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Creadores cubanos refutan falacias sobre racismo en la isla
"Nunca antes en la historia de nuestro país, los negros y mestizos han hallado, en el proceso de transformaciones emprendido en el último medio siglo, oportunidades de realización social y personal"
Anubis Galardy | Prensa Latina | 5-12-2009 a las 6:22 | 637 lecturas | 12 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/creadores-cubanos-refutan-falacias-sobre-racismo-isla
La poeta Nancy Morejón, Premio Nacional de Literatura

   

Intelectuales y artistas cubanos refutaron por falaces las afirmaciones contenidas en un reciente documento circulado a nombre de un grupo de intelectuales y líderes afronorteamericanos sobre el racismo y "acoso de los ciudadanos negros" en la isla.


  En un mensaje difundido aquí se subraya cómo esa ficción parecería una elucubración delirante si no fuera porque evidencia "la aviesa intención de sumar respetables voces de la comunidad afronorteamericana a la campaña anticubana que pretende socavar nuestra soberanía e identidad".

Rubricado por la poeta y ensayista Nancy Morejón, el africanista Rogelio Martínez Furé y el poeta y antropólogo Miguel Barnet, entre otras personalidades, el texto señala cómo desde los primeros días de la victoria popular de 1959 fueron desmanteladas aquí las bases institucionales y jurídicas de una sociedad racista.

Nunca antes en la historia de nuestro país, añade, los negros y mestizos hallaron oportunidades de realización social y personal como desde ese momento, sustentadas "en políticas y programas que propiciaron el despegue de lo que el antropólogo cubano Don Fernando Ortiz llamó impostergable fase integrativa de la sociedad cubana, puntualiza.

Si la Cuba de estos tiempos fuera ese país racista que se quiere inventar, sus ciudadanos no hubieran contribuido masivamente a la liberación de los pueblos africanos. Más de 350 000 voluntarios cubanos combatieron junto a sus hermanos de África contra el colonialismo, añade el mensaje.

"Una personalidad de indiscutible relieve mundial, Nelson Mandela, ha reconocido el papel de esos voluntarios en la quiebra definitiva del infamante régimen del apartheid. De África, precisa, solo trajimos los restos de nuestros muertos".

Si la Cuba de hoy sintiera ese desprecio por el negro, argumentan los firmantes, más de 35 mil jóvenes africanos no hubieran sido formados en nuestras escuelas durante los últimos 40 años, ni dos mil 800 jóvenes de una treintena de países de esa región estudiaran ahora en nuestras universidades.

Recuerdan cómo el presidente fundador de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) fue Nicolás Guillén, un poeta negro, uno de los más notables de la lengua castellana del siglo XX, activo luchador contra la discriminación racial, y amigo personal de Langston Hughes y Paul Robeson.

También señala cómo en el seno de la UNEAC, organización que nunca estuvo a espaldas de esta problemática, se ha creado un Comité permanente para luchar, desde una perspectiva cultural, contra todo vestigio de discriminación y prejuicios raciales.

Tras abundar en la valoración y rescate desarrollada en estos años, en relación con el acervo histórico y espiritual africano transculturado en la isla y devenido uno de elementos definidores de la nacionalidad cubana, los firmantes concluyen aludiendo al refrán yoruba, citado al inicio del mensaje:

"La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza un día".

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::.

A continuación, Prensa Latina reproduce íntegramente el documento

Mensaje desde Cuba a los intelectuales y artistas afronorteamericanos

Un proverbio yoruba reza: "La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza un día". Aunque por largo tiempo a la opinión pública norteamericana le han tratado de imponer, desde los círculos políticos más intolerantes y los medios de comunicación más poderosos, una imagen distorsionada de la sociedad cubana contemporánea, siempre, de un modo u otro, termina por abrirse paso la realidad.

Así sucederá, estamos seguros, cuando se conozcan los argumentos que nos llevan a refutar las falaces afirmaciones sobre nuestra sociedad contenidas en un documento circulado el pasado 1ro. de diciembre a nombre de un grupo de intelectuales y líderes afronorteamericanos.

Decir que entre nosotros existe un "insensible desprecio" por los cubanos negros, que se coartan las "libertades civiles por razones de raza", y exigir que se ponga fin "al innecesario y brutal acoso de los ciudadanos negros en Cuba que defienden sus derechos civiles", parecería una delirante elucubración si no fuera porque detrás de esas ficciones se evidencia la aviesa intención de sumar a respetables voces de la comunidad afronorteamericana a la campaña anticubana que pretende socavar nuestras soberanía e identidad.

