Libertad Mumia Abu-Jamal
Entre protestas contra la extensa publicidad mediática del nuevo libro Murdered by Mumia (Asesinado por Mumia), el periodista africano-americano Mumia Abu-Jamal cumple 26 años luchando por su libertad después de ser condenado a muerte por el asesinato del policía Daniel Faulkner el 9 de diciembre de 1981. En el aniversario de su detención hay acciones en su apoyo
  Mientras tanto, el Tribunal del 3° Circuito en Filadelfa tarda en emitir el fallo con respecto a los argumentos presentados el 17 de mayo; su decisión podría ser muerte, cadena perpetua o un nuevo juicio para este hombre que probablemente es el preso político mejor conocido del mundo. 
  Carentes de legítimos argumentos jurídicos en contra de Mumia, sus enemigos ahora recurren a la conexión emocional para realizar un linchamiento moderno. El libro escrito por Maureen Faulkner junto con el locutor ultra-derechista Michael Smerconish es la historia del sufrimiento de la viuda del policía asesinado y un llamado a la venganza. 
  En uno de tres capítulos del libro publicado en el Philadelphia Inquirer el 1, 2 y 3 de diciembre, ella explica que no puede lograr la paz interna mientras Abu-Jamal viva;   agrega que nada le asusta más que imaginarlo “vivo y, tal vez, caminando la tierra, libre y peligroso”. Asegura que “a nombre de Danny, nunca permitiré que esto ocurra”. Además, dice que “los criminales deben saber que si toman la vida de otra persona, especialmente de un policía, tendrán que dar sus propias vidas. Los oficiales necesitan y merecen esta protección”.
  Ante el anuncio de la promoción de libro en el Today Show, el Comité Internacional de la Familia y Amigos de Mumia Abu-Jamal (ICFFMAJ), Periodistas por Mumia y Educadores por Mumia lanzaron una campaña de mediactivismo para garantizar que la cadena NBC diera tiempo igual en la pantalla a dos personas que apoyan a Mumia. Cientos de personas enviaron cartas al Today Show, incluso la testigo Verónica Jones, quien recibió amenazas de la policía.
  Dijo Jones: “Como una testigo en este caso, yo, Verónica Jones, siento en el fondo de mi corazón que Mumia Abu-Jamal es inocente. Aparte de la desgracia del juicio, mi convicción está basada en la humillación e intimidación que fui obligada a padecer debido a este caso....Como periodistas, se supone que ustedes deberían ser imparciales y decir la verdad. Si hay dos lados de una historia ¿no tienen la obligación de permitir que el otro lado cuente su versión? Parece que los medios principales sólo piensan contar un lado de esta historia....Yo conocí al oficial Faulkner y lo consideré una persona decente, por lo menos conmigo. Me ayudó y vio por mí varias veces. Por eso, no tuve motivo para defender a un hombre acusado de asesinarlo, un hombre que no conocía—Mumia Abu-Jamal. En el interés de la justicia, por favor sean justos—con todos. Atentamente, Verónica Jones”. 
  En el Today Show, Maureen Faulkner declaró: “Él asesinó a mi esposo a sangre fría y No hay duda en mi mente, no hay duda alguna”. Afirma que nunca ha podido cerrar este capítulo en su vida debido al movimiento en apoyo a Mumia pero que el acto de escribir el libro sirvió como terapia para ella.
Debido a las protestas y la campaña de mediactivismo, Matt Lauer del Today Show hizo dos concesiones: incluyó unas palabras del abogado defensor Robert Bryan, quien dice   que el jurado nada más escuchó un lado de la historia en 1982 y explica que hay cuestiones de racismo, injusticia, manipulación de evidencia y violaciones de derechos constitucionales en juego.
  Lauer también cuestionó a Faulkner y Smerconish sobre las fotos de la escena del crimen tomadas por Pedro Polakoff minutos después del tiroteo, recién encontradas por el autor alemán Michael Schiffman. Según Schiffman, las fotos constituyen evidencia fotográfica que podría resultar en un nuevo juicio.   Se ven en: http://Abu-Jamal-News.com. Una foto muestra el policía James Forbes cargando dos pistolas en la mano descubierta, indicando la posible destrucción de evidencia de huellas dactilares. Otra muestra la ausencia de hoyos en la banqueta que hubieran existido si la versión de la fiscalía fuera cierta (según sus testigos de cargo, Mumia se colocó encima del oficial y le disparó tres o cuatro veces). Otra foto muestra la ausencia del taxi del testigo de cargo Robert Chobert, quien juró que él vio el incidente desde su taxi estacionado detrás del coche del oficial Faulkner.
  Faulkner y Smerconish no pudieron refutar la evidencia fotográfica y se limitaron a expresar su enojo contra los partidarios de Mumia que “siempre salen con algo nuevo”. Smerconish expresó su gran admiración por la valiente viuda.
  En medio de la controversia alrededor del caso, Mumia Abu-Jamal sigue batallando contra el poder desde el corredor de la muerte,  denunciando el más reciente brote del racismo en su país, analizando los diseños de guerra e imperio, contando las historias de otros presos y apoyando a los movimientos por justicia y libertad en el mundo.
  En su ensayo más reciente “La guerra contra nosotros mismos”, habla del enorme costo moral de la guerra contra Irak para el público estadounidense: “...los decenas de miles que sobrevivan, que no caigan muertos o queden lisiados, regresarán a Estados Unidos con la mente torcida por una orgía de violencia que será muy difícil dejar ‘allá’ ”. 
  Aunque cada palabra suya les da rabia a los policías, fiscales, y políticos quienes redoblan sus esfuerzos  para callarlo de una vez y por todas, él nunca se da por vencido. A diferencia de millones de periodistas serviles, es una inspiración para otros periodistas honestas e independientes.