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Cuba: hacia el consenso sobre la transformación socialista (Primera Parte)

Contribución crítica para una Plataforma Programática sobre la transición al Socialismo.
Roberto Cobas Avivar | Para Kaos en la Red | 11-9-2008 | 1330 lecturas | 16 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/cuba-hacia-consenso-sobre-transformacion-socialista-primera-parte

CUBA

Hacia el consenso sobre la transformación socialista

Contribución crítica para una Plataforma Programática

sobre la transición hacia el Socialismo

  PRIMERA PARTE


I.
A manera de introducción

II.Sobre la relación economía/ser social y el sentido primero de la transformación socialista

III.Sobre el tránsito del socialismo de estado hacia el Socialismo

IV.Sobre el conflicto fundamental de la formación socioeconómica cubana actual


I.A manera de introducción

Política

La responsabilidad del debate y las decisiones sobre una plataforma programática para la renovación del Proyecto Socialista de Cuba le concierne directamente a la sociedad cubana. Más allá de todas las pretensiones intervencionistas en sus asuntos internos Cuba es, ante todo, una nación sujeto de derecho internacional. Una realidad que el pueblo cubano debe identificar invariablemente como inalienable condición de soberanía nacional.

El concierto externo alrededor de las transformaciones económicas y sociopolíticas que el propio pueblo percibe como necesarias, posee las connotaciones de reforzar el inmovilismo político interno y estimular los oportunismos y el revanchismo de intereses externos. Precisamente por ello Cuba está predestinada a marchar a contracorriente y seguir incólume su marcha sobre la tierra hacia el Socialismo[1].

En tal sentido, amerita señalar la marcada pérdida de credibilidad en que incurren aquellas corrientes de pensamiento renovadoras propias y ajenas, dadas a desconocer que el éxito de toda transformación de la realidad cubana será posible, en primera instancia, gracias al desarrollo social alcanzado por la Revolución cubana hasta el presente. Ello significa que no existe la menor perspectiva para cualquier transición eficiente hacia el Socialismo que se plantee desde ideas y posiciones nihilistas. Toda creencia en la terapia de un “nuevo comienzo” es, tratándose del Socialismo en Cuba, profundamente reaccionaria.

La contribución política al problema de la transición hacia el Socialismo en Cuba se desenvuelve, sin embargo, en el campo de la batalla de ideas y la apropiación del conocimiento. El pensamiento cubano independiente y comprometido con el ideario socialista no se restringe, por lo tanto, al que con toda legitimidad se da en Cuba, sino que tiene, además, la oportunidad de nutrirse con el pensamiento correligionario que fuera de su geografía se identifica con el Proyecto Socialista de la Revolución.

En consecuencia, la construcción en la sociedad cubana de un consenso interno con real potencialidad transformadora exige:

  • Primero: asumir que el punto de partida hoy son los juicios críticos y las demandas de cambios revolucionaros expresadas por el pueblo cubano en los cerca de dos millones de opiniones vertidas en las recientes reuniones populares convocadas por el Partido gobernante (Partido Comunista de Cuba). Esa información es patrimonio de toda la nación. Su publicación (debidamente sistematizada) es hoy la única forma de que el pueblo adquiera conciencia colectiva de sus posiciones y se reconozca así mismo como el protagonista del debate sobre el Socialismo en Cuba.
  • Segundo: que el pueblo ejerza su derecho constitucional a la información. Para ello no puede menos que demandar abiertamente la eliminación de las restricciones a medios alternativos y la censura en medios internos. El conocimiento y el debate popular sobre las ideas del pensamiento crítico -interno y externo- comprometido con el Proyecto Socialista de la Revolución no es una mera exigencia democrática, sino una necesidad política. El debate sobre el Socialismo en Cuba para que sea realmente efectivo ha de ser multifacético y abierto. Mientras que la sociedad y los medios de comunicación acepten el dirigismo unilateral del criterio político, seguirán acumulando vapor las contradicciones internas. La viabilidad del Proyecto Socialista permanecerá  siendo cosa ajena.
  • Tercero: que el pueblo haga valer el hecho de que la vigente Constitución de la República, al refrendar el carácter socialista del régimen político cubano, en ningún caso le atribuye al PCC derechos de exclusividad sobre el debate crítico y constructivo acerca del Socialismo en Cuba. El PCC, en tanto Partido único, está en la obligación de catalizar la participación política horizontal, sin el tutelaje autoritario de pensamiento único alguno. No hay otra vía para hacer real el derecho de reunión y libre comunicación y expresión de los ciudadanos cubanos. Si la lucha ideológica por el Socialismo aspira a la cohesión política interna, ello será sólo posible a tono con el libre convencimiento popular.
  • Cuarto: lograr que el pueblo demande públicamente la institucionalización de la figura del referendo como instancia recurrente por voluntad social directa, en aras del consenso en controversias ciudadanas sobre problemas determinantes para la nación[2]. A esa vía de legitimación democrática ha de apelar toda nueva plataforma programática sobre las transformaciones conceptuales y estructurales del Socialismo en Cuba. Sea una plataforma ciudadana o aquella que pudiese provenir del anunciado VI Congreso del Partido (nov. 2009) o, aún con más sabiduría política, de la conjugación de esas proyecciones.
  • En consonancia con lo anterior, para que el empeño de las transformaciones socialistas en Cuba sea valorado y correspondido por la sociedad y aspire al consenso sobre sus propuestas, el ejercicio de la participación debe trascender el ámbito de los gestos declaratorios y materializarse en actividad política revolucionaria[3]. Ese es el llamado que dentro de la sociedad puede definir la batalla de ideas a favor de las fuerzas renovadoras e identificadas con la lucha por la viabilidad del Proyecto Socialista.

