Buscar  

Cuba: hacia el consenso sobre la transformación socialista (Segunda Parte)

Contribución crítica para una Plataforma Programática sobre la transición al Socialismo
Roberto Cobas Avivar | Para Kaos en la Red | 11-9-2008 | 1150 lecturas | 25 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/cuba-hacia-consenso-sobre-transformacion-socialista-segunda-parte

CUBA

Hacia el consenso sobre la transformación socialista

Contribución crítica para una Plataforma Programática

sobre la transición hacia el Socialismo

SEGUNDA PARTE


V.Sobre la propiedad

VI.Sobre las relaciones de producción e intercambio

VII.Sobre las relaciones de intercambio y la naturaleza de la planificación

VIII.Sobre la moneda única nacional

IX.Sobre el Partido único, la delimitación y la unidad de poderes

X.A manera de epílogo


V.Sobre la propiedad

El modo de producción capitalista expresa la síntesis moderna del concepto de propiedad privada sobre los factores de producción como el modo de obtener el plustrabajo, expropiable en forma de plusvalía a través de la relación salarial entre el capital y el trabajo.

Sobre el concepto de propiedad privada de los factores de producción se ha construido toda la ideología del desarrollo capitalista. Según la cual no existe otra forma de crear riqueza y hacerlo de manera eficiente. La apología al derecho de propiedad legitima la condición de libertad del individuo. Es decir, la libertad para explotar la fuerza de trabajo ajena en beneficio privado propio. Como sabemos, la propiedad privada de la fuerza de trabajo, convertida apropiadamente en mercancía, es el único modo de producir plusvalía.

El salario  es la categoría económica que define el plustrabajo, el tecnicismo que permite a la propiedad privada ocultar la apropiación de la plusvalía. El Proyecto Socialista cubano está llamado a superar, en tanto alternativa cultural de desarrollo, esa esencia política del capitalismo.

Entender lo anterior, significa entender que con las nuevas relaciones de producción socialistas no se trata de la simple eliminación del trabajo asalariado -como se manifiestaría, por ejemplo, hacia el interior de las cooperativas-, para con ello dar por terminada la contradicción antagónica entre trabajo y capital. La solución del problema está en liberar la fuerza de trabajo de su relación de dependencia con respecto a la propiedad, a la cual sigue quedando subordinado el conciente social del trabajador[1].

La transformación del modo de producción cubano actual, sustentado sobre la propiedad estatal de los factores de producción, para que sea portadora de la idea socialista y fomente el caldo de su cultivo, no tiene otra opción que orientarse al desarraigo de las relaciones de propiedad.

En consecuencia, el objetivo consiste en labrar el sentido de pertenencia socio-productiva a partir de la democratización del capital. Donde  el principio de autogestión económica de las unidades de producción constituye la  vía para lograrlo.

La idea de la no-propiedad en el Socialismo se hace objetiva. Su materialización se da en el concepto de usufructo social de los factores de producción. El principio del usufructo establece el puente efectivo para la definitiva socialización de la propiedad. Permite tanto el tránsito natural de la propiedad estatal hacia la no-propiedad, como la formación de nuevos entes sociales de producción sin el lastre de las relaciones de propiedad.

El usufructo de los factores de producción a través de la autogestión de las asociaciones de productores libres, implica la eliminación de facto de la propiedad estatal. Es decir, la eliminación de su conceptuación y de la condición objetiva de su existencia. Con ello desaparece el fundamento de la administración centralizada del Estado sobre la microeconomía, sobre sus entes y su movimiento. Y se establece, subsecuentemente, la condición de partida para la identificación del trabajador con la gestión productiva y los resultados de su trabajo.

La propiedad cooperativa, cualesquiera sean sus modalidades, no supera el problema de la propiedad privada. Sino que la camufla bajo forma colectiva[2]. ¿Por cuáles razones socialmente convincentes deberían ser dueños privados de los factores de producción los obreros de alguna fábrica de zapatos y no los trabajadores de un centro de biotecnología o los de algún gran hotel (multiplíquense los casos de estudio)? El círculo vicioso del culto a la propiedad engulle toda idea de emancipación del ser social, y condiciona la posibilidad del bienestar socio-material a las relaciones de subordinación económica entre congéneres.

Si la propiedad privada cooperativa tiene fundamento dentro de la especificidad de las relaciones de producción de la economía agraria hoy en Cuba, no es la tierra objeto natural de propiedad exclusiva[3]. La tierra pertenece al Estado como patrimonio de toda la nación cubana. Por lo cual la relación de usufructo de la tierra  empalma con la idea de la no-propiedad.

La propiedad privada familiar y la propiedad privada individual recuperan su sentido de organizaciones productivas al servicio de la sociedad. Exentas del imperativo del trabajo asalariado -es decir, de la obtención de plusvalía mediante la expropiación del plustrabajo- constituyen formas útiles y compatibles con las relaciones socialistas de producción.

El sistema crediticio-financiero
alimenta el proceso de producción, no la necesidad de la propiedad. Un sistema bancario-financiero avanzado y sólido constituye una exigencia de primer orden para una economía moderna. La naturaleza socialista de este sistema en Cuba, es decir, su propiedad pública en manos del Estado, encarna y garantiza el carácter social de los factores de producción. El sistema crediticio-financiero público deviene la “corriente sanguínea” del modo de producción socialista y de todos sus actores económicos.

Toda extensión y potenciación de las fuerzas productivas necesitará invariable e imperativamente de recursos financieros adecuados, propios y externos. Tales recursos, poseyendo carácter social,  no están predestinados a la obtención de ganancias para dueños privados (banqueros privados), sino que son dominio y objeto de gestión pública. Por lo tanto, el aprovechamiento socio-productivo  de los mismos puede y debe darse a través del usufructo colectivo de los bienes capitales con ellos adquiridos. Al sistema crediticio-financiero público le asiste el derecho irrestricto a la canalización productiva del ahorro interno y del imprescindible ahorro externo (los flujos foráneos de capital en inversiones directas).

No existe independencia del Banco Central de Cuba más que la relacionada con la soberanía nacional. El BCC constituye una institución pública responsabilizada con las políticas económicas que a través de la ANPP refrenda la nación.

De acuerdo a todo lo anterior, los ciudadanos cubanos tienen el derecho:

  • a la libre asociación productiva (producción de bienes y servicios) como personas naturales y jurídicas en todo el territorio nacional,
  • al libre usufructo productivo en asociación e individualmente de bienes capitales y recursos financieros,
  • a la acumulación colectiva e individual de capital mediante la participación democrática en los beneficios económicos del trabajo,
  • a la libre inversión productiva en colectivo e individualmente de los recursos financieros obtenidos directamente de su gestión productiva (ahorro propio), indirectamente del sistema público crediticio-financiero o del ahorro externo (canalizado por el BCC).
  • Los entes productivos (de bienes y servicios) tienen derecho a:

  • la libre determinación del objeto de la producción,
  • la libre autogestión de su proceso de producción y a la administración y distribución de sus ingresos (finanzas),
  • la libre comercialización (realización) de su producción, incluido el acceso directo al comercio exterior,
  • la libre fusión de las asociaciones productivas en el marco de las regulaciones estatales antimonopolistas,
  • la libre acumulación de capital e inversión productiva,
  • ser adjudicatarios concurrentes de contratos estatales (centrales y comunitarios).
  • Las empresas a considerar estratégicas para el desarrollo de la economía nacional, necesitadas de concentrados recursos materiales y financieros y tecnologías de punta -infraestructuras físicas, empresas de las telecomunicaciones, la biotecnología y farmacéuticas, sistemas de transporte ferroviario y naval así como  rápido masivo de pasajeros, energéticas y extractivas, metal/mecánicas sectoriales-, estarían sujetas a programas de desarrollo nacionales.

    VI.Sobre las relaciones de producción e intercambio

    La autogestión de las empresas y entidades públicas constituye el principio socialista que articula las relaciones de producción.

