Caída tendencial de la tasa de beneficio
Un artículo difundido recientemente en algunos medios de información de izquierdas lleva por título: “Nos sobran analistas, nos faltan activistas”. Pero si nos sobran analistas es porque éstos repiten en realidad los mismos análisis. Cada análisis se sigue de unos principios distintos, y de ellos se sigue también un programa político distinto, y una táctica política distinta. Pero el problema no es tanto que falten activistas, como que los análisis sean o no acertados, pues de análisis erróneos se siguen programas políticos erróneos, con lo que sobrarían también activistas guiados por ellos. Este artículo trata de advertir sobre algunos de estos análisis erroneos, desde la teoría marxista. Como dice el profesor de economía Rolando Astarita: “Algo que he visto a lo largo de mi militancia es que, por ejemplo, un trabajador que entendió que tenía que ir a la Plaza del No contra Menem, el día de mañana podía ser kirchnerista. Pero un trabajador que entendió la plusvalía, que adquirió conciencia de qué es la explotación del capital, no pasa más del otro lado de la barrera ideológica” (entrevista a Rolando Astarita en el libro “Las izquierdas en la política argentina”).
Este artículo está dividido en dos partes. En la primera se critican algunos aspectos de la explicación dominante de la crisis, que se filtran en cierta medida en las explicaciones de la izquierda (capitalista); en la segunda se critica la explicación, basada en la teoría del subconsumo, compartida por la doctrina keynesiana (y, hoy día, decir keynesiano es casi lo mismo que decir “de izquierdas”, y viceversa), y por algunos marxistas. Nos dejamos algunos aspectos en el tintero: el amplio tema del neoliberalismo y, en particular, de la desrregulación financiera. Para una explicación histórico-económica del neoliberalismo en términos marxistas, remitimos a la excelente obra de Gerard Duménil y Dominique Lévy, recientementa traducida: “Crisis y salida de la crisis. Orden y desorden neoliberales”, Fondo de Cultura Económica, 2007; para una explicación detallada de la desrregulación financiera, y de la proliferación de la ingeniería financiera promovida por ella, remitimos al artículo de Rolando Astarita: “Sobre la crisis financiera (I): Sobre los mecanismos de control de los mercados financieros” (http://www.elrevolucionario.org/rev.php?articulo966).
1. La crisis no empieza siendo una crisis financiera, que luego se traslada a la “economía real”, sino al revés.
La explicación oficial de la crisis difundida por los medios de comunicación dominantes comienza diciendo que la causa de la crisis ha sido la “codicia” de unos pocos especuladores. Pero el fin que mueve a los agentes capitalistas en general, y no sólo a “algunos”, es la búsqueda de beneficio, y no la “codicia”. La búsqueda del beneficio es una causa, junto con otras, fundamental de las crisis, en tanto que aquella es consustancial al capitalismo y las crisis también lo son. La búsqueda del beneficio no es algo ajeno al capitalismo, que algunos introducen en él de vez en cuando, produciendo las crisis.
Pero el aspecto fundamental de la explicación dominante no se presenta siquiera como tal, sino que se da por supuesto. Se da por supuesto que la crisis ha comenzado siendo una crisis financiera, y, con el pretendido fin de evitar su contagio a la “economía real”, se aplican medidas de rescate del sector financiero.
Todos sabemos que ha habido un exceso de crédito, que las entidades financieras se han volcado masivamente a la concesión de créditos hipotecarios para la compra de viviendas, y para el consumo en general. Según la explicación dominante, la crisis financiera se ha producido cuando muchos de los prestatarios se han revelado insolventes.
Pero miremos las cosas desde otra perspectiva, o completemos la visión unilateral y falsa, por tanto, que ofrece la explicación dominante. En primer lugar, si ha habido tantos insolventes ha sido porque éstos no han podido seguir pagando sus hipotecas conforme los intereses subían (junto con la inflación), bien porque sus salarios no han acompañado a dichas subidas, bien porque han perdido sus empleos, directamente. Pero los bajos salarios y el aumento del desempleo son, en último término, efectos de la crisis. Es decir: si la economía estuviera creciendo a un ritmo, digamos, adecuado (para responder al crédito), que hubiera permitido un aumento del empleo y los salarios, no se habría producido la crisis financiera. Sin embargo, los medios fijan nuestra atención en el aspecto financiero de la crisis, en la caída de las acciones de las entidades financieras, en vez de en el aumento del desempleo y en la bajada de los salarios, que son consecuencia de la crisis de la “economía real”.
Se viene a decir que la causa de la crisis ha sido el exceso de crédito. Pero, ¿con respecto a qué se produce el exceso de crédito? Con respecto al crecimiento de la economía. La causa de la crisis no es, entonces, el exceso de crédito, sino la falta de un crecimiento correspondiente de la economía. El exceso de crédito es efecto, y no causa, de la crisis.
