Cuando publiqué, el pasado 5 de septiembre, mi artículo “El AntiDieterich”, algunos pensaron tal vez que exageraba en mis juicios sobre Heinz Dieterich. Otros ya sabían cómo pensaba al respecto y por qué no había dicho públicamente mis opiniones. Y este por qué, lo aclaro para evitar especulaciones, está dado en lo fundamental por el hecho cierto de que ha sido históricamente una tendencia de los poderosos echar a pelear a sus enemigos para evitar que se unan en su contra. La vieja divisa romana de “divide y vencerás”, ha hecho posible que las izquierdas se entretengan durante mucho tiempo destripándose entre sí, en lugar de enfocar al verdadero enemigo y unir todas las fuerzas contra él, auque sea bajo el refrán de que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”.
Pero la unidad revolucionaria, si bien puede establecerse sobre la base de métodos diferentes, ha de ser siempre consagrada por principios claramente establecidos y compartidos por el conjunto. Cuando algo pone en peligro esos principios, entonces hay que evaluar las maneras de enfrentar el problema. Es decir, si el daño que se hace a la unidad en sí misma, manteniendo dentro del conjunto a la parte que de forma manifiesta ha demostrado no honrar esos principios, no es mayor que el que pueda causarle separar sin paños tibios a esa parte.
Y lo del pensador alemán, a mi juicio, ya pasaba de castaño oscuro con sus prepotentes consejos a diestra y siniestra, sin el menor pudor al hablar de sí mismo y ensalzar sus propias teorías, y sin la menor reverencia a la obra real, concreta y tangible de dos figuras históricas de las dimensiones de Fidel Castro y Hugo Chávez.
Me limité entonces a unas simples preguntas a  Dieterich en el artículo mencionado. Preguntas que hubiera preferido hacerlas a él mismo cuando en el teatro Teresa Carreño de Caracas, intervino en presencia de Chávez, Armando Hart y otros compañeros, y donde solo le faltó decir que Marx, Engels y Lenin eran dinosaurios filosóficos, sus escritos a lo sumo, incunables del marxismo, y que quien pretendiera ahora, en el siglo XXI, hablar de socialismo, debía regirse indefectiblemente por las teorías del socialismo telemático, informático y cibernético, que propugna el Nuevo Guía Tecnotrónico de los explotados de este mundo, cuyo nombre es Heinz Dieterich Steffan.
Ahora salta a la palestra, para asombro de algunos y confirmación de otros muchos, la traición del ahijado filosófico de Dieterich dentro del proceso bolivariano de Venezuela: el general retirado y ex Ministro de la Defensa, Raúl Isaías Baduel. Aunque Dieterich gusta de firmarse asesor del presidente Chávez, todos saben que en realidad a quien asesoraba era al general Baduel.
Chávez cuando solía citar a Dieterich lo indicaba tácitamente, es decir, dejaba claro que era una idea del pensador alemán, y luego comentaba al respecto si era preciso, pero no ha sido ostensible en sus discursos una influencia ajena a sus lecturas y análisis personales, permeados de cada libro nuevo que le cae en las manos de insaciable lector.
No así el general Baduel, cuyos discursos en los últimos tiempos eran más filosóficos que políticos, y aunque los salpicaba de Sun Tzu, Cristo, Lao-Tse, San Mateo, Kahlil Gibrán o Che Guevara, era evidente que sus parrafadas sobre el llamado “Socialismo del Siglo XXI” y el uso del instrumental referativo marxista no eran de su propia cosecha. Búsquense las intervenciones y las entrevistas de Baduel y compárese con el prólogo al libro de Dieterich “Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI”, firmado por el general y se notará la diferencia. Léase su discurso de traspaso de mando de la jefatura de la Fuerza Armada, y a penas podrá saberse si se está en presencia del discurso de un soldado, o de un artículo del autor del Nuevo Proyecto Histórico.
