Están ahí, bajo el tren
El Diari de Terrassa nos informa (14/12/07) de que por fin los arqueólogos han dejado de molestar y que ahora pueden proseguir las obras de ampliación de los ferrocarriles. En un pie de foto, donde se muestran las grúas y el cemento, dice: “La ausencia de científicos permite a las máquinas trabajar con más celeridad”. Podríamos considerar lo contrario, a saber, que la ausencia de máquinas permitiría a los científicos trabajar con más celeridad. Pero eso no se lo plantea nadie.
En agosto de 2005 se iniciaron las excavaciones arqueológicas en el parque de Vallparadís. Pronto se encontraron miles de fósiles animales y piezas, incluyendo “herramientas utilizadas por los primeros pobladores de Cataluña”. Se anunció con grandes titulares la posibilidad de encontrar a los primeros “catalanes”, de hace casi un millón de años, más antiguos incluso que los de Atapuerca. Pero había un problema: los susodichos paleocatalanes habían tenido la mala idea de aposentarse donde luego tenía que pasar un tren.
En una sociedad democrática este hecho habría dado lugar a un debate, ¿priorizamos las obras o el conocimiento científico? Según la Ley del Patrimonio Cultural, la administración debe evaluar el hallazgo y decidir si suspende las obras o no. ¿Qué criterios se han seguido para decidir continuar con las obras? Podemos imaginarlo fácilmente (¡€€€€€€!), pero el caso es que ha permanecido totalmente al margen de la opinión pública. Así que se les ha dejado un poco más de tiempo a los arqueólogos para excavar en un área reducidísima, y luego a recoger las herramientas, que hay que construir. Dice el diario que los científicos están satisfechos. No me lo creo.
No pretendo defender que haya que parar las obras o incluso tirar abajo las edificaciones cercanas, donde vive gente, pero sería bonito que se hubiera informado más a la gente. No sé, algún debate, alguna encuesta, algo. Como si tuviera que ver con nosotros, como si fuera un patrimonio del pueblo, y no algo que sólo puede beneficiar o perjudicar a inversores y políticos. Si esto fuera una democracia …
Me pregunto qué habría pasado de encontrar restos humanos, ¡que tienen que estar por ahí cerca, pues están las herramientas! Imagino al alcalde en cuclillas, con el casco puesto y mirando los fósiles con interés, para luego conceder subvenciones como un gran protector de la ciencia y la cultura. Grandes titulares, programas televisivos, más subvenciones, publicidad, becas, más dinero, investigadores extranjeros acampando en Terrassa, inversiones, euros, dólares. Hmmm, podría ser un buen negocio, “Terrassa capital paleontológica de Europa”. Y las obras del ferrocarril se desviarían por otro lado, discretamente.
Vale, vale, es mucha fantasía, lo sé. Tal vez no es lo que la gente querría. Igual ni siquiera yo lo querría, yo qué se. Al fin y al cabo, ¿qué importancia tendría encontrar más restos humanos del Paleolítico? ¿qué nos aporta? ¿cómo valoramos ese conocimiento? ¿qué está dispuesta la sociedad a hacer? Son preguntas que nos conciernen a todos, pero que sólo unos pocos han contestado.
15-12-2007 09:47
Lamentablemente todo en esta ciudad funciona la misma manera. De todos es sabido la poca gracia que le hizo al alcalde que se encontrarían en Vallparadís este patrimonio arqueológico. Su mensaje ha sido claro: echar a los arqueólogos de allí lo antes posible.
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15-12-2007 18:08
En Banaña se pueden cometer estos atropellos y todos los que los cortijeros estimen convenientes, o sea, les salgan de los mismísimos cojones.
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^^
unnamed|09-03-2008 23:54
te doi la enorabuena ^^
ahora te conozco mucho
mas que antes ^^ ah
i por cierto bonito articulo ^^ 
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