    Por lo tanto, la conformación de un Consenso Programático sobre las transformaciones sistémicas en Cuba que aspire al Socialismo se legitima haciendo realidad el postulado de la democracia socialista[4]. Es decir, el ejercicio de participación popular plena e influencia social determinante. Al hacerse esta exigencia se está reconociendo que sólo Cuba puede plantearse el desafío de la democracia directa. Es precisamente lo que hace la diferencia en tanto se opta por una alternativa al capitalismo. ¡Ni césar, ni burgués ni dios…ni esclavos ni siervos habrá!

    Para el ciudadano cubano es de importancia meridiana entender que el inmovilismo político realmente destructivo es aquel en que llega a caer el propio pueblo. Es lo que indica el comportamiento díscolo de la población ante los acuciantes y multifacéticos problemas de su realidad. La reacción que lleva a unos trabajadores argentinos a expropiar “su” fábrica para hacerla producir en autogestión colectiva, y a trabajadores cubanos a sustraer los productos y medios de la “suya” para venderlos en un mercado subterráneo, tiene una lectura política inequívoca. No es posible etiquetar a ese  cubano como un lumpen-proletario. Su comportamiento  es la expresión más clara del grado de alienación a que el dirigismo estado-centrista lleva al trabajador. Es una reacción defensiva contra un sistema político que usa al trabajador como un factor de producción. La economía ha perdido al sujeto de su movimiento.

    El ciudadano cubano ha sido reducido a la condición clásica de eslabón en el engranaje de las determinaciones y decisiones centrales que el Partido y el Estado asumen. Al Partido le corresponde entender -si es que hablamos en términos de la legitimidad social del Partido único- que con esa práctica lejos de ganar en eficiencia política ha perdido al interlocutor crítico. Todo esfuerzo en apelar a la disciplina social y la productividad del trabajo carece de fundamento objetivo. En esas condiciones no existe posibilidad alguna de interacción dialéctica entre dirigentes y dirigidos, sino subordinación política autoritaria de la sociedad.

    Socioeconómica

    Toda formulación de alguna plataforma programática que defina las ideas fuerza sobre el rumbo de las transformaciones que se plantee, exige el diagnóstico sobre el estado de cosas de la realidad social que aborda.

    No existen en Cuba estudios públicos, cuyo objeto de investigación haya sido el diagnóstico integral del estado de la nación, la real condición socio-económica de su tejido humano y la verdadera capacidad de su reproducción. No es objeto tampoco de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) ni del Gobierno el informe sistematizado a la sociedad cubana sobre el estado de la nación.

    Las diferentes comisiones parlamentarias y los ministerios gubernamentales encargados del diagnóstico, ejecución y control del desenvolvimiento de los distintos sectores económico-sociales se regodean en el enfoque tecnocrático hacia el cumplimiento de tareas. Sin que tampoco el estudio de las necesidades y la demanda efectiva (dos categorías cognitivas distintas) se centre en el análisis comparativo de los estados de insuficiencia socio-material; justamente aquellos que pautan la verdadera magnitud del desajuste estructural de la economía. El criterio socioeconómico de la eficiencia en los análisis sigue siendo la evaluación cuantitativa de la producción de bienes y servicios. Desde la visión macroeconómica, ello facilita informar cuánto se ha producido sin que sea determinante a qué costo material y social ni sobre qué niveles de magnitud y cualidad de satisfacción de las necesidades de las familias y los individuos. El desarrollo no es función de la correlación de las perspectivas con la realidad ni con las expectativas sociales.

    El aumento de la producción en uno u otro sector económico o el aumento de la oferta de algún servicio, no habla sobre el nivel de insatisfacción de las necesidades acumuladas y corrientes. El bajo poder adquisitivo del salario impide la conversión de las necesidades en demanda efectiva. El desequilibrio entre oferta (capacidad productiva del sistema económico) y demanda (capacidad adquisitiva de la población), puesto ante el sistema inelástico de precios, se expresa a través de lo que se conoce como inflación oculta: es decir, la carencia crónica de productos y servicios. La magnitud fáctica de los procesos inflacionarios es imprevisible a pesar del control de la masa monetaria. Es así puesto que no existe posibilidad objetiva de control sobre el coste económico. Mientras que el ajuste administrativo de precios básicos ya tampoco evita la erosión desmedida de los ingresos de familias e individuos.