Si la Cuba de estos tiempos fuera ese país racista que se quiere inventar, sus ciudadanos no hubieran contribuido masivamente a la liberación de los pueblos africanos. Más de 350 000 voluntarios cubanos combatieron junto a sus hermanos de África contra el colonialismo. Más de 2 000 combatientes de la Isla cayeron en tierras de aquel continente. Una personalidad de indiscutible relieve mundial, Nelson Mandela, ha reconocido el papel de esos voluntarios en la quiebra definitiva del infamante régimen del apartheid. De África solo trajimos los restos de nuestros muertos.

Si la Cuba de hoy sintiera ese desprecio por el negro, más de 35 000 jóvenes africanos no hubieran sido formados en nuestras escuelas durante los últimos 40 años, ni 2 800 jóvenes de una treintena de países de esa región estudiaran ahora mismo en nuestras universidades.

Un pueblo enfermo de racismo se negaría a colaborar en la formación de médicos y recursos humanos en el área de la Salud en Facultades de Ciencias Médicas fundadas en Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Gambia y Eritrea; daría la espalda a los programas de asistencia sanitaria que han salvado miles de vidas en varios territorios de América Latina y el Caribe donde resulta significativa la presencia de la diáspora africana, y se hubiera desentendido de los más de 20 000 haitianos y afrocaribeños de habla inglesa que han recuperado la vista mediante operaciones quirúrgicas practicadas gratuitamente en nuestro país.

Es muy probable que la mayoría de los firmantes del documento desconozca cómo a raíz de la devastación de Nueva Orleáns por el huracán Katrina, decenas de médicos y personal paramédico cubano se ofrecieron para asistir voluntariamente a las víctimas del meteoro en un gesto humanitario que no halló respuesta en las autoridades norteamericanas.

En otro orden, quizá también ignoren de qué modo, desde los primeros días que siguieron a la victoria popular de 1959, fueron desmanteladas aquí las bases institucionales y jurídicas de una sociedad racista. La Revolución Cubana encontró en 1959 una situación desesperada en la mayoría de la población. Los afrodescendientes cubanos, que estaban entre las más sufridas víctimas del modelo neocolonial imperante en la Isla, se beneficiaron de inmediato con la batalla que dio el gobierno revolucionario para erradicar toda forma de exclusión, incluido el feroz racismo que caracterizaba a la Cuba de entonces.

La política de Cuba contra cualquier tipo de discriminación y en favor de la igualdad tiene respaldo constitucional y se expresa en los capítulos de la Carta Magna que se refieren a los fundamentos políticos, sociales y económicos del Estado y a los derechos, deberes y garantías de sus ciudadanos. Los derechos constitucionales, así como los mecanismos y medios para hacerlos efectivos y restablecer la legalidad ante cualquier violación de estos, se garantizan mediante una muy precisa legislación complementaria.

Como nunca antes en la historia de nuestro país, los negros y mestizos han hallado, en el proceso de transformaciones emprendido en el último medio siglo, oportunidades de realización social y personal, sustentadas en políticas y programas que han propiciado el despegue de lo que llamó el antropólogo cubano Don Fernando Ortiz la impostergable fase integrativa de la sociedad cubana.

Se trata, lo sabemos, de un proceso no exento de conflictos y contradicciones, sobre los que gravitan tanto desventajas sociales heredadas como prejuicios secularmente enraizados.

Hace seis años, Fidel Castro, al dialogar en La Habana con pedagogos cubanos y extranjeros, comentó cómo "aún en sociedades como la de Cuba, surgida de una revolución social radical donde el pueblo alcanzó la plena y total igualdad legal y un nivel de educación revolucionaria que echó por tierra el componente subjetivo de la discriminación, ésta existe todavía de otra forma. La califico como discriminación objetiva, un fenómeno asociado a la pobreza y a un monopolio histórico de los conocimientos".

Quien observe la vida cotidiana en cualquier sitio del país, podrá advertir cómo se lleva a cabo un ingente esfuerzo por superar definitivamente los factores que condicionan tal situación mediante nuevos programas orientados a eliminar toda desventaja social.

Los intelectuales afronorteamericanos deben saber cómo sus colegas cubanos han abordado estos temas y promueven acciones desde el lugar prominente que ocupan en la sociedad civil. Algunos de los programas anteriormente aludidos surgieron a partir de los debates suscitados en 1998 durante el VI Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en diálogo franco y abierto con las máximas autoridades del Estado y el entonces presidente Fidel Castro.

Debe recordarse que la organización que agrupa a la vanguardia del movimiento intelectual y artístico cubano tuvo como presidente fundador a un poeta negro, Nicolás Guillén, uno de los más notables poetas de la lengua castellana del siglo XX, activo luchador contra la discriminación racial, y amigo personal de Langston Hughes y Paul Roberson.

En el seno de la UNEAC, organización que nunca estuvo a espaldas de esta problemática se ha creado un Comité permanente para luchar, desde una perspectiva cultural, contra todo vestigio de discriminación y prejuicios raciales.

