Ángeles Maestro
Querida compañera Nines.
Al leer tu trabajo publicado en Insurgente y [Kaosenlared] me alegró tu propuesta sintetizada en esta expresión: “...proponemos a las organizaciones, colectivos y personas que protagonizan una protesta múltiple -pero política y sindicalmente dispersa, y diversificada en tareas sociales diferentes-, dar un salto hacia lo político. Hay que detener un proceso profundamente autodestructivo por el cual las energías que se emplean en las luchas sociales -sean contra la guerra o contra el cierre de Delphi- desaparecen sin dejar rastro. Se esfuman después de que la movilización llega a su auge, tras la enésima derrota o la penúltima instrumentalización electoral.”
Es evidente interpretar que nos quieres decir que sin teoría revolucionaria, que tenga en cuenta la realidad objetiva del mundo que nos toca vivir, tanto en lo político como el de la naturaleza, es imposible se desarrolle un proyecto político y organizativo verdaderamente revolucionario. Efectivamente las luchas puntuales que históricamente de forma espontánea siempre los oprimidos han realizado, han necesitado de proyectos políticos, de organizaciones con base filosófica marxista y leninista, que permitieran que las acciones espontáneas no desapareciesen sin dejar rastro. El marxismo no tuvo lugar en la época esclavista, o feudal, tuvo que llegarse a tal grado de desarrollo científico que permitiera una filosofía como es la marxista con base científica, que pudiera analizar con objetividad la nueva realidad social, desde la experiencia histórica, con el método de análisis materialista dialéctico.
Experiencias de luchas positivas pero limitadas las tenemos a montones, las hemos vivido en España con el ejemplo a finales de los 50 de aquellas Comisiones Obreras espontáneas que surgieron ante un sindicalismo vertical fascista que no respondía a las necesidades reivindicativas de los trabajadores. Fue el partido el que ante aquellos surgimientos de luchas puntuales, con comisiones que aparecían y desaparecían cuando las motivaciones ya no tenía lugar, en aquellas difíciles condiciones de clandestinidad, supo generar una ayuda organizativa fundamental para que aquel tipo de organización espontánea no desapareciese manteniéndose y desarrollándose para futuras batallas cada vez más fuertes, dando lugar a aquel potente movimiento socio-político unitario, que cuestionara no solo el orden fascista, sino incluso al propio sistema capitalista. Lo que sucedió después ya lo sabemos, la transición sin ruptura que dio lugar a lo que tenemos.
Los jóvenes que nos dimos cuenta de aquella traición éramos muy pocos y sin ningún renombre personal que pudiera influir en compañeros que solo estaban preparados para ciegamente cumplir las consignas que los “grandes líderes” nos mandaban desde París. Ello me supuso ser expulsado del partido en 1969. Pero tampoco debemos culpabilizar a Carrillo por aquella traición. Carrillo hizo lo que hizo por el bajo nivel ideológico de una militancia, que si bien es cierto que fue heroica, no estaba preparada para poder oponerse a aquella falsa salida. En la fase de dominio dictatorial, por muy bajo que era el nivel ideológico, estaba claro quien era el enemigo. Pero en la actual fase de dominio “democrático” burgués, imperialista, y con unos poderosos medios tecnológicos de alienación que imponen una falsa forma de vida, la lucha es mucho más compleja, cometen las burradas que cometen gracias a esos medios que disponen. Hoy día la batalla a ganar es eminentemente ideológica para poder generar organización sólida y revolucionaria, lo cual implica teoría y práctica indisolublemente unida. Una organización con capacidad de hacer teoría y práctica revolucionaria en permanente desarrollo. Hemos de ser consecuentes y planteárnoslo partiendo de la realidad, con los limitados medios que contamos en el aspecto material e ideológico, rentabilizando al máximo las aportaciones que cada uno podamos realizar desde nuestra diversidad y limitada formación. Ayudándonos todos, aprendiendo de todos, de los que más saben y de los que menos saben. Todos somos reflejo del medio en que vivimos y que nos condiciona de diferente forma y en diferentes aspectos. Entre todos podemos contribuir a que se genere el intelectual colectivo.
