El inalienable derecho a la autodeteminación de los pueblos tiene su principal problema en la circunscripción espacial del concepto de pueblo. Los flujos migratorios y los accidentes geográficos tienden a no respetar los límites que algún burócrata, tras inumerables guerras y alianzas, dibujó sobre un mapa hace siglos. Es el caso de las regiones de Osetia del sur y Abjasia, en Georgia, que siendo casi absolutamente prorrusas, se vieron inmersas en una secesión que no querían en base a la división administrativa de las antiguas repúblicas soviéticas. Sin embargo, en el resto de Georgia la secesión fue aplaudida, por lo que el derecho de autodeterminación de Georgia choca absolutamente con el derecho de autodeterminación de Osetia y Abjasia.
Si trasladamos el problema al derecho de autodeterminación de Euskadi nos encontramos con el mismo problema. La división administrativa de las provincias españolas nada o poco tiene que ver con la configuración de los pueblos. Así que, un referendum, sea cual sea el resultado traería nuevos focos secesionistas, como puede ser Alava, y dentro de Álava, el norte del Sur. Incluso Navarra, incluida o no, tanto da, dividiría sus preferencias en un paralelo que pasaría aproximadamente por Iruña.
¿Es esto un problema en la determinación de los pueblos? Realmente no, en absoluto. Simplemente hay que dejar que el pueblo manifieste dónde se encuentra y nada más sencillo para eso que la autodeterminación sea vinculante en función del resultado municipal, con lo cual la frontera se establecerá en la línea continua que separa las ciudades o pueblos favorables o no a la independencia. Esto obligaría a realizar el referendum más allá de esos dibujos caprichosos en el mapa desde hace varios siglos. Puede que Euskadi se expanda, por poner un ejemplo, hasta Castro Urdiales en Cantabria, o hasta el valle de Ezcaray en La Rioja.
Lógicamente, estas fronteras no deben ser inmutables, deben reflejar el dinamismo de los pueblos y pemitir rectificar, sobre todo en zonas fronterizas, a los que pasado un tiempo, piensen que han escogido la opción incorrecta. También debería permitirse a los pueblos renegar de su pasado histórico y adaptarse a un mundo cambiante. Así, Francia podría lanzar un referendum, a modo de OPA hostil, sobre el valle de Arán y, de paso, sobre Huesca y el Pirineo catalán. Una ojeada al salario mínimo francés y las ventajas sociales puede ser un buen argumento para la integración.
Alemania podría intentar la costa levantina y las Baleares, al fin y al cabo, llevan más de medio siglo de ocupación. Todas estas opciones, pueden verse reflejadas cada cuatro años en las elecciones municipales, dónde la junta municipal electa, decidirá democráticamente a qué país va a pertenecer y con cuál va a sentirse orgullosa en las siguientes olimpiadas observando el medallero.
Y, por fin, en las elecciones generales, un paso más dentro de la autodeterminación, la autodeterminación regresiva, es decir, el derecho a decidir quiénes no son nuestro pueblo. Algo así como forzar la autodeterminación a unos supuestos gorrones que se apalancan en el estado. De esta manera sería posible, por ejemplo, forzar a Extremadura a abandonar España y formar estado propio o anexionarse con Portugal.
Es cierto, que este sistema, mantendría a los estudiantes de ESO más estresados con la geografía política que a los de derecho con el código penal, pero siempre pueden estudiar la geografía física mucho más interesante y esclarecedora. Además, quién sabe, quizá veamos a Marinaleda y comarca unidas a las repúblicas socialistas y antidepredadoras del planeta de sudamérica en lo que sería el inicio de la expansión del socialismo solidario por el viejo continente.
Quiero aclarar, para los que están con la mosca tras la oreja, que no es un artículo contra la autodeterminación, de la que estoy a favor, sino contra el nacionalismo, y cuando digo nacionalismo no es lo que los fascistas españolistas entienden, que ven la paja en ojo ajeno, pero no la viga en el suyo.
#1
27-08-2008 13:12
DESDE LUEGO YO NO QUERRÉ ESTAR EN NINGUNA REPÚBLICA NI CAPITALISTA NI SOCIALISTA CONTIGO !!
QUE GILIPOLLEZ!!
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