En un país racista sería impensable la fundación y el funcionamiento de instituciones como la Casa de África, la Fundación Fernando Ortiz, la Casa del Caribe de Santiago de Cuba, el Centro de Estudios del Caribe de la Casa de las Américas y el Instituto Nacional de Antropología, que, entre otras, investigan a fondo el legado africano en nuestra cultura y las relaciones interraciales en nuestro país. Ni recibieran apoyo ni tendrían el más amplio reconocimiento social entidades artísticas de tanta jerarquía como el Conjunto Folclórico Nacional, el Ballet Folclórico de Camagüey, o el Conjunto Folclórico de Oriente. Ni existiera el Museo de La Ruta del Esclavo, primero de su clase en América Latina y el Caribe y uno de los principales resultados del compromiso de Cuba con el programa auspiciado por la UNESCO para vindicar el aporte de los africanos arrancados por la fuerza de sus tierras de origen a estas otras donde contribuyeron a la forja de nuevas identidades.

Si el odio racial fuera una tónica predominante en nuestra sociedad, no pasaría de ser un gesto retórico la conmemoración del centenario de la fundación del Partido Independiente de Color, sobre la base de recuperar la memoria histórica de una etapa de las luchas y afanes del pueblo cubano por sus derechos y su liberación de todas las dominaciones.

Genuinos portadores de la cultura musical tradicional, sumamente apreciados por públicos norteamericanos, como Los Muñequitos de Matanzas y los conjuntos Yoruba Andabo y Clave y Guaguancó tendrían que desempeñarse como braceros mal pagados en los puertos, parqueadores de autos, limpiabotas y empleados domésticos, de no haberse reconocido sus extraordinarios valores.

Una sociedad racista no se hubiera empeñado en traducir y publicar centenares de obras literarias de decenas de autores africanos y afrocaribeños. En una de sus visitas a Cuba, el Premio Nobel nigeriano, Wole Soyinka, declaró: "Es difícil encontrar otro lugar en el hemisferio occidental donde la avidez por conocer a los escritores africanos trascienda, como he visto aquí, el interés de las instituciones académicas".

Los intelectuales y artistas cubanos agradecemos la solidaridad, la comprensión y el respeto que muchas personalidades afronorteamericanas han mostrado hacia la realidad cubana a lo largo de medio siglo. Nunca les hemos pedido compartir nuestras ideas políticas ni hemos condicionado el diálogo a algún tipo de respaldo o adhesión. Por un elemental sentido de la ética respetamos sus puntos de vista.

Tal vez fuera oportuno que los firmantes de la declaración que comentamos escucharan desprejuiciadamente esos criterios. Estamos convencidos de que al hacerlo, como proclama el refrán yoruba, la verdad tenga su día.

La Habana, 3 de diciembre de 2009

Nancy Morejón, poetisa y ensayista

Miguel Barnet, poeta y antropólogo

Esteban Morales, politólogo y ensayista

Eduardo Roca (Choco), artista

Heriberto Feraudy, historiador y ensayista

Rogelio Martínez Furé, africanista

Pedro de la Hoz, periodista y ensayista

Fernando Martínez Heredia, sociólogo y ensayista
 
Más información:

Comentarios (12)

#2

moe ronga|05-12-2009 17:25

http://www.mcclatchydc.com/static/pdf/CUBA_statement.pdf

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#4.- compro USD

cualquiera|05-12-2009 18:38

mas de 1000, los pago a 2 CUC, tira para aca: 052391982

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#5.- Todo vale si es contra Cuba y su gente

Ivan|05-12-2009 19:46

      Era lo último que se podía esperar de las entrañas del monstruo: negros colaborando con el apartheid norteamericano contra el socialismo cubano y, de modo especial, contra la población negra cubana. Me explico. La caída del socialismo en Cuba a quien más perjudicaría es con diferencia a la población afrocubana, que, gracias a la revolución, pasó de ser población esclava a ser (a nivel legal e institucional) población en igualdad de condiciones que el resto. Otro asunto bien distinto es que sociológicamente siga existiendo racismo, al igual que ocurre con la homofobia.     
      Aunque soy español, he visitado Cuba en varias ocasiones, lo que me ha permitido comprobar la relativa integración social de la población afrocubana. He visto negros viviendo en mansiones que hace décadas ocupaban en calidad de esclavos, negros universitarios ocupando puestos relevantes (inclusive donde se genera más dinero: en el turismo) y negros asistiendo a espectáculos con gran autoestima. Quizá nó a los ojos de algunos cubanos, pero a los ojos del socialismo, los afrocubanos son personas, la mayoría de ellos los más ardientes defensores de la revolución por que saben lo mucho que le deben y lo mucho que perderían si fracasara.