Hablando de entrevistas, es irónico que el título de la que les concedió el general Baduel a los periodistas cubanos Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez sea “NADIE PODRÁ DECIR NUNCA QUE BADUEL TRAICIONÓ A CHÁVEZ”.
En esa extensa entrevista, hecha en el entorno habitual del general Baduel, en pleno apogeo de la efímera gloria que le rodeó (y de la que Dieterich fue uno de los más activos artífices) entre humos de sahumerios y cantos gregorianos, podemos leer cosas como estas, dichas por el general al describir las presiones a que era sometido para que se sumara al golpe:
“Era muy perverso lo que estaba ocurriendo. A veces hasta me acariciaban el ego: “Usted es el hombre que tiene el fiel de la balanza”, y toda esa vaina. Ya sabíamos que el golpe se había desencadenado.”
Resulta sorprendente que este argumento que, según Baduel, le daban los pro golpistas, se parezca tanto a los que ofrece Dieterich en su artículo “¿Quién hizo fracasar el golpe militar contra Hugo Chávez?”, publicado en Rebelión, el 17 de abril de 2006. Inicia Dieterich su artículo con el subtítulo de “La historia secuestrada”, lanzando sobre el gobierno una acusación solapada: “En la 42 brigada de Infantería Paracaidista, de Maracay, Venezuela, del 10 al 12 de abril de 2006, comenzó a rescatarse la verdadera historia de la resistencia cívica-militar, que en el año 2002 derrotó el golpe militar contra Hugo Chávez”.
En ese artículo, al presentar a Baduel entre los asistentes al cónclave, en el que también Dieterich estuvo invitado, dice que fue el “centro de gravedad político-militar nacional de la resistencia que venció a los alzados”. Más adelante, en el análisis de los roles desempeñados por los diferentes actores, Dieterich solo invierte 13 líneas para evaluar la labor del pueblo venezolano, otras 13 para el papel de Chávez y del entonces Fiscal General de la nación, Isaías Rodríguez, y en cambio invierte 33 en celebrar la intervención de Baduel. En el último párrafo se atribuye el derecho de recomendarle a Chávez el destino que debía darle al general Baduel.
Por su parte el general, en la entrevista citada, al ser preguntado sobre si además de la disciplina militar y el respeto a la Constitución, en la actitud asumida por él en los sucesos de abril de 2002, también pesaron los afectos hacia el Presidente, respondió:
“Sí. En otros momentos de nuestras vidas, ha habido gente que ha querido especular sobre mi amistad con el Presidente y crear alguna cizaña. Pero nuestra relación responde a los llamados del corazón. Además de los ideales, están los afectos profundos.
“Aquí guardo la copia de una carta que le hice en diciembre de 1999, dándole cumplimiento de orden, cuando él me pidió que me movilizara para La Guaira (…) Entonces le dije, y lo repito: “Mi más caro sentimiento hacia usted, como un hermano del alma, un dilecto y entrañable amigo y un gran compañero de viaje”.
¿Será acaso que los mismos que ayudaron a convertir al general Baduel en “Héroe”, lo llevaron también, con ensalzamientos excesivos y susurros sibilinos, a convertirse en traidor? Con tales consejeros muy mal acabarán los aconsejados. Siempre será preferible enfrentarse a la espada desnuda de un enemigo abierto y desafiante, por más grande que sea, que al puñal miserable de un enemigo disfrazado de amigo.
Tenía razón mi abuelo cuando restallaba, en su lenguaje ríspido y contundente, aquel refrán antiguo e incontrastable: “De las aguas mansas líbreme Dios, que de las bravas me libro yo.”
P.D.: Casi al colocar este trabajo en la Red, encuentro un artículo de Dieterich, donde sale una vez más de vocero de su discípulo Baduel, colocándolo nada menos que en el Centro Político del país, acusando al gobierno de haber marginado al general, y exigiendo, so pena de responsabilidad histórica, una “alianza estratégica” entre Chávez y Baduel, para impedir “otro triunfo estratégico” del imperialismo y la oligarquía “en la Patria Grande”.