La lucha en la dictadura fue larga, necesitó de tiempo para que aquel espontaneismo del movimiento popular se desarrollase no solo en el movimiento obrero, sino en el movimiento vecinal, estudiantil, intelectual e incluso influyó en el militar, que se impregnó de aquella organización alternativa que generaron los sectores populares, constituyendo la UDM. Sin aquella ayuda básica del partido, las Comisiones Obreras nunca habrían conseguido llegar a tal grado de organización. El partido supo aprovechar la legalidad verticalista franquista para paralelamente instrumentalizar revolucionariamente los cargos sindicales, generando organización alternativa. El partido tenía militantes revolucionarios en los centros de producción que eran elegidos por los trabajadores para ocupar puestos sindicales en aquel verticalismo franquista, y de esta forma con los compañeros más conscientes de cada empresa constituir la Comisión Obrera alternativa clandestina, que se estructuró a niveles superiores de organización: por ramas, localidades hasta nivel estatal. Esa capacidad revolucionaria, desgraciadamente hoy día no existe, no existen células de partido que permitían a los camaradas analizar y organizarse para la lucha práctica-política en cada lugar, aquella estructura organizativa del partido que permitía ligarse directamente a las masas trabajadoras, tras la “democracia” fue abolida, generándose agrupaciones a semejanza de las organizaciones socialdemócratas, supeditadas a apoyar el juego político institucional burgués.
El entusiasmo revolucionario solo se hace firme mediante el conocimiento, si no, ese primitivo don que caracteriza a la especie humana si no se dota de formación con base científica que permita comprender el complejo mundo en que vivimos, termina decayendo, eso lo podrás observar en multitud de jóvenes entusiastas que aparecen y desaparecen constantemente, incluso en gentes mayores que limitadas en su formación terminan tirando la toalla.
Hoy la dispersa izquierda revolucionaria es evidente que lo está porque no existe un partido comunista con capacidad de generar una unidad que vaya más allá de acciones puntuales, en las que quema toda su energía. Un partido con la necesaria formación, con capacidad de análisis materialista dialéctico que permita desarrollar desde la realidad un proyecto estratégico y táctico organizativamente revolucionario. No se tienen en cuenta aspectos básicos del marxismo como son, la función histórica del Estado, el papel del partido, el de las masas como protagonistas directas del proceso revolucionario, así como el desarrollo del método de análisis materialista y dialéctico desarrollado al actual momento, que supere viejos conceptos sobre la unidad físico-mental, político-productiva del nuevo ser humano, que nos permita ayudarnos a saber priorizar desde la realidad individual nuestras energías, el poder actuar permanentemente, son temas que por no haberlos desarrollado contribuyen a mantenernos anclados en el pasado y en la inconsecuencia revolucionaria, por mucho que nos sintamos realizados por las acciones puntuales en las que podamos intervenir.
“Se trata de huir de toda organización rígida que asfixiaría como una coraza el proceso de crecimiento; asumiendo sin embargo que los contenidos sin forma alguna, como ha sucedido hasta ahora, dejan tras de sí poco más que el vacío.”
Pero al llegar a esta frase tuya me confunde sobre lo que interpretaba haberte leído. En esta frase no se si te refieres al partido cohesionado ideológica y organizativamente, o a la necesaria unidad de la “ismática” dispersa izquierda, sin necesidad de partido sólido desde la cohesión ideológica y organizativa. En todo caso hemos de decir que a las masas para que puedan ser protagonistas del proceso revolucionario no se las puede imponer corazas burocráticas, las masas como cualquier dirigente tienen capacidad para discernir entre lo objetivo y lo irreal, solo necesitan que haya materialistas dialécticos con la suficiente formación y capacidad de trasmitir esa capacidad de análisis al conjunto del pueblo, partiendo de la realidad en que este se encuentra, por muy confundido y alienado que pueda estar, gracias al dominio ideológico dominante que ejerce el poderoso capitalismo con sus poderosos medios de alienación, permita que lo que padece y siente pueda con objetividad comprenderlo. Lenin así comprendía esa interrelación dialéctica partido-masa-obrera: “...seleccionar y promover cuadros revolucionarios del seno de la propia clase obrera. Los cuadros dirigentes del partido deben estar unidos al pueblo por vínculos irrompibles, deben ser fieles sin reservas a la revolución y gozar de la confianza infinita del pueblo.” Son muchos super-revolucionarios los que no creen en esa capacidad de comprensión del pueblo y por ello se limitan a proponerles que crean en su dirigencia, que les sigan como Carrillo nos hacia creer, cuando desde nuestras limitaciones secundábamos sus irreales dogmas y consignas.
