Estos escritos contenían algunos artículos, toda clase de documentos, sobre todo cartas personales. El documento más conocido era su “Testamento político” del que La Rosa Blindada, editorial de Buenos Aires dirigida por José Aricó, realizaría una edición en castellano junto con el “Diario de las secretarias de Lenin”. Aquí lo daría a conocer Anagrama (Barcelona, 1975). Sin embargo, este eslabón de la biografía leninista era ya conocido desde el tiempo inmediato a la muerte de Lenin. Ya en 1925, el marxista norteamericano Max Eastman, antiguo compañero de John Reed (en la película “Reds”, de Warren Beatty, es interpretado por el notable actor Edward Herrmann), publicó en Londres, Since Lenin Died, edición que fue considerada en Moscú como un atentado contra la “unidad” del PCUS. 
            Hasta el momento, el mejor estudio existente sobre este capítulo histórico es el de Moshe Lewin, El último combate de Lenin, editado en Lumen, en la colección “Palabra en el tiempo”, Barcelona, 1970, traducción de la edición francesa de Editions de Minuit de 1967. Señalemos que el responsable de esta colección era Antoni Vilanova, si no me equivoco, por entonces uno de los “cerebros” de la incipiente Organización Comunista “Bandera Roja”. Sobre este libro ya publiqué una amplia reseña aparecida en su día en la revista literaria barcelonesa “Camp del Arpa”, y que el lector puede encontrar en Kaosenlared con el título de El tal Vladimir Illich: El último Lenin. Este trabajo que el lector tiene sobre la pantalla está fundamentado especialmente en el número 38 (marzo 1970), de la revista cubana Pensamiento crítico, en especial en el artículo inicial de Jesús Díaz, El marxismo de Lenin. La militancia que como Santo Tomás, quiera ver las llagas, ahí encontrará referencias para una montaña documental.
          La casta burocrática que gobernó la Unión Soviética se amparó en el nombre de lenin a pesar de las advertencias que ya éste efectuó en su prólogo al libro El Estado y la revolución, y de las protestas de su viuda y de sus mejores compañeros. Como eran incapaces de tener un pensamiento propio, de hablar en su propio nombre, establecieron una normativa llamada “marxismo-leninismo”, y desde sus cargos jerárquicos se impusieron como sus “verdaderos intérpretes”. Stalin comenzó su carrera al papel de líder indiscutible e infalible, presentándose como “el Lenin de hoy”, axioma proclamado en millones de carteles. Esta “continuidad” establecida desde el poder, se asentaba en una tradición que se perdía en la noche de los tiempos, y de la que la Iglesia romana ha sido un ejemplo casi insuperable. La creatividad del “análisis concreto de la realidad concreta”, era suplantada por          una escolástica desde la cual, la mayor parte de los protagonistas de la Revolución de Octubre, de la guerra civil, serían presentados, primero como adversarios, luego como enemigos. La principal fuente de esta falsificación no vendría dada de la realidad que había seguido el “asalto del Palacio de Invierno”. La argumentación se extraería de las viejas (y sectarias) disputas del exilio, y se emplearía, primero contra Trotsky, luego contra los diversos camaradas de Lenin aprovechando el material de los numerosos debates      internos del bolchevismo. Todavía quedan clérigos que emplean tal o cual cita de Lenin de antes de la revolución…
          Por supuesto, desde la fe fundamentada en las citas, ignoran que Lenin abrió el fuego contra la creciente burocracia en el PCUS, espina dorsal de un “estado soviético” descompuesto por una situación de atraso agravado hasta el abismo por una guerra civil a vida o muerte, y también contra los hábitos culturales heredados, y por supuesto, contra el principal representante de esta burocracia. El oscuro representante del “bolchevismo en el poder”: Stalin.
      Lenin siempre había entendido Octubre como “la ruptura del eslabón más débil de la cadena imperialista”, y era totalmente consciente del atraso de  la sociedad rusa. No era en esto donde polemizaba con Plejanov o Kautsky. Era sobre la palanca que podía cambiar esta situación. Estaba convencido que después de Octubre habría un Noviembre alemán, pero la socialdemocracia del Káiser, evitó que así fuera, y lo hizo en nombre de una “democracia social”, intermedia, con un argumento similar al que la guerra española un autor como Ferran Gallego atribuye al PCE-PSUC. Partiendo de esta concepción, Lenin siempre estuvo alerta ante los problemas del burocratismo en el nuevo estado obrero. En 1920 ya señaló sus “deformaciones burocráticas”, rectificando a Trotsky que habló del “Estado obrero”.