Bella frase.  
08-11-2007 10:04
Esperemos que esta última maniobra de los escualidos fracase también. Y ojalá el episodio sirva, al menos, para que la gente empiece a darse cuenta de quién es cada cual. Y no me refiero solo al general, claro, sino también a su asesor.
Valoración: 0
Francisco Bartolomé|08-11-2007 10:24
Cada vez me parece más imposible que la gente de, digamos,  izquierda (o progresista, o términos afines) podamos plantar cara a las hordas liberales que manejan el mundo. Y me parece imposible, porque me parece imposible cualquier tipo de acuerdo entre tendencias o sensibilidades distintas, por ridículo que sea lo que las diferencia (¡manda huevos que el dinero aglomere más y mejor a las personas que conceptos tales como igualdad, libertad, solidaridad...)
Frente a los problemas a los que la humanidad se va a encontrar en breve (de todo ellos quizá sea el fin de la era del petróleo el mayor de todos, pues, además de guerras y hambrunas, se darán cambios  en los sistemas económicos y financieros mundiales,  profundos y fatales para los currelas siempre y cuando no se opte por el socialismo) frente a estos problemas, digo, no existe una fuerza monolítica, culta,  universal, que se erija en referente único, o -siquiera- en contrapoder.
Si además tenemos en cuenta que  la derecha ("ultraderecha" en estos nuevos escenarios) siempre va a poder contar con la parte instintiva de las personas (miedos, fundamentalmente) para desarrollar sus planes... lo tenemos claro.
Y mientras tanto seguimos teorizando. Somos especialistas en la dialéctica y la controversia. Cogemos un temita y lo desmenuzamos hasta lo irreductible. Y luego, satisfechos, miramos a la plebe y pensamos en lo tarugos que son, y la suerte que tenemos  de no ser como ellos. 
Valoración: 0
Francisco Bartolomé|08-11-2007 10:54
El comentario anterior no puede, en rigor, enmarcarse dentro de lo que trata el epígrafe; pero furioso, como estaba (y "estoy" desde algún tiempo, pues veo que estamos malgastando nuestros activos, y, lo que es peor, que nos estamos quedando sin fuerzas para enfrentarnos a lo que ya está entre nosotros), lo he colgado aquí, como podía colgarlo en otro sitio.
Por ello, disculpas.
Valoración: 0
Mirtila|08-11-2007 11:04
Al intelectual alemán-mexicano, hay que respetarlo por su amplia cultura y conocimientos teóricos, pero está fuera de contexto en la cruel realidad de la lucha revolucionaria.  Con palabras se puede voltear al mundo, pero aludiendo a Antonio Machado, podemos decir:"la verdad es lo que es y sigue siendo verdad, aunque se piense al revés".  Baduel no es un hombre sólido en sus convicciones, a no sea que éstas resulten en ideales neoliberales y aún allí va p'alante y p'atrás.  Baduel sué llevado a las "alturas" por el aprecio y compañerismo leal del Comandante, pues este militar fué uno de los que hicieron el juramento ante el Samán de Guere y el Presidente es totalmente leal a la amistad y demasiado crédulo, porque siendo él incapaz de traición, no quiere aceptar, muchas veces, que  algunos de sus compañeros sean unos bandidos y traidores.  PEro nusostros y nosotras, el pueblo, estamos ahí y somos los verdaderos heroes del 12, 13 de Abril, porque salimos sin armas, dispuestos y dispuestas a morir y solo entonces los generales leales nos apoyaron...porque no podían quedarse atrás.  Esta es la realidad y esta realidad hace imposible el encumbramiento de un fulano como Baduel y hace posible que el Comandante continúe allí, donde lo necesitamos, donde es indispensable para Venezuela y la Patria Grande.
