Luis de Rivero. Presidente de Sacyr, jefe del Consorcio que - con CUSA de Alemán Zubieta - NO podrán construir el 3er Juego Esclusas y NOS quebrarán
  CANAL de PANAMÁ :  La "Ampliación" (del gigantesco bolsillo de los "100 Dueños") empieza a confrontar problemas : Publicado el 15-12-09 , por C. Morán
Sacyr y sus socios se hicieron en julio pasado con el contrato para realizar la obra más emblemática de la ampliación del Canal de Panamá: el tercer juego de esclusas, que requerirá una inversión hasta 2014 de 3.120 millones de dólares (2.250 millones de euros).
El complejo proyecto situó al grupo español entre las mayores referencias internacionales del sector, tanto por su complejidad técnica como por la movilización de recursos económicos (pago de un aval por valor de 450 millones de dólares) y humanos (unas 6.000 personas empleadas durante la fase de ejecución)
El reto también ha puesto de manifiesto las dificultades para gestionar una obra de esas características. Prueba de ello son los primeros desencuentros entre los socios que integran el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC).
Diferencias.
Según fuentes próximas a los trabajos en Panamá, las obras todavía no han avanzado lo suficiente, entre otras razones, por las diferencias entre los responsables del consorcio y el grupo belga Jan de Nul, el especialista en dragados, que controla algo menos del 5% de la alianza internacional encargada del proyecto.
Además de los belgas y de Sacyr, participan en GUPC la italiana Impregilo y el grupo local Constructora Urbana (Cusa).
Las desavenencias, ya solventadas según Sacyr, se han traducido en retrasos de carácter administrativo como, por ejemplo, la constitución de la sociedad anónima local.
Sin este requisito, el consorcio tampoco ha podido ingresar el primer anticipo con cargo a las obras en el canal, por 300 millones de euros. Desde la empresa española, indican que esos problemas están en vía de solución, por lo que el pago se formalizará de inmediato.
Sacyr se adjudicó el proyecto gracias a la mejor puntuación técnica y a una oferta económica inferior al presupuesto de licitación máximo que había evaluado la Autoridad del Canal de Panamá (2.500 millones de euros).
La oferta fue sensiblemente más baja que la del otro consorcio español en liza (4.300 millones), del que formaba parte ACS, FCC y Acciona.
Según las mismas fuentes, el ajuste del presupuesto de adjudicación ha provocado roces con alguna de las empresas subcontratadas para realizar las esclusas.
En concreto, señalan la diferencias entre los responsables del consorcio y la ingeniería estadounidense Montgomery Watson Harza, encargada del diseño de la infraestructura.
La firma americana ha llegado a contactar con la Embajada de su país para defender sus intereses, básicamente, de carácter económico.
Entre el resto de subcontratistas sobresalen IV-Groep (Holanda), Tetra Tech (EEUU) y el grupo Heerema (Holanda).