Elegy
Cine: ELEGY
Feliciano Robles Blanco
Hola amigas y amigos: Ayer tuve la ocasión de visionar la película recientemente estrenada titulada ELEGY, que está dirigida por Isabel Coixet, e interpretada por Penélope Cruzy Ben Kingsley .
Debo decir que fui predispuesto a ver la película con buenas sensaciones porque había oído decir que se trataba de una película muy erótica. La verdad es que pertenezco a una edad donde en mi juventud vivimos de lleno la etapa de erotismo que inundó España en la década de los años 70 y guardo buenos recuerdos de aquellos tiempos.
La película en el campo del erotismo me defraudó bastante, y seguramente que la novela original de la que se ha extraído el guión será mucha más rica y explícita en situaciones eróticas que en la película no hay tiempo de desarrollar.
A mi no me gustó el erotismo que hay en esta película porque yo concibo el erotismo cuando se produce entre iguales, y no hay más objetivos que el disfrutar del sexo. Sin embargo en esta película se desarrolla un melodrama donde se ve la imposibilidad de que el enamoramiento que surge entre dos personas que se diferencia en más de 30 años de edad pueda llegar a buen fin.
Al igual que el protagonista de la película soy docente de esa misma generación y por el caminos he visto en mis colegas,muchos enamoramientos imposibles o posibles producidos entre alumnos y alumnas con sus profesores y profesoras.
Los docentes somos un colectivo profesional en el que cada año nos relacionamos con un montón de alumnos recién llegados a los institutos o universidades y dramáticamente vemos como estos alumnos debido a su rotación siempre tienen más o menos la misma edad y sin embargo nosotros cada vez nos vamos haciendo más y más mayores y vamos perdiendo poco a poco esa frescura que tienen los jóvenes y en este sentir la pérdida de la juventud es cuando se producen los enamoramientos platónicos entre alumnas y profesores que finalizan muy mal la mayoría de ellos.
Cuando el erotismo de la película se plantea en estos términos de superioridad intelectual en el hombre protagonista y superioridad erótica en la mujer protagonista el final no puede ser otro que un melodrama de cierto realismo y desencanto donde se ve claramente lo que es posible y lo que no es posible en esta vida.
#1.- Lo personal es político, aunque sean pulsiones eróticas
Angustias|21-04-2008 12:00
sí, un gran avance en la lucha contra la desigualdad de género y la emancipación de la mujer: superioridad erótica.
Qué fuerte. 
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