Desplazamiento de población es una Estrategia estatal,causa empobrecimiento
El desplazamiento forzado es parte de una estrategia estatal de 1) guerra y homogenización política, 2) reordenamiento territorial de la propiedad y 3) soporte del impulso de la actividad trasnacional en Colombia en el desarrollo de macro proyectos.     
El Terrorismo que el Estado colombiano ha impuesto como concepción y práctica para gobernar el país es causa determinante de la crisis nacional; las masacres y el terror narco-paramilitar han generado el desplazamiento de cuatro  millones de colombianos. El  desplazamiento es consecuencia de las diferentes políticas de seguridad del Estado colombiano y ha estado presente en el transcurso de la historia, desde la época de la violencia: el hace parte de una maniobra de lucha contrainsurgente dirigida a “secarle el agua al pez” y de exterminio en contra del movimiento social y popular. Igualmente, el fenómeno del desplazamiento resultante de la acción paramilitar y oficial produce la transformación de las relaciones sociales, económicas y políticas existentes estructurando unas nuevas relaciones de poder cimentadas sobre la fuerza, el terror y la expropiación de pequeños y medianos propietario. Es así como el mismo desplazamiento es una estrategia de “desocupación premeditada” dirigida a beneficiar las compañías trasnacionales que buscan implantar y consolidar megaproyectos con el apoyo de los dirigentes y gamonales paramilitares, en lugares donde el desplazamiento se hace necesario para poder realizar la debida expropiación o obligar a los pobladores a la comercialización de sus propiedades a bajos precios para la posterior explotación de tierras. Esos megaproyectos tienen que ver con la explotación de aguas, maderas, recursos energéticos y mineros, la apertura de vías y canales, el impulso de proyectos agroindustriales especialmente de palma africana entre otros.
Antes de continuar es necesario señalar que el desplazamiento forzado afecta indiscriminadamente a hombres y mujeres, sin embargo, hay afectación  particularmente a las mujeres: un 60  % de los desplazados son mujeres, de las cuales alrededor de un 36% deben asumir la condición de la jefatura del hogar a partir del momento en que son desterradas, de haberse dispersado sus hogares o quedado viudas.
Pero fundamentalmente,  la causa generadora del desplazamiento forzado en Colombia  son los procesos de concentración violenta de la propiedad de la tierra, con lo que  reafirmando que en Colombia, la tierra sigue siendo la causa fundamental de la violencia. La última década ha estado marcada por una acelerada concentración de la tierra, que ha llevado a un grave descenso de la producción alimentaría porque la tierra se ha dedicado a actividades no agrícolas. Este fenómeno de contrarreforma agraria se está produciendo fundamentalmente mediante expulsiones masivas de campesinos de sus tierras por parte de grupos paramilitares en beneficio de multinacionales o grupos económicos poderosos. Y esta concentración de la tierra va unida al desarrollo de  macroproyectos desarrollados por trasnacionales avalados por el Estado colombiano. El  campesinado, las comunidades negras y los indígenas, enfrentan  no sólo la vía terrateniente y del narcotráfico, sino también al gran capital multinacional y sus megaproyectos y todas ellas son expresiones del modelo económico neoliberal.
Como vemos el desplazamiento forzado no es producido por el conflicto armado, como se señala en algunos círculos, con lo que la responsabilidad del Estado intencionalmente se hace desaparecer. El conflicto que desangra el país no es el causante del desplazamiento forzado, sino su consecuencia más obvia. Y la solución de este no es militar, sino política y negociada. En ese sentido luchamos las FARC-EP, aunando cada vez más corazones y esperanzas, esfuerzos, por una solución estructural al desplazamiento forzado de millones de colombianos, que ponga fin al terrorismo de Estado, que devuelva las tierras expropiadas por los paramilitares, que indemnice a los campesinos, que garantice créditos, titulación y reforma agraria, que castigue a los responsables de las masacres, desplazamientos… y que pasa por la  construcción de la Nueva Colombia en Paz y con justicia social