    La autogestión es la capacidad y la potestad jurídica de los actores socioeconómicos para lograr de manera autónoma el objeto de su función social; mediante la eficiente explotación usufructuaria de sus factores productivos y sus recursos financieros. A la autogestión le es intrínseco el principio de democracia económica. Puesto que la distribución de la renta empresarial obedece al libre consenso de los trabajadores.

    Bajo el concepto de no-propiedad (materializado en la concepción del usufructo social de los factores de producción), el patrimonio productivo se socializa plenamente. El principio de autogestión delimita funcionalmente la administración estatal y la gestión productiva directa.

    La cogestión, entendida como la administración entre estado y trabajadores de empresas y entidades públicas no posee fundamento teórico ni práctico dentro de un modo de producción autogestionario. Puesto que las relaciones de propiedad han dejado de ser el basamento de su estructuración.

    La cogestión surge en el capitalismo como forma de contemporizar los intereses antagónicos entre el capital y el trabajo. Los representantes del capital y los representantes del trabajo componen administraciones empresariales de participación mixta para defender los intereses particulares.

    La cogestión tendrá un espacio fundamentado en las sociedades de capital mixto cubano-extranjero. Donde igualmente y sin merma de los derechos y deberes contractuales de las partes, el principio de autogestión productiva y económico-financiera rige el funcionamiento de dichas entidades. Es aquí donde los representantes del capital foráneo tienen derecho de participación en la dirección de la empresa y a parte de los beneficios, según lo estipulado en los contratos de asociación que regula la (avanzada) Ley de Inversiones Extranjeras en Cuba.

    La participación estatal en la gestión, por ende, se da no a través de la intervención gubernamental directa en los procesos productivos, sino mediante dos instrumentos de política macroeconómica:

    1. La planificación central, regional y sectorial de emprendimientos seleccionados de inversión y producción,

    2. La articulación de los programas de desarrollo resultantes con el Estado como inversionista  y el sector empresarial como ejecutor autogestionario de las obras correspondientes. La función estatal inversionista se lleva igualmente a través  de entidades inversionistas autogestionarias, reprentantes-adjudicatarios de los contratos de inversíón pública. 

    Dado que las empresas constituyen organismos económicos vivos, obligados por la sociedad al cumplimiento de su función productiva de manera eficiente -por el hecho de la capacidad discriminatoria del consumo, en condiciones de competitividad cualitativa y económica de la oferta-, las mismas son objeto de fusión, liquidación así como de compra y venta por ciudadanos cubanos residentes o no, asociados o individualmente. A la ANPP le toca definir las condiciones legales de la participación de los ciudadanos en el marco de los derechos y deberes constitucionales correspondientes.

    Según el principio de no-propiedad fundamentado, lo que en tales casos tendría lugar sería la reorganización y redisposición de activos y pasivos del capital social de la empresa. Es decir, una recomposición dinámica de la explotación de los factores productivos. Y no la adquisición en beneficio privado alguno del patrimonio productivo de las entidades económicas. Al Estado le corresponde la regulación jurídica de dichos procesos y -más allá de la evaluación puramente económica- la preservación coyuntural del interés social de la producción en los casos necesarios.

    VII.Sobre las relaciones de intercambio y la naturaleza de la planificación

    Las relaciones de intercambio en el nivel de la microeconomía poseen carácter mercantil (que no mercantilista). El mercado constituye el espacio socioeconómico, físico y/o virtual, donde se realiza el intercambio de bienes y servicios entre productores (mercado mayorista) y productores y consumidores (mercado minorista)[4].

    Las empresas planifican de manera autónoma sus procesos productivos e inversionistas de acuerdo a las políticas propias de producción  y desarrollo empresarial. Lo cual se da en el marco de las políticas económicas que definan las instancias estatales así como dentro de las exigencias sociales y técnico-económicas de los mercados.

    Los mercados, en consecuencia, permanecen regulados paramétricamente por las políticas económicas del Estado. Esta regulación tiene su efecto sobre los sistemas de precio de mercado. Los precios de mercado en la economía socialista son susceptibles de responder tendencialmente al valor trabajo de los productos. No existe espacio para la ficción economicista sobre un “intercambio de equivalencias” en el Socialismo fuera del mercado y las relaciones monetario-mercantiles[5].

    La regulación de los mercados se da a través de la regulación de la oferta y la demanda monetaria agregada, de la política fiscal, del control de precios de factores básicos (energía, combustibles, insumos estratégicos, etc), de intervenciones sobre precios sectoriales, del precio del dinero y del valor de cambio de la moneda única nacional.

    Las rentas empresariales extraordinarias que resultan de ventajas competitivas ante los mercados, son objeto proporcionado de redistribución social solidaria. Ése es el sentido del impuesto progresivo sobre la renta empresarial y la personal.

    Las Asambleas de los Poderes Populares, el Gobierno y el Partido determinan acerca de aquellos programas de desarrollo productivo y social de impacto estructural. Cuya ejecución se materializa a través de las correspondientes políticas económicas del Gobierno. Los recursos para la ejecución de dichos programas son planificados en el Presupuesto Nacional que aprueba la ANPP.

    La redistribución de la renta nacional, como se observa, no se subordina de manera absoluta a las exigencias de los mercados. Según las consideraciones políticas que ponen bajo protección estatal la demanda de bienes y servicios universales, el concepto de mercancía no prima por encima de los requerimientos de la necesidad social básica.

    La vivienda, en tanto bien de primera necesidad social y, por ello, de acceso universal, no constituye en principio mercancía libremente transable. Se entiende que la vivienda constituye un bien básico para la reproducción de la condición humana, por lo que la garantía del derecho universal a la misma es responsabilidad solidaria de toda la sociedad. Por lo tanto, sobre el Estado recae la obligación de desarrollar los programas habitacionales de protección social: viviendas de altos estándares de confort y funcionalidad y a precios absolutamente asequibles (en ningún caso hipotecarios) para disímiles grupos sociales. Las viviendas construidas bajo dichos programas no son objeto de transacciones de compra y venta libre.

    Atenido a lo anterior, se concibe la construcción particular complementaria de viviendas, sin detrimento de las capacidades productivas de los programas habitacionales de protección social. Estamos hablando de  demanda y producción marginales. Las viviendas construidas y ofertadas fuera de dichos programas son objeto de transacciones libres y responden a la demanda efectiva y a la capacidad de oferta hábil que tenga el sistema empresarial autogestionario del sector. Al Estado le corresponde el derecho de regulación de todo el mercado inmobiliario (el blindaje legal contra la especulación inmobiliaria).

    Los sectores de servicios sociales básicos -educación y salud- permanecen concebidos como servicios universales y presupuestados por el erario público. La eficiencia social y económica de su funcionamiento queda sujeta al principio de la autogestión administrativa.

    La salud, en tanto servicio de primera necesidad social no constituye en principio objeto de libre transacción mercantil. En el Socialismo se entiende que la garantía del derecho universal a los servicios de salud es responsabilidad solidaria de toda la sociedad. La cobertura universal se soporta en el derecho a la formación profesional gratuita de calidad en el sector y en los programas inversionistas del Estado.

    La educación, en tanto servicio de primera necesidad social no constituye en principio objeto de libre transacción mercantil. En el Socialismo se entiende que la garantía del derecho universal a la educación básica y profesional es responsabilidad solidaria de toda la sociedad. Su cobertura se soporta en el derecho a la formación de educadores de calidad, sin distinción de la condición económica de los ciudadanos y en los programas inversionistas del Estado.

    La complementación de los servicios públicos de salud y educación con servicios particulares, ejercidos por profesionales de ambos sectores, ha de someterse a debate por el pueblo. Tales servicios responderían en principio a la demanda marginal de los mismos. Se establecerían sin merma del principio de autogestión y no explotación del trabajo ajeno.