“Esa forma política, Bloque o Frente -o como se decida llamarle-, debe tener como objetivo crear poder popular. Debe construirse desde abajo, en las luchas cotidianas y concretas; y negar aventuras electorales hasta tanto exista una potente movilización y organización popular que se plantee – o no – la utilización de la representación institucional como un instrumento a su servicio. Nada parecido a la configuración de IU”.
Es cierto la necesidad que planteas para desde abajo generar un movimiento alternativo de poder, pero no debemos idealizar, ni dogmatizar, si leemos a Lenin en su obra “El izquierdismo enfermedad infantil del comunismo”, (obra que sigue siendo de plena actualidad), podremos comprobar como Lenin espeta a los comunistas europeos que tras el triunfo de la revolución soviética, se negaban a participar en los procesos electorales burgueses, queriendo desde su idealismo “pro-soviético” hacer abstracción de la realidad de cada país, en vez de saber instrumentalizar revolucionariamente los resquicios de la democracia burguesa para desde ella generar agitación y organización alternativa, como de hecho, (salvando las diferencias) Batasuna1ha sabido instrumentalizar para generar organización alternativa desde abajo, desde la calle y los centros de producción. Pero tampoco debemos interpretarlo como utilizan los reformistas ese libro para intentar machacar con él a los revolucionarios, para acusarlos de “izquierdistas” y argumentar que solo a través del “Estado Democrático”, “Estado de derecho”, perfeccionando la maquinaria estatal burguesa se ganará el poder y llegar al socialismo. De nada a esos defensores de la democracia burguesa les han servido las experiencias de la España del 36, ni la del Chile del 70, cuando a través de ese juego se ganaron gobiernos populares, que no debemos confundir, no era el poder, no era el pueblo trabajador organizado como clase dominante de abajo hacia arriba como fueron en un principio los soviets obreros, campesinos y de soldados, y como lo fue con las limitaciones en que se quedó la Comuna de París por no terminar de liquidar el Estado burgués, no apropiarse de la banca, permitir que del banco central se sacaran los fondos con los que se financió el ejercito, la contrarrevolución que acabó con aquella interesante y ejemplar movimiento comunal desde abajo. Siempre el último eslabón represivo del Estado burgués: el ejercito, (salvo el caso venezolano en su particular proceso de caminar hacia el socialismo) reemplaza a los gobiernos populares cuando estos desde el gobierno se plantean realizar transformaciones socio-económicas que atentan a la base material en que se asienta su poder.
El bloque popular está llamado al fracaso si no tiene en cuenta, la realidad del país, si no se tiene clara la función histórica del Estado, de cómo se organizan las clases dominantes en cada momento histórico y en cada país, cómo se debe organizar el proletariado como clase dominante desde la realidad de cada lugar, sin idealizar viejas y nuevas experiencias puntuales, saber cómo se genera poder alternativo real y con continuidad en los lugares naturales donde los seres explotados y alienados siempre están, en los centros de producción, en los barrios populares.
“Corriente Roja se dirigirá al PCPE como organización de ámbito estatal que comparte con nosotros la necesidad de iniciar ese proceso; y a las organizaciones y colectivos con los que trabajamos, codo con codo, en mil tareas. Partimos del análisis de la enorme diversidad de sujetos sociales, sindicales y políticos de los diferentes territorios del estado, y, sobre todo, de la especificidad del hecho nacional que supondrá una construcción política propia en cada una de las nacionalidades.”
Difícilmente se podrá llegar a ese bloque popular, si dos organizaciones que se consideran marxistas y leninistas, se mantienen en su particular interpretación ideológica y por lo tanto divididas organizativamente, en vez de realizar el necesario esfuerzo unificador partidario, y desde la cohesión ideológico-organizativa, sirva de ejemplo práctico y al sumar fuerzas materiales poder atraer a la unidad de lucha a la izquierda no marxista interesada en otro mundo más solidario.
“Corriente Roja sabe que ése objetivo es, probablemente, el más difícil de conseguir; pero estamos convencidos de que es irrenunciable. No hay derecho de autodeterminación ejercido con todas las consecuencias -incluida la secesión-, sin derogar la Constitución y enfrentar los intereses que la sustentan, empezando por la monarquía.”