        Sin embargo, sería sobre todo en el otoño de 1922, cuando regresó al trabajo después de una seria recaída, que quedó especialmente impresionado por la expansión de la burocracia en el partido y en el estado. Lenin pronunció tres discursos antes de sufrir un segundo infarto el 16 de diciembre de 1922, que finalmente lo obligó a retirarse de su actividad pública. En cada uno de ellos planteaba el problema de la burocracia en el estado. El 20 de noviembre, decía: “Lo que necesitamos es que... los comunistas controlen la maquinaria a la cual han sido asignados y no, como a menudo pasa entre nosotros, que la maquinaria los controle a ellos.” (Obras completas, tomo XXXIII) Al explicar que quería decir con “la maquinaria”, en un discurso anterior del 31 de octubre, comparó el número de empleados públicos en Moscú en 1918 con el de octubre de 1922. A pesar de que los bolcheviques habían tratado de disminuir la burocracia del estado, descubrieron que el número de funcionarios había aumentado de 231.000 a 243.000
        Aislado en un país que seguía siendo un mar campesino con algunas islas proletarias, el PCUS heredó el bagaje de siglos de atraso y de barbarie semifeudal cuando tomó el poder en el Imperio Ruso, en octubre de 1917. Sólo trescientas personas de cada mil sabían leer y escribir. La destrucción y dislocamiento que produjeron la Primera Guerra Mundial y los dos años de Guerra Civil que le siguieron bajaron aun más el nivel cultural general del país. Estas condiciones de atraso y devastación fueron las que sirvieron de base para el crecimiento de la burocracia privilegiada, que perseguía sus propios y estrechos intereses a expensas de los obreros y campesinos de las repúblicas soviéticas, y del resto del mundo. Las duras condiciones económicas condujeron a una lucha desmoralizadora por las necesidades básicas de la vida. Las masas, quienes ya habían hecho enormes sacrificios, tendían a alejarse de la actividad política, mientras que numerosas personas se acercaban al partido o1cbevique con la esperanza de lograr un trabajo liviano.
          Todos estos problemas se agravaron por la circunstancia de que los bolcheviques tenían que confiar, parcialmente, en el viejo servicio civil zarista, así como en “especialistas”, los cuales a menudo hostiles a la revolución,
estaban dispuestos a servir al nuevo gobierno a cambio de altos salarios y privilegios especiales. El resultado de todo esto fue el crecimiento, dentro del partido, de iuna corriente que reflejaba las aspiraciones de los arribistas.
Esta corriente se aglutinó alrededor de Stalin. Como cabeza del Buró de Organización del partido, era el responsable de asignar a los miembros de éste los cargos que debían ocupar en el PCUS y el aparato del estado. Stalin empezó a usar este poder para hacerse de seguidores personales dando trabajo a quienes les eran leales, enviando a quienes no cooperaban a zonas aisladas, y recomendando a sus incondicionales servidores para las posiciones de mayor responsabilidad.
          Pero sucedía que Stalin era al mismo tiempo el responsable de la Inspección Obrera y Campesina (Rabkrin), que, precisamente estaba encargada de investigar y prevenir tales abusos burocráticos. Como resultado de ello el Rabkrin se convirtió en un organismo más del gobierno lleno de arribistas en búsqueda de trabajos livianos y seguridad económica.
          En diciembre de 1922, Lenin abrió fuego contra la creciente fracción que estaba siendo construida por Stalin. A principios del mes le propuso a Trotsky formar “un bloque contra la burocracia en general y contra el Buró de Organización en particular.” (Trotsky Mi vida) Lenin continúo la pelea que había empezado a pesar de su segundo infarto del 16 de diciembre, que le paralizó el lado derecho. El primer asunto en el que se concentró fue el tratamiento a las nacionalidades que habían sido anteriormente oprimidas por el imperio zarista. En aquel momento Stalin estaba encargado de una comisión de nacionalidades, que trabajaba de acuerdo a un plan para establecer un solo gobierno para todo el antiguo Imperio Ruso. Hasta ese momento, existía una federación de repúblicas independientes.
            El caso era que la mayoría de los bolcheviques georgianos se oponían a la centralización propuesta, pero la reacción de Stalin fue la de querer pasar brutalmente por encima de sus objeciones. Su argumento era que la URSS representaba el “internacionalismo   proletario” que estaba por encima de los “nacionalismos”. Lenin sugirió una serie de cambios al plan de Stalin, destinadas a recoger objeciones de los georgianos. Stalin respondió en una carta al Politburó del PCUS, fechada el 27 de septiembre de 1922 acusando a Lenin de “nacionalismo liberal” y de animar a los “abogados de la independencia”. Mientras tanto, Stalin continuó presionando desde su poder en la creciente “nomenklatura”  sobre los reticentes georgianos.
          El 22 de octubre, nueve de los once miembros del Comité Central del Partido Comunista de Georgia, renunciaron en protesta. Las cosas llegaron a tal punto que, en una reunión a finales de noviembre, Serguei Ordzhjonikijdze, lugarteniente de Stalin, golpeó a un miembro del partido georgiano que estaba en desacuerdo con él. Lenin empezó entonces a realizar sus propias investigaciones sobre la cuestión de Georgia y descubrió que había estado recibiendo información falsa. En unas observaciones dictadas el 30 de diciembre, Lenin criticó agudamente el plan de Stalin de unificar las repúblicas soviéticas. “Obviamente todo el asunto estaba radicalmente equivocado y erróneamente programado”, dijo Lenin. E insistió: “Se dice que se necesita un aparato unificado”, continuó. “¿De dónde proviene esta afirmación? ¿No será del mismo aparato ruso que... le tomamos al zarismo y que ligeramente engrasamos con aceite soviético?” Lenin habló de la necesidad de “defender a los no-rusos del azote de aquel auténtico hombre ruso, del’ chovinista Gran-ruso, en esencia, un bribón, un tirano, tal como es el típico burócrata ruso”. Insistió en que “la responsabilidad política de toda esta campaña nacionalista gran-rusa recae, claro está, sobre Stalin y Dzershinski”. (Obras completas, tomo XXXVI)
          Ulteriormente, el 4 de enero de 1923, Lenin agregó una posdata a las observaciones sobre la dirección bolchevique que había hecho el 25 de diciembre y que más tarde se conocieron como su testamento. Ya había prevenido al partido de que “el camarada Stalin, al convertirse en secretario general, ha concentrado en sus manos un poder ilimitado, y no estoy seguro de que sea siempre capaz de utilizar esa autoridad con la suficiente cautela.” Entonces, propuso que el partido “buscara la forma de remover a Stalin” de su cargo de secretario general.