    El servicio complementario particular en los sectores básicos de salud y educación tendría lugar previo cumplimiento invariable por los profesionales de dos condiciones elementales: 1) el ejercicio solidario del servicio social que retribuya a la sociedad los recursos por ella invertidos en la formación profesional, 2) dichos servicios no se establecen en ningún caso en detrimento de las necesidades de los sistemas nacionales del servicio público.

    A la ANPP le correspondería la definición de aquellos servicios de salud y de la enseñanza de posgrado técnica y profesional que por sus características puedan ser ofrecidos particularmente de manera complementaria a los sistemas públicos. A la sociedad le cabe el derecho a determinar igualmente a través de sus Poderes Populares la necesidad de tarifas sectoriales para tales servicios particulares.

    La complementariedad de los servicios públicos universales con servicios particulares no gratuitos guarda correspondencia con el principio de autodeterminación ciudadana y con el reconocimiento de la diferenciación de los ingresos económicos de las familias y los individuos.

    VIII.Sobre la moneda única nacional

    Las decisiones tomadas por el Estado en cuanto a la paulatina desdolarización de la economía cubana han creado las condiciones de partida para la convertibilidad plena de la moneda nacional.

    La circulación monetaria centrada en la dualidad CUP / CUC es obviamente contraproducente para el funcionamiento y la armonía de los procesos micro y macroeconómicos.

    La convertibilidad plena de la moneda nacional es imperativa por dos razones fundamentales:

    1. por la coherencia del sistema de precios de la economía,
    2. por la democratización económica de la participación ciudadana.

    Con lo primero se crean las condiciones base para:

  • el adecuado funcionamiento de los mercados internos, dada la correlación informativa entre remuneraciones, demanda y oferta de bienes y servicios, así como de los costes de producción   
  • la adecuación de la paridad efectiva de la moneda nacional con la canasta básica de monedas internacionales que refleja la estructura del comercio y la cooperación económica del país,
  • el equilibrio de la balanza comercial y de pago.
  • Con lo segundo se crean las condiciones base para:

  • el acceso directo y libre por empresas y ciudadanos a las divisas internacionales, a través de la compra y venta al Estado según la normativa que se establezca,
  • la previsión y planificación empresarial autónoma del impacto en la estructura de gastos propios productivos y sociales (inversiones y consumo)  de los precios internacionales.
  • La autonomía de entrada y salida de los ciudadanos del país y del consumo directo extra frontera.
  • El proceso de convertibilidad de la moneda nacional implica:

  • La disposición por el Estado de una reserva internacional propia capaz de hacer frente a la demanda agregada de divisas -de empresas y ciudadanos. En su defecto, es técnicamente apropiada la concertación de reservas foráneas stand-by para tal propósito: entre 600 millones y 1 millardo de dólares (con el apoyo financiero de aliados económicos inmunes a presiones políticas hostiles)[6],
  • La preferencia de un sistema de paridad que deseche la libre fluctuación del valor de cambio, a favor de un sistema de regulación (curso administrativo) o semi-regulación (bandas de oscilación) del precio internacional de la moneda nacional.
  • La regulación estatal  de los flujos financieros para inversiones directas.
  • La protección irrestricta por el Estado de la cuenta de capitales contra la intervención especulativa de actores extranjeros institucionales.
  • En las condiciones actuales de la economía cubana, la decisión básica para establecer una única moneda nacional está en la revisión y redefinición de la política de subsidios a las empresas y a los ciudadanos. Los subsidios deben estar dirigidos al sujeto y no al objeto del gasto. Ello permitiría la desregulación controlada de los precios y la conversión equivalente de los mismos y de las remuneraciones, según la tendencia evolutiva de la paridad entre el CUP y el CUC.

    A nivel del consumo minorista, ello exige la identificación de los grupos sociales de mayor vulnerabilidad económica y la personalización de la política de subsidio. A nivel de la producción, se trata de la identificación de aquellas empresas, cuyas actividades productivas por su importancia social ameriten la subvención coyuntural. No se subvenciona la ineficiencia; se concede apoyo económico y técnico para la modernización que augure en un tiempo delimitado el autofinanciamiento y la eficiencia de la actividad de dichas empresas.

    La correspondiente Ley de Empresas debe considerar y regular los procesos de liquidación de empresas incosteables (en bancarrota). Obsérvese que en tales casos lo que sucede es dar la oportunidad a la recomposición de aquellos grupos de trabajadores que bajo una forma dada de organización operan con ineficiencia y sus empresas no califican por su razón social para ser subvencionadas por el Estado.

    IX.Sobre el Partido único, la delimitación y la unidad de poderes

    El sistema de partidos como asociaciones de correligionarios en disputa por el poder político, ha encontrado su natural razón de ser en el estado capitalista. Ha sido así porque el estado capitalista no responde a los intereses políticos de la sociedad, sino a los intereses de los grupos de poder económico. La alternancia de los partidos (o sus coaliciones) en los gobiernos no altera la esencia del poder económico determinante. No existe evidencia empírica que demuestre lo contrario. La sociedad a través de la democracia delegada a la que obliga el capitalismo lucha (literalmente) por arrancar a los propietarios y al estado burgués (que no proletario) cada vez un pedazo más de la riqueza que le expropian constantemente. El multipartidismo ha sido y es -en los estados capitalistas menos cavernícolas- un instrumento dado a paliar esa lucha, no un sistema de emancipación política.

    Si el Socialismo en Cuba ha de ser fruto de la democracia socialista, no existe necesidad objetiva alguna de un sistema político multipartidista. La democracia socialista crea las condiciones para la superación del sistema de partidos políticos, sea multi o monopartidista.

    En ese sentido, el sistema de partido único en Cuba constituye un avance indudable en el camino hacia la democracia socialista. Pues supone un estadio transitorio durante el cual ha de madurar y consolidarse la sociedad socialista autogestionaria. Así como la idea de la sociedad no-clasista sostiene que el fin último del estado es su propia desaparición, el Partido único cubano está llamado a trabajar por hacer innecesaria la existencia de partido político alguno. Ello significa trabajar por la profundización e institucionalización de la democracia socialista.

    Con la transición revolucionaria hacia un modelo político anticapitalista en Cuba, desaparece apropiadamente el sistema multipartidista. Pero no desaparece aún la necesidad objetiva de un partido que aglutine, conduzca y ejerza el poder político. Ha sido una organización política, el Movimiento 26 de Julio, la que ha conducido la lucha popular por la toma del poder para sí. La posterior unidad de las fuerzas políticas redentoras alrededor del movimiento revolucionario en el poder no es un azar de la historia. El Partido único de la Revolución cubana asume el principio martiano de unidad revolucionaria de los patriotas cubanos en pos de lograr la república soberana. Hoy ese legado martiano se materializa en la marcha hacia la República Socialista.

    Sin embargo, no existen razones irrefutables para creer que la transición hacia el Socialismo en Cuba será viable bajo el sistema político monopartidista. Ninguna razón ideológica impide que la necesidad del multipartidismo pueda argumentarse y entenderse desde la perspectiva de la eficiencia política del Proyecto Socialista. Lo que esto plantea es el cambio de la naturaleza política del multipartidismo tal como se da en el capitalismo. No constituía un vulgar acertijo político el que así también lo llegara a ver un ilustre intelectual y pensador del socialismo en Cuba, Carlos Rafael Rodríguez. Hablamos de un sistema político que admitiendo la diversidad de partidos y plataformas programáticas depure el camino hacia la República Socialista. El nuevo contenido del multipartidismo como sistema político estaría dado a reafirmar y a situar la alternativa anticapitalista de desarrollo en una trayectoria viable.

    En consecuencia, lo que constituye objeto de reafirmación es si la sociedad cubana aboga mayoritariamente por la renovación del Socialismo como alternativa anticapitalista de desarrollo. La voluntad popular por el Socialismo resultó sin duda expresada en el referendo constitucional de febrero de 1976. La opción popular por el Socialismo fue ratificada en el plebiscito nacional de 2002. No estamos, por lo tanto, ante el cuestionamiento de la transición socialista, sino ante la modelación del sistema de participación política que habría de lograrlo.

