Gerardo Berroa
Director de La Estrella de Panamá
Señor director:
Hace dos décadas, el diario que usted dirige estaba al servicio de la narcodictadura. Desde luego, usted no es responsable de lo que hizo La Estrella de Panamá en ese momento, pero sí lo es de lo que hace ahora. Estimo que el comportamiento de la decana de la prensa panameña viola la ética que deben seguir los medios de comunicación social y entorpece la libertad de expresión, facilitando el camino para el surgimiento de otra dictadura. Recuerde que cuando le preguntaron a Luis Gordón “¿éste es el gobierno de los militares?”… contestó: “no, pero eso algún día llega”.
Hoy, se cumplen 19 años de que los candidatos vencedores en las elecciones del 7 de mayo de 1989 -Guillermo Endara Galimany, Ricardo Arias Calderón y Guillermo Ford Boyd-, encabezaron una caravana por la Vía España, en dirección a la Plaza Catedral. Cuando llegaron a las inmediaciones de la Plaza de Santa Ana, fueron interceptados por miembros de los tristemente célebres ‘batallones de la dignidad’ -cuerpo paramilitar armado-, dirigidos por Benjamín Colamarco –actual ministro de Obras Públicas-, que golpearon y dispararon a los manifestantes, causando la muerte del guardaespaldas de Guillermo Ford Boyd.
Durante varias semanas, estuvimos oyendo la publicidad de Benjamín Colamarco diciendo que todos sabemos quién es él. Sí, gracias a los relatos de algunas de sus víctimas, conocemos quién es. Por ejemplo, en palabras de Doña Rosario Arias de Galindo: “En cumplimiento de las órdenes impartidas por la dictadura para proteger su impunidad, se llevó a cabo una destrucción obviamente organizada y sistemática durante aquellos funestos días, por los Batallones de la Dignidad y los CODEPADI”, que eran dirigidos por Benjamín Colamarco y Héctor Alemán, respectivamente.
Director, la millonaria campaña publicitaria de Balbina Herrera ha sabido eludir toda referencia a su pasado norieguista y a su pésima actuación como Ministra. Como usted sabe, Balbina Herrera se llamaba Balbina de Periñán, cuando era una destacada colaboradora de la narcodictadura. Nos dice la antropóloga Brittmarie Janson Pérez: “Además de las Fuerzas de Defensa, los residentes del densamente poblado sector de San Miguelito tenían un control adicional: las pandillas paramilitares encabezadas por la alcaldesa de San Miguelito,  Balbina de Periñán, su esposo, Virgilio, y los legisladores del PRD y PALA, Luis Gómez y Harmodio Icaza (La Estrella, 1 de septiembre 1987:11,12)”.
Luis Gómez ¿no es el embajador en Cuba? El ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado Diamante, era el jefe militar de San Miguelito.
El 10 de abril de 2008, le envié a la periodista Doris Hubbard-Castillo, editora encargada de Opinión y Sociedad del diario La Estrella de Panamá, mi artículo ‘¡Evitemos la explosión social!’, que debía ser publicado el 13 de abril.El 11 abril, la editora encargada de Opinión me envió un correo donde me expresó: “Profesor Castro, buenas noches, necesito su espacio de este domingo para otro colaborador, el próximo domingo saldrá su colaboración como siempre”.
Director, como usted conoce, La Estrella de Panamá ha modificado mis artículos, incurriendo en graves errores gramaticales. A pesar de mis protestas al respecto, La Estrella de Panamá no ha publicado ni una nota, donde hiciese constar los errores cometidos.
El 20 de abril de 2008, le envié un extenso correo a laperiodista Doris Hubbard-Castillo, donde le expresé mi disgusto por las modificaciones introducidas a mi artículo ¡Evitemos la explosión social!, publicado ese día, cuyo inicio fue convertido por La Estrella de Panamá en una expresión incoherente, carente de significado. 
La editora encargada de Opinión y Sociedad del diario La Estrella de Panamá me respondió ese mismo día: “Este correo es personal, las cosas de trabajo las recibo en el correo de la estrella”, dado que le escribí a la dirección electrónica de La Estrella de Panamá  con copia a su cuenta en gmail. Fue la única respuesta que obtuve de la periodista Doris Hubbard-Castillo y de La Estrella de Panamá.