    El sistema económico se caracteriza por el dictad del llamado mercado del productor[5]. Por lo que la cualidad de la satisfacción de la demanda no puede aspirar a niveles de exigencia siquiera racionales. El sistema empresarial estatal de producción no está dirigido a las necesidades del consumidor, sino a la satisfacción de las necesidades de acumulación del Estado. El ciudadano, de entrada bajo la inhibición forzada de sus necesidades, está privado a la postre de toda opción y poder de discriminación del valor de uso del producto, debido a su ya mediatizada capacidad de demanda efectiva. Por lo tanto, el principio de racionalidad de los gastos en los presupuestos de las familias no tiene razón alguna de ser. Todo ello refuerza las causas de la disfunción sistémica del modo de producción actual.

    En la práctica, la centralización del funcionamiento de la economía mantiene desmembrado el sistema de producción por la desarticulación de las cadenas productivas internas. El impacto de tales desajustes impide el efecto de multiplicación productiva de la actividad económica. Dos ejemplos evidentes están en el sector de la construcción y en la agroindustria.

    La realidad es una: a pesar del crecimiento económico, el sistema socialista cubano no ha logrado superar en sus 50 años de existencia el estado de deficiencias e insuficiencias sociales y materiales en que subsiste el pueblo. La calidad de vida merma sensiblemente no obstante los destacables niveles de determinados servicios básicos. Más aún, los cuantiosos gastos en servicios sociales básicos (esencialmente en salud) esconden su sobre-dimensión debido a las carencias materiales (condiciones de vida y alimentación).

    En consecuencia, un hecho incontestable gravita sobre el estado de la nación: la sociedad cubana experimenta un estado de carencias socio-materiales tan pronunciado como crónico y prolongado, e imposible de atender por el modo de producción de la economía estatizada. Hecho que repercute sostenidamente sobre la autoestima y la voluntad de trabajo del ciudadano, dada su impotencia ante tal estado de cosas.

    La consecuencia política de importancia determinante es la asociación de dicha situación con el modo socialista de producción. En la percepción social el sistema socialista cubano como actualmente se conoce no funciona; puesto que la realidad sigue preñada de carencias crónicas materiales, sociales y políticas; mientras que las expectativas permanecen tan inalcanzables como lo es el horizonte marítimo. No existe, por lo tanto, posibilidad de identificación política natural entre el sistema y la sociedad. El Partido persiste en el desenfoque de inducir la cohesión política subestimando la brecha entre la conciencia social y sus condicionamientos objetivos. El resultado es la  corruptibilidad de oficio del sistema de valores éticos en que debía soportarse el Proyecto Socialista: la recurrencia de la doble moral de la sociedad -tanto de dirigentes como de dirigidos- en los comportamientos sociales y políticos.

    La vulnerabilidad interna del sistema socioeconómico estado-centrista, cual sarcástica paradoja política, ha creado condiciones idóneas para la maximización del impacto negativo del persistente bloqueo económico-financiero de los EEUU sobre la sociedad, la economía y el propio estado cubano.

    En tan complejo escenario, es lógico entender que los problemas sociales y económicos que enfrenta la sociedad cubana no puedan ser superados de manera expedita por ningún programa de transformaciones estructurales.

    Por lo tanto, las propuestas programáticas para una renovación sistémica del modelo actual de organización y funcionamiento de la sociedad, la economía y el estado no pueden plantearse como objetivo un salto de magnitud de resultados en el corto plazo. En cambio, la importancia relevante de las propuestas está en crear las condiciones estructurales necesarias para que dicho salto sea definitivamente posible y la expansión sea sustentable.

    Una nueva plataforma programática para las transformación socialista está llamada a movilizar todas las energías sociales en torno a la visión y los caminos con los cuales la sociedad se identifique plenamente y se auto responsabilice en la lucha por su bienestar socio-material.

    II.Sobre la relación economía/ser social y el sentido primero de la transformación socialista

    La economía cubana viene creciendo sostenidamente desde los últimos 10 años. Logro apreciable saliendo de una crisis tan devastadora como la del periodo 1991-1993. Es un crecimiento económico de características estructurales distintas a todo el periodo que le precede. El sostenimiento del crecimiento es indispensable para adentrase en un proceso de transformación estructural del modo de producción. Pero el desarrollismo extensivista de la economía cubana -obligado por el actual modo de producción- no está en capacidad de plantearse el cambio sistémico de las condiciones de expansión y sustentabilidad que necesita el modelo socioeconómico.

    Contradictoriamente, la economía estatal se concentra en el crecimiento, quedando como un elemento de segundo orden el problema de fondo. A saber: una cualidad superior en la formación y organización de las fuerzas productivas. Esto hace que el crecimiento económico que se alcanza resulte un indicador sesgado del desarrollo. Más allá del sesgo propio, ha de entenderse que, en cualquier caso, el crecimiento económico (medido por el aumento del PIB) no pasa de ser un reflejo del instinto animal de reproducción humana.

    En consecuencia, el centro axiológico de las propuestas programáticas no puede ser otro que la encarnación del individuo, del ciudadano cubano, en su función de sujeto del modo socialista de producción e intercambio.