    Hoy la sociedad se ha pronunciado en alrededor de 2 millones de opiniones y demandas populares por cambios en la realidad cubana. Si se confirma el rechazo del pueblo al reformismo contrarrevolucionario, sea de tinte socialdemócrata o cualquiera de sus otras variantes capitalistas, el asunto del partidismo se reduce al problema de la eficiencia en la conducción política del proceso de cambios y desarrollo socioeconómico alternativo. Así planteado objetivamente el escenario, el problema del sistema partidista admite el debate del multipartidismo o el monopartidismo. Ambas formulaciones políticas apuntan a la cuestión de la eficiencia socioeconómica de la transición sistémica y la consolidación de la República Socialista.

    Situados en el momento actual, no caben dudas que el sistema cubano de partido único se encuentra ante el desafío de su eficiencia política. No es una cuestión formal, sino una exigencia de la viabilidad del Proyecto Socialista. “Un error histórico de relevancia crítica de la dirigencia cubana ha sido desnaturalizar la impronta popular del Partido de la Revolución y convertirlo, por fuerza de la doctrina de la dictadura del proletariado, en un partido de estado. Puesto que dicha dictadura sólo puede ser ejercida desde el Estado, el Partido ha consolidado el carácter estadocrático de lo que se sigue llamando el socialismo cubano”[7].

    Dicha metamorfosis no ha sido casual, responde a la concepción de socialismo de estado en ejercicio hasta el presente. De acuerdo a ello la función de conducción política ha sido convertida por la dirección del Partido en gestión administrativa del estado y la sociedad. Es obvio que en tales condiciones la delimitación de poderes institucionales haya sido sacrificada en aras del hegemonismo estatal. El resultado es la ineficiencia sistémica del funcionamiento socioeconómico del país y la mediatización de la soberanía ciudadana.

    Alcanzar la eficiencia de la conducción política para el Partido único pasa inexorablemente por la delimitación de los poderes institucionales de la República. Toda plataforma programática sobre la transición hacia el Socialismo tendrá que pronunciarse por la redefinición de dos cuestiones claves:

    1. Sobre la función política del Partido único,

    2. Sobre la delimitación funcional de los poderes institucionales.

    En el primer aspecto: importa destacar (por obvio que parezca) que la esencia funcional de un partido gobernante es ejercer el poder político. En Cuba el ejercicio de ese poder político necesita de constante legitimación, puesto que el empoderamiento del Partido es resultado de la voluntad del pueblo. Esa legitimación no se da únicamente en el espíritu de sacrificio por la causa socialista de los miembros del Partido, sino ante todo en la capacidad de dicho ente para interpretar las aspiraciones del pueblo y establecer con certeza los derroteros del esfuerzo común. Para ello la democracia socialista ha de hacerse realidad en primera instancia dentro del Partido. La pluralidad de ideas y decisiones de sus miembros y corrientes internas de pensamiento se presenta como la clave de la democratización y la eficiencia política del Partido cubano. La transparencia de la interacción interna de la organización, de los debates políticos tanto de instancias inferiores como del CC y el propio Buró Político, ha de constituirse en práctica de participación directa.

    Los medios de comunicación, televisivos, radiales y prensa escrita han de garantizarle a la sociedad el acceso a las deliberaciones políticas que en el seno del Partido deciden sobre el rumbo del desarrollo socioeconómico y cultural de la nación. No hay otra forma de construir la cohesión social si no es a partir de la democratización de la información y de las ideas políticas.

    Las decisiones políticas del Partido único tomadas bajo tales condiciones de participación interna y transparencia ética poseen un alto grado de legitimación social. Sin embargo, a la sociedad le corresponde la discusión popular y el establecimiento del consenso sobre las decisiones políticas del Partido. Incluida la opción del referendo en aquellas cuestiones de especial trascendencia y evidente polarización de la opinión pública ciudadana.

    Por consiguiente, el papel rector que la Constitución le atribuye al PCC, en tanto Partido único, no posee legitimación alguna como partido de estado. Semejante función conlleva, como la práctica lo demuestra, al dirigismo voluntarista y coercitivo de la sociedad. La contradicción política antagónica entre la idea de la República Socialista y la concepción partidocrática del Estado es insalvable.

    En el segundo aspecto: el planteamiento consiste en reconocer que el Estado de Derecho es consustancial con la delimitación funcional y la responsabilidad particularizada de los poderes institucionales.

    La institucionalidad del Estado de Derecho y de la República Socialista implica la irrestricta delimitación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Dichas instancias institucionales constituyen contrapartidas de poder entre sí. A diferencia de la división de poderes en el estado burgués, el Estado de la República Socialista no dirime intereses antagónicos. El carácter coercitivo que en última instancia posee el estado, en el Socialismo se ejerce en función de la garantía universal de los derechos constitucionales. No pueden darse condiciones que por definición conviertan los postulados de la Carta Magna en letra muerta.

    Tómese el ejemplo de la igualdad de los ciudadanos a una vivienda digna o a la educación y la salud que refrenda la mayoría de las constituciones de los estados capitalistas y se tendrá un amplio espectro de elocuentes cuestionamientos sobre la garantía de derechos ciudadanos. No es que la realidad sea en cualesquiera circunstancias siempre imperfecta, sino que las garantías constitucionales se vulneran por intereses de grupos de poder económicos privados al amparo de la economía de mercado.

    Especial atención necesitan dos elementos claves en la renovación de la institucionalidad socialista:

    1. El sistema electoral para la constitución de los órganos del poder legislativo: ANPP y Asambleas de los Poderes Populares provinciales y municipales.

    2. El papel de los Consejos Populares

    En el primer caso: el problema álgido a enfrentar es la consistencia del ideario que debieran tener los candidatos a dichos órganos de poder. La falsedad ideológica de un candidato elegido por su currículo y no por su conocimiento de la realidad socioeconómica nacional y local y su visión sobre cómo influenciar en su constante mejoramiento, no resiste ningún examen de eficiencia política y parlamentaria. La reorganización de los principios del proceso eleccionario debe concebir el escrutinio popular tanto del saber en materia de política económica y social de los candidatos como de la proyección de sus ideas propias sobre la realidad. El sistema parlamentario cubano (a todos sus niveles) no puede permitirse que el concepto de poder popular se imponga por encima de la cultura general,  de la económica y la política de los candidatos a representantes del pueblo.  No en la sociedad del conocimiento de la que ya se enorgullece la Cuba de hoy.  

    La constitución del órgano ejecutivo, Consejo de Ministros, debe ser objeto invariable de renovación personal periódica. La composición de un gabinete en el Gobierno ha de ajustarse al tiempo de duración de los mandatos de los diputados parlamentarios (de 4 a 5 años). La permanencia de algún ministro en un cargo por un tiempo mayor al establecido constitucionalmente debe ser decidida por la ANPP[8].

    En el segundo caso: se trata de convertir los Consejos Populares en verdaderos poderes comunales. La prerrogativa esencial para ello es constituirlos en entes generadores de los presupuestos participativos a nivel local. A partir de dichos proyectos presupuestarios, elaborados por las comunidades, debe erigirse la pirámide ascendente constitutiva de los presupuestos municipales, provinciales hasta el consenso sobre el Presupuesto Nacional que dirima la ANPP. Esos mismos Consejos Populares (que bien podrían llamarse Comunales) constituyen la primera instancia de ejecución y control directo de los presupuestos en el país.

    El factor de la delimitación y la unidad de poderes es la democracia socialista.