          Mientras tanto, Lenin también abrió un ataque contra el Rabkrin, dirigido por Stalin desde su formación en febrero de 1920 hasta mayo de 1922. El 23 de enero terminó un artículo proponiendo la reorganización del Rabkrin, y el 6 de febrero acabó su artículo Más vale poco y bueno. Este era un ataque tan fuerte a toda la trayectoria y organización del Rabkrin que los partidarios de Stalin trataron de impedir su publicación. Kuibyshev, subordinado de Stalin en el Buró de Organización, llegó a proponer que se imprimiese un falso ejemplar de Pravda para hacer creer a Lenin que su artículo había sido publicado.
          Finalmente, la nota apareció en Pravda el 4 de marzo de 1923. “Hemos hecho mucho ruido durante cinco años, tratando de mejorar nuestro aparato de estado pero ha sido sólo ruido, y éste ha sido vano, inútil y aun perjudicial”, escribió Lenin. “En verdad” se pregunta, “¿cuál es la utilidad de establecer un comisariado del pueblo..., que no goza de la menor confianza y cuyas palabras poco o nada pesan?”. Y para hacer énfasis en el papel de la fracción de Stalin en el partido, planteaba, “digamos entre paréntesis que tenemos burócratas tanto en las posiciones de nuestro partido como en las del soviet”.          El 5 de marzo Lenin escribió a Trotsky pidiéndole que defendiese a quienes disentían con Stalin en el Partido Comunista de Georgia en la disputa sobre la formación de la URSS. “Este caso está ahora bajo la ‘persecución’ de Stalin y Dzershinski”, escribía Lenin, “y yo no puedo confiar en su imparcialidad. Todo lo contrario”. El mismo día Lenin escribió a Stalin amenazándolo con romper toda relación personal con él. Al día siguiente escribió también a los dirigentes del partido de Georgia que se habían opuesto al plan de unificación de Stalin: “estoy siguiendo su caso con todo mi corazón”, les decía, “y me indigna la brutalidad de Ordzhonikidze y la complicidad de Stalin y Dzershinski”.
          Sin embargo,   la lucha planeada por Lenin para el XII Congreso del Partido Bolchevique programado para ese mes, nunca pudo materializarse. El 9 de marzo, Lenin sufrió otro derrame que lo paralizó completamente y le hizo imposible participar en la vida política hasta su muerte el 24 de enero. El congreso se pospuso hasta abril. Trotsky no quiso abrir la pelea por temor a que se interpretase como un intento de asegurarse la posición de dirección previamente ocupada por Lenin. Además, aún tenía la esperanza de que Lenin se recuperara.
        Stalin, asustado por la tormenta que se le avecinaba, aceptó reescribir su informe sobre las nacionalidades y votar por el documento de Trotsky sobre la economía, con el cual no estaba de acuerdo. El retiro de Lenin de la actividad política demoró el conflicto que se gestaba, pero seis meses después estalló con toda su fuerza…
   
            Se abría una nueva lucha contra un fenómeno social imprevista que requiere una explicación. Explicación que se puede hacer a través de dos causas fundamentales para el crecimiento de la casta burocrática en Rusia. La primera de ellas fue el hecho de que la revolución iniciada en Rusia no tuviese éxito en el resto de Europa. En una sesión del Soviet de Moscú el 23 de abril de 1918, Lenin dijo: “Si no logramos mantenernos hasta recibir un fuerte apoyo de los obreros insurrectos de otros países, pereceremos.” (Trotsky, Historia de la Revolución Rusa) Esta era la opinión unánime de los dirigentes bolcheviques durante los primeros años de la revolución y aunque ésta no pereció, quedó gravemente herida por su aislamiento.
          La segunda causa básica del surgimiento de la burocracia fue el terrible atraso cultural y económico heredado por la revolución. En 1920, al terminar la Guerra Civil que durante dos años y medio azotó al país, Rusia quedó prácticamente destrozada. El ingreso nacional llegaba sólo a la tercera parte de su nivel de 1913. La producción industrial era menos de una quinta parte de la anterior a la guerra, y las condiciones eran aun peores en los sectores claves de la industria pesada. Las minas de carbón producían menos de una décima parte y las fundiciones de hierro sólo una cuarentava parte de las cifras de 1913.
          Por otro lado, la caída de la industria significó también una disminución del intercambio entre el campo y la ciudad. Los campesinos no traían su grano a la ciudad porque no había nada qué conseguir a cambio. La clase obrera había descendido al mínimo respecto a su fuerza anterior. Muchos de los obreros más conscientes y abnegados habían muerto en el frente durante la Guerra Civil. Al no encontrar trabajo ni comida en la ciudad, muchos de los sobrevivientes volvieron al ampo. En 1921 Moscú tenía sólo la mitad y Petrogrado un tercio de su antigua población.
          Aparte de de todas las calamidades producidas por siete años que suman la “Gran Guerra”, la Guerra Civil y la intervención imperialista, vino otra, causada por la naturaleza. Fueron tiempos de sequía, de tempestades de arena amén de una invasión de langostas en el área cultivada a orillas del Volga, causaron una de las peores hambrunas de la historia. A fines de 1921 cerca de 36 millones de personas estaban al borde de la inanición. En su libro El profeta desarmado, Isaac Deustcher describió así aquel período: “Rodeada de un mundo hostil, o en el mejor caso in- diferente, Rusia permanecía sola, desangrándose, muriendo de hambre, temblando de frío, consumiéndose por las enfermedades y agobiada por la melancolía. Entre el hedor de la sangre y la muerte, su pueblo escarbaba salvajemente buscando un aliento, un pálido destello de luz, una migaja de pan.”