    El ser social en Cuba -los individuos en el entramado de sus interrelaciones socioeconómicas- no puede seguir siendo un factor de reproducción del capital estatal, sino el fin de toda producción social, material e inmaterial. Para serlo el único papel que le cabe es el de gestor de su propio proyecto cultural de vida. Para que esa proyección pueda ser real y sostenible el principio rector de la participación social ha de ser el de la autodeterminación del individuo. Hoy la contradicción dialéctica entre ser colectivo y ser individual ha sido llevada a un enfrentamiento de carácter antagónico[6]. Sin el reconocimiento del derecho a la autodeterminación del ciudadano no es posible plantearse un sistema de valores humanistas que, como el socialista, esté dado a cultivar la dignidad del individuo.

    La autodeterminación del individuo sin la independencia económica del ser social no existe. La independencia económica puede darse sólo cuando los ciudadanos no tienen que pedir permiso para vivir. Es decir, no tienen que vender su fuerza de trabajo y quedar así dependientes económicamente del sujeto que la compra. Ante lo cual es indiferente si el sujeto que manda, es decir, el que desde una posición de ventaja compra, es el estado o un propietario privado de los medios (factores) de producción.

    Toda forma de organización de los ciudadanos que para reproducir su vida material y espiritual se construya sobre el principio de la autodeterminación económica del individuo, será sin duda una expresión avanzada de las nuevas relaciones socioeconómicas por las que abogue una plataforma programática para la renovación del Socialismo en Cuba. Un principio así consensuado tendría que ser incorporado a la Constitución de la República.

    La autonomía ciudadana forjada sobre la base de la autodeterminación económica y política del individuo, constituye una cualidad de la participación social sin la cual no puede aspirarse a cambios conceptuales realmente socialistas.

    A partir del reconocimiento constitucional de este irrenunciable principio de la condición del ser social en el Socialismo y sólo a partir de ahí, se arma la estructura organizativa y funcional de la sociedad, la economía y el propio estado.

    Toda plataforma programática sobre la transición socialista en Cuba que evada situar como postulado político insoslayable la auto determinación del individuo y, por consiguiente, el principio de autonomía ciudadana, estará de hecho legitimando el apotegma de cambiar todo para que no cambie nada. El socialismo de estado continuaría cerrando los caminos para la construcción de la democracia socialista.

    III.Sobre el tránsito del socialismo de estado hacia el Socialismo

    El socialismo de estado, es decir, el posicionamiento de la centralidad estatal por encima de la autonomía del movimiento de la sociedad, no ha sido una herencia mimética del llamado estalinismo. En Cuba dicha centralidad resultó una necesidad históricamente condicionada. Para el gobierno surgido de la Revolución popular y nacionalista fue necesaria la máxima concentración de poder económico y político ante la inmediata reacción interna y especialmente externa contra el afianzamiento inicial del poder revolucionario. En tales circunstancias igual requerimiento exigían los programas de inversiones sociales con que urgía dar el salto de nivel de la Cuba pre-revolucionaria hacia una nueva e inmediata consistencia socio-humana.

    Sin embargo, la conversión de los imperativos de gobernabilidad táctica, supervivencia económica y cohesión social en un modelo intemporal de estado y sociedad -ya bajo la influencia de la práctica del llamado real socialismo eurosoviético-, ha producido la contradicción irresuelta que desde la segunda mitad del decenio de 1980 restringe de manera pronunciada la capacidad de desarrollo socioeconómico de Cuba. Las facultades de reproducción económica y social de una sociedad en continúo desarrollo cultural han sido constreñidas por el corsé del centralismo dirigista sobre sus proyecciones.

    Por consiguiente, la transición hacia el Socialismo requerirá centrarse en la modelación de una participación social que libere todas las potencialidades del desarrollo humano y haga sustentable su constante reproducción ampliada. Buscar el desencadenamiento de toda la capacidad emprendedora y organizativa de los ciudadanos, haciendo de ello la motivación determinante de su actividad social.

    La fuente y el sentido de la sociedad autogestionaria. La concepción que puede hacer real dicho postulado está en la idea de la democracia socialista. Es preciso puntualizar el carácter socialista, porque la democracia tal y como la conocemos en el mundo contemporáneo se riñe con el concepto liberal y la idea social del poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. La democracia socialista deviene la reivindicación de la idea primigenia del poder ciudadano, conculcado definitivamente por el capitalismo. Por esta razón la sociedad cubana, para constituirse en democracia socialista, está convocada a organizarse en torno al principio de autogestión comunitaria y productiva.

    La consistencia, estabilidad y sostenibilidad del Socialismo en Cuba no se logrará fuera de los preceptos de una consecuente institucionalidad. La institucionalización de la formación socioeconómica socialista pone las cotas a la permanente improvisación del proceso de cambios y establece el puerto de llegada de la transición poscapitalista.