Si bien es cierto que el derecho a la autodeterminación es un derecho incluso reconocido en la Declaración de los Derechos Humanos, que debe respetarse, en contra de las posiciones más reaccionarias, es de dudar que la defensa de la secesión de los diferentes pueblos que constituyen el Estado español: el vasco, gallego, catalán, andaluz, canario, castellano, etc., sea la argumentación política para poder avanzar en la lucha anticapitalista. El tema del nacionalismo es un tema que requiere una dedicación profunda que no tiene lugar en este comentario. Solo decir que en tanto tantas banderas vascas, catalanas que se alardean en las manifestaciones no se tornen en banderas rojas, con ese nacionalismo será muy difícil convencer a los trabajadores del Estado español se impliquen en la lucha por su verdadero objetivo liberador. Es más, entrados en esa dinámica nacionalista, las burguesías estatales y nacionales exacerbarán el odio “patrio” entre los trabajadores de cada nacionalidad, contribuyendo a su división y distrayéndoles del verdadero objetivo de lucha de clase anticapitalista-internacionalista.
Gracias por tu invitación a poner manos a esa obra que nos mantiene divididos y dispersos. Esperemos que tu invitación al debate sea en profundidad y nos permita superar el caos que padecemos.
1“Batasuna peligrosa” publicada en Rebelión en Agosto de 2002, se resaltar ese saber instrumentalizar las instituciones burguesas y por ello se invitaron la ley de partidos.

11-05-2007 12:32
Que yo sepa Corriente Roja no se define como leninista.
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uno...|11-05-2007 14:49
Ah¡¡
Que definirse como leninista le convierte a uno... así la rosa es rosa en tanto se nombra.
Ya veo que algunos no dejan de repartir credenciales.
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de la declaracion de principos de CR
11-05-2007 14:59
Así, nos encuadramos en el marco ideológico antiimperialista que inauguraron Lenin, Rosa Luxemburg y otros marxistas revolucionarios de principios del siglo XX y del conjunto de movimientos de emancipación de los pueblos y corrientes revolucionarias que les han seguido.
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descarte-s|11-05-2007 16:50
Por qué siempre tenemos que copiar a los demás?
Parece que el ser humano no innova o crea nuevas ideologías acordes con los nuevos tiempos. Siempre anclados en el pasado, viviendo el presente con los ideales de aquel.
Renovarse o.......
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uno del pce|11-05-2007 17:49
es interesante la propuesta de nines como primer paso. Pero lo q es fundamental es q haya un partido comunista fuerte y revolucionario. Desgraciadamente, ahora el pce no es ese partido, pero tiene q ser a partir de este partido del q surja el partido q la clase obrera necesita.
sería importante q pcpe y cr llegaran a juntarse, y ojala q también puedan confluir con otras organizaciones comunistas (aunque quiza con los troskistas no les resulte facil por diferencias "historicas"). Pero, aún a pesar del debilitamiento sufrido en los ultimos años, el pce sigue siendo la organizaciones q agrupa mayor número de militantes revolucionarios, por lo q creo q se deberá tener en cuenta (aunque ahora desde la direccion del pce no se valore esto)
un saludo comunista
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11-05-2007 18:09
con respeto para todos los comunistas que sigue en el pce, pero el pce perdio su credibilidad hace tiempo.
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victor|11-05-2007 18:25
con el mismo respeto .yo continuo en el PCE por que tengo todo el derecho ha militar donde me de la gana
y lamento mucho que el unico objetivo de algunos sea el ataque continuo al PCE
NO creo que sea la confrontacion el mejor camino para crear un bloque de izquierdas, cada cual es libre de hacer su apuesta politica .el tiempo quitara y dara la razon
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11-05-2007 18:28
tienes todo el derecho, claro
pero eso no quiere decir, para nada, que el PCE, el de los pactos con el PSOE etc...sea un partido revolucionario
por muchos militantes que tenga, que más que militantes son afiliados, que no es lo mismo ni de lejos, el PCE hace mucho que dejó de ser el partido de la clase trabajadora
ese partido, hay que construirlo ahora desde las luchas
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11-05-2007 18:50
algunos dirigentes como por ejemplo angeles maestro formaba parte de la direccion cuando se firmaron muchos de los acuerdos como ,,los pactos de la mocloa y los pactos con el PSOE
y por mucho que te pese el PCE es el partido con mas comunistas en sus filas
y supongo que a la hora de conformar el supuesto bloque .