          En la etapa final de la Guerra Civil empezaron a crecer rápidamente las corrientes políticas que expresaban la insatisfacción de las masas; los bolcheviques, preocupados por aliviar la situación del país, inauguraron la Nueva Política Económica (NEP) en marzo de 1921. La primera meta de la NEP era revivir la producción agrícola y el comercio entre las ciudades y la población rural. El énfasis que se había dado a la industria de guerra durante los años anteriores, se le daba ahora a los productos de consumo. Se dio incentivos a los campesinos para que cultivaran todo el grano que pudiesen y se les garantizó su derecho a retener la mayor parte de su cosecha y venderla en el mercado libre. El gobierno también permitió el establecimiento de industrias privadas en algunas ramas de la producción.
          Semejante realidad se encontraba muy lejos de la política previa aplicada necesariamente durante la Guerra Civil. Bajo el “comunismo de guerra”, toda la industria había sido dirigida por el estado como parte del esfuerzo militar. Las ciudades eran abastecidas de grano por destacamentos del Ejército Rojo que se lo confiscaban a los campesinos. Esta política, junto con la incapacidad de la industria para producir los bienes que necesitaban los agricultores, destruyó los incentivos que éstos pudiesen tener para cultivar más grano del que fuese necesario para su propia subsistencia. ¿Para qué trabajar, razonaba el campesino, si nada conseguimos en cambio?
        Por más que se restableció el comercio libre en las repúblicas soviéticas y permitieron el retorno de algunas industrias privadas, los bolcheviques retuvieron el control de ‘las fuerzas dirigentes” de la economía. El estado continuó dirigiendo la mayor parte de la industria pesada y conservó el monopolio del comercio exterior, el transporte y la banca. En efecto, en marzo de 1922, un año después de la introducción de la NEP, el 84,5 por ciento de todos los obreros industriales que producían el 92,4 por ciento de toda la producción industrial, estaban empleados en empresas del estado. El nuevo énfasis en la industria de consumo y la restauración del mercado tuvieron como resultado una rápida recuperación de la agricultura, del comercio y la industria ligera.
          En abril de 1923, la producción agrícola se había levado a un 75 por ciento de las cifras de 1913. En 1922, la producción rural y de la industria artesanal había llegado a un 54 por ciento del nivel de la preguerra.
Sin embargo, junto con el resurgimiento de la economía, la NEP trajo consigo cambios menos benéficos. La industria pesada —el sector de la economía que produce máquinas, herramientas, químicos, metales y procesa materias primas— no se recuperó tan rápidamente como la industria de consumo y en esta rama, junto con la producción privada, volvió el desempleo. En septiembre de 1922, había 500.000 desocupados de un total de tres millones en la fuerza de trabajo. Al mismo tiempo que estos trabajadores sufrían desempleo, surgió una nueva clase económicamente privilegiada de administradores de fábrica, especialistas, campesinos ricos, especuladores, y comerciantes.
          A finales de 1922 cerca del 83 por ciento del mercado interno estaba en manos privadas. E. H. Carr gráficamente describe el crecimiento de esta capa social en El interregno: “Mikoyan relató en la XIII Conferencia del partido en enero de 1924, que un especialista, a quien se le ofreció una posición en una fábrica en Kuban, había exigido, además de varias bonificaciones por encima del salario máximo, un apartamento con cuatro cuartos totalmente amoblado, con calefacción, luz y baño, caballo y coche para él y su familia, dos meses de vacaciones al año y una cabaña de verano con dos cuartos en el Mar Negro para su familia, y permiso para tener una vaca en los campos de la fábrica. La cooperativa que dirigía la fábrica, aceptó estos términos pero demasiado tarde, porque el especialista había recibido una oferta mejor en Moscú. Se decía que tales experiencias eran normales. ’’
          En la medida en que la industria extendió sus operaciones dentro de los marcos de la NEP, su manejo empezó a volver a manos de los antiguos gerentes y especialistas burgueses que en el primer período de la revolución habían sido remplazados por trabajadores. Un número creciente de estos nepmen [hombres de la NEP] comenzaron a ingresar al Partido Bolchevique. En 1922, el por ciento del personal ejecutivo en las principales industrias estaba clasificado como no trabajador y sólo uno de cada siete eran miembros del partido. Un año después, el 64 por ciento estaba clasificado como no trabajador y la mitad de ellos pertenecía al partido.
          La emergencia de una casta burocrática era pues el resultado directo del terrible atraso heredado por la Revolución Rusa. En un país donde aun saber leer y escribir era un premio, los matemáticos, expertos financieros, químicos, ingenieros y administradores que se necesitaban para manejar las industrias modernas, podían reclamar privilegios especiales. Mientras las masas trabajadoras y los campesinos  pobres gastaban la mayor parte de su tiempo y energía en una lucha continua por las necesidades más elementales de la vida, los burócratas que surgían tenían el tiempo y los medios para intervenir en la actividad política y defender sus propios intereses.
        Además, como ya se ha mencionado, la mayoría de los obreros más conscientes y políticamente experimentados habían muerto en la Guerra Civil. Otros habían sido arrastrados a la maquinaria administrativa del estado, abandonando luna clase obrera que, a su vez, a medida que comenzó nuevamente a crecer, llenaba sus filas con campesinos. El desengaño sufrido por el fracaso de la revolución en el resto de Europa también influyó considerablemente. Cuando las masas rusas conmovieron a la historia seis años antes y destituyeron al zar, barrieron también con los ejecutivos, comerciantes y especuladores sin pensarlo demasiado. Pero ahora la revolución estaba entrando en un período de decadencia. Las condiciones k en Rusia llevaban a las masas a renunciar a su actividad política dejando el campo abierto a la creciente burocracia.