    X.A manera de epílogo

    El Socialismo en Cuba está condenado ideológicamente por los centros de poder capitalista. Con la labor de erosión carga la UE, especialmente el Establecimiento político de la Monarquía Parlamentaria del Reino de España. El trabajo sucio para la destrucción de toda posibilidad de viabilidad del Proyecto Socialista de la Revolución cubana le ha correspondido y le corresponde por iniciativa propia a los EEUU. El precedente de una sociedad de bienestar socialista, anticapitalista por su naturaleza política, marcaría definitivamente el final ideológico de los estados burgueses sobre este efímero planeta.

    Una revolución social sui generis como la Revolución que se desencadena en 1959 no iba a dejar indiferente a nadie, dentro y fuera de Cuba. Ha sido la única revolución que subvierte y sobrevive al orden capitalista burgués. Por lo tanto, no estamos sólo ante cincuenta años de fracasos y aciertos en la construcción del Socialismo, sino ante un precedente que marca un hito en la historia de la humanidad. La revolución cubana por su naturaleza proletaria ha sido una revolución permanente. Ha sido así, además, por la guerra frontal ideológica que, encima de la hostilidad militar y económica, se le ha impuesto.

    El desafío de la continuidad histórica del espíritu de la Revolución está en convertir la necesidad de perenne movilización ideológica del pueblo en caudal institucionalizador del empoderamiento de toda la nación. La sociedad cubana necesita consolidar su poder institucional e identificar en ello la suerte del Socialismo. Para el Socialismo en Cuba no puede haber contradicción entre revolución e institucionalización del poder del pueblo. Puesto que el poder del pueblo, cuando es real[9], es por naturaleza revolucionario. Es a la luz de estas definiciones que debe replantearse el papel del Estado.

    Sin embargo, aquellas corrientes de pensamiento revolucionario que alimentan la posibilidad de una transición al Socialismo en Cuba y su consolidación bajo un Estado débil (minimalista, según el neoliberalismo), estarán haciendo el juego a los intereses contrarios al Proyecto Socialista. El tránsito del socialismo de estado a la República Socialista significa el fortalecimiento del Estado de Derecho y no la relegación del estado a un papel insustancial.

    La viabilidad de la sociedad autogestionaria a la que se aspira pasa por el fortalecimiento del Estado. La concentración en el Estado de todo el poder económico y político adecuado es la condición sine qua non para la transformación del modo de producción actual y su exitoso desenvolvimiento. Esa condición de fortaleza expresa la necesidad objetiva de solidaridad social por el destino de la nación: su soberanía y su eficiencia socioeconómica. Todo el simbolismo que encierra la cohesión social de la movilización solidaria ante las descomunales devastaciones de las fuerzas de la naturaleza -con daños por valor de no menos de 5 millardos de dólares, según Naciones Unidas- por las que precisamente atraviesa hoy Cuba (agosto/setiembre 2008) y sufre toda la nación, sirve para demostrar lo que los análisis secos no hacen entender, si del Socialismo se trata. En la realidad sociopolítica cubana no hay espacio para el oportunismo de la destrucción creativa (el provecho privado sobre las destrucciones inevitables o sobre las permitidas o las inducidas)[10]. La fortaleza económica y política del Estado de Derecho expresa, en efecto, la fortaleza que da la unión solidaria del estado-nación  alrededor de la idea por la alternativa socialista de desarrollo.

    El realismo político exige que el desarrollo del nuevo modo de producción y relaciones socioeconómicas permanezca bajo un alto grado de proteccionismo estatal endógeno, especialmente ante las contingencias y hostilidades económicas y políticas externas.

    Estamos hablando de la necesidad del apoyo concentrado efectivo que necesitará la sociedad autogestionaria para funcionar como tal económica y socialmente. No existe evidencia histórica que demuestre que el grado de desarrollo industrial y económico de las naciones más avanzadas se haya conseguido fuera del proteccionismo estatal más férreo de los intereses internos. Por consiguiente, no debe en ningún caso confundirse el papel proteccionista del Estado con el centralismo estatal que hemos puesto en evidencia crítica.

    Si la trayectoria recorrida con  la transformación poscapitalista en Cuba evidencia la capacidad política del Partido único de la Revolución para mantener con vida la idea del Proyecto Socialista, la formación socioeconómica, sin embargo, no está en condiciones hoy de garantizar la viabilidad de la transición hacia el Socialismo.

    En consecuencia, el Proyecto Socialista cubano se encuentra ante el reto ineludible de demostrar que el tránsito hacia el Socialismo sí es posible en un solo país. No hay opción. Si hoy los cambios políticos en el entorno regional son plausibles para el proceso sociopolítico cubano, no puede Cuba cambiar la realidad del entorno según las necesidades de su Proyecto Socialista. En las manos de la sociedad cubana sí está desarrollar una alta capacidad de insersión económica y sociocultural. La transición renovadora hacia el  Socialismo lo permite.  Para que ello sea posible resulta imperativa la decidida participación de Cuba, de su proyecto de desarrollo, en la dinámica de los procesos integracionistas en la región.

    En ese sentido, el importante proyecto del ALBA es plataforma de lanzamiento y no puerto de llegada. Por lo cual el proceso de transformación estructural del modo de producción actual ha de desarrollar la capacidad de integración horizontal del sistema empresarial cubano. Esto implica el avance hacia una preparación cultural de la población que desarrolle la habilidad de su funcionamiento profesional en el contexto de las realidades capitalistas que la rodearán por tiempo indefinido.

    “Cuba constituye una realidad sociopolítica suspendida entre la fuerza de gravedad capitalista y un esfuerzo de levitación humanista”[11]. La reversibilidad del Proyecto Socialista cubano más que una conjetura constituye una real posibilidad de desenlace político. Las causas determinantes no se dan en el exterior, sino dentro del sistema. El inmovilismo político del Partido gobernante y, ante todo, de la propia sociedad, impide la transformación estructural del sistema socioeconómico y del modelo de participación política. Sucede así paradójicamente cuando la coyuntura geopolítica e internacional actual favorece como nunca antes el proceso de transformación. Las circunstancias históricas para los cambios necesarios no se repiten a petición de los caprichos.

    Se comete un error grave de apreciación política cuando se piensa que la sociedad debe esperar por las decisiones del Partido (¿de su VI o VII o el siguiente Congreso?) para asumir la iniciativa revolucionaria sobre las transformaciones de su realidad y para darle continuidad. El Partido necesita de esa iniciativa constante para romper sus propias inercias.  La sinergia, para que comporte la eficiencia del movimiento dialéctico, no puede condenar la autonomía de las partes. De lo contrario se estará reforzando el carácter partidocrático de la idea de Socialismo.

    A la intelectualidad cubana revolucionaria le corresponde la responsabilidad histórica de la insubordinación pública del pensamiento crítico. El pensamiento intelectual socialista se suma al juego de las contrarrevoluciones cuando calla o mira de soslayo, por falso sentido de la lealtad política o por temor a la coacción del pensamiento único. La polémica intelectual y las ideas revolucionarias deben romper el confort del confinamiento iconoclasta que impone el poder político partidocrático de facto. El intelectual para ser orgánico a las ideas  revolucionarias con las  que se identifica ha de  hacer valer la presencia social de su pensamiento crítico.  Ése es el aporte creativo indispensable por el que espera la transición hacia el Socialismo en Cuba.

    Toda participación ciudadana que aporte al enriquecimiento y profundización del debate ensanchará los horizontes de las discusiones y visiones renovadoras sobre la realidad cubana y las expectativas por pasar del círculo vicioso del inmovilismo al círculo virtuoso de la modernidad socialista en Cuba. Lo que interesa, ha de reiterarse, es el compromiso con la viabilidad y la expansión creadora del Proyecto Socialista de la Revolución[12].

    La transición hacia el Socialismo estará bajo el peligro perenne de  estafa política  si el pueblo no toma bajo sus riendas el debate abierto sobre los problemas de fondo que ha de enfrentar la renovación conceptual y estructural de la formación socioeconómica cubana[13].

