7549_0_CSN.pdf

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La información obtenida por ADENEX confirma que se produjeron fallos no previstos, humanos y técnicos, que provocaron el desbordamiento de agua radiactiva en la vasija del reactor. El fallo humano consistió en la no presencia in situ del personal que debía advertir del nivel de llenado, a lo que se sumó que el visor óptico que debe detectar esta contingencia se encontraba mal alineado, por lo que tampoco pudo avisar que se había rebasado el nivel de llenado. Los 30.000 litros de agua radiactiva tuvieron que ser evacuados mediante diversos procedimientos y, tras el tratamiento previsto, vertida en el embalse de Arrocampo (río Tajo).
En una tecnología tan demostradamente peligrosa como es la nuclear, los fallos humanos y técnicos pueden provocar en cualquier momento un accidente importante, con liberación de grandes cantidades de radiactividad al entorno, como se ha podido comprobar en infinidad de ocasiones.
ADENEX pidió al Consejo de Seguridad Nuclear mayor transparencia y una comunicación más eficaz a los ciudadanos, de acuerdo con la legislación española en materia de acceso a la información y participación pública sobre medio ambiente. Considerando que las empresas propietarias de las centrales nucleares ocultan sistemáticamente la información relevante sobre los fallos de funcionamiento que se producen con frecuencia, es imprescindible que el CSN cumpla eficazmente con su misión de análisis e inspección de las plantas atómicas.
Finalmente, los representantes de ADENEX reiteraron su oposición al uso de la energía nuclear para la producción de energía y su preocupación por el envejecimiento de la planta atómica de Almaraz, cuyo periodo de explotación no debe ser prorrogado en ningún caso.
http://www.adenex.org/index.php?option=com_content&task=view&id=378&Itemid=1
Por su parte, el CSN en su nota de prensa no hace mención a estos hechos.
Ver archivo adjunto.