sera importante su incorporacion ,.no te parece
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11-05-2007 18:58
EL PARTIDO DE LA CLASE TRABAJADORA ES EL PP
EL PARTIDO GANSTERIL FASCISTA MILITARISTA ULTRANACIONALISTA
ESA ES LA PUTA VERDAD CRUDA Y DURA
Y LOS COMUNISTAS TENEMOS QUE SACAR CONCLUSIONES DE ELLO
QUE NO SE MALINTERPRETE,NO TODA LA CLASE TRABAJADORA ES DE LOS PEPERILES,PERO UNA AMPLIA Y SIGNIFCATIVA BASE,QUE ESTAN HENCHIDOS DE PREJUICIOS NACIONALISTAS,SOBRE LA INMIGRACION,LA SEGURIDAD,LA LIBERTAD,QUE ELLOS ENTIENDEN LA EXPLOTACION SISTEMATICA PERO VELADA Y CAMUFLADA DEL HOMBRE POR EL HOMBRE Y LA GUERRA CIVIL ENTRE LOS CODICIOSOS Y A TODOS LOS NIVELES...
SON TIEMPOS CONVULSOS DESDE LA BANCARROTA DEL SOCIALNACIONALISMO ESTALINISTA...
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11-05-2007 19:02
si vuelve a estar el PCE sin una rectificación de su política en los últimos 40 años y una refundación, y Espacio Alternativo (al que llama Maestro a sumarse), ese frente será una reproducción de IU pero más cutre. Para este viaje...
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alvar|11-05-2007 19:19
me parece que CR primero organizen su casa ,que despues del ultimo encuentro esta liada ,y luego intententen hacer algo fuera
son ganas de marear la perdiz y no hablar de sus problemas internos .que pretenden crear cuando hay personas decididad ha dejar cr
seriedad ,,,,
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NUEVA WEB PCPE ELX
ENGELS|11-05-2007 19:44
http://pcpe.blogspot.com/
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Para Malime
11-05-2007 20:53
Los movimientos soberanistas que se dan en el estado español no son movimientos chovinistas que propugnen la separación o el odio racista entre obrerxs.
Es más bien el nacionalismo españolista el que propugna ese rencor entre pueblos que divide a la clase trabajadora.
Y es ese nacionalismo español, impregnado en concepciones que se autoproclaman de izquierda, el que continúa sin dejar entender que las banderas ondeadas en los pueblos del estado son banderas que portan el sentimiento rojo sobre un territorio concreto.
¿O es que acaso esa bandera roja que tu promueves no se sostiene sobre los colores rojigualdos que simbolizan el marco de acumulación del capital español?
Los movimientos soberanistas/internacionalistas son una realidad, están asentados sobre muy diversas experiencias de poder popular. Como comenta el texto de Nines Maestro, cualquier intento de construir revolución en el estado por encima de ellos está condenado al fracaso, como la historia ha demostrado ya en numerosas ocasiones (la última durante el periodo post-transición).
Salud.
¡Estado español cárcel de pueblos!
Cataluña, País Vasco, Castilla, Galicia, Aragón, Asturias, Cantabria, Andalucía y Canarias... ¡miles de voces, una misma lucha!
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Barrabas|11-05-2007 20:53
No entiendo a Nines, apoya el documento resolutivo en donde el Frente de Izquierdas en el proceso es el mas lento y que mas realentiza el proyecto y en cambio no esta de acuerdo con el documento que mas impulsa esa iniciativa y ahora esto, bien quizas sea como Santa Teresa de Jesus "vivo sin vivir en mi".
Salud.
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Imitemos al joven francés Olivier
11-05-2007 21:43
El PCE carrillista, sucedáneo del 78, es el que tenemos. Renovación hasta en el nombre, hoz y martillo!