    Para que Cuba haya de andar con todos y para el bien de todos, ha de ser ante todo ara y no pedestal. La República Socialista es ara. Un estado capitalista será siempre pedestal. Bajo un consenso social de tal naturaleza política la conciliación cubana es no sólo perfectamente posible sino necesaria[14]. La virtud del Estado de Derecho será su capacidad de inclusión política. La República Socialista está llamada a ser albergue fecundo de las naturales diferencias del ser social. La Revolución social cubana le ha creado al Socialismo hoy un campo de cultivo humanista que puede y debe ser sabiamente abonado.

    Roberto Cobas Avivar

    (España/Portugal; agosto-setiembre 2008)

    Ver notas al texto en documento anexo


     
     
     
    Más información:

    Comentarios (25)

    #1.- Lo mismo 2

    Atilio,el franciano|11-09-2008 23:16

    Compañeros,
    Con el respeto que significa opinar sobre algo tan importante como el camino social en Cuba y su heroica lucha,es que expreso.
    Debemos decirlo y de una vez por todas, la causal de la quietud y burocracia que frena la profundizacion revolucionaria apunta sin dudas a la ausencia de las ideas y propuestas de Leon Trotsky.
    Regresar a él y sus enseñanzas iluminará sin reservas,
    Saludos fraternales,
    Atilio

    Valoración: 0    |  Avisar provocación

    #2.- Los troskistas deben aprender de la revolución cubana

    11-09-2008 23:51

    Cita del párrafo 2 del capítulo X de este enayo:

    "...no estamos sólo ante cincuenta años de fracasos y aciertos en la construcción del Socialismo, sino ante un precedente que marca un hito en la historia de la humanidad". La revolución cubana por su naturaleza proletaria ha sido una revolución permanente".

    Bueno, creo que Trosky  debería aprender de la Revolución cubana, digo, los troskistas verdaderos.

    Lo que hay es que seguir echando p´alante !!

    Valoración: 0    |  Avisar provocación

    #4.- Estado-Partido Socialista...1

    Raul Lorenzo|12-09-2008 01:19

        Cuando se trata de complejos proyectos sociales, que beneficien al pueblo trabajador, al obrero, a las mayorías y a las minorías, no me gusta ceñirme a una "limitación de nombres o ideologías, de emblemas y consignas", que limitan espacio, que nos impongan rígidos métodos, y que alejen en vez de acercar,  sino, que al dominar sus esencias primordiales, nos permitan una dialéctica de un espectro mucho mas amplio, tratando de, poder alcanzar amplios horizontes.

        Basándonos en lo anterior, considero que el Socialismo, partiendo de su esencia (que no de sus métodos), como ciencia que persigue acercarse cada vez más al beneficio en todos los aspectos sociales, económicos y políticos de la sociedad en que se desarrolle, es de por sí, un proyecto bastante complejo, me atrevería a decir que universal, para que se limite a establecerse en un Partido Político o en un Estado Político, de cuya nación se desee construir. El Socialismo no lo veo como un "grupo pequeño de individuos" que configuren esas estructuras o instituciones gubernamentales. Y creo que al ponerlo de esta manera, estaríamos "limitando" el desarrollo de su verdadera esencia.

    Valoración: 6    |  Avisar provocación

    #5.- Estado-Partido Socialista...2

    Raul Lorenzo|12-09-2008 01:41

          El Socialismo como ciencia social, está llamado a ir por encima de esas estructuras sociales, que a su vez son también utilizadas en el Capitalismo, como Partido, Estado...Socialismo está por encima de un partido republicano o demócrata en EEUU, o por encima de cualquier otro en el Mundo.

        Es por eso que considero que el Socialismo, debiera transicionar a una estructura social superior , por encima de los partidos en el poder, que rija a través de sus leyes universales y constitucionales, los métodos generales, principalmente, en sociedad y economía, los métodos políticos estarían diseñados a flexibilizarse hasta el punto determinado en su constitución y leyes políticas fundamentales, a los que cualquier otra institución o partido transitorio de gobierno tendría que acatar para poder ejecutar su mandato provisional.

        La creación de un modelo tal, sería muy fácil de aplicar , principalmente a America Latina, en paises que, en estos momentos quieren y promueven cambios hacia el Socialismo. 

        Cuba, debido a su sistema actual, permite que se efectúe esta configuración como en ningún otro país se pudiese realizar hoy en día.

    Valoración: 7    |  Avisar provocación

    #9.- Estado-Partido Socialista...3

    Raul Lorenzo|12-09-2008 02:14

        El Socialismo nunca debió ser representado en un Estado o Partido Único "rígido y férreo", establecido por décadas, por un grupo de individuos, esa visión le ha hecho demasiado daño, a una esencia principalmente transitoria hacia otro sistema superior, en la que, al igual que un cohete inter-espacial, vá dejando atrás etapas o módulos que sirvieron en su "momento-espacio", pero que tienen que abandonar al sistema principal en movimiento, una vez que terminaron su papel de elevarlo a cierta altura.

        De acuerdo a ese ejemplo, considero al Socialismo, como el "ensamblaje completo" de todo ese sistema, que consta de todas esas "etapas o módulos" que se tienen que ir "gradualmente desprendiendo" a medida que avance en espacio y tiempo.

      De esta forma el multipartidismo, al contrario del concepto capitalista, estaría obedeciendo a conformar esas "etapas transitorias", en las que prevalecería la competencia "positiva" entre ellos, para "acelerar" el acercamiento al objetivo final.

        De todo esta compleja pero "positiva" evolución social, el más beneficiado sería siempre el pueblo, ya que básicamente, como cité en el comentario # 2 , todo partido estaría regido por las leyes universales socialistas, ya sean políticas, sociales o económicas. leyes que, por supuesto, serán construidas a modo general, para dar lugar a crear nuevas vías y métodos dentro de ellas que enriquezcan el desarrollo del pensamiento humano para alcanzar los horizontes a conquistar.

    Valoración: 5    |  Avisar provocación

    #17

    uno que lo sufre|12-09-2008 20:04

    Como queda en esta propuesta, la ingerencia de los poderes locales en las empresas, las presiones para que el personal de produccion se desvie hacia tareas de prevencion social, lucha contra vectores de epidemias, vigilancia, garantizar las elecciones, limpiar el perimtero del centro, recuerden que ya no se cita para nada a los secretarios del partido al municipio, los primeros secretarios solo quieren hablar con los directores y las presiones son tremendas, las amenzas van desde declarar al director como "non grato", es decir no puede dirigir en el municipio, hasta cerrar el centro obviando su objeto social para dedicarlo por completo a la tarea de turno. En cierto municipio de esta ciudad, el primer secretario cita a los directores y les dice les estoy dando esta tarea personalmente a ustedes "para que no se vayan a equivocar"

    Valoración: 1    |  Avisar provocación

    #18

    uno que lo sufre|12-09-2008 20:15

    Como queda en esta propuesta, la ingerencia de los poderes locales en las empresas, las presiones para que el personal de produccion se desvie hacia tareas de prevencion social, lucha contra vectores de epidemias, vigilancia, garantizar las elecciones, limpiar el perimtero del centro, recuerden que ya no se cita para nada a los secretarios del partido al municipio, los primeros secretarios solo quieren hablar con los directores y las presiones son tremendas, las amenzas van desde declarar al director como "non grato", es decir no puede dirigir en el municipio, hasta cerrar el centro obviando su objeto social para dedicarlo por completo a la tarea de turno. En cierto municipio de esta ciudad, el primer secretario cita a los directores y les dice les estoy dando esta tarea personalmente a ustedes "para que no se vayan a equivocar"

    Valoración: 0    |  Avisar provocación

    #20

    GU YEN SUN|12-09-2008 22:43

    LO QUE SUCEDE EN CUBA CON LA PALABRA SOCIALISMO ES`EXACTAMENTE LO MISMO QUE CON LA PALABRA REVOLUCIÓN,QUE INCONCIENTEMENTE LAS PERSONAS L IDENIFICAN CON CASTRO,REVOLUCIÓN ES POSITIVO,ES ALGO QUE VA HACIA EL PROGRESO,PERO PARA MUCHOS ESCUCHAR HABLAR DE REVOLUCIÓN  ES HABLAR DE CASTRO Y SU RÉGIMEN..