A pesar de que desde hace poco más de un año, yo escribía una columna dominical en La Estrella de Panamá, el diario que usted dirige no publicó ‘Primeras reflexiones sobre las encuestas’, que envié el 24 de abril de 2008 y que todos pueden ver en el siguiente enlace:
http://gdialogociudadano.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2859&Itemid=45
Director, pensé que La Estrella de Panamá me había censurado, debido a que la editora encargada de Opinión y Sociedad se había disgustado por mi justa reclamación. Varias personas me han dicho que la censura que se me ha impuestose debe a que uno de los dueños del periódico que usted dirige, es uno de los que financian la millonaria campaña publicitaria de Balbina Herrera.
Tal parece que existe una confabulación en contra de la libertad de expresión, dado que el domingo 4 de mayo, el Panamá América dio a conocer que la emisora KW Continente le dirigió una carta al periodista Mario Velásquez, donde le expresa: “A partir del lunes cinco de mayo la empresa ha decidido reestructurar la programación. De esa fecha en adelante descontinuaremos ese espacio que usted atinadamente ha conducido”. Según la noticia elaborada por el periodista Ohigginis Arcia, el comentarista Mario Velásquez agregó: “Esto forma parte de toda una conjura de intereses creados para decapitar o limitar la libertad de expresión, y que tiene implicaciones de orden político y económicos muy graves”.
Discrepo de  la mayoría  de las opiniones difundidas por el periodista Mario Velásquez, pero hago mías las palabras de François Marie Arouet (Voltaire): “Aunque no estoy de acuerdo con lo que usted dice, lucharé hasta la muerte para que pueda decirlo”.
Considero que la posición que se asuma ante violaciones a la libertad de expresión -como las que he denunciado-, es la que permitirá conocer quiénes son los verdaderos demócratas. Este es un momento de definición: se condenan estas flagrantes violaciones a la libertad de expresión o se guarda silencio cómplice.
Para Christopher Lasch, el principal cometido de la prensa debe ser estimular el debate público y crear una opinión pública bien articulada, pero varios elementos imposibilitan esta tarea. Los medios deben dar cabida a las diferentes opiniones para que a través de la exposición y discusión, se puedan alcanzar consensos. Este autor entiende que la democracia está directamente vinculada con la discusión, con el debate continuo y profundo de la ciudadanía movida por el deseo de participar en los temas que la afectan. En este ámbito, en el de ofrecer a la ciudadanía opiniones estimulantes desde la prensa, Lasch afirma: “La democracia requiere un debate público vigoroso. Por supuesto, también requiere información, pero la clase de información que necesita sólo puede generarse mediante la discusión. (…) Cuando participamos en discusiones que enfocan y atraen completamente nuestra atención, nos convertimos en ávidos buscadores de la información pertinente. De lo contrario recibimos la información pasivamente, si es que la recibimos”.
Director Berroa, hace ocho (8) meses le expresé:
En el artículo que me publicaron el 2 de septiembre observo algunas modificaciones que introduce errores conceptuales:
1- Se cambió balboas por dólares. En mis clases hago hincapié en que la unidad de cuenta en Panamá es el balboa, aunque la moneda (físicamente hablando) con que hacemos nuestras transacciones sea el dólar.
2- La expresión ‘estudio individual’ fue sustituida por ‘dedicación individual’, lo cual tergiversa totalmente lo que quiero expresar. Todo alumno, después de recibir una clase, emplea tiempo para realizar un ‘estudio individual’ sobre la lección recibida, que en dependencia de su complejidad puede ser de 4, 6 ó más horas, que no es lo que se expresa al escribir ‘dedicación individual’. Cuando el estudiante está en clase, es ‘dedicación individual’, pero no es ‘estudio individual’.
3- Se incorporó un término que en parte alguna de mi artículo aparece: ‘cifrados’ “Los asesores de la Asamblea Nacional de Diputados, devengan sueldos adicionales -cifrados entre 1000 y 3000 dólares-“… ‘Cifrados’ tiene como sinónimos: secretos, misteriosos, enigmáticos, etc., por lo que cambia radicalmente lo que deseo expresar.
Director, usted no me respondió en esa oportunidad. ¿Lo hará ahora?
La mejor señal de que nos encaminamos hacia un régimen totalitario es cuando los mismos periodistas aplican la censura. ¿Qué opina usted? ¿Qué va a hacer?
Al final de este correo, puede ver el correo titulado ‘Asesinato del español y de la libertad de expresión’, que el 28 de abril de 2008, le dirigí al Jefe de Información de La Estrella de Panamá, con copia a la editora encargada de Opinión y a otros cuatro periodistas de La Estrella de Panamá. Han pasado once días y no he obtenido respuesta.
Le agradezco de antemano la atención que me dispense y le deseo que disfrute de un buen fin de semana.
Manuel Castro Rodríguez.
10 de mayo de 2008
http://gdialogociudadano.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2929&Itemid=43