Valoración: 0
A la compañera Mirtila
08-11-2007 14:15
Compañera Mirtitla, Dieterich ha sido encumbrado tan injustificadamente como el general Baduel. Aunque hay que reconocerle el mérito de ser un buen "publicista". Se ha querido convertir en ideólogo de la revolución bolivariana, intentando que su proximidad a Chávez le avale, ya que su nulo rigor académico e intelectual no lo hacen.
Por cierto, que ahora Dieterich vuelve a demostrar su "clarividencia" pidiendo a Chávez que pacte con Baduel para salvar la revolución. Y su incoherencia, al defender que el general es un hombre que actúa por "convicciones", cuando hace 18 días defendía el proyecto de reforma constitucional  que hoy denosta. "Estas son mis convicciones, aunque si no se me ofrece el puesto que se merece un "héroe", tendré que cambiarlas por las de aquellos que mejor me paguen". Guárdenme dos crías del "hombre de convicciones" y de su padrino intelectual alemán.
Lo mejor que puede decirse de Dieterich, sin pensar mal acerca de sus intenciones, es que no se entera de la misa la mitad. Una muy mala influencia para la Revolución y para Chávez. Mucho ojito con estos amigos, que son más peligrosos de lo que puedas imaginar. Y si no te lo crees, al tiempo.
Valoración: 0
CARLOS, TU QUE ERES DEL PCC, DIME QUÉ TE PARECE ESTO.
08-11-2007 18:02
Recientemente, en lo que parece ser una insistencia programada, el dirigente del PSUV Hugo Chávez Frías repite su solicitud al Partido Comunista de Venezuela de que se disuelva para incorporarse a su Partido el PSUV, pero, eso sí, despojándose del marxismo-leninismo porque según él "el marxismo leninismo ya pasó".- Los comunistas opinamos de otra manera.-
Faustino Rodríguez Bauza (PCV para Kaos en la Red) [31.10.2007 18:11] –
http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=44041
EL  PCC  TIENE  POR  IDEOLOGÍA,  SEGÚN  SUS  ESTATUTOS,  EL  MARXISMO  LENINISMO  COMO  ÚNICA BASE  PARA  CONSTRUIR  EL  SOCIALISMO,  CHÁVEZ  DICE  QUE  AQUELLA  YA  PASÓ,  ENTONCES  PARA  É  PAS
EL  SOCIALISMO.
¿QUÉ  DEFIENDES,  CARLOS?  ¿EL  PETRÓLEO  QUE  NOS  PUEDE  LLEGAR?   
Valoración: 0
CARLOS, échate un fragmento de "El derechismo de Baduel y la colaboración de clases"(I Parte)
08-11-2007 21:50
CARLOS,  IGUAL    QUE  A  CELIA,  TE  DECIMOS  "NO  TE  MANDES  NI  TE  ZUMBES",  NO  TOMES  PROTAGONISMO,  LAS  VAINAS  VENES  ESTÁN  ENREDADAS,  NO  SON  PARA  AMATEUR  LOS  ANÁLISIS.   
Tomado de: “El derechismo de Baduel y la colaboración de clases”
Por: Simón Rodríguez Porras
Fecha de publicación: 06/11
El Colectivo Libre Aquiles Nazoa planteaba la situación en los siguientes términos, un mes antes de la declaración en la que Baduel se sitúa sin ambigüedades en la derecha tradicional:
"En vísperas del nacimiento efectivo del PSUV ocurren dos hechos notorios: el alejamiento público del Presidente respecto del general Alberto Müller Rojas, debido a diferencias en torno a manifestaciones sintomáticas de la vigencia del viejo modelo militar, y el poder de la casta que lo representa; y el anuncio presidencial de que el PSUV no tendrá una perspectiva de clases marxista, por tratarse de una tesis "obsoleta", según el presidente. El teórico detrás de esta supuesta caducidad del marxismo es el intelectual Heinz Dieterich. La defensa presidencial de la "profesionalización" de la Fuerza Armada, y los gastos militares en equipos y armamento sofisticados, va en sentido contrario a las tesis de la guerra asimétrica y la democratización de las tareas de defensa nacional, y apuntala el viejo modelo, defendido por el alto mando militar.