    Valoración: 1    |  Avisar provocación

    #21.- Exacto, Gu Yen Sun...

    The Untraceable|12-09-2008 23:56

        Revolución significa progreso, evolución, movimientos positivos para mejorar el futuro, Revolución es totalmente opuesto y antagónico a estancamientos por décadas, a burocratismo, a dictaduras, a militarismo totalitario, a egocentrismos...y un largo etcetera.

          La Revolución de Fidel, en sus principios comenzó logrando cosas positivas hacia la sociedad, luego fué anquilosándose y estancandose, la dirigencia se acostumbró al bien vivir, permitiendo que otros también lo hicieran a niveles inferiores, desarrollando un burocratismo general con raices de muchos años, no creando una economía fuerte cuando pudo haber sido creada, bajo la "danza de los millones soviéticos" ...pero no se hizo así, por lo tanto desde hace muchas décadas dejó de ser "revolución".

    Valoración: 4    |  Avisar provocación

    #25.- las metodologias de azufre de Lorenzo

    13-09-2008 01:25

    Lorenzo: ¿de qué hablas?, ¿por qué no hablas claro?, ¿a qué le temes?, ¿al socialismo?

    Lorenzo, en Cuba no vas a ir a pescar en rio revueltoto, no subestimes la inteligencia ajena.

    El asunto se llama SOCIALISMO, el apellido es: ANTICAPITALISTA.

    Las inversiones extranjeras entran por el aro cuando obtienen beneficios, que no tienen que ser usureros, pues el business es ganacias para las partes. Entonces, a Cuba puede llegar el capital extranjero ,según las reglas de inversión que pone Cuba.

    La Ley de Inversiones Extranjeras de Cuba esta considerada una de las mas avanzadas en TODA America Latina. Hay que seguirla utilizando para provecho de la ECONOMIA CUBANA.

    Tus metodologías huelen a azufre a mil leguas de distancia.

    ¡¡ Rema, Lorenzo, que aquí no pican !!

    Valoración: 0    |  Avisar provocación

    #28.- Contradicciones

    Adelphos|13-09-2008 03:44

    "La propiedad cooperativa, cualesquiera sean sus modalidades, no supera el problema de la propiedad privada. Sino que la camufla bajo forma colectiva" Dice hoy por hoy el autor, que en anteriores articulos la defendia con el nombre de libre derecho de asociaciòn productiva (no cito textualmente) No obstante mas adelante dice:"los ciudadanos cubanos tienen el derecho:

  • a la libre asociación productiva (producción de bienes y servicios) como personas privadas y jurídicas en todo el territorio nacional,
  • al libre usufructo productivo en asociación e individualmente de bienes capitales y recursos financieros,
  • a la acumulación colectiva e individual de capital mediante la participación democrática en los beneficios económicos del trabajo,
  • a la libre inversión productiva en colectivo e individualmente de los recursos financieros obtenidos directamente de su gestión productiva (ahorro propio), indirectamente del sistema público crediticio-financiero o del ahorro externo."
    Continuo en proximo comentario
  • Valoración: 1    |  Avisar provocación

    #29.- Via de regreso al capitalismo

    Adelphos|13-09-2008 03:50

    Siguiendo comentario 28...... Si lo destacado en negrilla no son derechos propios de capitalismo pleno ¿que es entonces?
    Son los mismos planteamientos que viene desarrollando de hace mas de un año en coordinaciòn con Pedro Campos, verdaderas propuestas de restauraciòn capitalista en medio de palabreria revolucionaria.
    Son ranasdel mismo charco  y croan al unisono.

    Valoración: 2    |  Avisar provocación

    #31.- La ignorancia beligerante de los "adelphos"

    13-09-2008 14:26

    La ignorancia beligerante del tal Adelphos ya es bien conocida por estos rincones.

    Pero a veces da hasta verguenza ver las cosas que dice.

    Los subrayados en negritas que hace sobre citas del artículo dan fe de la ignorancia de este Sr. o Sra Adelphos sobre los más elementales conceptos políticos, jurídicos, sociológicos y económicos.

    A este(a) Adelphos le han dado la misión sucia (como a los yanquis) de salir a fajarse en Kaos en nombre de la conserva politica dirigente cubana.

    A lo mejor es un cónsul cualquiera en alguna embajada cubana. O está atrincherado con acceso a internet 24 horas al día en el caiman, a sabiendas de que miles y miles de cubanos no pueden contestarle porque no tienen internet y hasta buscarlo en el barrio o la oficina donde se esconde tras su seudónimo, si es que por aquí por la  isla  aún está. No puede ser incluso alguien de la UCI, porque esos estudiantes son inteligentes, usan el cerebro.

    Valoración: 0    |  Avisar provocación

    #32.- Lorenzo, además de camaleón capitalista ....

    13-09-2008 14:34

    Lorenzo, además de camaleón capitalista eres un poquito brutico (fijate como te trato con cariño, sólo un poquito brutico).

    Cuando se lee el primer párrafo de la primera parte, lo primero que se dice es que el debate le corresponde a los cubanos, y QUE EL PARTIDO TIENE QUE PUBLICAR TODAS LAS OPINIONES DEL PUEBLO, todas esas que se dijeron .... y que eso, la publicación, el conocimiento abiertico es el primer paso para reconocerle al pueblo el protagonismo del debate.

    Lorenzo, viejo , cambia de canal, sintoniza otro programa.

    Rema, rema, bicho, que de veras, aquí NO PICAN

    Valoración: 0    |  Avisar provocación

    #33.- ni dueñitos ni esclavitos .... ni Lorencitos oportunistas

    13-09-2008 14:46

    Uy, uy AGOREX ... que buenito está el ejemplo.

    Lorencito, dónde estas?, en la barriga del buey que se mueve?

    Primero, arremete con la envidia porque él no trabaja en una de esas agorex. Luego arremete porque los que ahí trabajan ganan en pesos lo que no reciben en cuc, que solo por debajo de la mesa, o sea, que los capitalistas dueños, tan compasivos ..

    Resulta que ni dueños ni compasivos esos capitalistas. Y todo lo demás que se puede aprender lo leo en estos dos textos que no te gustan. Lo de la acumulación para el Estado, por ejemplo Lorencito, es una de las cosas que denuncia el artículo y una de las cosas que  el articulista enfatiza que hay que darle la vuelta, por eso lo de la acumulación autónoma, PERO SIN PROPIEDAD PRIVADA, sin trabajito asalariado.

    Bueno, Lorencito, no te voy a explicar yo todo el artículo (las dos partes), no seas cómodo manipulador.

    Lee, instrúyete, deja el vicio capitalsta aparte y SÚMATE AL SOCIALISMO que queremos de verdad hacer, vas a salir ganando en libertad si lo logramos..

    Valoración: 0    |  Avisar provocación

    #35.- socialismo pleno: imposible

    fito|14-09-2008 19:19

    el socialismo es MOVIMIENTO, progreso, transición.

    el único socialismo pleno posible: el COMUNISMO: sin estados, sin clases, sin partidos, sin patriarcado, sin explotación, sin alienación, con  libertad plena, mucho sexo y hasta amor, salud, alegría, fiesta (sin necesidad de acool y drogas...), etc

    Valoración: 1    |  Avisar provocación

    #36.- La "Transicion al Socialismo" en Cuba en su segundo medio siglo...