Pero la crisis ya estaba ahí desde 2001. Tras la crisis de los 70 y principios de los 80, el capitalismo ha vivido un período de crecimiento desde mediados de los 80 hasta finales de los 90. Cuando la burbuja bursátil de las .com estalló, la FED bajó drásticamente los tipos de interés, con lo que dio un respiro a la economía mundial. Las entidades financieras se lanzaron entonces al mercado hipotecario y al sector de la construcción. De esta forma se postergó la crisis, pero la crisis ya estaba ahí.
Culpando de la crisis a los excesos del sistema financiero se trata de exculpar al sistema capitalista. Esta maniobra no es nueva: el fascismo y el nazismo ya culparon de la crisis de los 30 a la “plutocracia” o al “capitalismo financiero”, identificándolo con los judíos.
2. La causa de la crisis no es el subconsumo.
Pasamos ahora a una explicación de la crisis compartida tanto por la izquierda capitalista como por algunos marxistas. Unos y otros se basan en la teoría subconsumista. Muchos artículos aparecidos últimamente en medios de información de izquierdas comparten esta teoría. La teoría del subconsumo, aunque errónea, tiene al menos la virtud de tratar de ir a las causas del problema.
La teoría del subconsumo tiene una larga tradición que se remonta a Sismondi y Malthus, pasando por Hobson hasta llegar a Keynes y algunos marxistas como Luxemburgo, Baran y Sweezy, por ejemplo. Podemos exponer brevemente la lógica fundamental de esta teoría. La idea general es simple (baso la exposición en Anwar Shaikh, “Valor, acumulación y crisis”): Si los trabajadores sólo reciben como salario el equivalente a una parte del valor del producto (nos referimos al producto social total), entonces sólo podrán comprar una parte del producto, lo que conduce al subconsumo (o a la sobreproducción). Las versiones más vulgares de la teoría se detienen aquí. Pero prosigamos: la otra parte del valor del producto serría comprada por los capitalistas, con su ganancia. Dicho ésto, parece que el problema está resuelto. Sin embargo, podría estarlo para el caso de lo que Marx denomina la reproducción simple, es decir, para el caso en que el capital no se acrecienta y la economía no crece, es decir, para el caso en que todo el beneficio es consumido por los capitalistas, que no dedican nada a la inversión. Pero si los capitalistas no consumen todo su beneficio e invierten una parte, entonces topamos finalmente con el problema del subconsumo. Para la teoría del subconsumo, el problema es, por tanto, la inversión. Llegamos así a una paradoja: la teoría del subconsumo podría explicar las crisis, si se entendiera por crisis la falta total de inversión y, por tanto, de crecimiento de la economía. Pero, si esta teoría fuera cierta, la economía capitalista no podría crecer, con lo que las economías capitalistas no habrían crecido a lo largo de su historia. Pero el crecimiento económico capitalista es un hecho histórico (aunque también lo es que este crecimiento pasa por fases de auge y de retroceso, y que las fases de auge son cada vez más limitadas). En conclusión: la teoría del subconsumo explica la crisis ¡al precio de dejar sin explicar el crecimiento, es decir, al precio de concluir que la economía capitalista se encuentra en una crisis perpetua!
No hace falta ir muy lejos para encontrar la solución a la contradicción planteada por las teorías del subconsumo: la solución está en aquello que para la teoría subconsumista constituye precisamente la causa del subconsumo, es decir, en la propia inversión. La inversión se materializa en más capital constante (equipos, materias primas, etc.) y en más trabajadores, destinados a ampliar la producción. Esta inversión acrecentada es la que sirve para realizar la producción anterior, fruto de una inversión acrecentada con respecto a la anterior, y así sucesivamente. En palabras de Shaikh: “Lo que muestran los ejemplos de Marx [se refiere a los esquemas de reproducción] es que, si los capitalistas realizaran la cantidad apropiada de inversión, ciertamente podrían vender su producto y obtener las ganancias esperadas. Si este éxito los estimula a invertir una vez más, en espera de ganancias aun mayores, una vez más obtendrán su recompensa, y así sucesivamente. Entretanto el consumo aumentaría debido al empleo creciente y a la creciente riqueza de los capitalistas”. Por ello la economía capitalista debe crecer necesariamente, aunque a ritmos mayores o menores. Así pues, el problema no es la inversión, sino la falta de inversión, y la inversión depende de la tasa de beneficio. Puede decirse, para terminar, que el problema de la teoría del subconsumo es que no tiene en cuenta el tiempo.
