Las Asociaciones ''Térmicas No'' de Extremadura se reunieron ayer tarde en Mérida con el Secretario General de UGT de Extremadura, Miguel Bernal. La reunión solicitada por las asociaciones días atrás, se desarrolló en un ambiente cordial y distendido y se intercambiaron los puntos de vista que ambas partes tenían al respecto.
El objetivo de la reunión fue conseguir el apoyo de UGT para oponerse a las instalaciones de centrales térmicas de ciclo combinado, y así uniéndose al movimiento ciudadano surgido en los pueblos de la comarca de Mérida, por dos motivos:
Que el empleo que generarían estas instalaciones contaminantes y que apuntan a 35 puestos, sería "insignificante" comparado con el que pondrían en riesgo, además de que si se llegasen a instalar estas centrales supondrían un mazazo para la creación futura de empleo en Extremadura en nuevas actividades en desarrollo inicial tales como la agricultura ecológica, el turismo medioambiental y de interior, y las industrias alimentarías.
El segundo de los motivos es que el Sindicato UGT, a nivel nacional está representado en el Consejo Nacional del Clima y ha elaborado un documento en el que apuesta decididamente por el aumento del porcentaje de energía renovables en España.
Los representantes de las asociaciones antitérmicas expusieron a los representantes de UGT Extremadura su punto de vista contrario a la instalación de estos proyectos en Extremadura por considerarlos "perjudiciales" para la salud, el medioambiente y la economía de Extremadura.
Tras la exposición de nuestra preocupación por este tipo de industrias contaminantes, el secretario de UGT mostró su conocimiento en el tema de las centrales térmicas y coinciden con las asociaciones Térmicas No, en su escaso número de empleos directos y alta contaminación sobre todo en aquellas que utilizan el fuel como combustible alternativo, cosa que se da en tres de ellas.
El secretario manifestó que está en contra de la energía nuclear y en el caso de que se pare Almaraz la energía haría falta para la región, por lo que ve la necesidad de alguna central como apoyo estabilizador del suministro de electricidad.
A esta recurrente justificación de que a Extremadura necesitaría energía eléctrica en el futuro, no se tiene en pie, pues el 75% de la energía eléctrica producida en Extremadura en
el 2007 se ha consumido fuera de la región. Con la energía hidroeléctrica que producimos en Extremadura (en 2007 año seco fue el 50% del consumo interno), más las centrales fotovoltaicas y eólicas que se pudieran construir dada la potencialidad de nuestra región habría suficiente energía para nuestra demanda.
Pensamos que en el caso hipotético de la necesidad de instalar una central térmica de ciclo combinado en Extremadura no sería el momento de proyectarla ahora, pues se necesita solo dos años para su construcción, por lo que un escenario como el actual de un fuerte incremento de las energía renovables corremos el riesgo de instalar una central contaminante y obsoleta. El objeto de esta central sería unidamente vender energía fuera de Extremadura, a cambio de nuestra salud, medioambiente y nuestro propio desarrollo socioeconómico como ha venido ocurriendo hasta la presente