios en masa, el dólar trepando la línea de los US$ 140, un nuevo bajón del dólar, renovados temores a la debilidad de la economía estadounidense y rumores crecientes de guerra en Medio Oriente, se confabularon el miércoles para detonar una de las peores caídas históricas de Wall Street que algunos comparan con el hundimiento de las empresas tecnológicas a principios de la década.

http://www.aporrea.org/actualidad/n116117.html

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#8

28-06-2008 00:45

Bueno, sobre la retribución por productividad -aunque en rigor Mateu Pereira le llama "eficiencia"- no tienen más que leer el Granma: www.granma.cubaweb.cu/2008/06/11/nacional/artic02.html.
Y, amigo del #2, en una discusión seria lo que importan no son tus recuerdos sino las citas. Trae pues a colación cuál es la discusión concreta de RCA con el "comandante" y danos la referencia en la que puede ser ubicada. No es muy difícil y lo único que tienes que hacer es lo mismo que acabo de hacer yo a propósito del tema de la productividad.
(Por cierto, no consumas energía con insultos como "burrito", "analfacebolla" y otros que se te puedan ocurrir. No hacen ningún efecto, carecen de fuerza argumental y a mí no me pasa por la mente recurrir a ellos para responderte. De otro modo, hasta podría perder tiempo en corregirte y decirte que se escribe "play station" y no "play estation")

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#9.- Ay gente .. que pena, la pena ajena.

28-06-2008 01:21

Burrito del 8,  eso es lo que pasa cuando se come de lo que pica el pollo.

Se ponen ustedes burritos  a despotricar antes de leerse todo lo que se puede y deberían leerse, si es que quieren opinar algo.

Ahora me vienes con que te ponga vínculos. Qué gracioso !!!!!!.

Arriba, a leer los que quieran leer y no vengan con sandeces antes de leer.

Busquen, lean, piensen, y después vengan y digan algo sensato, burriquillos !!!!!!!!!!, si no a la play station, viste burriquito 8 cómo ahora no se me fue la  "e", ¿contento? ... pues bien, entonces ahora dale para el establo a leer, cuando encuentres lo que que te interesa, ven y coméntanos qué entendiste.

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#10.- Carcajadas desde el establo

28-06-2008 01:26

Jajajajaja!! ¡Está bien! ¡No puedes ofrecer una referencia de tus dichos! ¿Qué se le va a hacer?

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#12.- Burillos, a sudar frio con CUBA y SOCIALISMO

28-06-2008 15:10

Es casi increible la imbecilidad de los burrillo gusanoides. Observen a este elemento repetitivo No. 10, intentando el chiste de las carcajadas porque él mismo ha sido emplazado, desnudado, avergonzado, de venirse con inventos al foro SIN LEER LO QUE SE PUEDE Y DEBERÍA LEER ANTES DE OPINAR SOBRE CUALQUIER COSA.

Es el colmo del cretinismo humano. Ha sido emplazado a que encuentre, si es que tienes sesos, los trabajos donde se analiza sobre cosas que se ha atrevido a cuestionar sin un grano de arena de información.

Al principio digo "casi increible". Claro, porque en realidad es totalmente creible que el analfabetismo sea la marca de fábrica de los opinadores de oficio que sudan frio con las solas palabras CUBA Y SOCIALISMO.

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#13

28-06-2008 17:45

Antes que nada, permíteme que te corrija un par de cosas: 1) si quieres llamarme "burrillo" escribe "burrillo" y no "burillo" como lo has hecho en el encabezado; 2) si quieres pluralizar, di "los burrillos gusanoides" y no "los burrillo gusanoides". El primero es un error ortográfico y el segundo es un error gramatical; de concordancia, más precisamente. Puedes ayudarte a ti mismo escribiendo primero borradores en word y sirviéndote de las herramientas correspondientes.
Acto seguido, yo te pediría que revisaras tus mecanismos neuronales de conceptualización pues no se entiende muy bien eso de que algo "casi increíble" se transforme luego en algo "totalmente creíble", con lo cual no logras otra cosa que transmitir tus propias confusiones.
Por último, te exhortaría nuevamente a que te concentres en los argumentos y prescindas de epítetos graciosos que nada aportan y que proviniendo de una mente poco privilegiada como la tuya carecen enteramente de seriedad.

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#14

28-06-2008 17:49

Perdona, amigo, pero me olvidé de señalarte que "frío" se escribe con tilde. Espero que en tu próxima intervención al menos no cometas errores tan pueriles.

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#15

29-06-2008 00:21

Por cierto, acá lo que realmente importa es lo que está planteado desde el principio: es decir; los artículos de RCA son ficciones que dan vuelta alrededor de la noria pero carecen de peso político. Y ello es así porque los mecanismos de autocensura lo llevan a NO hablar de los protagonistas reales y de los devenires políticos concretos sino de "modelos" y "transiciones" que existen sólo en su fantasía. ¿Qué significa exactamente hablar de "estadocracia" o de "inmovilismo" sin referirse estrictamente a Fidel y a Raúl Castro? Es como si la "estadocracia" no fuera un proceso comprensible en el marco de la lucha de clases dentro de Cuba sino algo así como una bacteria que pudiera contrarrestarse con un plan de inmunizaciones y un tapaboca. Mientras RCA no sea capaz de jugarse la ropa y dar ese paso lo suyo no será más que un gesto simpático pero sin consecuencia política alguna.

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#16.- propiedades y mecanicismos

k r i|29-06-2008 20:31

formas y contenidos de propiedad pueden haber muchas, hasta muchísimas.
la propiedad privada burguesa sólo es una de las formas posible de propiedad, tal y como la propiedad estatal.
las simplificaciones no sirven, sirve investigar, ensayar, buscar y luchar para desarrollar formas éticamente y socialmente constructivas de propiedad.

La misma propiedad cooperativa de una unidad productiva en una situación de capitalismo de estado, puede presentarse bajo diferentes formas y contenidos, como aquí alguien ha propuesto hace algunas semanas.

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