    La institucionalización no se da como una construcción sociopolítica desde la nada. Sino desde lo que puede considerarse, viniendo desde la primera República en Armas de Guáimaro, el paso de la actual tercera a la cuarta república: la República Socialista. No existe en el desarrollo histórico de la civilización la ausencia de continuidad dialéctica.

    En consecuencia, no es que la transición hacia el Socialismo hoy signifique humanismo y libertad, sino que de la República Revolucionaria que nace en 1959 estamos heredando su vocación humanista y su espíritu libertario. Con la República Socialista estaremos llenando de nuevos contenidos esa herencia. El sentido de esos nuevos contenidos no puede dejar de ser profundamente martiano: “que la ley primera de nuestra República, sea el culto a la dignidad plena del hombre”.

    Estamos, por ende, ante la necesidad de un cambio constituyente sobre la naturaleza del Estado y el carácter de la sociedad cubana. Puesto que en el culto a la dignidad plena del hombre ha de estar centrada la transición del Estado Socialista de trabajadores -así definido por la actual Constitución- hacia la República Socialista de ciudadanos plenos en derechos y deberes. No son diferencias semánticas, sino replanteamientos conceptuales políticos. Se trata de un ideario republicano y socialista dado a calibrar toda nueva plataforma programática del Socialismo en Cuba. El Estado puede ser sólo de derecho, la República, en cambio, sólo socialista, si es que del bienestar y la seguridad de la nación cubana hablamos.

    La esencia del replanteamiento político es una: el Estado deja de ser la centralidad del Proyecto Socialista para que la misma sea ocupada por el sujeto de las transformaciones sociopolíticas: los ciudadanos y la Sociedad en conjunto.

    La ciudadanía y los derechos ciudadanos se constituyen en valores que superan la subjetividad de toda idea de dictadura del proletariado hoy en Cuba. Esos valores superan la reducción del objeto de derecho al concepto de trabajador. ¿Son reducibles los niños, el estudiante, el ama de casa, el jubilado, el obrero o el profesional intelectual a la condición de trabajador? , ¿O son todos ciudadanos cubanos plenos en derechos? Esta acepción implica el reconocimiento de jure y hecho de los derechos ciudadanos a todos los cubanos con ciudadanía cubana, estén o no radicados en Cuba. Lo cual establece con igual rigor sobre los mismos todos los deberes constitucionales de la debida legalidad socialista.

    La garantía de los derechos ciudadanos exige de una figura política consustancial a la República Socialista: el Tribunal Constitucional. El órgano institucionalmente independiente de las instituciones estatales, controlador del orden constitucional y con poder de decisión vinculante, ante el cual la sociedad podrá hacer uso de manera colectiva e individual de los recursos de amparo constitucional y de inconstitucionalidad sobre dictámenes, ejecutorias y conflictividades que, proviniendo del Partido, el Estado, el Gobierno, el Parlamento o cualquier otra institución atenida a la legalidad vigente, afecten sus derechos ciudadanos y los propios preceptos del Estado de Derecho.

    IV.Sobre el conflicto fundamental de la formación socioeconómica cubana actual

    Este conflicto se expresa en la contradicción antagónica entre capital estatal y trabajo social.

    Es necesario distinguir, por consiguiente, que todo posible conflicto entre el potencial alcanzado por las fuerzas productivas y las relaciones de producción no presupone un antagonismo, sino una contradicción dialéctica.

    La contradicción antagónica se produce porque toda la organización del modo de producción responde a la acumulación y concentración centralizada de capital por el Estado. La consecuencia directa es la alienación generalizada del trabajo.

    Por lo tanto, la descentralización de la acumulación significa la democratización del capital. Lo que cabe entender como el derecho y la capacidad de acumulación social y gestión autónoma de capital. Todos los actores económicos poseen derecho a la acumulación de capital. Con la transición al  Socialismo la democratización del capital es posible porque el modo de producción  cambiará  su naturaleza política. No existe apropiación exclusiva -ni privada ni estatal- del beneficio del trabajo.

    En tales condiciones el Estado de Derecho no es un ente suprasocietal, sino la expresión de la institucionalidad del poder constituyente de la sociedad. Por lo tanto, en el Socialismo el poder económico del Estado es un poder irrestrictamente subordinado al poder popular.

    En ese orden de razones, el poder económico del Estado se restringe al derecho a gestionar eficientemente en beneficio público aquella parte de la renta nacional, cuya proporción ha sido consensuada y puesta a su disposición por la comunidad. Todo el poder económico que la sociedad decide depositar en el Estado está en función de garantizar la seguridad pública, la seguridad nacional, el equilibrio del desarrollo territorial, la igualdad de oportunidades de los sujetos socioeconómicos, la potenciación tecnológico-productiva de la economía nacional así como la excelencia de los servicios sociales y espirituales universales: salud, educación, deporte, realización cultural.

    La burocracia administrativa es consustancial a todo estado. La burocracia administrativa está llamada a desaparecer con la extinción del estado. En el Socialismo en Cuba ha de ser redimensionada en concordancia con el impacto de la autogestión comunitaria y productiva. Burocracia administrativa y sociedad autogestionaria permanecen en una constante negación dialéctica, nunca mejor significada como lucha y unión de contrarios. La eficiencia de esta relación exige un profundo cambio conceptual y funcional del papel del aparato burocrático.

