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Que la confianza le gane a la mezquindad: el papel de Brasil

En los últimos años hemos asistido a hechos verdaderamente increíbles en materia de geopolítica, ciertas generosidades políticas entre países, difíciles de imaginar en décadas anteriores...
Flavio Dalostto en Insurrectasypunto | Para Kaos en la Red | 12-11-2008 | 311 lecturas | 1 comentario
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Las guerras y casi-guerras del Siglo 20
En los últimos años hemos asistido a hechos verdaderamente increíbles en materia de geopolítica, ciertas generosidades políticas entre países, difíciles de imaginar en décadas anteriores donde todo era bueno para practicar escaramuzas con el vecino, estar al borde de una guerra o desencadenarlas: Bolivia y Perú/Chile, Bolivia/Paraguay, Ecuador/Perú, Chile/Argentina.

En los últimos tiempos, un Nuevo Viento recorre nuestra América del Sur, una visión de Unidad Latinoamericana se ha comenzado a perfilar ante nuestros ojos. El Sueño de Bolivar, Artigas, San Martín, Tupac Amaru, de a poco, ha comenzado a cobrar vida. ¿Cuál es el origen de nuestros diferentes estados? La derrota del imperio español, y la repartija de sus pedazos en zonas de influencias de las principales oligarquías urbanas. El caso de Panamá, mutilación de Colombia, es un caso de artificio territorial promovido por Estados Unidos.

Fronteras a evaporarse
"Se derrumbarán estas montañas, antes que argentinos y chilenos rompan la Paz aquí jurada", reza un cartel al pie de la cordillera de los Andes, en la frontera entre los dos países. Sin embargo, por el diferendo del Canal de Beagle, nuestras respectivas dictaduras, iban a derrumbar a nuestros países, y los Andes iban a seguir allí nomás, mirando la estupidez de los humanos.

Prefiero un cartel ,en todas las fronteras entre nuestros países, que diga "Se evaporarán estas fronteras, cuando los latinoamericanos rompan el Recelo aquí sembrado". Mezquindades, en general donde los Pueblos no son protagonistas, sino peones utilizados por intereses más poderosos. Mientras los bolivianos y los paraguayos se desangraban en el Chaco, en la década del 30', en una guerra promovida por dos empresas petroleras del "primer mundo", los dueños de estas tomaban cafecito y jugaban a la muerte con nuestras naciones en su tablero de ajedrez.

Gobiernos traidores
La dictadura chilena apoyó a Inglaterra en la guerra de Malvinas contra Argentina, mientras los voceros de Pinochet decían "Que Argentina se quede tranquila, que Chile le cuida las espaldas". Con puñal le cuidaba las espaldas, Pinochet a Argentina. Fueron fundamentalmente las dictaduras y los gobiernos de la oligarquía, con el patrocinio de los Estados Unidos o Inglaterra, los que fomentaron muchas de las guerras fraticidas del Siglo 20. Lograron afianzar en la mente de millones la rivalidad de bolivianos y peruanos contra chilenos, de chilenos contra argentinos, de bolivianos contra paraguayos, de brasileños contra argentinos, de peruanos contra ecuatorianos, etc.
Hoy asistimos a un Tiempo Nuevo, Imperfectísimo pero que podemos dirigir hacia un Mejor Mañana.

Una Nueva Generosidad
Hemos visto al presidente de la República Bolivariana de Venezuela extender el acuerdo de Petrocaribe (precios bajos y financiación flexible) a la República de Guayana, con quien mantiene un diferendo limítrofe por los 2/3 del territorio guayanés. Guayana pensó al principio que no la incluirían, pero no fue así. La Generosidad y la Confianza triunfó más que la Mezquindad y el Recelo. Ahí vimos al presidente de Brasil maldisponerse con el empresariado paulista por aceptar el incremento del precio de gas desde Bolivia, que era vendido históricamente a precio vil.