Sobre la actual crisis financiera se oye decir con frecuencia que el problema ha sido que hemos estado gastando más de lo que teníamos, es decir, más de lo que habíamos producido, gracias a un crédito excesivo. Este tópico es falso, al menos en un sentido: siempre que la economía crezca, porque lo haga la inversión, gastamos más de lo ya producido, porque la producción actual, acrecentada, es mayor que la producción pasada. Por otro lado, el crédito siempre es excesivo con respecto a la producción actual, precisamente en la medida en que presupone una producción futura acrecentada, y un mayor beneficio; porque, si la economía no creciera: ¿de dónde saldría el dinero para pagar los intereses? El problema ocurre cuando la economía no crece en la medida de lo previsto. Así como la inversión acrecentada debe servir, no sólo para pagar el crédito, sino los intereses, también debe servir para consumir el producto creado por una inversión anterior, normalmente menor. Por ello, las crisis se explican, no por un subconsumo congénito debido a la inversión, sino, al contrario, por una falta de inversión, debida a un descenso de la tasa de beneficio.
La teoría del subconsumo sirve de fundamento a la doctrina keynesiana de la crisis, pero no a la teoría de Marx (dejamos la explicación marxista de la crisis para otro artículo). Asímismo, esta teoría sirve de base a las políticas keynesianas, que no sirven para salir de la crisis, sino para paliar y prevenir sus efectos sobre la clase asalariada (ésto lo explicamos en un artículo anterior: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=73563) y, con ello, tratar de evitar que ésta se movilice contra el sistema capitalista y su Estado. El propio Keynes dijo: “Puedo estar influído por lo que me parece ser justicia y buen sentido, pero la guerra de clases me encontrará del lado de la burguesía educada”. Pero el marxismo no pretende un “capitalismo más justo”, porque entiende que ésto no es posible a la larga, sino destruir el sistema capitalista y construir el socialismo.
Sin embargo, estos días pueden leerse multitud de artículos en diversos medios de información de izquierdas, algunos de ellos escritos desde el marxismo, que ofrecen explicaciones de la crisis basadas en la teoría del subconsumo. Esta teoría puede servir, quizás, para explicar de forma simple la crisis (aunque resulte errónea, e incluso absurda, como hemos visto), pero no tiene nada que ver con la explicación marxista de la crisis, y hay que tener cuidado con el precio de esta simplificación. Porque si, según estas explicaciones erroneas, el problema es el subconsumo, bastaría (supuestamente) con volver a las recetas keynesianas redistributivas (aumento del gasto social, básicamente) con la ilusa pretensión de construir un capitalismo más justo. Pero no es ésta la solución, porque no es aquel el problema. Si las cosas se ponen difíciles para el capitalismo, ya se encargará la socialdemocracia de reeditar las políticas keynesianas, y ya lo está haciendo, en cierta medida. Por otro lado, el liberalismo puede dar nuevamente paso al fascismo, y ya lo está haciendo también, en medida creciente.
Obviamente, no se debe dejar de defender, también desde el marxismo, lo poco que queda del Estado de bienestar: sería un grave error no hacerlo. Pero también sería un grave error limitarse a ello. El marxismo tiene otro programa, y no hay mejor momento para darlo a conocer que los tiempos de crisis.
alfredo.torrado@gmail.com


#1.- Excelente reflexión
Josep|24-10-2008 18:45
Muy agradecido por su excelente reflexión. Leer mas sobre esta cuestión en:
http://www.kaosenlared.net/noticia/ilusos
Valoración: 1
| Avisar provocación
#3
(A)|24-10-2008 22:27
Pues en el estado español hay una explicación clarisima de la crisis en base al subconsumo:
El salario real de los trabajadores se ha visto disminuido mientras continuaba existiendo crecimiento, se ha trasladado la renta a los capitalistas. No en vano el primer componente del PIB que cae a principios del 2007 es el consumo que representa el 60% del PIB español.
Otro tema es que existan otras causas que se interrelacionan, como una caida general de la tasa de beneficio en la economia mundial que lleva a trasladar las inversiones al capital financiero y provoca su atrofia, o en el caso del estado español una tipica crisis de desproporción cuando se ha sobredimensionado el sector de la construcción.
Pero decir que el subconsumo no se da... joder, si los trabajadores no cobramos ni 1000 euros d media y con la subida de precios de la comida y los bienes básicos y la subida de la vivienda es un salario de mierda, no me jodas Alfredo.
Un economista libertario
Valoración: 0
| Avisar provocación
#4
Arturo|25-10-2008 12:54
Estimado Alfredo : Valoro muy positivamente tu opinión.
