Contra la criminalización de la Juventud Comunista Checa
República Checa, junio del presente año. En vísperas de las elecciones parlamentarias una cadena comercial de tiendas deportivas obsequiaba con un 20% de descuento a aquellos clientes que no votaran por los comunistas (era preciso mostrar la papeleta del voto como prueba).
Paralelamente, se estaba realizando otra estrafalaria iniciativa, la campaña “Vamos a romperlos” que regalaba camisetas y DVDs a aquellas personas que entregaran el mayor número de papeletas comunistas para así torpedear el voto al KSCM[1].
Estas acciones nunca fueron cuestionadas por el status que sin embargo acaba de legalizar a la Juventud Comunista.
Esta lucha encarnizada contra el marxismo checo no es una simple cuestión local de un Estado de la UE sino que responde a todo un plan preconcebido de criminalización contra el movimiento comunista.
Como ya sabes lector/lectora, desde hace un tiempo las diferentes instancias de la Unión Europea están redactando declaraciones que, si no prohíben, al menos sí criminalizan al marxismo-leninismo. Muy cínicamente se le está comprando con el totalitarismo hitleriano (del cual son herederos ideológicos algunos de los que firman esas proclamas) e incluso se obvia la participación comunista en la derrota del nazi-fascismo en la Segunda Guerra Mundial.
Este tipo de iniciativas escuece- obviamente- a los Partidos comunistas oficiales de la UE pero poco más ya que solo con un gran esfuerzo imaginativo se les puede considerar marxistas. Y en cuanto a la Europa del Este, casi todos los PCs se han reconvertido a la socialdemocracia y militan en la reaccionaria Internacional Socialista.
Pero no es el caso del Partido Comunista de Bohemia y Moravia, al que le cabe el inmenso honor de que le tachen de ser un “PC no reciclado”, “Partido Comunista de viejo cuño”, etc. A él, por tanto, sí le afectan las “recomendaciones” de la UE ya que es un mal ejemplo de cómo debe reformarse la izquierda del antiguo bloque soviético y más aun cuando es una organización con una fuerza considerable en el Estado ex socialista que tiene en la actualidad uno de los niveles de vida más altos.
De hecho, el KSCM y los partidos comunistas griego y portugués son los que mejor organización tienen y aguantan los envites electorales dignamente. Aquellos que berreaban el renovarse o morir eurocomunista (españoles, franceses e italianos) se fueron por el sumidero.
L’humanité privatizado y realizando desfiles de moda en su sede; el PCE-PSUC apoyando el envío de soldados al Líbano. ¿Y Refundación Comunista italiana? En su momento creó muchas ilusiones pero si acaso fue o pudo llegar a ser, desde luego hoy día ya no es.
Tal vez el PCP, el KKE y el KSCM estén muy lejos de plantearse el “asalto a los cielos” pero son un soplo de aire fresco y una bofetada a los que quieren mostrar que el comunismo no vende.
Y en medio. la ilegalización de la Juventud Comunista Checa (KSM). Esta acción recuerda a los tiempos de la guerra fría, cuando la RFA prohibió a la Juventud Alemana Libre (FDJ). Según informa la página hermana RedGlobe “fue bloqueada la página web de la organización júvenil. En la página web, que hasta la mañana de hoy fue accesible, ya sólo se ve un anuncio en inglés y checo que anuncia que el servido había sido bloqueado. No presentan ninguna explicación. También están bloqueadas así las direcciones de correo electrónico de la KSM”.
Hace unos momentos he estado tratando de entrar a la web de las Juventudes y ni siquiera me salió eso, sencillamente la página ya no existe.
A todos esos burgueses, socialdemócratas, neoliberales, fascistas, reaccionarios y demás conservadores de distinto cuño solo me cabe decirles una frase de un libro que no suelo citar, la Biblia: “Con la vara que midáis seréis medidos”
Raúl Calvo Trenado
20 de octubre de 2006