También supimos que cuando el golpe del agropoder contra Cristina Kirchner (Argentina), casi la hizo renunciar, hubo una llamada del presidente Lula, diciéndole "No aflojés, Cristina". Y vimos a la presidenta chilena ponerse a la cabeza del apoyo total de la UNASUR al proceso democrático en Bolivia y su integración territorial, frente a los separatistas cruceñistas que amenazaban con romper el país del altiplano. Hemos visto a veteranos bolivianos y paraguayos de la guerra del Chaco honrar juntos a sus héroes.

En Renacimiento de la Desconfianza
Pero también veo con preocupación ciertas actitudes confusas y peligrosas del presidente brasileño con respecto a Paraguay. Y otras de algunos movimientos campesinos paraguayos, políticamente erradas y también peligrosas . El presidente Lula da Silva salió a defender a los latifundistas brasileños en Paraguay (los brasiguayos), y los campesinos paraguayos amenazan con tomar los latifundios brasileños en Paraguay. Brasil ha realizado infelices movimientos militares en la frontera paraguaya en lo que parece ser una clara advertencia a Paraguay, y esto no puede tolerarse. Los campesinos paraguayos han hecho blanco de su justa furia en los latifundistas brasileños, tomando una actitud xenófoba, y esto tampoco puede tolerarse.

Los latifundistas paraguayos y brasiguayos son igualmente responsables de la destrucción, genocidio y éxilio del Pueblo Campesino Paraguayo. Paraguay es el sub-campeón del latifundio. El primer puesto corre por cuenta del Brasil. La presencia de brasileños y sus descendientes en Paraguay, desde la década del 50' en el siglo 20, podría alcanzar el 9% de la población paraguaya. Son una realidad demográfica, económica y cultural del Paraguay. Grave error de Lula en defender a los terratenientes brasiguayos (muchos con propiedades adquiridas en la dictadura colorada de Stroessner) y grave error de los campesinos paraguayos en descargar su amenaza solo contra los terratenientes extranjeros.

Mientras se cumplan las Leyes y se impulse una reforma agraria en serio, Paraguay no debe hacer discriminaciones de nacionalidad, sino de legalidad y respeto a las leyes ambientales.

El riesgo de un Zimbawe sudamericano
La reforma agraria en Paraguay es impostergable, ya que el 77% de la tierra cultivable está en manos del 2% de la población. Una situación inmoral y obscena. Y esto, ya desde mucho antes que llegaran los brasileños en la década del 60' del siglo 20. Por lo menos desde 1880, el oligopolio de la Tierra ha provocado un éxodo masivo de paraguayos, por millones fuera de su país (por lo menos 7 millones de los habitantes de Argentina son paraguayos o tiene algún abuelo de esa nacionalidad). Impostergable sí, pero también ordenada; a fin de no cortar el circuito productivo, que solo traería más hambre y desocupación en Paraguay.

Es bueno recordar el caso de Zimbawe, país africano dominado por el antiguo héroe anti-imperialista y hoy dictador sangriento Robert Mugabe. La mayoría de la tierra cultivable estaba en manos del 2% de granjeros blancos, mientras el 98% de la población negra poseía prácticamente nada. Mugabe prometió durante largo tiempo una reforma agraria, la cual llevó a cabo a partir del año 2000, enviando a sus grupos de choque a tomar violentamente las granjas de los blancos, torturándolos o matándolos. El caos agrario "re-distributivo" fue tal que las granjas terminaron quedando en manos del círculo íntimo del presidente negro o de policías y militares del régimen. Incapaces de sostener un trabajo agrario mecanizado en gran escala, la agricultura se desmoronó rápidamente, cesaron las exportaciones y una hambruna sin precedentes se apoderó del país hasta hoy. El "granero de África" se convirtió rápidamente en el "desierto de Hambre".

En Paraguay la reforma agraria en serio no se puede dilatar más, pero debe hacerse en forma ordenada, satisfaciendo las demandas de los campesinos, sin afectar la producción económica de alimentos, los empleos que generan y las exportaciones. Lugo tampoco puede permitir que el chivo expiatorio de la crisis agraria sean únicamente los brasiguayos, solo por ser extranjeros.