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12-05-2007 09:36
El tema del independentismo, es un tema que genera mucha confusión a la hora de interpretar la filosofía marxista. Se suele olvidar algo tan elemental como es el que los trabajadores no tienen patria, que las patrias son necesidades de los que tienen algo que guardar tras sus artificiales fronteras, es decir, de las burguesías de cada patria. Sus manifestaciones patrióticas más exacerbadas nos las demuestran los sistemas nazi-fascistas. Basta con fijarse cómo en esa exacerbación los nazis-fascistas-franquistas arrastraron incluso a partes importantes del pueblo trabajador. Y cómo ahora los herederos franquistas, los PPePPeros, confunden a muchos trabajadores españoles ante el problema político vasco, con su defensa de la España, grande, unida.
El problema del nacionalismo vasco, que no podemos olvidar lo defiende en primer lugar la burguesía vasca, el PNV, es un problema político que como tal es necesario resolver, no se trata de imponer por la fuerza su solución, ni desde la represión política y física del estado español, ni desde las acciones terroristas indiscriminadas. No se trata de que los trabajadores vascos y los españoles se enzarcen en guerras, defendiendo las patrias de cada lugar. Aunque el derecho a la autodeterminación sea un derecho de cualquier pueblo colonizado por otro, y aun considerando que el pueblo español no coloniza al pueblo vasco, sino que ambos pueblos trabajadores están dominados por las burguesías locales y las oligarquías nacionales e internacionales, y puesto que hay una izquierda vasca que antepone el derecho a la patria al derecho al internacionalismo socialista, debemos aceptar esa solicitud que hace tanto el PNV como Batasuna, aunque el mensaje que los comunistas tenemos que trasmitir a los trabajadores vascos y españoles, es el de negarnos a defender las independencias patrias, la división en la lucha común contra el enemigo verdadero de clase que son las burguesías vascas y españolistas.
El marxismo cuando reconoce el derecho a la autodeterminación de los pueblos, se refiere a los pueblos que son colonizados económica y militarmente, a los pueblos que como en el caso del dominio inglés sobre Irlanda, apoyado incluso por los trabajadores ingleses, hizo que Marx condenase la actitud de los trabajadores ingleses apoyando a sus burguesías, reconociendo el derecho de autodeterminación del pueblo irlandés. Pero en el caso vasco-español, no es que sea el pueblo español el que apoya colonizar y explotar a los trabajadores vascos. Si analizamos el nivel de vida del pueblo vasco, con el del pueblo extremeño o el andaluz, por citar dos casos, veremos que el nivel de vida económico, social y cultural del pueblo vasco es muy superior al de esas otras dos regiones españolas. Desde la base materialista en que se sustenta la filosofía marxista, haciendo abstracción de quien es el verdadero enemigo (las burguesías) desde esa falsa interpretación nacionalista, tendrían más derechos a pedir la independencia los extremeños o los andaluces. No es válida la tesis independentista (ya que la económica no lo es), sea sobre la base al derecho máximo de desarrollo de la cultura vasca, o como hace muchos años me decía un vasco (sobrino del director de la empresa donde trabajaba y que se lo trajo a Madrid para apartarlo del entorno ETA) que los trabajadores vascos llegarían antes al socialismo que los trabajadores españoles. Esa confusión del joven nacionalista vasco, desgraciadamente, es la que anima hoy día a muchos jóvenes, dispuestos incluso a inmolarse por la patria vasca poniendo bombas en Madrid o en cualquier otra parte. El derecho a la verdadera cultura de los pueblos solo será posible cuando los pueblos se liberen de la explotación económica. Sin esa premisa todo intento patriótico que no anteponga la lucha internacionalista, que no se plantee la organización internacionalista de lucha antiimperialista como prioridad, está condenado al fracaso, hará el juego con su violencia y su filosofía nacionalista a los verdaderos enemigos que se esconden detrás.
Las contradicciones interburguesas e interimperialistas son características que genera el desarrollo capitalista, pero ello no nos debe hacer creer y esperar a que lo mismo que pasó con la I y II guerras mundiales, les debilitará la posible III que permitiría lo que supo ver Lenin tras la I, aprovechar aquellas contradicciones para en vez de apoyar la defensa de la patria rusa en la lucha contra el imperialismo alemán, levantar las armas contra el zarismo y el capitalismo ruso. Aquellos ejemplos lo tiene muy claro la oligarquía imperialista mundial, se tantean en esa confrontación, incluso con las medidas oligárquicas europeas en el aspecto militar con el intento del refuerzo del euroejército que pueda competir con el poder militar yanqui, con sus manifestaciones de oposición a que se instalen en Polonia y Chequia misiles nucleares americanos. Pero siempre estarán atentos a lo que tienen muy claro, cual es su principal enemigo, la clase antagónica que dominan, los explotados alienados y confundidos. Harán todo lo que sea posible para seguir distrayéndonos con falsas batallas que no se corresponden con el verdadero objetivo de fondo que debemos abordar, muchas de ellas promovidas por ellos para distraernos e impedirnos que consigamos la necesaria unidad de clase nacional e internacionalista.