Valoración: 1
ARLOS, échate un fragmento de "El derechismo de Baduel y la colaboración de clases"(II Parte)
08-11-2007 21:52
La democratización del uso de la fuerza es una condición necesaria para la democratización real del país, y por esta razón reviste una especial significación que se desechen los aspectos más avanzados de la discusión de la nueva doctrina militar, aquellos que precisamente abordan la necesidad de redefinir el sujeto militar superando la función pretoriana de la FAN como instrumento de control social."
(http://my.opera.com/CLAN/blog/el-filo-de-la-encrucijada)
Y  te sugiero leerlo completo.
Valoración: 1
CARLOS, échate un fragmento de "El derechismo de Baduel y la colaboración de clases"(III Parte)
08-11-2007 22:07
“La explicación oficial acerca del comportamiento político de aquellos que huyen por la derecha, como el general retirado Raúl Isaías Baduel o los tránsfugas del partido PODEMOS, reduce la complejidad de los hechos a dos supuestos, de precaria validez: primero, que el gobierno es de izquierda, y segundo, que estos actores políticos han saltado la talanquera, han traicionado a un proyecto político, o se han vendido
“Ni PODEMOS ni Baduel han traicionado a una izquierda revolucionaria en la que nunca han militado, han salido del chavismo de derecha hacia la derecha antichavista.
“Para quienes asimilan chavismo con socialismo, sí puede haber una gran sorpresa en la conducta de Ismael García, Ramón Martínez, o Baduel, pero lo cierto es que las divergencias de Baduel respecto de la perspectiva revolucionaria formaron parte de un debate público mientras él era ministro de la Defensa, y en ese debate varios voceros del gobierno, comenzando por el propio presidente Chávez, tomaron parte, y en todos los casos lo hicieron para suscribir la posición y el discurso de Baduel."
Valoración: 1
ARLOS, échate un fragmento de "El derechismo de Baduel y la colaboración de clases"(y IV Parte)
08-11-2007 22:12
Continúa y finaliza su artículo Simón Rodríguez:
  "Una vez consumado el reposicionamiento de Baduel en las filas de la oposición, consideramos que lo verdaderamente inquietante es que no se modifique aquella política que ha dado cabida a sectores derechistas en el gobierno, y que se utilicen explicaciones al caso de Baduel que tiendan a encubrir la raíz del problema. Mientras la doctrina oficial sea la de la colaboración de clases, el gobierno engendrará periódicamente nuevos líderes para la derecha opositora, y abonará las condiciones para que el fascismo tome el poder."
Fin  de  las  citas  que  quería  vieras,  junto  los  demás  lectores.
Valoración: 1
Sorry Simón Rodríguez P
mozart|13-11-2007 13:48
Estos muchachitos creen que se la saben todas de politica, dígame ese zagaletón de Simón Rodríguez Porras, que debería dedicarse a pulsar más la guitarra pues el chavismo no le dará lugar para que se gane el pan honestamente. Es una lástima como pierde el tiempo defendiendo una causa perdida, que se hunde indefectiblemene entre la inmundicia y la corrupción y él hace -como tantos otros-el penoso papel de tonto útil...Despierta!!!!
Valoración: 0
¿Zagaletón?
Simón Rodríguez Porras|23-12-2007 23:27
Por las expresiones utilizadas, estoy casi seguro de que quien me dedicó ese último comentario es una señora mayor, cuyo conservadurismo probablemente esté más asociado a su edad y sus prejuicios que a la reflexión documentada. Le aclaro a esta señora que mi causa no es la del chavismo, sino la de la revolución socialista. ¡Nunca estamos más despiertos que cuando enfrentamos de raíz a este sistema abyecto de explotación!
Lea "Granizada" de José Antonio Ramos Sucre, y véase retratada en la sentencia del poeta:
"Las señoras son los alguaciles de la burguesía dogmática y panzuda" 
Valoración: 1