        Estos nuevos funcionarios “de la revolución” (de los que Rakovsky  encontrará ejemplos sobrados en el Termidor francés) tenían un objetivo principal en su vida: cuidar de sí mismos. Su punto de vista se restringía a aquellas cosas que afectaban su confort y seguridad inmediatos.   Así pues,  ¿para qué hablar de planes económicos a largo plazo y del desarrollo de la industria pesada, pensaban, si tenían coches y vacaciones en el Mar Negro? ¿por qué preocuparse de la revolución en el resto del mundo?. Estas cosas sólo traerían trastornos y era lo último que deseaban los que se habían hecho de cómodas posiciones personales. La burocracia empezó a legitimar un modo de considerar los problemas basado en su interés personal, no en las necesidades ni en los ideales del movimiento socialista mundial. Sus puntos de vista se caracterizaban por un estrecho nacionalismo, por un deseo de estabilizar las cosas e impedir cualquier otro choque, y, sobre todo, por la subordinación de los intereses de las masas rusas y del movimiento revolucionario en el exterior, a sus propios intereses conservadores.
Fue contra este retroceso que León Trotsky, en el otoño de 1923, retomó la lucha dentro del Partido Bolchevique que había iniciado Lenin en el diciembre anterior. Los grandes temas que se debatieron durante el, curso de esta lucha fueron la burocratización del partido y del estado; el problema de la política económica que debía seguir el estado obrero recién establecido; y las perspectivas de la revolución socialista en el resto del mundo, cuestión ésta que planteó agudamente la situación revolucionaria de Alemania en octubre de 1923.
            Esta nueva realidad quedaba muy lejos para los que solamente veían la Rusia soviética como el “país de la revolución”. Estos sufrirían un espejismo no muy diferente al que sufrieron los “afrancesados” europeos que no supieron distinguir entre Napoleón y la toma de la Bastilla. Por otro lado, la vida social rusa había quedado reducida a cenizas, apenas sí existía fuera del PCUS y del estado, de ahí las enormes dificultades que en 1923, se encontrará la Oposición de Izquierda en la Unión Soviética. Dirigida por León Trotsky, principal organizador de la insurrección que llevó a los obreros al poder en 1917 y comandante del Ejército Rojo durante la Guerra Civil, se enfrentaba a un proceso histórico de una amplitud extraordinaria, y cuyo alcance y significado real quedaría saldado con la descomposición del sistema a finales de la década de los ochenta, principios de los noventa, del  siglo pasado. Era el final de lo que Eric J. Hobsbawn llamaría agudamente el “siglo corto” (1914-1989).
        Lo que vendría después, la llamada “revolución conservadora” sería, antes que nada, el fruto de esta descomposición. El inicio del “triunfal-capitalismo” cuyas consecuencias estamos pagando tan caramente.
#1.- conflicto fratricida
Cipriki|21-07-2008 12:24
Ya está bien que a estas alturas, sigamos alimentando un conflicto FRATRICIDA entre nosotros.
Stalin no tiene pililaaa... y Trotski tampoco.
Valoración: -6
| Avisar provocación
#3
P|21-07-2008 13:08
Pues no sé si lo del comentario 2 es una provocación, en todo caso es una apología del asesinato de  militantes comunistas  que luchaban por el poder de los trabajadores frente a lo que se consideraba una usurpación burocrática (y sangrienta).
No es la primera vez que leo a estos del piolet en mano. Una cosa es la polémica y el debate, por duros que sean,  en la izquierda y otra aplaudir a los asesinos.
¿Qué piensa la gente de Kaos de esta clase de comentarios?
Saludos revolucionarios.   
Valoración: 7
| Avisar provocación
#5
21-07-2008 13:46
Cada día me interesa más la figura de Trotsky. Cada vez que se leen documentos así o los libros escritos por él es inevitable aceptarlo como uno de los mejores revolucionarios. Es una opinión personal pero animo a todos a leer los libros de Trotsky no como el que lee una biblia si no como uno más de los comunistas que con sus visiones enrriquecen la ciencia del marxismo.
La defensa de Stalin es muy poco sostenible..es lo que pienso de comentarios como el 2 pero compañeros eso no importa, hace muchas décadas de aquello, yo estudio Historia y por eso pienso que siempre es bueno buscar la verdad pero no traer divisiones que hoy por hoy son absurdas.
Valoración: 4
| Avisar provocación
#7
21-07-2008 15:04
el stalinismo en el basurero de la historia el troskismo mas vigente y con mejor salud que nunca, eso es lo que no soportan los religiosos del stalinismo
Valoración: 2
| Avisar provocación
#8
Zhukov|21-07-2008 15:58
Cuando murio Stalin, murio el verdadero socialismo en la URSS.
Valoración: 4
| Avisar provocación
#9
21-07-2008 16:39
QUIEN LIQUIDO LA TERCERA INTERNACIONAL,TOGLOESTALINISTILLAS?