    Se trata de convertir la administración pública en una profesión altamente calificada y de sólida vocación por el servicio social. Para ello el voluntarismo político en la nominación de cargos y puestos ha de ceder el paso a una exigente formación profesional técnica y académica de los candidatos administrativos. A tales efectos habrían de ser instituidas y desarrolladas adecuadas escuelas y facultades universitarias. La competencia cualitativa por los cargos administrativos, una acorde remuneración (en ningún caso depreciada) ligada a contratos laborales estables, sujetos a evaluaciones periódicas y a una total transparencia informativa tanto de sus estructuras como sobre su funcionamiento, han de blindar el sistema de administración pública contra el clientelismo, la corrupción y el mal servicio.

    Los recursos económicos del Estado están definidos por la ANPP en el Presupuesto Nacional.

    La fuente de ingresos al erario público están en las tasas impositivas directas: impuestos fiscales progresivos a la renta empresarial y a la renta personal. El impuesto progresivo sobre la renta no responde al fin de la acumulación estatal centralizada, sino al principio de la equidad social. No puede aspirarse a un estado de bienestar social sobre la base del liberalismo mercantil. La propia práctica capitalista así lo demuestra fehacientemente.

    El impuesto indirecto sobre la renta personal, conocido como impuesto al valor agregado (IVA), es de carácter regresivo y, por lo tanto, propenso al castigo de los grupos sociales de menor ingreso. Su justificación y eficiencia en el Socialismo se da únicamente bajo un alto grado de equidad de la distribución (¿3:1?) y un relativamente alto nivel de renta personal.

    El modelo de autogestión comunitaria ha de prever una política fiscal territorial (provincias y municipios), cuyos ingresos se complementen con los que la ANPP define como transferencias del Presupuesto Nacional hacia los mismos.

    De relevante importancia resulta la consideración del gravamen extraordinario a toda renta extraordinaria: especialmente las provenientes del capital y de la explotación de la tierra y de los recursos naturales.

    La práctica de los presupuestos elaborados con la participación directa de los actores sociales habría de entronizarse como uno de los criterios básicos de la autogestión comunitaria. De otra manera el Poder Popular no será una realidad tangible.

    Definidas las vías y las proporciones de los ingresos al Presupuesto Nacional y los territoriales, toda la renta restante de los entes productivos es objeto de autogestión por los colectivos de trabajadores asociados libremente. En ello se objetiva el principio de democracia económica sin el cual la autogestión no tendría sentido alguno.

    Lo anterior explica el que no exista dentro de relaciones socialistas de producción ni excedente ni plusvalía, porque no existe plustrabajo expropiable[7]. Lo que tiene lugar es la distribución democrática de todo el producto social: a nivel de estado (el poder central y los territoriales) y de los entes productivos.

    El estado y la sociedad, por tanto, quedan co-responsabilizados con la distribución y uso racional de la renta nacional, la renta producida por todos. Quedan responsabilizados con el equilibrio productivo de las proporciones entre la renta a disposición del Estado y la renta de los entes en autogestión. Un equilibrio llamado a propiciar la eficiencia de la actividad socioeconómica en los distintos niveles de actividad: administrativa pública y productiva autogestionaria.

    Por lo tanto, la división entre la acumulación centralizada a nivel macroeconómico y la acumulación autónoma en el nivel micro-económico queda democráticamente delimitada, según el derecho inalienable a la acumulación y gestión productiva de capital de todos los actores económicos.

    Roberto Cobas Avivar

    (España/Portugal; agosto-setiembre 2008)

    Ver las notas al texto en documento anexo

     
     
    Más información:

    Comentarios (16)

    #3.- Adelante Cuba Socialista - contra vientos y mareas

    11-09-2008 20:59

    Cualquier revolución en esta tierra, MAS SI SOCIALISTA, estará obligada por el capitalismo mundial a nadar a contracorriente.

    Basta leer un poquito de historia universal y, claro, ver la guerra contra la revolución cubana, el ejemplo más evidente actualmente

    Arriba Cuba !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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    #5.- Importante

    de Cuba|11-09-2008 21:56

    Importante es ahora mantener este debate aunque  la catástrofe de turno sea noticia  y argumento para la “unidad”......
    Me parecen interesantes los aportes....es clave que se de a conocer, la Plataforma........en ese sentido me pregunto que se estara haciendo....desde mi posicion a diario lo intento, pero como senala este articulo , hace falta mucho mas que eso........
    NO PODEMOS RENDIRNOS,  hay que cambiar el estado actual de cosas, pues en ello va el futuro de Cuba.......
    A KAOS : Porque le quitastes colorido y primicia al Link del debate socialista en tu pagina primera ???? AYUDANOS.....

