Medio centenar de asistentes a la concentración convocada por CGT Cáceres volvieron ayer miércoles a dar su apoyo y respaldo al trabajador sancionado y mostraron su repulsa por el intento de la empresa de forzar su salida de esta renunciando a sus derechos, como ya consiguió en ocasiones anteriores.
Para hoy está previsto un nuevo acto de conciliación ante la UMAC, donde podrá comprobarse la voluntad del empresario de buscar una salida al conflicto, o por el contrario, si es preciso un cambio cualitativo en las acciones emprendidas por CGT para defender los derechos y la dignidad del trabajador.
La respuesta solidaria llegada desde todo el estado ha permitido paliar la precaria situación económica del trabajador y neutralizar el efecto económico de las sanciones.
En este sentido nuestro compañero pidió que trasladásemos su profundo agradecimiento a cuantos hasta ahora han mostrado su apoyo.
CGT Cáceres mantendrá su campaña de solidaridad y denuncia hasta la resolución del conflicto.





#1
22-05-2008 12:56
El acto de UMAC, sin avenencia. El empresario pretende que después de cuatro años y medio de relación laboral el trabajador se vaya a la calle sin un duro y bien jodido; ha quedado muy clarito.
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#3
SOLIDARIDAD Y UNIÓN OBRERA|23-05-2008 01:21
Crece la solidaridad con el trabajador por parte de compañeros obreros como él. Y en todo caso la de la policía con el empresario... listillo gracioso que no están las cosas pa bromas.
Ánimo Manolo, que este empresario ya lleva pa hoy... MAÑANA MÁS. 
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#4
23-05-2008 12:01
No es un tema para bromas: estamos jugando con derechos fundamentales y con la dignidad del trabajador. El acoso, sea cual sea su modalidad, es una agresión en toda regla, con graves consecuencias para la salud mental de quien lo sufre (depresiones, fobias, angustia, trastornos de la personalidad o desarreglos pricosociales). Ya es vergonzoso que aún el acoso laboral no esté tipificado como delito, ni considerado socialmente como tal. El año pasado se anunció a bombo y platillo su inclusión en el Código Penal, y en eso se quedó, faltando hoy por hoy herramientas legales suficientes para su persecución y castigo. Mientras tanto, casos como el de Tabiyeso y Manolo (empresario y trabajador bien podrían ser cualquiera) ponen en evidencia lo que hay: impunidad, negación sistemática de su existencia, inhibición de las Inspecciones de Trabajo, manifiesta insensibilidad de la justicia, criminalización de las víctimas, falta de apoyo social...
En este caso lo que está en juego es doblemente grave. Si un empresario se obstina en putear impunemente a un trabajador y reventarlo a sanciones arbitrarias para despedirlo sin que sea despido (es objetivo es claramente que salga de la empresa sin un duro) y no  lo evitamos, pues apaga y vámonos. Si el mecanismo funciona y no tiene consecuencias para el empresario ¿No volverá a repetirse y a generalizarse?. Y si los sindicatos no hiciésemos nada al respecto, mejor que montáramos un agencia de viajes (¿O esto ya se le ha ocurrido a alguno?).
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#5
23-05-2008 18:25
Ánimo Manolo, que esta vez no se sale con la suya.
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