AHORA ME DIRAN QUE FUE UN CONTUBERNIO ENTRE LOS QUINTACOLUMMNISTAS Y LOS FRANQUISTAS DE HITLER CON LOS CONSPIRANOICOS TROSKOS DE LA CUARTA INTERNACIONAL
ESTAIS DESFASADOS.Y EN CUBA Y EN CHINA Y EN VIETNAM Y EN NORCOREA Y EN KAMPUCHEA? Y EN ....ME DEJO ALGUNA DICTADURA SURGIDA DE LA CABEZA DE LA NOMENCLATURA DE STALIN?
Valoración: -3
| Avisar provocación
#10.- vale ya de dogmatismos.
Cipriki (es el + friki)|21-07-2008 16:55
Trotski  no tiene pilila...
y Stalin tampoco.
Ya está bien de seguir entre nosotros con un conflicto fratricida...
Ha habido troskos majos, como Garín, Yolanda, Bernadette Devlin, Pablo, el FPL de Palestina, los japoneses del Ejército Rojo y del Zengaku Ren.
Ha habido traidores como Orwell y Mendiluce el mataserbios.   
Lo importante es mirar al futuro, ser antifascistas, antimperialistas y sobre todo antiespañolistas
Valoración: -2
| Avisar provocación
#11
21-07-2008 18:08
  Me da igual que se borre el comentario, alguien que dedica diez horas a la semana, como lo hace  Pepe, en contra del comunismo y además se publica todo lo que escribe en la web a mi me huele muy raro.
  Escuchemos los redobles de la esa bonita canción popular: "La Pioletera"
Valoración: -3
| Avisar provocación
#12
21-07-2008 19:38
Sois la polla "compas". Que asco de estalinistas...por una vez podíais dedicaros a vuestros asuntos y no amenazar a nadie con matarlo.
Creo que es responsabilidad de los compañeros de Kaos borrar este tipo de comentarios que lo único que hacen es decir "te voy a asesinar porque no tienes la misma visión que yo".
Valoración: 4
| Avisar provocación
#13.- Por favor... respeto a Pepe
Servir al Pueblo|21-07-2008 19:39
      Miren, yo sólo soy un mero aprendiz en el estudio y la lucha del marxismo, pero debo reconocer ante ustedes que aunque no comulgue con todo cuanto piensa el compañero Pepe, a este muestro mis respetos y reconozco también que en sus 500 y pico mensajes me ha enseñado mucho en variados temas.
    Anunque sea un utopista, yo si creo en la unión revolucionaria de todos los marxistas en una sóla organización, yo ya soy viejo y no la veré, pero afirmo y estoy seguro que la realidad la formara de todos modos.
      Así, que a ser más respetuosos con quien se esfuerza en elevar nuestros medrioques conocimientos, bueno, esto es a nivel particular, pero a juzgar por el contenido y forma de muchos comentarios a iguales mensajes, el alto nivel cultural brilla por su ausencia, más que por mostrase, salvo honrrosas excepciones, claro.
    A respetar y criticar con juicio. Aprender, aprender, aprender siempre, decía Lenin.
    Saludos comunistas.
Valoración: 6
| Avisar provocación
#15.- ¿Podrá "pepe" y el anticomunismo , responder a este texto? (I)
Comunista|21-07-2008 20:31
Lean esto;
http://www.pcoe.net/archivo003.htm
y esto
http://www.pcoe.net/archivo007.htm
¿Debatimos sobre comunismo y anticomunismo, señores trotskystas? ¿De la concepción del Partido que tenía Lenin y  su antagónica, la de Trotsky?¿De la "revolución permanente" trotskysta y su antagonismo leninista "de la construcción del socialismo en un sólo país ? ¿de la concepcíon leninista acerca de los sindicatos y su antagónica, la de Trotsky ? ¿del papel que debía jugar el campesinado ruso según Lenin, y su antagonismo trotskysta? ¿Del análisis trotskysta del imperialismo y de la antagónica ley leninista de la desigualdad de desarrollo de los países?¿de las "militancias exóticas" de Trotsky o del compromiso revolucionario de Lenin? ¿de la nkvd o de la cia?...¡a debatir, sin quieren ustedes, claro!
Más argumentos y menos "personalismos" superficiales, menos maniqueísmo barato y más dialéctica. Los comunistas somos marxista-leninistas,  o no somos comunistas...el trotskysmo es netamente antileninista.
Valoración: 0
| Avisar provocación
#16
21-07-2008 21:06
la mayoría de los stalinistas argumentan sobre bases equibocadas y tergiversadas  en contra del trotskysmo...sois unos paranoicos deberiais preguntaros ¿a cuantos obreros sois capaces de convencer? Sentido común porfavor...El debate siempre es bueno pero algunos no paran de despretigiar al contrario cuando en el fondo somos camaradas, digan lo que digan porque me lo ha enseñado la experiencia asi que vamos a acabar ya con el capitalismo porfavor y dejemonos de tonterias.
Valoración: 1
| Avisar provocación
#17
Parrilla|21-07-2008 21:54
Buen resumen Pepe, muy bien sintetizado. Perfecto para divulgar, toca las cuestiones clave. Se nota en los comentarios... cuando amenazan con piolets es que se han quedado sin argumentos.
Yo también creo en la unidad de los comunistas compañeros, pero bajo el "frente único" que defendía Lenin: "golpear juntos, marchar separados". Tambien creo en la democracia obrera y en la libertad de cada organización y cada compañero para defender su propio programa. En la calle, en cada convocatoria, en la lucha hay que estar unidos, bajo unos principios básicos. Pero nadie debería callar la verdad por miedo a unos hinchas que actuan como fascistas. Si alguien rompe la unidad es aquel que amenaza de muerte a otros comunistas sólo por no ponerle velas a Stalin.