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    #6.- ...el ciudadano cubano!!!!!!!!

    rosa|11-09-2008 21:58

    ´´Yo se de un pesar profundo , entre las penas sin nombres, !la esclavitud de los hombres , ! es la gran pena del mundo´´VIERTE CORAZON TU PENA, DONDE NO SE LLEGUE A VER, ..POR SOBERBIA ..Y POR NO SER ...MOTIVO DE PENA AJENA´´..´´NO HA DE SER RESPETADA , LA VOLUNTAD , QUE COMPRIMA , OTRA VOLUNTAD´´**...JOSE MARTI***AFORISMO BUDISTA; ´´quien no sabe para donde va, cualquier camino le sirve´´..PATRIA,PAZ,LIBERTAD  Y  VIDA  ...ROSA

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    #7.- ¿RESPONSABILIDAD Y TRANSFORMACION?

    ROSA|11-09-2008 22:10

    ¨´NO PUEDE HABER,SIQUIERA VERDADERA PAZ, SI NO SE DEFIENDE Y PROMUEVE LA VIDA...Papa, Pablo vI....90 % de la politica, consiste , en decicir , a quien culpar....NEWSWEK...¨´´´!ERA EL, COMO UN , QUE GALLO, CREIA , QUE EL SOL SE HABIA LEVANTADO, PARA OIRLO...!!OH, VANIDAD!!....´´MAS VALE, ENFLAQUECER CON HONRA , QUE ENGORDAR , CON INFAMIAS´´´...PATRIA,PAZ,LIBERTAD  Y  VIDA...ROSA

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    #8.- Volver al punto de desvio

    Atilio,el franciano|11-09-2008 23:14

    Compañeros,
    Con el respeto que significa opinar sobre algo tan importante como el camino social en Cuba y su heroica lucha,es que expreso.
    Debemos decirlo y de una vez por todas, la causal de la quietud y burocracia que frena la profundizacion revolucionaria apunta sin dudas a la ausencia de las ideas y propuestas de Leon Trotsky.
    Regresar a él y sus enseñanzas iluminará sin reservas,
    Saludos fraternales,
    Atilio

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    #9.- Los troskistas deben aprender de la revolución cubana

    11-09-2008 23:57

    Cita del párrafo 2 del capítulo X de este ensayo (en la Segunda Parte):

    "...no estamos sólo ante cincuenta años de fracasos y aciertos en la construcción del Socialismo, sino ante un precedente que marca un hito en la historia de la humanidad". La revolución cubana por su naturaleza proletaria ha sido una revolución permanente".

    Bueno, creo que Trosky  debería aprender de la Revolución cubana, digo, los troskistas verdaderos.

    Lo que hay es que seguir echando p´alante !!

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    #10.- Basta ya!

    FT|12-09-2008 00:06

    Basta ya de sectarismos e ideologismos. Etiquetas: estalinista, chino, trozkista, y todos esos juicios sin bases y referencias concretas. Hablemos de analisis, estudios, debates concretos sobre situaciones concretas, fuera religiones!

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    #11.- Individuo, ciudadano o colectivos sociales???

    Anita|12-09-2008 00:19

    Dices:

    "Para que esa proyección pueda ser real y sostenible el principio rector de la participación social ha de ser el de la autodeterminación del individuo. Hoy la contradicción dialéctica entre ser colectivo y ser individual ha sido llevada a un enfrentamiento de carácter antagónico. Sin el reconocimiento del derecho a la autodeterminación del ciudadano no es posible plantearse un sistema de valores humanistas que, como el socialista, esté dado a cultivar la dignidad del individuo."

    Me prece que ss una visión individualista para una sociedad humana que se reproduce y produce en colectividad. Y "ciudadano": un concepto del estado de derecho burgués.

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    #12.- Autodeterminación.

    k r i s|12-09-2008 00:39

    Cualquier proceso de AUTODETERMINACIÓN tendríamos que entenderlo como un desarrollo del poder popular, es decir como autodisposición y autolimitación en un marco colectivo de actividad, debate, investigación. El individuo sólo existe como persona, como ser desarrollado, como ser cultural (y productivo/reproductivo) en la medida en que mantiene y desarrolla relaciones sociales. No existe una identidad abstracta del individuo, sino procesos de formación humana fundados sobre los colectivos en los que, con los que se relaciona.

    La contradicción dialéctica 'ser colectivo-ser individual' es la vida misma. De la persona y de la sociedad. El individualismo es un producto cancerígenos del desarrollo capitalista. El desarrollo del individuo es desarrollo social, colectivo, SOCIALISTA.

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    #13.- Vas bien Anita

    Adelphos|12-09-2008 00:40

    Todas las reivindicaciones propuestas por cobas son mnas propias de la revolución burguesa que de la revolución socialista. No es casualidad que salga en apoyo de pedro campos, pues ambos forman parte del complot para derribar al socialismo y retornar añl capitalismo.

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    #17.- Debate y Compromiso

    Claudio|12-09-2008 06:06

    Hola Roberto:

    Solo quisiera hacerte un par de preguntas y te pido, por favor, las contestes.

    Dices: “sólo Cuba puede plantearse el desafío de la democracia directa

    Pregunto:

    ¿Le tiran en serio a la Democracia Directa como una solución no solo viable, sino histórica y socialmente necesaria en Cuba?