Pero, ¿qué diferencia encuentras entre  el concepto  "sobreproducción" de Marx  y el   "subconsumo" de Sweezy?  Recuerdo la expresión "negar la posibilidad de sobreproducción general, es un balbuceo infantil propio de un Say". 
Yo creo que Marx encontraba insatisfactoria la explicación de las crisis, enunciada por  Rodbertus, como consecuencia del "infraconsumo" de las masas, porque Marx quería decir que  subirle un poco el salario a los obreros no detendría la inestabilidad del sistema capitalista.
Yo entiendo que Marx consideraba que las causas de  la crisis residen en :  la anarquía de la producción ;  en ser un sistema con propósito de lucro y no social ;  y en la permanente contradicción entre la creciente capacidad productiva -consecuencia de la acumulación incesante de Capital- y la reducción de la tasa de beneficio.
Y también entiendo (con Maurice Dobb)  que "el principal efecto de la crisis es aumentar el Ejercito laboral de reserva, que ocasionará la reducción del precio de la fuerza de trabajo, creando la condición necesaria para un aumento de la tasa de plusvalía, preparando así la base para reanudar el proceso de Inversión".
Pienso que Keynes venía a decir se trata de salvar al Capitalismo aunque sea a costa de renunciar al laissez faire. Y en esa corrente se integran los "socialdemócratas".
Valoración: -1
| Avisar provocación
#5.- Continuación al #4#
Arturo|25-10-2008 13:08
Como consecuencia, la crisis ocasiona subconsumo  pero también  acojona a las masas. La crisis prepara el terreno para hacerlas más dóciles.
Un saludo.
Valoración: 0
| Avisar provocación
#6.- ¿Qué se vota aquí?
Arturo|25-10-2008 19:56
Amigos de Kaos :  Cualquier entusiasta de la democracia participativa tiene que preguntarse ¿qué  se vota  aquí?
En  un afortunado  momento, vinísteis a establecer un sistema de Valoración  a través de  las opiniones que suscitaban entre nuestros lectores  nuestros comentarios. Ese criterio reflejaba -a mi modo de ver-    la  posibilidad de  conseguir  un índice del grado de anuencia o discrepancia  de los  lectores acerca de  aquellos comentarios.
No  pretendo acudir al denostable concepto de "voto de calidad" para referirme a la zafia  realidad de "voto cautivo".
¿No es ruin que cualquier gilipollas emita un voto - positivo ó negativo- sin manifestar cuatro palabras?
Valoración: -1
| Avisar provocación
#7.- Explicar la teoría marxista de las crisis
Iskra|26-10-2008 11:41
Animo a Alfredo Torrado a hacer el otro artículo anunciado sobre las causas de las crisis capitalistas a la luz del marxismo, tal como promete. Debería haberlo hecho en este artículo y tal vez así no resultaría tan confuso, ya que en varias ocasiones nos remite, como causa de las crisis, a la caída de la inversión derivada de la caída de la tasa de ganancia, pero no nos explica qué significa, cómo y porqué se produce la caída tendencial de la tasa de ganancia (Paul M. Sweezy sí lo hace). Ello nos pondría en relación las crisis de sobreproducción,  el deterioro de la demanda interna (consumo e inversión), la destrucción de la competencia y, de modo relevante para el caso que nos ocupa, el desplazamiento de la inversión desde empresas "productivas" hacia la especulación en la esfera financiera, donde el crédito se convierte en el fundamento de la reproducción ampliada creando la burbuja cuyo estallido presenciamos hoy y que fue espléndidamente explicada por Marx en el trecer libro de El Capital. Al final, el primer análisis del artículo es correcto: la crisis financiera tiene su origen en la crisis del sistema de producción capitalista, y no al revés.
Valoración: 0
| Avisar provocación
#8.- Respuestas
Alfredo|30-10-2008 02:18
Respondo telegraficamente.  Sobre el  comentario 3 diría que el subconsumo de la clase asalariada no es negado en el artículo, pero el subconsumo es efecto, y no causa de las crisis. Al 4 le diría que no puede confundirse sobreproducción y subconsumo. También que recomiendo el artículo de Shaikh sobre Dobb en "Valor, acumulación y crisis". Al 7 le diría que la causa de la caída tendencial de la tasa  de ganancia es, como se sabe, consecuencia del aumento tendencial del capital constante. Pero para mi lo fundamental es explicar esta ley en base al concepto marxiano de la competencia, como hace Shaikh, refutando el teorema de Okishio.  Pero lo que habría que explicar, a través del concepto marxiano de competencia, es, no sólo la caída tendencial de la tasa de beneficio, sino la forma en la que se produce:  una caída pronunciada seguida de una recuperación parcial (que también es importante explicar). Eso es lo que trataré de hacer en  otro artículo. 
Valoración: 0
| Avisar provocación