Valoración: 4
| Avisar provocación
#18.- Buen trabajo,Pepe
21-07-2008 22:03
Hola, Pepe
espero que no tengas tanto tiempo libre como para leer los comentarios¨.Yo suelo leer tus artículos , al menos casi todos,y por ahora la mejor manera de encontrar los mejores sabes que es elegir los que mayores burradas pongan contra tí. Cuantos mas insultos recibes de los stalinos,es que el artículo más ha dado en el clavo...
Solo felicitarte por tu labor, hace falta cerebros que aporten teoría, los militantes mas jovenes y los mas mayores, como tui me dijiste un dia, tenemos cada unos unas labores miuy definidas, yo seguiré intentando cumplir con las mias, tu sigue así.Si ladran es porque cabalgamos.
Solo eso, me parecía importante incluir unas palabras amables de camarada entre tanta sandez de los verdugos de la revolución socialista.
Un abrazo de uno de tus camaradas castellanos (espero que ya sepas quién soy)
Valoración: -3
| Avisar provocación
#19.- Asombrado
Comunista|21-07-2008 22:32
1) ¿A qué  os refierís con lo de "stalinistas"? (¿seré yo un "malvado stalinista"?)
2) ¿sobre que "bases equivocadas y tergiversadas" argumentan los "stalinistas"? ( la cuestión campesina, el Partido, el socialismo en un solo país...¿era Lenin otro "malvado stalinista"?...
3) Señalar la contradicción evidente leninismo/ antileninismo (comunismo/anticomunismo) ¿es "desprestigiar", "insultar"...? en caso afirmativo ¿a quién?
4) ¿Por qué os empeñáis en rehuír un debate de principios? ¿No tenéis nada que argumentar los "no stalinistas", o los directamente "antistalinistas"?( creo que Hitler, Franco  y Mussolini eran miembros destacados de éstos últimos "stalinfóbicos". Más que nada por aquello de que odiaban a muerte a Stalin) 
4) Efectivamente necesitamos UNIDAD,UNIDAD y UNIDAD...de la clase obrera, de los comunistas. Los anticomunistas que se unan a la burguesía, como han hecho siempre. ¿ o no?
5) Acabaremos con el capitalismo, sin duda. Como ya lo hicimos en 1917. Iniciaremos la construcción del socialismo, como ya hicimos en los 30. Derrotaremos al fascismo, como ya hicimos en 1945. Pero será con el marxismo-leninismo como guía para la acción revolucionaria, o  volveremos a joder el intento.
No hablo de Stalin ni de ficticios "stalinismos" (Stalin  lleva más de medio siglo muerto), HABLO DE LENINISMO (comunismo) Y ANTILENINISMO (anticomunismo). ¿por qué se desvía el debate de fondo?...
Valoración: 1
| Avisar provocación
#20.- Para que salgas del asombro, compañero
P|21-07-2008 23:22
1) y 2) A mí tampoco me gustan las etiquetas de "estalinista" y "trotsquista", pero a veces hay que aceptar el terreno de juego para simplificar. El estalinismo fue el sector del movimiento comunista que aceptó una determinada línea política (o mejor dicho lo giros de la política de la dirección soviética) desde mediados de los años 20 (socialismo en un solo país, "tercer período", frentes populares, etc). Los partidarios de Trotsky pensaban que con esa línea se iba al desastre. Los estalinistas además justificaron (y justifican) y apladieron (y aplauden, piolet incluído)  los procesos y el régimen de terror y  la supresión de la democracia proletaria.
3) Trotsky y Lenin tuvieron diferencias durante muchos años. Quien haya leído a T. sabe que con los años aceptó muchas de las críticas de L. (la teoría del partido, por ejemplo) y que intentó preservar y desarrollar la teoría y la práctica bolchevique.
Valoración: 5
| Avisar provocación
#21.- Para que salgas del asombro 2
P|21-07-2008 23:28
4) No se trata de estalinofobia ni odio a Stalin. Me parece que es precisamente al revés. A los muertos me remito...Y no sólo Trotsky, los agentes estalinistas se cargaron a unos cuantos comunistas disidentes. Se trata de análisis histórico y defensa del marxismo y la revolución.
5) Pues eso, a luchar contra el capitalismo. ¿Con qué programa, con qué consignas, qué tradición histórica defendemos? Ahí será difícil que nos encontremos. Sí en las luchas concretas y eso está muy bien.
Saludos revolucionarios a todos y todas los que se consideren comunistas (menos a los del piolet).
Valoración: 3
| Avisar provocación
#22.- Expulsado de la UJCE
Xisco|21-07-2008 23:42
El estalinismo el resurgimiento de la teocracia en la figura de Stalin y el fin del comunismo en un imperialismo.
Yo como marxista-leninista defendere la obra por el socialismo de Trotsky.
Valoración: 2
| Avisar provocación
#23.- En contestación al comentario #15
ferreira|22-07-2008 00:13
Sería muy provechoso señor, el debatir con ud. en este espacio. Aún más, lo estoy deseando fervientemente.
1.- De la concepción leninista de partido, de su génesis y de su evolución histórica.
2.- De la teoría del "socialismo en un solo país" (o en un solo barrio, o en una sola escalera de viviendas, o en mi propia casa)
3.- Del movimiento campesino y su ligazón dialéctica con el proletariado.
4.- De Rosa Luxemburgo versus Stalin
5.- De la Revolución Permanente en Marx,  en Trotsky y... en ¡¡Lenin!!
6.- Del imperialismo en Lenin, en Trotsky y ¿en Stalin?
7.- De la caída de la Unión Soviética, el estalinismo y el marxismo, et., etc.