    ¿Esa Democracia Directa podría interrelacionarse con lo planteado en?:
    http://www.kaosenlared.net/noticia/dialectica-y-revolucion
    http://www.kaosenlared.net/noticia/la-tercera-opcion
    http://www.kaosenlared.net/noticia/hombres-estad-alertas-1

    No solo de debate vive el hombre, también de compromiso y este viene de la mano con el entendimiento pleno.

    Saludos
    Claudio Fernández
    claudio@en-cuba.com

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    #18

    14-09-2008 12:26

    EL TRANSITO DEL SOCIALISMO DE ESTADO AL SOCIALISMO SOLO PUEDE PASAR POR AUMENTAR LAS LISTAS DESINTOXICADAS DEL PARTIDO DE LA NOMENCLATURA.NADIE QUE ESTE AFILIADO AL PCC PUEDE VEDARSELE LA POSIBILIDAD DE GOBERNAR LA ECONOMIA PLANIFICADA DESDE UNA OPTICA POLITICA SOBERANA PORQUE SEMEJANTE PRACTICA LASTRA LAS EXPECTATIVAS DE TRANSFORMAR EL SEUDOESTALINISMO CUBANO O SOCIALISMO GUBERNAMENTALISTA DE CUARTEL,EN GENUINO SOCIALISMO EN TRANSICION,CON SUS INSTITUCIONES ENRAIZADAS EN LA TRANSFIGURACION DE LA PRODUCCION BAJO ESTANDARES NETAMENTE MARXISTAS.

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    #19.- por favor un traductor para el 18

    14-09-2008 15:04

    ¿Alguien puede traducir al castellano lo que ha dicho (vociferado, porque hasta con mayúsculas) el comentarista 18 ???

    Lo pido con sinceridad, porque quisiera entender, en serio, que ha querido decir. Uno entra a estos foros a enterarse que quiere decir la gente, pero creanme no entiendo ni diablos de lo que ha escrito esa persona del 18 !!!!

    Una ayuda por favor .. un traductor !!!!!!!!!!

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    #20.- na haze falta

    fito|14-09-2008 19:16

    el ke usa de mala manera internet, con gritos, insultos, predicaciones ideologicas, falsas polemicas, etiquetaje sectario, etc, se deskalifika por si mismo, de forma (casi) automatika

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    #26.- Comanse su propio millo! "Soberania" y "Territorio Libre de america"? Y por que abogan tanto para que les quiten el "Embargo" crediticio?

    Soplin|16-09-2008 03:02

    Para poder financiar "la construccion del socialismo" con la ayuda en dolares del "enemigo del pueblo cubano", el "imperialismo yankee y su capitalismo salvaje" y seguir en el poder por otra media centuria el nuevo triunvirato comunista compuesto por Raul-Lage-Machado Ventura? Queda alguna duda al respecto o es que la "agenda" de ustedes es seguir enganando al resto del mundo que no comnoce las raices y la traicion Fidel?

    Ahora lo sustiye el triunvirato comunista compuesto por su hermano Raul, Lage y Machado Ventura. Y a Vilma Espin murio, quedo en el anonimato y se olvidaron de ella.  Asi fue su paso por Cuba: ignorada. El pasoi de su esposo, Raul, su hermano Fidel y sus esbirros lacayos seguidores han dejado una estela mas viva e inolvidable de destruccion masiva, de exodos forzados, de encarcelamientos, persecucion y fusilamientos indiscriminados, ademas de haber destruido la isla de Cuba por negligencia, estupidez y testarudez politica, ademas de represion economica, social y religiosa. "Soberania", "Territorio Libre de America"?Y como es que para sostenerse, el regimen castrista necesita tanto de la moneda "tan odiada", la cual ni el "rublo,  ni el kopek" pudieron tumbar y  que representa al "imperialismo yankee enemigo del pueblo cubano"  y a su "capitalismo salvaje": el dolar? A.H.

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    #27.- Que los apoye con "el bolivar fuerte", o debil, Hugo Chavez Frias y no "los pitiyankees" y "esos americanos de mierda" que explotan tanto al pueblo!

    Soplin|16-09-2008 03:06

    Como tratan de enganar a los tontos!

    La verdad es que si no fueran tan maliciosos y perversos, ustedes los comunistas harian reir a todos los cubanos!

    Como enganan, tergiversan y se atracan de lo que ya saben! O por lo menos tratan de influenciar con sus mentiras a los "tontos utiles" y a la ignorante opinion publica internacional con respoecto a la realidad triste, sangrienta y liserable que vive el pueblo cubano por culpa de la tirania socialista-nacionalista facistoide que tomo el poder a traves del engano politico, ataques terroristas, sobornos, secuestros, asaltos y asesinatos que quedaron en la oscuridad y se cometieron impunemente para, segun el principal cabecilla y mentiroso, Fidel Castro Ruz, "restaurar la democracia en Cuba, las elecciones libres, la justicia y liberad para todo el pueblo cubano". A.H.

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