    Soplin|14-09-2008 22:50

    ..tendra que ser financiada por los imperialistas yankees y su odiada moneda, el dolar? Como han progresado los hermanitos Castro-Ruz con la experiencia durante el anterior medio siglo de dictadura ferrea fascistoide socialista-nacionalista! Ya quitaron la frase de Cuba.Territorio Libre de America" que decian al final de cada transmision radial desde ese pais. ahora solo dicen: "Transmitiendo desde La Habana, Cuba..." Que paso con aquello de..."Territorio Libre de America"? Se lo mandaron a quitar o prohibieron decirla mas esos camaleones "cambia casaca" o "cambiadores de uniforme verde  olivo por un traje, cuello y corbata" y "cambiadores de botas guerrilleras terroristas  negras por un par de  zapatos  de tennis blancos y  vestimentas  "Adidas",  Fidel y Raul cuando les combiene para seguir asi enganando a la tonta e ignorante opinion publica internacional y seguir de esa manera consiguiendo su apoyo? A.H.

    Valoración: -1    |  Avisar provocación

    #38.- Para UNTRACE y su comentario 30

    Adelphos|15-09-2008 04:25

    De ernesto Che Guevara: “ El socialismo economico sin la moral
    comunista no me interesa. Luchamos contra la miseria, pero al mismo tiempo contra la enajenacion. (...) Si el comunismo pasa por alto los hechos de consciencia, podra ser un método de reparto, pero no es ya una moral revolucionaria” ."Si el socialismo pretende luchar contra el capitalismo y vencerlo en sus proprio terreno, en el terreno del productivismo y del consumismo, utilizando sus proprias armas  - la forma mercantil, la competicion, el individualismo egoista —  esta condenado al fracaso."
    Respecto a animadversión contra RCA y PC (tambien Heinz Dieterich) no es nada personal. Propongo el debate sobre sus planteamientos, leere con agrado la interpretación que ud. haga de los mismos y en lo que no comparta discrepare con respeto.
    Saludo

    Valoración: 1    |  Avisar provocación

    #40.- ¿por qué será que los "adelphos" dan verguenza ajena?

    15-09-2008 15:14

    El cinismo de los "adelphos" tiene altura.

    Miren la cita del Ché que pone en su gritico numero 38.

    Esa cita refleja una coherencia casi ideal del pensamiento del Che con las ideas de Campos y Cobas.

    Basta leerla  desde la óptica del marxismo revolucionario y no les quedará ninguna duda de la coincidencia dialética entre los tres.

    Este aparecido de "adelphos" imagina que sus citas tienen que ser leidas como a él le da la gana. Entonces, en su infantilismo, viene y las pone, y las citas le dan la razon a Campos y a Cobas.

    Pero "adelphos", en su creencia de que es inteligente, viene y pone a Dietrich al lado de Campos y Cobas. El truco es hasta risible. H.Dietrich, ya ampliamente desenmascarado como reformista burgués allí donde desde el capitalismo se tiene que revolucionar la realidad, entonces viene este adelphillo y lo cuela al lado de los apellidos de los otros dos.Lla técnica de todos a un mismo saco para confundir al montón de iletrados qu seguro entra a los foros de Kaos.

    ¿Por qué será que los adelphos dan pena ajena?

    Valoración: -1    |  Avisar provocación

    #41.- si no se tiene nada sabio que aportar .... a callar

    15-09-2008 15:21

    Le zumba el mango que trabajos tan serios, de por sí complicados, sobre temas difíciles, vengan personajes como ese adelpho que aparece dondequiera que desinfaln el socialismo de estado cubano y lo ponen a parir, que vengan esos adelphos a escribir idioteces, a confundir, a rabiar !!!!!!!!!

    Por puro respeto a sí mismo si no se tiene nada que aportar a la altura de lo que se lee en un artículo .. pues lo digno y sabio es callarse y aprender.

    Valoración: -1    |  Avisar provocación

    #42.- no se rompan el coco

    15-09-2008 15:28

    No se rompan el coco .... ese adelphos es un funcionario(a) a sueldo o mal pagado que lo han designado, o peor, se ha designado él mismo a combatir en Kaos las ideas revolucionarias.

    En Cuba decimos que  los revolucionarios que defienden el burdel que hay son aquellos que le están sacando provecho ... la nomenklatura y sus acólitos ... funcionarios en embajadas, en ministerios, en buenas empresas estatales mixtas  asegurados, etc, etc, toda esa burocracia oportunista, son precisamente, OH SI LOS MAS REVOLUCIONARIOS, ahí están los adelphos ... ya en Cuba son archiconocidos  !!!!!!

    Valoración: -1    |  Avisar provocación

    #43.- Como tratan de enganar a los tontos!

    Soplin|16-09-2008 02:53

    La verdad es que, si no fueran tan maliciosos y perversos, ustedes los comunistas harian reir a todos los cubanos!

    Como enganan, tergiversan y se atracan de lo que ya saben! O por lo menos tratan de influenciar con sus mentiras a los "tontos utiles" y a la ignorante opinion publica internacional con respoecto a la realidad triste, sangrienta y liserable que vive el pueblo cubano por culpa de la tirania socialista-nacionalista facistoide que tomo el poder a traves del engano politico, ataques terroristas, sobornos, secuestros, asaltos y asesinatos que quedaron en la oscuridad y se cometieron impunemente para, segun el principal cabecilla y mentiroso, Fidel Castro Ruz, "restaurar la democracia en Cuba, las elecciones libres, la justicia y liberad para todo el pueblo cubano".

    Valoración: -1    |  Avisar provocación

    #44.- "Soberania de Cuba" y "Territorio Libre de America"? Pues demuestrenlo ahora! Comance su propio millo!

    Soplin|16-09-2008 02:56

    Queda alguna duda al respecto o es que la "agenda" de ustedes es seguir enganando al resto del mundo que no comnoce las raices y la traicion Fidel?

    Ahora lo sustiye el triunvirato comunista compuesto por su hermano Raul, Lage y Machado Ventura. Y a Vilma Espin murio, quedo en el anonimato y se olvidaron de ella.  Asi fue su paso por Cuba: ignorada. El paso de su esposo, Raul, su hermano Fidel y sus esbirros lacayos seguidores si que han hecho mella y dejado su huella indeleble en los cuerpos y las mentes del pueblo cubano y en la nacion entera porque han dejado una estela mas viva e inolvidable de destruccion masiva, de exodos forzados, de encarcelamientos, persecucion y fusilamientos indiscriminados, ademas de haber destruido la isla de Cuba por negligencia, estupidez y testarudez politica, ademas de represion economica, social y religiosa. "Soberania", "Territorio Libre de America"?Y como es que para sostenerse, el regimen castrista necesita tanto de la moneda "tan odiada", la cual ni el "rublo,  ni el kopek" pudieron tumbar y  que representa al "imperialismo yankee enemigo del pueblo cubano"  y a su "capitalismo salvaje": el dolar? A.H.

    Valoración: -1    |  Avisar provocación

    #45.- Panfletitis

    Anti-soplo|16-09-2008 12:56

    No aportas nada. Los insultos te descalifican a ti mismo y por ti solo.

    Los anticoministas demuestran casi siempre enseguida su nivel intelectual, ético y cultural. De esa manera.

    El artículo de Roberto es al contrario constructivo, aporta, debate, analiza, crea. Aunque no estemos todos de acuerdo.

    Vosotros: a chupar, destruir, explotar, mentir. 

    Valoración: 0    |  Avisar provocación

    #46.- Al Anonimo Azufrero del 25 lo pusieron de castigo.....

    Uno Mas|17-09-2008 05:36

    Señores..... y al anonimo del 25 parece que los superiores o le dieron otra tarea por inepto,  o estimado Lorenzo le puciste un tapon.....le dio pena lo que le dijiste amigo......debes haberlo hecho llorar....

    Valoración: 0    |  Avisar provocación

    La inserción de comentarios en esta noticia está desactivada
    Imágenes, audios y documentos
    Más información en Kaos en la Red
    América Latina Bolivia Cuba Izquierda a debate Opinión Venezuela
    Col·lectiu Kaos en la Red. C/ Sant Crispí, 182 (08222). Terrassa (Barcelona)