Estaría dispuesto si de veras están dispuestos a debatir y no a lanzar exabruptos que bien califica a quien los lanza. Del tipo de azufrito, del piolet, de la "martirio" y toda la guisa de sesudos análisis que tanto hacen avanzar al movimiento proletario.
A la espera, les envío un saludo MARXISTA.
PROLETARIOS DE TODO EL MUNDO UNÍOS.
Valoración: 2
| Avisar provocación
#24
para xisco, numero 22|22-07-2008 02:09
Me interesaba saber (por curiosidad)¿Porque te echaron de la UJCE, por "trotsko", por stalo?
Valoración: 0
| Avisar provocación
#25
22-07-2008 11:51
por lo k se ve no hay mejores anti-comunistas k los trostkistas............vaya rollo, siempre dale k t pego............
Valoración: 0
| Avisar provocación
#26.- son unos pesaos11111
22-07-2008 14:32
Valoración: 0
| Avisar provocación
#27.- Gracias ferreira (I)
Comunista|22-07-2008 22:41
Bueno, ha costado, pero por fin  alguien se ha dignado a recoger el guante  que lancé en mi comentario 15. Gracias de antemano ferreira. Espero mantengamos la corrección en todo momento. Para no llevar el debate al absurdo, sería bueno que ambos suscribiéramos los siguientes puntos;
Debatir sobre principios, no sobre “personalismos”
Ceñirnos a los textos originales de Lenin y Trotsky
No utilizar insultos o exabruptos.
Empezaremos, por cortesía, siguiendo escrupulosamente su orden numérico;
1) Acerca del Partido (vanguardia/ “masas”)
Lenin dice;
“Pero no se puede ejercer la dictadura del proletariado a través de una organización que abarque la totalidad de esta clase, porque en todos los países capitalistas y no sólo en el nuestro, uno de los más atrasados, el proletariado está aún dividido, tan degradado y tan corrompido en algunas partes -por el imperialismo, en algunos países-, que una organización que englobe a la totalidad del proletariado no puede ejercer directamente la Dictadura del Proletariado. Sólo puede ejercerla la vanguardia que concentra la energía revolucionaria de la clase. El conjunto es algo así como un sistema de engranajes. Tal es el mecanismo básico de la Dictadura del Proletariado y la esencia de la transición del capítalismo al comunismo".
PARTIDO DE VANGUARDIA
Valoración: 5
| Avisar provocación
#28.- Gracias ferreira (II)
Comunista|22-07-2008 22:42
Y Trotsky;
"Se presentan dos métodos de construcción del partido: el hecho de querer pensar para el proletariado, el substitutismo político del proletariado, se oponen a la educación política del proletariado y a su movilización política para ejercer una presión racional sobre la voluntad de todos los grupos y partidos políticos"
PARTIDO DE MASAS (o "cualquier huelguista puede ser miembro del Partido)
2) Acerca de la construcción del socialismo ( en un solo país/ Revolución Permanente)
Lenin dice;
“(…) En tercer lugar, el socialismo triunfante en un país no excluye, de modo alguno, de golpe todas las guerras en general. Al contrario, las presupone. El desarrollo del capitalismo sigue un curso extraordinariamente desigual en los diversos países. No puede ser de otro modo bajo el régimen de producción de mercancías. De aquí la conclusión indiscutible de que el socialismo no puede triunfar simultáneamente en todos los países. Triunfará primero en uno o varios países, mientras los demás seguirán siendo, durante algún tiempo, países burgueses o preburgueses. Esto no sólo habrá de provocar razonamientos, sino incluso el intento directo de la burguesía de los demás países a aplastar el proletariado triunfante del Estado Socialista"
CONSTRUCCIÓN SOCIALITA EN UN SÓLO PAÍS-LEY DE DESARROLLO DESIGUAL DE LOS PAÍSES
Valoración: 5
| Avisar provocación
#29.- Gracias ferreira (III)
Comunista|22-07-2008 22:43
Y Trotsky;
"(...) el triunfo de la revolución socialista es inconcebible dentro de las fronteras nacionales (...) la división mundial del trabajo, la subordinación de la industria soviética a la técnica extranjera, la dependencia de las fuerzas productivas de los países avanzados de Europa respecto de las materias primas asiáticas, hacen imposible la edificación de una sociedad socialista independiente en ningún país del mundo".
REVOLUCIÓN PERMANENTE-ULTRAIMPERIALISMO
3) Acerca del campesinado (Alianza Obrero-campesina/ Estado Obrero)
Lenin;
“Trotsky mantiene su ´original´ teoría de 1905, negándose a reflexionar sobre las causas por las cuales durante 10 años la vida ha pasado de largo ante esta magnífica teoría. La ´original´ teoría de Trotsky copia de los bolcheviques el llamamiento al proletariado a una lucha revolucionaria resuelta y a la conquista del poder político, y de los mencheviques, la negación del papel del campesinado" (…)"Se trata de que (el poder soviético) no es un Estado completamente obrero. Aquí es donde el camarada Trotsky comete uno de sus errores fundamentales. En primer lugar el nuestro no es, en realidad un estado obrero sino un estado obrero y campesino"."El punto crucial de la Revolución rusa es la cuestión agraria (de la tierra). Tenemos que acostumbrarnos a considerar la derrota o el triunfo de la revolución... sobre la base de contar con la disposición de las masas en su lucha por la tierra."
ALIANZA OBRERO-CAMPESINA-REVOLUCIÓN POR ETAPAS
Valoración: 7
| Avisar provocación