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12-05-2007 13:45
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Este es el texto al que responde malime
Ángeles Maestro|12-05-2007 21:51
Ya es hora; un artículo de Ángeles Maestro*
inSurGente.- “Corriente Roja, en su IV Encuentro Estatal celebrado el pasado fin de semana, ha acordado dedicar todos sus esfuerzos a construir un nuevo espacio político unitario. Resultará de la confluencia de organizaciones, movimientos y colectivos; y, sobre todo, de la incorporación de los miles de personas que reivindican y responden en la calle a las agresiones, pero que no encuentran, ni reconocen, referente político. Es preciso empezar a forjar la respuesta a la realidad que proclaman y demandan los gritos: "¡lo llaman democracia y no lo es!", "¡que no!, ¡que no!, ¡que no nos representan!. (…)”.
Creemos firmemente que tras el trabajo unitario en diferentes ámbitos  -contra la Constitución de 1978, por la III República y por el derecho de autodeterminación; contra el imperialismo de EEUU y de la UE; con el sindicalismo asambleario y combativo contra la precariedad, las deslocalizaciones y por los “papeles para todos”; contra la especulación y la corrupción y por una vivienda digna; contra la privatización de la educación y la sanidad; y otros muchos más-, ha llegado el momento de asumir una lucha política unitaria.
Con todo ese bagaje compartido proponemos a las organizaciones, colectivos y personas que protagonizan una protesta múltiple -pero política y sindicalmente dispersa, y diversificada en tareas sociales diferentes-, dar un salto hacia lo político.
Hay que detener un proceso profundamente autodestructivo por el cual las energías que se emplean en las luchas sociales -sean contra la guerra o contra el cierre de Delphi- desaparecen sin dejar rastro. Se esfuman después de que la movilización llega a su auge, tras la enésima derrota o la penúltima instrumentalización electoral.
Sabemos que el proceso va a ser complejo, que habrá que discutir hasta la saciedad para deshacer prejuicios y diluir desconfianzas y que no se desarrollará más que al calor de la movilización social.
Partimos de la base: "El bloque o frente sólo podrá adquirir su material genético de las luchas obreras y sociales, del incremento de conciencia y de la experiencia de unidad que en ellas se engendra. Y su gran objetivo no es, simplemente, unir a diferentes partidos u organizaciones sino crear un instrumento político que ayude a que se sumen esos miles de activistas que asoman en las luchas obreras y populares y que luego desaparecen sin encuadramiento político alguno, y, en particular, a los activistas jóvenes que han comenzado a luchar de manera espontánea".
Es hora de construir entre muchos y muchas, en la diversidad de las luchas contra el sistema, una forma política mínima y flexible, pero reconocible y unitaria; que impida que tantos contenidos, tantas experiencias, tanta rebeldía y tanta conciencia acumulada, sigan diluyéndose.
Se trata de huir de toda organización rígida que asfixiaría como una coraza el proceso de crecimiento; asumiendo sin embargo que los contenidos sin forma alguna, como ha sucedido hasta ahora, dejan tras de sí poco más que el vacío.
Esa forma política, Bloque o Frente -o como se decida llamarle-, debe tener como objetivo crear poder popular.
Debe construirse desde abajo, en las luchas cotidianas y concretas; y negar aventuras electorales hasta tanto exista una potente movilización y organización popular que se plantee – o no – la utilización de la representación institucional como un instrumento a su servicio. Nada parecido a la configuración de IU.  
Corriente Roja se dirigirá al PCPE como organización de ámbito estatal que comparte con nosotros la necesidad de iniciar ese proceso; y a las organizaciones y colectivos con los que trabajamos, codo con codo, en mil tareas. Partimos del análisis de la enorme diversidad de sujetos sociales, sindicales y políticos de los diferentes territorios del estado, y, sobre todo, de la especificidad del hecho nacional que supondrá una construcción política propia en cada una de las nacionalidades.