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#7

july|05-12-2009 22:03

Ferrnando Martinez es un mulato semianalfabeto que ha logrado situarse en un pedestal de la patria por su trabajo honrado y su amor a la patria y a Fidel. Nadie es mas fidelista QUE EL y a pesart de los golpes que le han dado siempre levanta su voz en defensa de Fidel y Raul. creo en lo que dice

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#8

Pepa|05-12-2009 22:11

Para María La O.
Se ha lucido usted, señora. Ha ido a "copiar" al Borbón  mandando callar a Iván. ¿Y quién es usted para prohibir a nadie que dé su opinión basándose en su nacionalidad?  Glorioso argumento...
Por cierto, en español los signos de exclamación o interjección se escriben al principio y al final de la frase.
 

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#9.- Todos contra cub,Es el negocio.

Cofresi Ramirez|06-12-2009 01:09

Hablar mal de cuba y su revolucion social y politica es el negocio mas grande que algunos transfugas han encontrado;No importa el daño que se pueda inflingir,lo que importa es la ganacia que se obtiene de semejante bajeza;Desde cuando a los mafiosos de miami y sus jaurias le han importado los negros cubanos,si ellos mismos son el paradigma del racismo en miami?Como puede algun afroamericano hablar mal de cuba en ese sentido ni en ningun otro,sin conocer la realidad de aquel golpeado pais,que solo lucha a diario por sobrevivir y seguir siendo independiente.
  No digo que en cuba no exista algun tipo de racismo,pero este se manifiesta en forma individual de algunos individuos,no es un fenomeno social,como ocurre aqui en estados unidos y otras partes de europa.
  Si algo los negros cubanos tienen claro,que la revolucion a sido la unica institucion que a permitido su elevacion como individuos.En cuba ante del 59 existia un verdadero aparthey,al mejor estilo del sur norteamericano o sudafricano,asi que no vengan a darse en el pecho como defensores del negro ni de nadie dentro de cuba.
  La mentira no llegara muy lejos,algun dia la verdad le alcanzara......

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#12

06-12-2009 16:50

Los blancos y los negros fueron importados a Cuba unos como exclavos y otros como exclavistas,no tenemos que tener verguenza para decir que no le debemos nada,porque la supuesta revolución los negros también participaron y al final los mejores beneficios se lo han llevado los decendientes de esos mismos exclavista,es una verdad tan alta como el pico turquino.

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#16.- Juzgando por mi

Chucho Vilomá|07-12-2009 05:59

Soy "blanco", de Las Villas, al menos eso es lo que me dijeron que era. Blancos tambien eran mis padres y mis abuelos. Pero  de ahi para atrás no se que color de piel tenían mis antepasados. Nunca me he hecho una prueba de ADN, pero si me sale que tengo de africano o de indio no me sorprendería, porque primero, y ante todo soy y seguiré siendo cubano, y los cubanos somos una raza mestiza. Cual es el lio?

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#17.- Juzgando por mi

Chucho Vilomá|07-12-2009 06:02

Mis viejos me decian que antes de yo nacer mi pueblo tenia dividido el parque por razas, los negros en la periferia y los blancos en el centro. Tambien me han dicho que en Caibarien la playa estaba dividida por una soga para separar a los blancos de los negros.

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#18.- Juzgando por mi

Chucho Vilomá|07-12-2009 06:11

Gracias a Dios naci en otra epoca, y desde chico tuve amigos negros y los sigo teniendolos. Siendo un niño un dia le dije a un amigo mulato que un tal boxeador blanco era mejor que otro negro, y mi amigo se disgusto y me dijo que no comiera mas mierda que habia muchos boxeadores negros mejores! Me dio pena haber sido tan obtuso y decidi quitarme aquella mierda de mi cabeza y mi amigo me perdono y le tome mayor estima. Me di de cuenta que los viejos prejuicios raciales de las generaciones anteriores son obsoletos. Asi me abri a nuevas ideas y me aleje de la absurda idea de que los blancos son superiores y los negros inferiores. No hay peor desgracia que la descriminacion por cualquier razon que sea.

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#19.- Juzgando por mi

Chucho Viloma|07-12-2009 06:21

Cuando llegue a Miami, mi primer trabajo fue en un "Ghetto" que es el nombre que le dan a los barrios negros, conoci como  algunos negros me llamaban "cracker" (blanco) otros -la mayoria- me decian "chico" (latino) Luego en otro trabajo en una zona blanca de "gringos" algun que otro odioso, porque la mayoria de los negros y blancos americanos no son racistas, me decian "nigger" o "fucking spic". Entonces descubri que no era "blanco" como me habian hecho creer desde chico, ahora  soy un "hispano" o "latino". Es dificil de explicar esto, pero aun me siento cubano y lo de latino no me ofende, me hace mas universal y me siento mas cerca de los otros latinoamericanos.

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#20.- Juzgando por mi

Chucho Viloma|07-12-2009 06:24

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