Brasil, entre la teoría de la frontera humana y la construcción de una Nueva América del Sur
En buena parte del Siglo 20, los países sudamericanos, herederos del imperio español, heredaron la conflictividad y desconfianza contra el expansionismo brasileño, heredero del imperio portugués. Los ejércitos hispanoamericanos llenaron miles de hojas de la hipótesis de la posible "invasión brasileña", desconfiando fundamentalmente de los inmigrantes brasileños, definiéndolos como una "frontera humana móvil de avanzada", o una "quinta columna". La irrupción de las democracias masivas en la América del Sur, y el acceso de gobiernos latinoamericanistas en Venezuela, Argentina y Brasil, fundamentalmente, fueron debilitando aquellas nefastas ideas anti-brasileñas, fundadas o no. El MERCOSUR también contribuyó positivamente a limar asperezas. Antes de esto, lo único que conocíamos de Brasil eran sus playas de mulatas hermosas y la música de Caetano Veloso.

Hoy, muchos consideramos al Brasil, el articulador de la Unidad Sudamericana, sobre todo por su posición geopolítica. A excepción de Ecuador y Chile, todos los países restantes tienen fronteras con él. El enojo de Lula por la expulsión de una empresa brasileña de Ecuador, que no cumplió sus compromisos, era innecesario. Los ejercicios militares frente al Paraguay también. Lo único que justificaría esto último seria el temor de una toma de la represa binacional Iatipú por campesinos paraguayos, lo que podría provocar un desabastecimiento energético de proporciones. Brasil ya padeció ese temor cuando los separatistas "cívicos" de Tarija dinamitaron el ducto de gas en Bolivia que alimentaba a gran parte de la industria brasileña. Por otra parte, Paraguay quiere vender su parte energética excedente de Itaipú a nuevos precios, a lo que Brasil se opone.

Otro conflicto de Lula fue con Ecuador por la constructora brasileña Odebretch porque "Correa decidió expulsar a la empresa de su país por negarse a indemnizar al Estado ecuatoriano tras la detección de fallos en la hidroeléctrica de San Francisco, que producía el 12% de la electricidad consumida en el país" (Diario El Pais).
El presidente ecuatoriano considera que la empresa brasileña se "burló" de Ecuador.

Con estos pataleos, amenazas y movilizaciones contra Paraguay y Ecuador, si no están debidamente justificadas, lo único que logrará Lula será reavivar ideas que parecían superadas, y en el caso de Paraguay, echar sal a la herida todavía abierta del genocidio contra el Pueblo Guaraní, perpetrado por Argentina, Uruguay y Brasil en la Guerra de la Triple Alianza, de fines del Siglo 19, de donde emergió un Paraguay mutilado y agonizante. El resentimiento nacional paraguayo no se ha apagado y las maniobras militares de Lula más declaraciones temerarias de uno de sus generales solo han logrado resucitar el anti-brasileñismo paraguayo.

Le guste o no a Ignacio Lula Da Silva "el obrero", deberá entender que las leyes brasileñas no se extienden fuera de su país. Y deberá elegir entre ser el articulador del "sudamericanismo" que esperamos muchos o el líder de un gigante poderoso, pero solitario.
http://la-opinion-argentina.blogspot.com/

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Comentarios (1)

#1.- Transnacionalñes del petróleo en la guerra del Chaco

Leonardo Jeffs Castro|14-11-2008 10:15

Me parece muy interesante el artículo y muy equilibrado en sus apreciaciones sobre ñla realidad de las relaciones interestatales al interior de América del Sur.
El único aspecto que me parece discutible  es el de  la intervención de la Standard Oil y de la Shell en el orígen de la guerra del Chaco, por que dicho argumento, muy recurrente en la década de 1930, hoy no lo acepta gran parte de la historiografía conemporánea.

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