Nosotros entendemos que el Frente o Bloque debe tener ámbito estatal. Para poder enfrentar las grandes tareas que tiene ante sí -la primera de las cuales es destruir el orden que surge de la transición-, se requieren todas las fuerzas y todas las voluntades, muy destacadamente las de aquellas organizaciones de izquierda independentista que han sabido resistir el acoso de la represión y servir de cauce a la rebeldía y a las luchas sociales.
Corriente Roja sabe que ése objetivo es, probablemente, el más difícil de conseguir; pero estamos convencidos de que es irrenunciable. No hay derecho de autodeterminación ejercido con todas las consecuencias -incluida la secesión-, sin derogar la Constitución y enfrentar los intereses que la sustentan, empezando por la monarquía. Ello plantea, ineludiblemente, un marco estatal de lucha. Y no hay reconstrucción creíble de la izquierda revolucionaria en el estado, sin la izquierda independentista.
Es obvio que la necesidad imperiosa de impulsar este proceso parte de la constatación de la debacle política y organizativa de IU (paralela a la del PCE); y del importante grado de corrupción que afecta a sus principales organizaciones territoriales y que está detrás de los atropellos democráticos cada vez más frecuentes y más graves.
Es más que probable que en las próximas elecciones municipales y autonómicas -si el importante apoyo que está recibiendo del grupo PRISA no lo remedia- IU continúe su imparable camino hacia la desaparición. Ése será el momento –espero- en que organizaciones importantes como la CUT de Andalucía o Espacio Alternativo firmen el acta de defunción de la coalición llamazarista. Esperamos que a partir de ese momento decidan unir sus fuerzas para engendrar el nuevo sujeto político que surgirá de todas formas porque es necesario.  No obstante, hay que tener en cuenta que el desmoronamiento de IU es mucho más lento de lo que sería sin los apoyos que recibe desde el poder. Los grandes poderes sociales son plenamente conscientes del papel de la coalición como muro de contención para impedir el surgimiento de otra izquierda que no sea controlable y asimilable por el sistema.
El documento aprobado en nuestro encuentro dice: "En estos momentos lo viejo no acaba de morir, sobre todo porque recibe respiración asistida y alimentación intravenosa procedente de parasitar de forma clientelar las instituciones y del pago por su contribución al mantenimiento de la paz social. Y lo nuevo apunta, pero no acaba de nacer, cuando es más necesario que nunca".
Ha pasado ya el momento de luchar en la calle, verlo reflejado en los medios alternativos y luego lamentarse de la falta de referente político.
Hay que ponerse manos a la obra para construirlo, entre todas y todos, decidiendo formas y contenidos desde el primer momento. Hago un llamamiento expreso a la militancia, por coherencia, por responsabilidad y porque es imprescindible.
Son necesarias todas las manos, todas las ideas, todo el entusiasmo y la fuerza de todos vosotros y vosotras que leéis estas palabras. Unir, tejer redes, animar, poner en contacto, debatir, reflexionar, coordinar, son las tareas que nos están requiriendo a cada uno de nosotros.
Si somos conscientes de lo que está pasando, estamos todos y todas convocados. Manos a la obra. 
 
Madrid, 8 de mayo de 2007
(*). Ángeles Maestro es dirigente de Corriente Roja
 
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claro|12-05-2007 23:41
pobre nines ,pobre niña
cuando mas complicada tiene la situacion en CR ,se lanza contandonos lo de el bloque de izquierda si fuera sincera reconoceria que lo que fue su apuesta por ese bloque no es nada mas que papel mojado
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13-05-2007 10:54
Qué manía con los sitemas piramidales, tú ordenas y yo acato....
Y no habrá otra forma de tomar decisiones?
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ya estamos
que no|13-05-2007 12:10
si la mitad de los que escribís hicierais algo en la calle (organizados claro) otro gallo cantaría, ya me gustaría veros luchando en plena calle y no en mesas debatiendo todo el santo día, vía internet o de tu a tu. Un poco de coherencia y dignidad por favor. Hay gente que deja su vida por intentar hacer algo por una revolución.
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